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Comunicado girado a esta página con motivo de los homenajes realizados en el décimo aniversario del fallecimiento de Jorge Abelardo Ramos
Buenos Aires, 29 de septiembre de 2004
DECLARACION PUBLICA
Partido Socialista de Izquierda Nacional (PSIN, 2ª época)
A los cros. de la Izquierda Nacional y a la opinión pública
Ante manifestaciones efectuadas por un renegado a la Izquierda Nacional, y empleado del nacionalismo burgués y del imperialismo (Duhalde, Kirchner y cía), el PSIN 2ª época cumple en recordar:
1.- La Izquierda Nacional de la Argentina, es el resultado de la confluencia de dos grandes corrientes de masas, que se sintetizan en la misma. La Revolución Rusa de octubre de 1917 y la interpretación marxista de la lucha de clases en la Argentina y América Latina, por una parte, y el movimiento de masas que, nació el 17 de octubre de 1945 y cuyo agotamiento final comenzó con la muerte de su Jefe Histórico el Gral. Juan Domingo Perón el 01/07/74 y que las sucesivas conducciones del llamado Partido Justicialista, a partir de 1984, -menemismo, duhaldismo y kirchnerismo-, traicionaron los postulados quedieron orígen al Peronismo.
2.- La IN es la expresión científica del proletariado argentino organizado políticamente, surgida del análisis materialista de la historia argentina y latinoamericana y del papel de las masas en los siglos XIX y XX. Es el elemento conciente del inconsciente proceso social, sin compromisos ni oportunismos, con respecto al imperialismo -como la izquierda cipaya- o respecto al nacionalismo burgués. La expresión teórica del análisis se funda en la Teoría de la Revolución Permanente, elaborada por León Trotsky en 1905 y cuya plena vigencia y actualidad, es la guía para la Unidad Nacional de América Latina, en la actual etapa de contrarevolución a escala mundial. Dicha contrarevolución está encabezada por la burguesía imperialista norteamericana, que constituye el enemigo público de la humanidad, como lo era en 1939 la Alemania nazi.
3.- La conducción burguesa del Peronismo, renunció en 1984 a continuar con el Programa de la Revolución Nacional y adoptó -en un camino sin retorno-, el programa de sus enemigos oligárquico-imperialistas y que constituyeran el motivo de sus derrocamientos en 1955 y en 1976. Junto a dichos programas, actuó y actúa como partido de la democracia colonial, como maquinaria electoral del régimen impuesto a sangre y fuego por el imperialismo yanqui, en una forma absolutamente indiferenciada del resto del espectro demoliberal. Habiendo traicionado a su jefe muerto, aceptaron el programa de la contrarrevolución, al aceptar las imposiciones y los dictados de las burguesías imperialistas: reinsertar a la Argentina como apéndice de la economía mundial, convalidar una deuda cuya ilegitimidad está probada en sede judicial, entregar a precio vil a las empresas públicas y los recursos naturales no renovables, en pago de aquella deuda, olvidando que las mismas constituyeron el resultado de la gestión de la Revolución Nacional y que fueron pagadas con el esfuerzo impositivo de millones de ciudadanos, durante varias generaciones.
4.- En la aceptación de dicho programa diseñado originalmente por José Alfredo Martínez de Hoz con la dictadura colonial, el máximo traidor a la Patria y a la Revolución Nacional, Carlos Saúl Menem, expresó simbolicamente dicha traición al abrazarse con el Alte. Isaac. F. Rojas y conferirle la Medalla al Mérito de la Orden Gral. San Martín a William Rhodes, expresión en estado quimicamente puro de la usura internacional.
5.- El “olvido” no casual del marxismo y de sus categorías por parte de Elgue, lo lleva a señalar que en 1989, había que “apoyar” a Menem y “...(hasta el 95, me animaría a decir). En ese entonces, era el movimiento nacional a la defensiva, luego de la caída del muro, “buscando un lugar en el mundo”...”
En primer término, la “caida del muro” y de la URSS, fue un proceso decidido por la burocracia stalinista, con el objeto de convertirse en una burguesía que explote mano de obra asalariada y restaurar el capitalismo en Rusia, completando el ciclo de traiciones al socialismo y a la Revolución Mundial, iniciado a partir del Décimo aniversario de la toma del Palacio de Invierno en octubre de 1917. Contra todo eso lucharon la Oposición de Izquierda y León Trotsky, y es por ello este último fue asesinado por el stalinismo el 25 de agosto de 1940. Jorge Abelardo Ramos, describió ese proceso, en su excelente prólogo al libro del revolucionario ruso, “En defensa del marxismo”. Pero el proceso abierto en la Unión Soviética, implicó un acuerdo de la burocracia ya convertida en burguesía -crimen organizado estatalmente- con las diferentes burguesías imperialistas, para que pudieran actuar con “las manos libres” en el Tercer Mundo, la periferia capitalista. El decidido objetivo de la política imperialista era juramentarse contra cualquier posible retorno del socialismo en la Europa Oriental, por una parte, y al mismo tiempo aplastar a todas las revoluciones nacionales que habían surgido triunfantes después de la II Guerra Mundial en Africa, Asia y América Latina, reinsertando nuevamente dichas regiones al llamado mercado mundial. Esa es la esencia de la “globalización” y es la razón por la cual las cúpulas del Peronismo, del MNR en Bolivia, del nasserismo en el mundo árabe -con la honrosa excepción de Saddam Hussein y el Partido Baath de Irak- y otros movimientos nacionales dirigidos por la pequeña burguesía nacionalista, cedieron al chantaje del imperialismo. Es lo que explica al menemismo en su política de aceptación del programa de Martínez de Hoz y del FMI, en lugar de procesar al Proceso. Aceptaron el Programa del 14 de junio de 1982 del colonialismo y el imperialismo. Por eso plantearon el remate del acervo nacional como “único camino”, junto con toda su corruptela inherente. Es por eso que Elgue pretende justificar y justificarse como todos los renegados, la extranjerización de las empresas públicas, de los recursos naturales, la desregulación de las actividades profesionales que llevara a millones de argentinos a la desocupación y a la miseria. Ni siquiera menciona y no por casualidad, la posible restauración de la Constitución de 1949, única legítima, y de la que la cúpula del justicialismo antiperonista, hace mucho que han olvidado.
6.- El quiebre de Ramos y su pérdida de confianza en el Socialismo, llevaron a la desmoralización y al apartamiento de la lucha revolucionaria a muchos militantes de la IN y a las traiciones más abyectas de los más corrompidos -al igual que los stalinistas en Rusia-. Así vimos a Jorge Raventos -ex miembro de la dirección del PSIN y el FIP-, justificar -como funcionario menemista del Ministerio de RREE-, la ocupación colonialista en Malvinas; al Ing. Rubén Maltoni como Subsecretario de Combustibles de la Secretaría de Energía -con el “Chiche” Aráoz- que puso todo su conocimiento profesional al servicio del imperialismo, redactando los decretos de destrucción y canibalización de YPF. Por tales “servicios” al imperialismo, fué recompensado generosamente por las Siete Hermanas Petroleras, volviendose multimillonario por vender la Patria. Pablo Fontdevila, diputado nacional menemista accedió a la intimidad del Ministro Cavallo y hoy es nuevamente recompensado como Jefe de Gabinete de la Intervención Federal en la Pcia. de Santiago del Estero, previa actuación en el CONFER con la gestión de Duhalde. Su esposa la “Pimpi” Colombo, fué diputada menemista en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, como otra diputada por la Pcia. de Entre Ríos. Esos son algunos ejemplos y hay muchos más como el caso de Elgue, que como funcionario de la administración montonero-kirchnerista, no quiere “...un exagerado anti-kirchnerismo y anti-lavagnismo...”, por parte de los ex funcionarios menemistas que controlan una cierta página Web. No haremos el análisis de Víctor Ramos, simple operador político primero del menemismo, luego del duhaldismo y hoy día del kirchnerismo y que no tiene entidad política, pués su función es la de efectuar tareas “sucias”.
7.- La actual situación de Contravolución a escala mundial, está llegando a su fín en todo el mundo. La resistencia nacional del Pueblo Iraquí, con su legítimo presidente prisionero de los invasores, hace que el precio del petróleo suba continuamente y la crisis de sobreproducción y subconsumo, cada vez se acerca más a las metrópolis imperialistas, preparando las condiciones sociales y económicas para la Revolución Socialista en ellas. En Venezuela, el Presidente Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana resisten al imperialismo y su proyecto que es el mismo de la Izquierda Nacional, van preparando el terreno para la Unidad Nacional revolucionaria de América Latina. En Bolivia, el proletariado y el campesinado, hace poco menos de un año, expulsaron en las calles de La Paz al gringo asesino Gonzalo Sánchez de Lozada, e impidieron el regalo del gas a las empresas imperialistas. Lo que sostiene al imperialismo no es su poder económico -que tiene piés de barro- o militar, sino los políticos pequeño-burgueses como Kirchner (Argentina), Lula (Brasil) o Lagos (Chile), serviles con aquel y con un doble lenguaje, que busque apartar a las clases medias integrantes del Frente Plebeyo y que junto con el proletariado terminará con el domino extranjero.
El Partido Socialista de Izquierda Nacional (PSIN, 2ª época), único continuador histórico del Partido Socialista de la Revolución Nacional (PSRN, 1954-1955), del PSIN (1962-1973) y del FIP (1971-1983), declara su voluntad de luchar, en nombre de la clase obrera argentina para ganar la dirección del Frente Unico Antiimperialista o Frente Nacional, que efectuará la Liberación de la Patria, en un proceso de Revolución Permanente que culminará con el Socialismo.
Los traidores y renegados de dentro y fuera de la Izquierda Nacional, oportunamente serán juzgados.
Viva la Revolución Nacional
Viva la Revolución Permanente
Leopoldo Markus
Sec. Prensa y Propaganda
Partido Socialista de Izquierda Nacional (PSIN, 2ª época)
PD El suscripto no hace alarde de militancia, ya que nunca abandonó la militancia en la Izquierda Nacional desde hace cuarenta y dos años, cuando fué uno de los fundadores del PSIN en mayo de 1962.
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