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En la madrugada del sábado 4 de setiembre falleció en Buenos Aires Jorge Enea Spilimbergo. Fue uno de los inspiradores más importantes de la Izquierda Nacional en la Argentina.
Tras un paso fugaz por el Partido Comunista, en su temprana adolescencia, Spilimbergo tomó contacto con Jorge Abelardo Ramos y, desde entonces, desarrolló su vida política e intelectual dentro de las filas de la Izquierda Nacional.
Fue uno de los animadores del Partido Socialista de la Revolución Nacional (PSRN), creado poco antes del golpe militar de 1955 con el propósito de defender el proceso revolucionario abierto en 1945 y profundizarlo en una perspectiva socialista. El PSRN fue disuelto por la llamada “revolución libertadora”, y los hombres de la Izquierda Nacional que militaban en su seno se abocaron de inmediato, en condiciones de semilegalidad, a la difusión y propaganda de sus posiciones. En un pequeño local de la calle Córdoba instalaron la Editorial Coyoacán, que publicó importantes trabajos de la corriente. Entre ellos, “La Revolución Nacional en Marx”, un libro de Spilimbergo que conserva plena vigencia y fue reeditado recientemente. Por esta época también vieron la luz otros trabajos de Spilimbergo que se convirtieron en clásicos de la Izquierda Nacional: “Nacionalismo oligárquico y nacionalismo revolucionario”, “Diego Rivera y el arte en América Latina” e “Historia del radicalismo”.
En 1962 Spilimbergo, junto a Jorge Abelardo Ramos, Blas M. Alberti, Fernando Carpio y una nueva generación militante, fundan el Partido Socialista de la Izquierda Nacional. Durante una década el PSIN fue la expresión del socialismo revolucionario de la Izquierda Nacional. Sus tesis políticas, editadas bajo el título “Clase obrera y poder”, fueron redactadas por Spilimbergo, quien a esta altura ya era reconocido públicamente como uno de los principales referentes de la Izquierda Nacional, junto a Ramos.
El crecimiento político y organizativo del PSIN, que le permitió implantarse en las principales ciudades del país, y que le permitió a su agrupación universitaria (AUN) ganar la conducción de la FUA en 1970, derivó en la fundación del Frente de Izquierda Popular (FIP) en 1971. Ramos fue el presidente del FIP, y Spilimbergo su secretario general. En las filas del FIP hizo sus primeras experiencias una porción de la vanguardia obrera y popular fogueada en el Cordobazo y demás puebladas de la época.
En los comicios de marzo de 1973 el FIP, con la consigna “liberación nacional y patria socialista”, se presentó con la fórmula Ramos-Silvetti. Silvio Frondizi, fue candidato extrapartidario a senador, y Spilimbergo fue candidato a primer diputado nacional por la Capital Federal. En setiembre de 1973 el FIP apoyó con boleta propia la fórmula Perón-Perón, y obtuvo cerca de un millón de votos. Desde el quincenario “Izquierda Popular”, del que fue director, desde las páginas de la revista teórica “Izquierda Nacional”, y desde la editorial Octubre, que reeditó y actualizó su “Historia del socialismo en la Argentina”, Spilimbergo continuó aportando al desenvolvimiento de la corriente.
El VII Congreso Nacional del FIP, desarrollado en 1977 en condiciones de clandestinidad, derivó, dos años más tarde, en la división del partido. Un sector mayoritario, encabezado por Jorge Abelardo Ramos siguió utilizando las siglas partidarias y comenzó a editar el periódico “La Patria Grande”. Spilimbergo, a la cabeza del sector minoritario, utilizó la sigla FIP-Corriente Nacional y comenzó a editar la revista “Tribuna Patriótica”.
En 1983 el FIP-CN se convirtió en Partido de la Izquierda Nacional (PIN). Desde entonces, y hasta la desaparición de este partido, Spilimbergo fue su máximo dirigente.
En el momento de su fallecimiento, Spilimbergo estaba al frente del partido Patria y Pueblo, que en los últimos comicios apoyó al Movimiento Nacional y Popular de Adolfo Rodríguez Saá. En Buenos Aires, Patria y Pueblo apoyó la candidatura de Aníbal Ibarra en oposición a la de Mauricio Macri, y frente al gobierno de Kirchner respaldó su política ante al Fondo Monetario y los acreedores.
Más allá de las diferencias políticas y metodológicas que mantenemos quienes hacemos esta página, Spilimbergo es una parte fundamental de la historia de la Izquierda Nacional. Fue uno de sus más valiosos militantes y uno de sus dirigentes más esclarecidos; fue, además, el maestro de muchos de quienes seguimos batallando por la emancipación nacional y social desde las filas del socialismo revolucionario de la Izquierda Nacional.
Vaya, entonces, nuestro sincero homenaje al compañero desaparecido.
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