Al final se supo: los autores de los ataques postales con ántrax en EEUU no eran "fundamentalistas islámicos" sino los propios norteamericanos.
El gobierno fascista de Bush, tras ordenar a la prensa que atemorizara a la población con el invento de la guerra bacteriológica contra Occidente, terminó escrachado por fuentes insospechables: al menos desde 1998 los EEUU utilizan el bacilo del ántrax en sus ensayos con armas biológicas. Pero la mentira fue funcional a los imperialistas: les permitió obtener consenso entre sus ciudadanos para masacrar al pueblo indefenso de Afganistán y al gobierno patriótico de los talibán. Ahora inventan otra mentira: el video trucho con la supuesta confesión de un supuesto Osama Bin Laden. La presentación de este video demuestra una sola cosa: el gobierno de Bush es incapaz de presentar una prueba seria contra el líder de Al Quaeda. Pero lo más terrible es que tan burda puesta en escena resulte creíble a la "opinión pública" norteamericana, esa que brinda su apoyo al presidente que da pruebas de decisión política a la hora de atacar un país del Tercer Mundo.
Si la “Justicia Penal Internacional” fuera algo más que una pantalla para disimular la violación de las soberanías nacionales de los países oprimidos por los países opresores, entonces Bush y los criminales del Pentágono, la CIA y la CNN deberían ser detenidos y juzgados. Como deberían ser detenidos el socialdemócrata Tony Blair y el genocida sionista Ariel Sharon, entre otros. Pero eso no sucederá. No serán los juristas globalizados quienes administrarán justicia. Serán los pueblos oprimidos del mundo colonial y semicolonial, a medida que vayan desembarazándose de los gobiernos cipayos como el que hoy soportamos los argentinos.
VIVA LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA A ESCALA MUNDIAL
SOLIDARIDAD CON AFGANISTAN Y PALESTINA
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