SALUD | Artículo de febrero de 2004
Consumo de marihuana:
Experiencia individual, enfermedad social e ideológía política
Martín Abelardo Ramos
 

En los últimos años y gracias a los avances en los recursos tecnológicos con los que contamos para investigar el sistema nervioso humano en pleno funcionamiento, nos referimos a la resonancia magnética nuclear, las tomografías computarizadas: CAT, PET Y SPECT, los mapeos cerebrales (brain mappings), los electroencefalogramas simples y prolongados, los potenciales evocados, polisomnigrafías, hipnogramas, etc, es que estamos en condiciones de esclarecer las dudas que invadieron al cuerpo médico, al encontrarse con una verdadera epidemia mundial de causa conocida: la marihuana y las repercusiones debidas a su consumo en la salud individual y social de los seres humanos. Funcionamiento de la adicción física a la marihuana

La actividad física, así como el comer, beber, la maternidad y las relaciones sexuales, entre otras, activan circuitos neuronales del sistema de recompensa. Se trata de una red de estructuras y neuronas que poseen animales y humanos en el cerebro, y que al ser activadas provocan placer; sensación que lleva a repetir el acto que la genera. ¿Simple hedonismo? No, pues mediante este sistema se asegura la supervivencia del individuo y de la especie.

Pero no sólo tales acciones echan a andar al sistema de recompensa, otras sustancias como la cocaína, anfetaminas, alcohol, nicotina y heroína tienen el mismo efecto. Y es ese mecanismo la base química de la adicción. En el caso de la marihuana, hasta hace unos meses ésta seguía enarbolando el calificativo de "droga blanda", pues no se había demostrado que actuara en el circuito de recompensa. Pero recientemente un artículo publicado por la revista Science, terminó con tal mito.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Cagliari en Italia, liderados por Gaetano Di Chiara, descubrió que -al igual que las otras drogas- la marihuana elevaba los niveles de dopamina en el núcleo accumbens (NAc), una de las estructuras del sistema de recompensa. Antes ya se había establecido que la liberación del neurotransmisor dopamina -químicos que modifican o resultan en la transmisión de impulsos nerviosos- en esa zona, reforzaba la ejecución de ciertas conductas mediante la sensación de placer. Di Chiara y su equipo suministró el principio activo de la marihuana (delta-9- tetrahidrocanabinol, o THC) a un pequeño grupo de ratas. Luego midió los niveles de dopamina en el NAc, descubriendo que éstos doblaban los de aquellas ratas que habían recibido un THC inactivo. Más aún, la magnitud del alza de dopamina de las ratas "voladas" fue similar a la que se observó cuando los investigadores suministraron heroína a otro grupo de animales. "El descubrimiento es sumamente importante, ya que a la marihuana no se la había podido conectar con el modelo de adicción, por lo que se discutía mucho sobre si era o no adictiva. Con esto se zanja la polémica pues ya sabíamos que toda sustancia de abuso que conduzca a la elevación de la dopamina en el núcleo accumbens causa adicción",

En la adicción influye fuertemente el componente psicológico.

"El porqué algunas personas continúan consumiendo y caen en una dependencia, se debe a que encuentran en la droga el sentido de su vida, o sea el estado que lúcidamente no pueden conseguir". A esto hay que sumar la existencia de un gen que codifica a un receptor dopaminérgico, y quien lo tenga alterado, presentará un 27 % más de vulnerabilidad a cualquier tipo de adicción. Otro 33 % de estas conductas tiene relación con otros genes.

Pero la investigación del grupo italiano dilucidó otro mito respecto de la marihuana: puerta de entrada a otras drogas. Esto sería cierto respecto de los opioides -como heroína y morfina-, y no sólo por la difundida idea de que al transgredir una norma es más fácil hacerlo con otras, sino por una razón neuroquímica. Al agregar al THC que se le suministró a las ratas, una droga que bloquea a los receptores cerebrales de los opioides -impidiéndoles que actúen sobre las neuronas correspondientes-, los niveles de dopamina no se elevaron. Con esto se determinó que tanto la marihuana como la heroína catapultan la dopamina al actuar sobre los receptores opioides. Claro que la marihuana lo haría de una forma indirecta, provocando la liberación de los opioides, no aportándolos como la heroína. Según declaró De Chiara a Science, esta acción sugeriría que la marihuana "prepara" al cerebro para que busque sustancias parecidas a la heroína.

Otro estudio publicado en la misma edición de la revista científica también apoya esta idea, pero de una manera más indirecta. En esta investigación -de un equipo del Instituto Scripps en La Jolla, California, junto a científicos de la Universidad Complutense de Madrid-, se determinó que la detención del consumo de marihuana produce síndrome de privación. Durante dos semanas 50 ratas recibieron un canabinoide sintético una vez al día, de manera de imitar los efectos que ésta sustancia produce en humanos cuando el consumo es prolongado.

Luego inocularon a los animales con un medicamento que impide la acción del THC. Por 80 minutos las ratas mostraron signos de ansiedad -lo que se midió con tests de conducta- y presentaron síntomas de estrés como exagerados castañeos de dientes. Además, midieron los niveles de una sustancia que tiende a elevarse cuando se está sometido a estrés emocional, el CRF. Ellos mismos habían comprobado años antes la relación entre estas dos situaciones, así como la elevación del CRF cuando se priva de alcohol a un adicto a esta sustancia. En el caso de las ratas "ex marihuaneras", éstas presentaban entre dos a tres veces más CRF que aquellas que continuaron recibiendo el símil de la droga.

Pero, según el doctor Gómez, para eso falta muy poco: "Se ha comprobado que las alteraciones en la circulación de la dopamina, como en el caso del consumo de cocaína, produce fenómenos plásticos en los neurorreceptores. Es decir, los encargados de captar la dopamina se hipersensibilizan o, por el contrario, subsensibilizan. Esto lleva a que cada vez se necesite más droga para producir el mismo efecto". El especialista agrega que, al comprobarse que la marihuana altera estos circuitos, la hipótesis de que pueda producir las mismas consecuencias negativas que otras drogas, es totalmente válida.

Además, el exceso de dopamina aumenta el estrés oxidativo, es decir la generación de sustancias conocidas como radicales libres que al acumularse producen una serie de daños. Estos se relacionan con el envejecimiento prematuro, Alzheimer, Parkinson, etc. El siquiatra Cristián Prado, vicepresidente de la Asociación Iberoamericana para Estudios de Alcohol y Drogas, agrega que por observación clínica ya se ha verificado que la marihuana afecta gravemente a la motivación. "El consumo continuado produce el síndrome amotivacional, en que se pierde la voluntad para ejecutar acciones, se tiene menos fuerza interior, disminuye la capacidad para planificar y anticiparse a los hechos, se es más indolente y cuesta resolver situaciones en forma rápida".

Pero como todas las otras drogas producen un daño a nivel genético, pues se altera el núcleo de la neurona ante el exceso de dopamina, es probable que aquí también se repita. "Primero, se adelgaza el axon de la neurona y la comunicación entre éstas es nula sin la presencia de la droga. Este adelgazamiento se produce porque el núcleo neuronal 'decidé que no es necesario tener un cuerpo tan gordo, pues hay mucho estímulo. Luego, el material genético de la neurona siguiente también se hipertrofia, pues le llega poca información. Una vez que el daño se produce, queda ahí para siempre".

Aunque aún queda bastante por investigar, la importancia de estos descubrimientos publicados en Science no se limitan sólo a quitar el carácter de "blanda" a la marihuana. También aportan evidencias muy importantes para diseñar tratamientos que ayuden al término de la adicción.

Tomando en cuenta su relación con las sustancias opioides, el uso de medicamentos que las inhiben como el naxolene, podría bloquear la obtención de placer en quienes consumen marihuana. A partir del estudio norteamericano-hispano se concluye, además, que es posible reducir o aminorar los molestos efectos del síndrome de privación mediante ejercicios de relajación o químicos que detengan la acción del CRF. Herramientas que se unen al apoyo psicológico, y que sin duda pueden ser de ayuda para –por ejemplo- los más de 44 mil dependientes de la marihuana que hay en Chile. Personas que además están expuestas a concentraciones mucho más altas de THC (el principio activo de la droga y que gatilla la producción de dopamina). Pues si los hippies de la década del 70 fumaban un "pito" (dosis, en uno de los términos de la jerga de los consumidores) con un 2 % de THC, las nuevas técnicas de cultivo han elevado esa cifra hasta un 25 % de concentración de THC.

Neuroquímica. Recientes Hallazgos

Los receptores para los cannabinoides: Henkerman y Col en 1990 encontraron que la distribución en el cerebro de los receptores específicos, se encuentra en el área límbica , hipocampo, cerebelo y lóbulos frontales.

Si consideramos que a bajas dosis produce euforia, relajación y alteraciones perceptuales. A dosis medianas estimulación psíquica y falta de coordinación, y a dosis altas una severa incapacidad psicomotriz, y si relacionamos esto con las áreas cerebrales antes mencionadas, podemos comenzar a entender las bases neurofisiológicas de las consecuencias de su consumo.

Consecuencias:

La corteza frontal es el lugar donde se procesa la información que arriba al cerebro y se inician las acciones sensorio-motrices necesarias para la coordinación motriz y el equilibrio Volkow y Col mediante la tomografía de emisión de positrones señalaron en 1991 que el THC (tetrahidrocannabinol) produce cambios inmediatos y mediatos en el metabolismo cerebeloso y que en los consumidores crónicos se produce una disminución de la actividad cerebelosa que se expresa en: alteraciones de la coordinación motriz, propioceptivas, y en la capacidad de aprendizaje que encontramos cuando los estudiamos en nuestra labor clínico-psiquiátrica.

El hipocampo tiene un rol fundamental en lo que respecta a la transferencia de la memoria y su consolidación. Luego veremos que la marihuana altera las interacciones de la acetilcolina, neurotransmisor, que entre otras funciones también interviene en el proceso de la memoria, y ya nadie ignora los severos daños que esta droga "recreacional" produce, especialmente en la memoria reciente, y que son similares a las que se registran en pacientes con daño en las áreas límbicas. Esto, además, fue comprobado por diferentes autores y tiene una importante repercusión en los procesos de aprendizaje, y en el rendimiento de las funciones psicomotoras.

Los registros en numerosos países acerca del notable incremento de los accidentes en conductores de automóviles, motos, trenes e inclusive camiones, en los cuales se detectó que habían consumido marihuana, es una clara evidencia de los riesgos de su consumo y los experimentos de Leider y Col con pilotos de aviación y los de Chester que evidenciaron que la marihuana es más peligrosa que el alcohol, y la mezcla de ambas reiteramos, es aún más grave, y desgraciadamente demasiado frecuente en adolescentes de ambos sexos, aunque a predominio masculino.

Chester ha informado que el THC Es 4000 veces más potente que el alcohol en producir una disminución en el desempeño de un conductor en condiciones adecuadamente controladas.

Marihuana y las psicosis

La práctica psiquiatrica en estos últimos 25 años, nos ha demostrado que a partir de la entrada masiva de esta droga en las poblaciones más desarrolladas del mundo occidental, se comienzan a observar psicosis tóxicas, evolución hacia brotes psicóticos en las personalidades "borderline" y su transformación en cuadros crónicos de muy dificil disgnóstico, a los que se los suele llamar: adultos, jóvenes psicóticos crónicos o esquizofrénicos indiferenciados, etc; se observaron en consumidores de marihuana, rápidas descompensaciones en pacientes esquizofrénicos o con otro tipo de psicosis hasta ese momento compensadas, y fundamentalmente el desencadenamiento del síndrome esquizofrénico en cualquiera de las formas habituales de presentación.

En los casos en los cuales el cuadro previo al consumo de marihuana es de tipo esquizofrénico, la acción dopaminérgica de esta droga, resalta los síntomas positivos como las alucinaciones, delirios, agitación, agresividad, etc. y empeora notablemente los síntomas actualmente denominados negativos, como lo son la apatía, el autismo, anhedonia, letargo, etc. y si ya existe un diagnóstico de esquizofrenia paranoide el empeoramiento es la norma.

Otros resultados de Investigaciones científicas acerca de los daños que produce la marihuana en diferentes aspectos en la vida del ser humano.

Nuevas investigaciones sobre la marihuana confirman que daña a la función cognitiva. La legalización de la droga ampliaría esta disfunción.

Aunque la Cannabis sativa, o marihuana, ha sido usada por lo menos durante 4.000 años, no fue hasta 1964 que los bioquímicos israelíes R. Mechoulan y Y. Gaoni aislaron al principal ingrediente psicoactivo de la planta de la marihuana: delta-9 THC, o delta-9-tetra-hydro-cannabinol.

Delta-9-THC es la substancia en la planta que produce el "viaje", la sensación de intoxicación que buscan los usuarios. La planta de marihuana contiene más de 400 compuestos químicos, de los cuales 60 son cannabinoides -compuestos psicoactivos que se extraen de la planta cannabis, o producidos en el organismo después de la ingestión y metabolizado, y que causan severos daños a los pulmones y al sistema reproductivo y al cerebro.

Sólo la especie humana puede hacer que su cerebro -su inteligencia- cambie el mundo a su alrededor y en su interior para mejor o para peor.

La Marihuana Hace Blanco en el Cerebro

El blanco principal del delta-9 THC, como lo es el de todas las drogas abusadas, es el cerebro. Los investigadores han concentrado sus esfuerzos en la investigación de los efectos de los compuestos de esta planta en los órganos más importantes del cuerpo.

La cannabis, como la nicotina, es normalmente inhalada, y por consiguiente tiene rápido acceso al sistema circulatorio. La droga y sus metabolitos son lipofílicos (son solubles en grasa), y así pueden pasar con facilidad a través de la barrera sanguínea del cerebro. Después de ser metabolizado en los pulmones e hígado a sus metabolitos, el THC se mueve con rapidez a los tejidos ricos en grasa del cuerpo, incluyendo al cerebro.

Las sensaciones más comúnmente reportadas por los fumadores bajo la influencia del cannabis son una liberación del estrés, un relajamiento de las asociaciones, y euforia. Puede ser un euforizante o un excitante, y puede producir cambios, actuando en ocasiones como un depresor.

La historia psicológica del paciente, su experiencia con la marihuana, y la ambientación social juegan un papel importante en la influencia de la marihuana, en correlación con la complejidad química de la droga y una miríada de efectos de la personalidad.

A causa de que el THC y sus meatabolitos son solubles en grasa, permanecen en los tejidos grasos del cuerpo durante un tiempo prolongado. Más tarde son liberados otra vez al torrente sanguíneo. Existe una substancial variabilidad humana en el metabolismo del cannabis, pero está actualmente probado que el número de individuos que usan cannabis a diario es mayor que los usuarios infrecuentes, a causa de la lenta liberación del THC.

El delta-9-THC produce muchos déficits cognitivos, tanto en humanos como en animales. Perjudica al funcionamiento del cerebro, de manera particular en relación al uso crónico. Numerosas investigaciones han probado que los perjuicios más pronunciados que ocurren son la reducción de la memoria de corto plazo, desórdenes de la locomoción, sentido alterado del tiempo, paranoia, fragmentación del pensamiento, y letargo.

Hasta 1988, cuando se descubrieron receptores específicos del cannabis en el cerebro, no estaba claro el modo de acción de los cannabinoides en el cuerpo humano.

La falta de hallazgos concluyentes que en las antiguas investigaciones, precisamente en esas áreas que establecen la adicción - es decir, la capacidad de una droga para crear desórdenes de dependencia y cognición- hacía que la marihuana se hubiera convertido en materia de mucha controversia pública, hasta las investigaciones más recientes que arrojaron nuevas luces sobre el modo de operar de esta sustancia en el organismo y en la conducta. Los medios y el lobby lagalizador de la droga etiquetaron a la marihuana como una droga "blanda".

Nuevos Descubrimientos en un Campo Viejo

Comenzando en 1988, los investigadores hicieron nuevos descubrimientos en el modo de acción de la marihuana a nivel bioquímico y molecular.

El prominente psiquiatra francés, Jacques-Joseph Moreau, (1804- 1884) autor de Hashish y Alienación Mental en 1845, realizó los primeros aportes con su trabajo de investigación que es hoy tan aplicable como entonces. Moreau identificó el hecho de que los efectos de la marihuana sobre el cerebro eran muchos y muy sutiles, por consiguiente no siempre visibles a primera vista, después de observar los algunos cambios de comportamiento y acciones que se originan por los efectos de la marihuana en el sistema nervioso central.

La memoria humana "se hace humo" fumando marihuana

Profesor Samuel Deadwyler del Bowman Gray School of Medicine, en Carolina del Norte, en una conferencia de 1995 en el Centro Nacional de Uso de la Marihuana, patrocinada por el Instituo Nacional del Abuso, sostuvo que el consumo de marihuana pone a los pacientes en un estado de literal incapacidad para recordar nueva información de apenas algunos minutos y está sin lugar a dudas, críticamente invloucrada en el bien conocido déficit de memoria en la enfermedad de Alzheimer. Cuando estos receptores de marihuana en el hipocampo se ven afectados, tienen la capacidad de inhabilitar al hipocampo."

El consumo de marihuana hace a los adictos cada vez más tolerantes a este efecto destructivo de la memoria. Sin embargo, esto significa que el uso continuado de la droga requiere de dosis cada vez mayores antes de alcanzar el estado de euforia o de "viaje".

"Por ello, aún cuando la memoria no se ve afectada a la misma dosis que antes, será dañada igualmente tanto porque el individuo tomará más y más droga para alcanzar el estado original.

Lo que esto significa es que el uso crónico provocará efectos permanentes sobre la memoria, ya que el hipocampo ajustará el almacenamiento de memoria para manejar la menor capacidad o volumen de información producido por la droga. Así, aún cuando la droga no esté presente, el hipocampo será alterado y reducido en su capacidad para rendir a su nivel óptimo Esta puede ser la base para los bien conocidos problemas de memoria en los usuarios crónicos de marihuana.

Deadwyler encontró que el 9-delta-THC suprime selectivamente la actividad eléctrica celular del hipocampo en las ratas.

K.A. Campbell, encontró en 1986 que las circunvoluciones dentadas, una zona del hipocampo, sufre la destrucción de su código sensorial por parte del THC.

Existe una gran incertidumbre acerca de las operaciones del hipocampo, por ejemplo, la conciencia es posible aún con la extirpación del hipocampo. Pero, como lo hace notar un investigador, una cosa crucial es cierta: Las memorias antiguas y recientes sobreviven a tal lesión "pero la transferencia de la primera a la segunda se hace imposible". No importa la manera en que veamos a la función de la memoria, resulta obvio que el hombre necesita de su hipocampo. Los niños y los jóvenes adultos, en particular, dependen de su memoria reciente, ya que están aprendiendo y recibiendo de manera constante nueva información.

Además, el hipocampo es dependiente del procesamiento de información y aporte de otras áreas del cerebro que son afectadas por el fumar cannabis. Por ejemplo, hay muchos receptores cannabinoides en el cerebelo. El cerebelo procesa información que está grandemente relacionada con la función motora. El lóbulo frontal, que procesa las relaciones temporales, también tiene receptores cannabinoides. Dada la cantidad de regiones del cerebro que son afectadas, esto significa que, a la postre, todo el cerebro y el cuerpo entero serán afectados.

Los inconvenientes cognitivos causados por el cannabis no son sin consecuencia. Afectan la conducción de automóviles, pilotear un avión, o emplear una pieza de maquinaria complicada. En tales actividades especializadas, se requiere a cada segundo una atención constante, recuerdos, mapeo visual inmediato, y una cuenta del tiempo medida en décimas de segundo.

"La adminsitración crónica del THC indujo cambios degenerativos en las ratas similares al envejecimiento, ... y que se asemejaban a los efectos de una exposición al estrés y elevada segregación de corticosterona."

Los estudios indican que el uso crónico o agudo de la marihuana pueden muy bien tener efectos sobre el sistema reproductivo y la habilidad del individuo para responder a los diferentes cambios metabólicos y al estrés. Algunos investigadores también creen que muy poco estrés no es saludable para el cerebro, ya que entonces el cerebro no está en plena marcha.

El THC provoca sutiles cambios en los procesos de las células: una vía para examinar la manera en que funcionan las substancias psicoactivas del cannabis -los cannabinoides- es realizar experimentos y mediciones biofísicas, fijándose en las interacciones físicas entre la droga y la parte de una célula viviente que es su blanco, a una escala microfísica. Este método tiene resultados prometedores para la investigación de los efectos a medio y largo plazo del cannabis sobre el cerebro y el sistema nervioso. El método biofísico de investigación hace preguntas diferentes sobre las células que las hechas por la vía bioquímica.

La consideración dominante aquí es que todo el cerebro y el cuerpo entero dependen uno del otro, y operan en conjunto. No podemos subestimar el impacto, en algún momento del futuro, de sutiles efectos como los que describió Moreau en el siglo XIX, que tienen su origen en minúsculos cambios microfísicos en el substrato del cerebro. Moreau se refirió una vez a este fenómeno como una "desintegración molecular" de la personalidad, que es lo que examinaremos a continuación.

Como lo hiceron investigadores posteriores, Moreau descubrió en sus experimentos durante el siglo XIX, que los efectos de la marihuana dependen de la dosis. Si la dosis era lo bastantre alta y el uso era crónico, Moreau observó que sus sujetos a menudo enloquecían. Con la administración de dosis menores, Moreau identificó cambios a largo plazo en la personalidad que eran más sutiles, incluyendo lapsos de atención acortados, distracción, y una progresiva pérdida de los poderes mentales, de consecuencias impredecibles.

Moreau identificó cómo la mente es destruida por el fumar marihuana, notablemente a través de la distracción:

Un poco más adelante, Moreau resumió este proceso, declarando "La acción del cáñamo, debilita la voluntad -el poder mental que gobierna las ideas y las asocia y las conecta entre sí".

Añadido al bien conocido déficit de la memoria reciente causado por el uso del cannabis, estos investigadores descubrieron que otro resultado informado en los estudios humanos eran las frecuentes intrusiones de la memoria. (Intrusiones de la memoria son los estímulos listados por los sujetos del ensayo, que no están realmente presentes). También realizaron reportes sobre cambios significativos en la estimación del tiempo y percepciones.

Si Moreau estuviese vivo todavía, probablemente diría que los individuos de estos estudios tienen un ”agent provocateur,” un término acuñado por los efectos de la marihuana sobre el sistema nervioso. Lenta y sutilmente, la voluntad de la persona es destruida.

¿Predisposición Psicológica?

La profesora Ann Pollinger Hass, que trabaja en la City University de New York, estudió durante seis años a 300 usuarios de marihuana, y encontró que la motivación para fumar marihuana era que la droga les ayudaba a suprimir un intensa sentimiento de ira. Ella lo escribe:

“El uso crónico le permitió a estos jóvenes alejarse de conflictos de logros y competencia. Fue usada para alentar expectativas grandiosas, sentimientos de invulnerabilidad, y un sentido de que era posible una mágica transformación de su vida".

Surge entonces la pregunta: ¿refuerza la marihuana una pre-existente falta de autoestima, o infantilismo? Entre los investigadores existe una acalorada discusión acerca de si el uso del cannabis induce la psicosis, o si la persona que usa la droga tiene una predisposición psicológica que les llevó al uso de ella, en primer lugar. En cualquier caso, como lo hizo notar Moreau, la droga misma puede activar problemas mentales. Sin embargo, esta cuestión de qué es lo que vino primero, si la presión psicológica o la droga, es usado por el lobby legalizador de la marihuana para negar que la droga una causa de problemas en adolescentes.

Causas del acercamiento de la juventud a la marihuana y a otras drogas en contextos político-sociales turbulentos.

Desde los medios de comunicación, los gigantescos aparatos de propaganda imperialista sostienen de diversas maneras a través de campañas a favor del consumo de marihuana que la droga es relativamente inocua. A causa de la ruptura de la familia, la destrucción de las instituciones tradicionales y el trastocamiento y pérdida de valores, las ordinarias presiones de la adolescencia, muchos jóvenes tienen su atención dirigida a las drogas como una fácil y placentera manera de escapar de los conflictos, o de cualquier dificultad.

¿Y qué hay de los hijos de los usuarios de marihuana?

El profesor Peter Fried encontró en trabajos preliminares que los niños entre 9 años y medio, y los 12 años de edad sufrían de un déficit en lo que los investigadores llaman "función ejecutiva", un tipo de inteligencia cognitiva que involucra la planificación para el presente y el futuro. En este estudio rígidamente controlado, los hijos de 120 madres fumadoras de marihuana fueron evaluados de manera regular desde su nacimiento. Se encontró que estos niños tenían problemas en focalizar la atención, y se distraían con facilidad. Fried resumió la situación de las madres como sigue:

Hay mucha evidencia que sugiere que la marihuana tiene un impacto tremendo en el lóbulo prefrontal y el funcionamiento asociado con esa parte del cerebro de los fumadores de marihuana. Además, el área prefrontal en los animales es una de las áreas del cerebro donde hay una alta concentración de receptores cannabinoides.

Los investigadores están actualmente trabajando sobre cuestiones tales cómo la transferencia del cannabis a través de la madre - ¿es a través de la leche durante la lactancia, o través del fluido placentario durante la gestación? ¿Cómo es alterado el sistema nervioso del bebé en desarrollo cuando la madre fuma? ¿Está la disminuída capacidad de aprendizaje durante la vida adulta basada en la exposición pre y perinatal al delta-9-THC? Aunque esta investigación está lejos de ser completada, ciertamente impone interesantes retos para la investigación de la marihuana-como también preguntas de vida o muerte sobre el abuso de drogas y el modo que afecta a los embriones en desarrollo.

Los fumadores de marihuana desarrollan una menor capacidad de difusión pulmonar y un flujo expiratorio forzado, puesto que inhalan muy profundamente, retienen el humo en sus pulmones por un período más largo de tiempo, fuman el cigarrillo completo y además el humo no es filtrado.

El uso crónico está relacionado con la ocurrencia de bronquitis, asma y sinusitis; hay evidencia de que el humo de la marihuana y los residuos del humo contienen sustancias carcinógenas relacionadas con cambios celulares malignos en el tejido pulmonar.

Estudios demuestran que el consumo crónico de la droga parece correlacionarse con una psicopatología manifiesta. Los que abusan de la marihuana son psicológicamente similares a los que abusan de otras drogas.

Según algunos estudios, los consumidores de marihuana en alto grado (20 a 30 veces al mes) eran a su vez, consumidores de múltiples drogas y exhibían cierto grado de dependencia psicológica, manifestada en ansiedad cuando el suministro era incierto y en una incapacidad autopercibida para relacionarse con el mundo en general cuando no se está drogado.

Los consumidores en alto grado expresaron desajustes en el trabajo y una incapacidad autoreconocida para enfrentar nuevos problemas. Además expresaron un desajuste heterosexual y se comprobó que eran más hostiles hacia la sociedad, más deprimidos y que tenían un grado mayor de ansiedad que los consumidores casuales.

Los Orígenes del Lobby Legalizador de la Marihuana

Los acertados descubrimientos del profesor Fried y otros, revolucionan el campo del conocimiento acerca del modo en que afecta la marihuana en la vida del ser humano individual y a la vida de la sociedad, que está enfrentada a la realidad de una incompetencia generacional causada por el fumar marihuana. Una población que tiene una amplia adicción a la marihuana, aún cuando no haya una dispersión de la adicción a la cocaína o heroína, o al alcohol, es una población incapacitada. En cualquier sociedad donde los niños y jóvenes no pueden enfocar su atención, sólo podrían desempeñar trabajos menores o de baja especialización, tales como servicio de comidas rápidas, o trabajar con un chip de computadora. pero su "voluntad", esto es, su energía y curiosidad para buscar fuera de su infantilismo, está anulada. Estos jóvenes adultos no tendrán el interés, o el tiempo de atención necesario, para desarrollar el bienestar económico y cultural del país del que son ciudadanos.

Pero este resultado egregio es exactamente lo que motiva al lobby pro-marihuana que hoy está impulsando su legalización. La agenda de los legalizadores está basada en el "Modelo India" un elaborado sistema de impuestos que los Británicos impusieron a la población de la India en 1895, en el ápice de una era donde ”el Sol nunca se pone en el Imperio Británico"

Una rápida mirada a la historia de cómo el Imperio Británico usó a las drogas para sojuzgar poblaciones enteras, y al mismo tiempo hacer fácil fortuna, deja claro que, mientras los colonialistas querían destruir el desarrollo y el progreso de sus colonias, sus oponentes lucharon para prohibir las drogas psicotrópicas por su deseo de progreso. Los individuos y los paises que lucharon para poner a las drogas fuera de la ley, reconocieron que una nación no podía tener progreso industrial y social y un uso descontrolado de las drogas al mismo tiempo.

El progreso de un país y de su sociedad es incompatible con el consumo de drogas.

En 1883, el Parlamento Británico comisionó lo que se transformó en un estudio de nueve volúmenes sobre el cultivo del cáñamo en la India, entonces colonia Inglesa. El "India Hemp Commission Report", (Informe de la Comisión del Cáñamo de la India") que tomó dos años para ser compilado, era una elaborada justificación para un extenso sistema de impuestos sobre el cáñamo ("hemp", o marihuana), y la continuada subyugación de la población "coolie" al instigarle el uso del "ganja”, nombre con que se designa a la droga, del mismo modo que a quién la consumía en esas colonias británicas se los denominaba como “coolies”, vocablo de lengua inglesa.

En la actualidad en los países semicoloniales, es utilizado el término “cool”, -al igual que en los países centrales de habla inglesa, o con influencia cultural de éstos-, para designar con éste vocablo algo “bueno”, “agradable”, “con onda”, o que se supone que está a la moda; esto es así dentro de un esquema ideológico anglófilo.

En la misma forma en que el tráfico Británico de opio fue usado en las Guerras del Opio a mediados del siglo XIX, para convertir a China en una nación drogada, incapaz de actuar en su propio interés, la legalización del ganja fue un método conveniente para suprimir a la población de la India. El informe de 1883 es más que historia. Según los voceros de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes Sobre Marihuana (o National Organization for the Reform of Marijuana Laws, conocida como NORML, ¡este Informe de la Comisión del Cáñamo está siendo usado hoy por NORML como modelo para su argumento de legalización!

Es fácil ver por qué NORML está empujando adelante este informe, si vemos algunos de los muchos testimonios del informe de 1883, tomados de testigos del tiempo pre-marihuana, muchos de ellos dueños de plantaciones y recolectores de impuestos:

Ø            Mr. Skinner, gerente, Gorga Tea Company, Tezpur, Darrang, India, testigo para el informe: ”Las castas que más lo usan son las Yoosoahe de Gaya... los albañiles de Calcuta, y de la casta selvática como los Munhas y Sonthals... No puedo ver ningún daño por el uso de la droga.

Todos los que la usan son "coolies" buenos, tranquilos y voluntariosos ... sin efectos deletéreos...” Ø            Mr. John Phillips, plantador de té, testigo para el informe: ”No abogo para ninguna prohibición del ganja ... De prohibirse, la salud de nuestros "coolies" se vería afectada, su vida sería sacrificada y, por supuesto, el descontento sería la consecuencia”

Ø            Rev. J.P. Jones, un misionero Anglicano en Sylhet, testigo para el informe: ”He escuchado de hombres que dan unos pocos peniques para comprar ganja para los boteros y otros, cuando se requiere de ellos un poco de trabajo extra" Ø            Comisionado en Jefe del Puerto, en Akyar, testigo para el informe: ”El ganja es traido ahora por la British India Steam Navigation Company”.

El próximo informe Británico en tener un rol importante en el movimiento para la legalización de la marihuana es el de la primera comisión oficial en el mundo que explícitamente recomendaba la remoción de penas criminales para la posesión de la marihuana - un comité de 1969 del Parlamento Británico presidido por la Baronesa Bárbara Frances Wootton, de Abinger. El llamado Informe del Comité Wootton es el documento fundacional del actual lobby legalizador de la marihuana. Lady Wootton, una ex "Deputy Speaker" de la Casa de los Lores, puede no ser bien conocida, pero durante 60 años fue una figura clave en la formación de las políticas sociales que podrían transformar a los Estados Unidos (y al mundo) en una versión del Brave New World de Aldous Huxley. (traducción al español: “Un mundo felíz”, novela de ciencia ficción en la que existía una división de clases realizada por manipulación genética, en la que los que integraban la clase de los esclavos se encontraban conformes con su realidad y no tenían anhelos de salir de esa situación; en la novela se habla de una droga que se consumía y que se decía que era inofensiva).

La madre del actual lobby legalizador de la marihuana, Baronesa Barbara Frances Wootton de Abinger –más conocida como Lady Wootton- fue durante casi 60 años, fue la figura clave en dar forma a políticas sociales del New Age, y su Informe del Wootton Committee es el documento fundacional del actual lobby legalizador de la marihuana.

Los legalizadores de la marihuana propagandizan que la marihuana alivia el dolor y el estrés, y no tiene efectos adversos. Lo que no dicen es que, cuando su cerebro se va en humo, usted se transforma en un "coolie" bueno y obediente, en su Brave New World.

El prinipal ayudante de Wootton dentro del comité, Michael Schofield, un científico social de la Cambridge University, emitió una ”opinión en disenso” contra el comité, proponiendo una total legalización del cannabis. Más tarde, se sentó en el Panel gobernante de la Campaña para la Legalización del Cannabis en Londres. En las mismas palabras de Schofield, "la elección es entre una sociedad moral dedicada al progreso industrial, y un nuevo y valiente mundo".

Schofield escribe en su libro, (“El Extraño Caso de la Marihuana”) “The Strange Case of Pot” :

"Ha existido un creciente énfasis en el cultivo de sensibilidades estéticas, tibiamente hedonísticas. Esto está en línea con las actuales tendencias económicas. Antes de mucho, las horas de trabajo se harán cortas y menos importantes. La vieja ética puritana que glorificaba al trabajo por el trabajo mismo tendrá menos sentido, y las actividades de esparcimiento se harán más importantes... En tal atmósfera, los límites del placer permisible son extendidos y se alienta la experimentación. El uso del cannabis para producir nuevas estimulaciones sensoriales es un nuevo desarrollo de esta ética... Por supuesto, no existe tal cosa como una droga recreacional ideal. El cannabis, como cualquier otra droga legal o no, está lejos de dicho ideal... La droga recreacional ideal nos hará sentir relajados y felices, y actuará como un lubricante social. Soma, la droga ficticia en el “Brave New World” de Huxley, daba gran placer de manera inofensiva. No hemos llegado todavía a ponernos de acuerdo con la idea de las drogas recreacionales, por lo cual no podemos comenzar a pensar en actitudes sobre las ayudas químicas para el placer. Hasta que no hayamos desarrollado una filosofía social, somos incapaces de hacer juicios inteligentes acerca de su uso y abuso.”

Hoy, el Nuevo y Valiente Mundo está aquí. Un creciente número de jóvenes, y sus padres, que eran los "niños de las flores" de los años 60s, sufren el efecto de las drogas, mientras que el lobby pro-marihuana y sus partidarios políticos y financieros tratan de idear más usos de "drogas blandas" como método de controlar a los "coolies" de los siglos XX y XXI. La coherencia de la actual campaña de legalización con la motivación detrás de las pasadas Guerras del Opio Británico y el Impuesto del Cáñamo, no se ha perdido totalmente en el público pensante. Por ejemplo, recientemente un editorial de opinión en el periódico del estado de HEssen, Alemania, escrito por la Dra. Jacqueline Kempfer, atacó al gobierno Social Demóscrata del estado de Schleswig-Holstein, del norte de Alemania, por su plan de vender marihuna en los mostradores de las farmacias. Kempfer atacó tanto al Partido Verde, anti-industria como al Partido Social Demócrata de Alemania por eliminar a la energía nuclear en sus estados, disminuyendo de tal manera el nivel de vida y creando desempleo. Luego acusó que la Ministro Social de Salud y Trabajo, Heide Moser estaba abusando de su posición como Ministro de Salud al liderar la llamada "iniciativa Hash".

La Dra. Kempfer irónicamente delclaró:

"Quizás el experimento hash es... la solución para nuestros actuales problemas. Cuando estemos llenos de droga, el desempleo parece menor, la Euro moneda diseñada por el Tratado de Maastricht de la Unión Europea para remplazar al Marco alemán parece más valioso, nuestras pensiones parecen seguras, y los impuestos parecen ser menores.”

El reto mundial es si esos ciudadanos cuyos cerebros no se hicieron humo de marihuana, lucharán para derrotar a NORML, a Georg Soros, el especulador financiero de NORML, y las demás organizaciones e individuos que están publicitando la legalización de la "blanda" marihuana para los "coolies" del siglo XXI.

(Karen Steinherz, miembro de la asociación política de Lyndon LaRouche en Alemania, escribe sobre el abuso de drogas y temas de la contracultura. Thomas Vissing tiene un diploma de M.Sc. en Ingeniería de la Universidad Técnica de Dinamarca, y está haciendo investigación sobre la física de las membranas.)

Niñez, juventud y drogas

En Argentina y en Latinoamérica tiene lugar una situación de exclusión social, de marginalidad, y problemas de miseria que abarca todos los ámbitos, el de la cultura con un momentáneo triunfo de la ideología del imperialismo, y una carencia de bienes materiales, trabajo, salud y alimentos; por esta razón, entre otras cosas existe en la sociedad preocupación, angustia e inseguridad frente al futuro. En este contexto, padres, maestros y adultos referentes de la juventud, desbordados por estas circunstancias, no siempre ofrecen un continente adecuado que permita a niños y adolescentes la posibilidad de diálogo, de escucha y de decodificación de sus mensajes y necesidades. Las distintas señales que muestran los jóvenes en cuanto a intereses, malestares o patología, o bien pasan inadvertidas para los adultos o éstos son incapaces de dar respuestas adecuadas.

Visualizan un horizonte incierto que acrecienta, aún más, la sensación de incertidumbre y desequilibrio que normalmente acompaña este período de la vida.

Es preciso hacer un análisis integrativo de la comprensión de las adicciones que otorgue un peso relativo a factores biológicos, psicológicos y sociales.

La juventud azotada por un sistema económico que excluye de las posiblidades de subsistencia y que le brinde identidad busca respuestas individuales y rápidas para problemas cuya solución no será individual ni rápida.

Sin inserción laboral ni educativa el malestar generalizado, produce un auténtico agujero en las redes de contención social y en los valores colectivos. Este vacío, insostenible, se tapa con el consumo de cosas, personas, sustancias “...el hueco social en que la droga se instala señalando con su presencia otras carencias” (W.R.Grimson).

Así es como el consumo, incluyendo el de sustancias, se ha vuelto una respuesta cotidiana, normal y esperable para paliar el malestar. Es promovido desde los medios de comunicación y tolerado por la sociedad “consumir para olvidar las penas”.

La alarma social siempre se ha realizado sobre los casos con dependencia que son los que normalmente conmueven a la comunidad. Sin desmerecer la importancia de este conjunto, un examen más completo señala la problemática del uso de sustancias adictivas, sustancias que culminan con frecuencia en el descontrol y señalan que no es necesario llegar al uso intravenoso de drogas ilícitas para participar de una situación que hace imposible el cuidado de sí mismo.

La banalización de los niveles no adictivos sostiene patrones de tolerancia social que implican la indulgencia hacia hábitos de abuso en el entendido de que constituyen una forma general de ser en el ejercicio de una supuesta “libertad” y no justifican por tanto una actitud de censura severa o significativa....

... así ocurre lo siguiente: Se promueve desde los medios el consumo de las drogas y se lo acepta desde la sociedad como un hecho menor el que se busque con una sustancia externa modificar la percepción, el estado de ánimo y el comportamiento desde lo químico cuando no se logra cambiar la propia realidad desde el desarrollo personal o desde la organización social. De esta manera las sustancias psicoactivas son numerosas: el tabaco, el alcohol, la marihuana, los medicamentos utilizados más allá de las indicaciones médicas, la cocaína, los pegamentos, etc.

Se trata de un “modelo químico de vida” donde se propone la sustancia como la clave para la construcción de una realidad que no se logra enfrentar ni modificar con los propios recursos personales o sociales. El problema de la droga es, por lo tanto, el de la obtención por la vía química de efectos que no han podido lograrse mediante la interacción con el medio. El individuo concluye que su situación es inmodificable y, en consecuencia, busca alterar “el estado de ánimo, los sentimientos, las percepciones” hasta lograr sin sufrimiento inmediato acomodarse en forma circunstancial a la realidad y sentirla placentera procediendo de éste modo a... narcotizar situaciones de la vida para evitar registrar el displacer, el dolor, el cansancio, la frustración, termina por suprimir el sistema de señales imprescindible para preservar nuestra salud tanto física como psíquica.

La publicidad promueve también narcotizarse para poder hacer frente a la sobrecarga laboral y a las tensiones que el contexto social induce. Esta especie de “pastillas milagrosas” obran como señuelos que pueden mitigar cualquier sufrimiento.

El incremento de su consumo, y su presencia es relacionada con diferentes sucesos sociales de grave impacto en la salud pública.

El consumo del alcohol, el tabaco y los medicamentos hasta el campo de las drogas ilegales fueron incluidos como material de indagación en relación con los hábitos de consumo; entre las sustancias adictivas sociales se destaca la temprana iniciación en el consumo de los menores de 15 años. Es decir, casi un tercio de los chicos de entre 12 y 15 años ya ha consumido tabaco y un 62% de los mismos ha consumido alcohol. Tales resultados, si bien alarmantes, parecerían ser inevitables; los chicos ven a sus adultos referentes aceptar como normal el propio consumo de tales sustancias, ya que el 91% de los adultos ha consumido cigarrillos y nada menos que el 67% ha bebido alcohol.

La automedicación que va más allá de lo prescripto por el médico, tentativas de aliviar la tensión acumulada en las difíciles jornadas de la vida cotidiana o de paliar un insomnio pertinaz son la base de la justificación que los adultos realizamos para abusar de las drogas. No debemos sorprendernos entonces frente al dato de que un 2,6% de los chicos usa medicamentos para lograr una alteración de la conciencia. Somos nosotros, los adultos, los que ofrecemos a éstos un modelo de consumo abusivo de las drogas.

(Los datos en porcentaje refieren a estudios de Argentina pero las causas del consumo detalladas no se limitan a un punto geográfico en particular.)

La ideología de la legalización y el consumo de droga es parte del discurso del imperialismo e intenta destruir nuestra cultura y nuestro posible desarrollo futuro.

La salud, como un bien social, debe ser garantizada por un estado mediante el cumplimiento de leyes, para protección y perfeccionamiento físico, intelectual, moral y social de los habitantes de un país. La drogadicción es un síntoma y una enfermedad que implica hábitos muy perjudiciales y que pueden ser letales para la población en general, integrada tanto por adictos activos, consumidores pasivos y por no adictos. No resulta conveniente abordar éste tema desde una concepción parcial, como si se tratara de que el consumo de droga es un problema médico solamente, aislado de la realidad política e histórica del mundo. Si puede relacionarse la utilización de la droga por parte de intereses políticos, con el modo en que afecta a la sociedad de países del tercer mundo, ésta relación podría referirse del siguiente modo, intentado -a pesar de las limitaciones para explicarlo- comprender el concepto general, al que seguramente puede llegarse, sólo con ver los daños psicofísicos que causa y el modo en que actuó la piratería inglesa fomentando la drogadicción en la sociedad hindú y china, y sirviéndose de éste debilitamiento en la salud de la población para facilitar su dominación política, económica y militar.)

El siguiente es un intento por pensar qué lugar ocupa la droga en países de América Latina, en el sentido de su significación política:

La globalización, -proceso de grandes avances tecnológicos que influyeron y modificaron aspectos culturales, económicos, políticos- afectó positiva y negativamente la vida de la mayor parte de los habitantes de la tierra. Al mismo tiempo, bajo el concepto de globalización, pretende imponerse la ideología del imperialismo, presentándose a través de los medios de comunicación masivo como un hecho ineludible contra el cual “no se puede hacer nada, y no se puede luchar políticamente”. Este es uno de los mayores triunfos del imperialismo que consiste en “convencer”. Ese convencimiento lo ejerce a través de lo que se ha definido como el discurso único: así hay ideas muy arraigadas en la sociedad que la hacen expresar con frases tales como: “no hay otro camino posible, tenemos una deuda indiscutible con organismos internacionales; los países del 3er mundo deben cumplir los compromisos internacionales; las deudas deben pagarse aunque se muera la gente; no se puede luchar contra tamaño poder; la política es sucia; no se puede cambiar nada; estamos en una aldea global, no es posible aislarse del mundo, hay que obedecer al fmi, bm, bid”.

Ese discurso difundido a través de las superestructuras de la información para convencer a los países semicoloniales es la principal arma del imperialismo; así bajo la imagen de que la globalización es sólo la modernización, se intenta legitimar, justificar e imponer una ideología que se caracteriza por el abandono de toda acción y reclamo ante la injusticia social. La política de beneficios hacia el imperialismo anglo norteamericano, hace que sus países concentren más las riquezas que le roban a los países llamados “pobres”, a los que se le causa enormes perjuicios porque son saqueados por este sistema financiero parasitario; todo ocurre ante la aparente impotencia de los sectores sociales más perjudicados y hundidos en la miseria.

El consumo de droga parece contribuir a la pasividad y a la abulia general frente a un panorama complejo que siempre empeora. Entre las operaciones de colonización que el imperialismo ejecuta, se encuentra la promoción del consumo de droga, porque ayuda a lavar cerebros y hacerlos más dóciles a la dominación ideológica y política. Bajo la máscara de la globalización se pretende ocultar la voluntad del imperialismo de ejercer su despiadada polítca para Latinoamérica; la única esperanza para ésta es unirse y hacer una revolución. La droga que se promueve desde el aparato ideológico del imperio es una herramienta clave porque anula la conciencia de la realidad, aplaca el descontento y la bronca por la injusticia e impide la organización social necesaria para realizar un cambio. Mantiene a la gente sumida en un letargo con final trágico.

El “discurso único”, esa ideología del imperialismo, es parte de un plan eficazmente realizado que tiene por objeto destruir la voluntad del ser humano latinoamericano; anular toda posibilidad de cambio, esterilizar cualquier atisbo de organización social que genere algo nuevo y necesario para romper el statu quo. Enfermar a la gente con la droga sirve para facilitar ese convencimiento y esa anulación de voluntades. Enfermar a la gente es parte de una cultura de la autodenigración, que se acompaña con la miseria, el hambre y la desocupación que se padece en Latinoamérica.

Promocionando la droga como hacen desde todos los medios atentan contra la salud pública enfermando a la población, como los citados casos de la India y China con los ingleses y su manejo de la marihuana y del opio, con fines económicos pero esencialmente políticos y militares.

Ingleses que también allí ejercían sus prácticas sanguinarias amputándole el dedo pulgar a las mujeres para evitar que éstas pudieran mantener su proteccionismo consistente en tejer con sus manos los paños y manufacturas, los que consumían. De éste modo, sin poder tejer en sus telares ni consumir su propia producción, al pueblo hindú no le quedó más remedio que consumir lo que producía la sangrienta potencia colonialista Inglaterra, y que necesitando mercados dónde colocar sus producción a gran escala por la revolución industrial, hizo así de la India, un mercado sobre el cual tenía enormes intereses, razón por la cual la India fue una de las colonias británicas mas importantes.

Argentina, -también llamada en otro tiempo “Sexto Dominio británico” por haber sido la semicolonia productora de materias primas que abastecía a ese imperio- fue objetivo de otros intereses económicos ingleses; aquí la droga tuvo un punto de tránsito del mercado del narcotráfico hacia otras latitudes; desde hace muchos años esa realidad cambió y actualmente no es sólo una ruta del narcotráfico hacia Europa, sino, y principalmente, es un mercado de consumo. Como en muchos lugares de los casos históricos citados, en nuestros países latinoamericanos se intenta fomentar el reemplazo de otros cultivos que tradicionalmente se realizaban por plantaciones funcionales al mercado del narcotráfico, con las implicancias sociales, políticas y culturales que este hecho representa.

Es públicamente conocido el hecho de que el negocio del narcotráfico representa las ganancias de mayor magnitud de la economía mundial -después del petróleo-.

Pero no es tan conocida la realidad de que el promover el consumo de droga en los pueblos que padecen hambre y miseria es utilizado especialmente con fines políticos e ideológicos; para entender las razones de ésta afirmación basta remitirse a los ejemplos citados anteriormente. El hecho de que un estado nacional no se ocupe de la salud pública, y que no trate a los enfermos adictos arguyendo “respetar libertades individuales”, no es sólo una treta leguleya, un argumento falaz y una renuncia de gobiernos traidores a la Patria, por renunciar a defender la salud de su población que es también un Patrimonio Nacional, en un estado debilitado, empobrecido y sometido a los intereses político-económicos extranjeros.

Con el hambre y la droga se fabrican generaciones de discapacitados, lo que va a dificultar hacer frente a la transformación que requiere la política para dejar alguna vez de ser una semicolonia, -ya que siguiendo su curso ésta política al servicio de los intereses foráneos, sería el paso previo para la colonización total-.

Existe una crisis de representatividad en muchos partidos políticos de los países latinoamericanos que han renunciado a defender los intereses de las grandes mayorías que se encuentran sumidas en la miseria, como también se ha renunciado a atender ese aspecto para la vida de la población que es la salud mental y física, abandonando a su suerte a varias generaciones de jóvenes que se encuentran en la exclusión, marginalidad, la desocupación y la enfermedad de la drogadicción; sin otro camino que la delincuencia, incluida la actividad del narcotráfico, la cual es incentivada generando una economía más primitiva, por las características de los daños sociales que provoca.

Los organismos políticos del imperialismo defienden eficazmente sus intereses ocupando un lugar decisivo en la política de sus países tributarios. Esos intereses políticos son los que financian y promueven simultaneas y susesivas campañas a favor de la legalización de la marihuana y de las drogas en todo el mundo; publicando en internet toneladas de información con argumentos falsos, acerca de lo “bueno que sería liberar la droga”, sostienen que hay que “descriminalizar el consumo”, dicen que hay que “despenalizar el consumo”, y que “deben respetarse las libertades individuales”; como también la voz oculta tras mil máscaras afirma que “ningún estado puede decirte lo que debes consumir o no en tu casa”, -(dando por supuesto que uno tuviera una casa)-. Al mismo tiempo que instalan en un nivel de “discusión” o de “polémica” el hecho de si se debe o no legalizar la droga, se está haciendo una propaganda terrible a favor de su consumo, ignorando o haciendo oídos sordos a la realidad de los daños individuales y sociales que su consumo provoca. Se instala en innumerables foros la discusión elevada al nivel de la polémica de si “es buena o mala la droga”, dejando abierta la posibilidad de que se llegue a creer que en algún punto pueda llegar a ser bueno su consumo en algún aspecto, y negando alevosamente todas las evidencias científicas que prueban los tremendos daños que produce la marihuana desde todo punto de vista.

Coristas, Jueces, Médicos, consumidores, supuestos no consumidores, no consumidores, organizaciones diferentes, (muchas supuestas organizaciones), artistas, “librepensadores”, políticos, diputados, docentes, etc, etc; todos unidos trabajando para esas ideas de supuesta “libertad”. (muchos hablan de “libertad” con ignorancia y sin comprender los grandes intereses que pujan en el mundo por predominar, ignorando la historia, las cuestiones políticas y sin darle importancia a esos temas. Para muchos defensores del consumo de droga su religión es el hedonismo y el individualismo carente de todos valores espirituales, morales y son indiferentes frente a la injusticia social.)

A todo esto se suman las gigantescas patrañas supuestamente científicas, con que se sostienen falsos argumentos para defender esos intereses, que niegan los reales y graves daños, simulando reconocer parcial y confusamente, y muchas veces de manera falaz algunos daños.

Es necesario buscar información sobre esto, para una ideología de la verdadera LIBERACIÓN, recurrir a las variadas y verdaderas investigaciones científicas dotadas de precisión, y revisar bien las fuentes, para ver "quién es el que dice lo que dice." Muchos equipos de científicos serios de todo el mundo que estudian el tema desde el siglo XIX hasta nuestros días, van arrojando como resultado de sus investigaciones realizadas en diferentes partes del mundo importantes avances insospechados hasta hace 10 años atrás, acerca de las múltiples y profundas lesiones causadas por el consumo de marihuana, al que la propaganda del pensamiento oficial pretende inducir desde su aparato ideológico, como un arma de destrucción masiva de la parte física, intelectual y espiritual de los individuos. Sin embargo la propagandística intenta inculcar la ideología a favor del consumo de la droga “”blanda””. Este hecho tiene una esencial significación política.

Investigadores dinamarqueses y alemanes anteriormente mencionados, enfocaban el tema de la "liberación y promoción del consumo de marihuana" desde su aspecto histórico y social. En la Argentina también podría relacionarse ésta campaña legalizadora y promoción de consumo con un atentado a la salud pública; para esto sólo habría que recordar un episodio ocurrido en el país hace sólo algunas décadas, y que muestra el papel “pedagógico” –ejecutando una colonización pedagógica- de los medios masivos de comunicación y los intereses a los cuales responden en los países semicoloniales.

De 1945 al 55 tuvo lugar en Argentina una revolución nacional que tendía a estrechar lazos en Latinoamérica buscando dar los pasos hacia su unidad. Existía independencia económica, soberanía política, y justicia social: parte de esa justicia era que se construyeron hospitales en todo el país que atendían gratuitamente a la población, que eran parte de un sistema de salud pública que antes no existía y fue creado por ese gobierno revolucionario.

El líder popular de esa revolución era Perón, jefe del movimiento nacional antiimperialista que fue en su momento el peronismo. Evita, aquella ilustre mujer política revolucionaria y también líder luchadora de esa revolución, había fallecido en el 52. Por ese tiempo se había intentado dar un golpe que fue fallido al segundo mandato constitucional de Perón, quien a causa de ese intento, había desarmado a la marina. Desmantelada de su poder de guerra, la marina fue abastecida en altamar por Inglaterra, para poder bombardear plaza de mayo realizando así un golpe que cumplió con su propósito: echar a Perón, obligarlo a renunciar y a expatriarse.

. Ese golpe fue dado por una fracción reaccionaria de las fuerzas armadas, y apoyado por todos los partidos políticos tradicionales desde la izquierda hasta la derecha, quienes formaron parte del mismo gobierno golpista ocupando cargos públicos, para convertirse luego en culpables y cómplices de crímenes de lesa humanidad, respondiendo a los intereses de la oligarquía asociada al imperialismo -y como todo el peronismo, los grupos políticos de izquierda nacional y revolucionaria también fueron perseguidos-; ese gobierno golpista llamado la revolución libertadora, que fusiló muchos obreros, militantes peronistas y militares patriotas, intentó exterminar la ideología del peronismo, lo proscribió al durante 18 años destruyendo en ese tiempo gran parte de lo que se había logrado construir en 10 años de revolución; también comenzó a destruir el sistema de salud pública. Por esa razón es coherente la participación de Inglaterra en el golpe, y por eso el papel de los medios de comunicación que pasaron a estar desde ese momento en manos de los intereses extranjeros. Así se posibilitó el curso desde el 55 de un período de contrarrevolución que abarcó la historia hasta la actualidad y que desarrolló un programa antinacional que abarcó la cultura, la economía y que frustró e impidió al país y sus posibilidades de progreso.

Años después en el 2003, Mariano Grondona es quien encabeza desde su audición televisiva, una cruzada a favor del consumo de marihuana, -y que como muchos periodistas y medios de tv-radios-diarios-y artistas argentinos, con músicas extranjerizantes (y que fomentan el mal gusto artístico, entre otras cosas)- defienden los supuestos “fines terapéuticos” de la marihuana. ¡PATRAÑAS INFAMES! Todos trabajan día y noche seguramente siendo útiles al mismo imperio, fueron sirvientes históricos a sueldo de esa causa enemiga. Son traidores a la Patria, por atentar contra la salud de la población y contra los intereses nacionales. Es coherente que el aparato ideológico del imperialismo asociado a la oligarquía local, hoy nos diga –a través de ejemplares como Grondona- que hay que drogarse, ya que en el 55 estaba del lado de la potencia colonialista inglesa, -experimentada en aplastar a pueblos enfermándolos para dominarlos política-econoómica-ideológicamente-, y que todos juntitos estuvieran contra Perón y la mayoría del pueblo argentino organizado, y de su gobierno que defendía la independencia económica, la soberanía política, la justicia social y -entre otras cosas- la salud pública.

Habiendo pasado ya bastante tiempo desde aquellas operaciones inglesas que llevaron a la Guerra del Opio, y también ya pasadas varias décadas de la intervención de los ingleses para echar a Perón, su sistema cultural de semicolonia continúa intacto y refortalecido trabajando en la pedagogía de la COLONIZACIÓN, dentro de ésta, el aplacamiento producido por la droga, la anulación de la voluntad y energía necesaria para organizarse y cambiar la realidad, es una buena herramienta para el imperialismo desde la visión de una ética utilitarista.

Los EEUU. simulan perseguir a carteles latinoamericanos de producción de coca, (que ellos mismos compran para consumir y traficar) mientras que con capitales de ellos mismos (de EEUU.) los carteles norteamericanos administran plantaciones gigantescas de marihuana en Latinoamérica.

Un historiador preguntó una vez: “la historia, ¿es necesaria?. Freud sostiene que el secreto de la personalidad de un adulto es preciso buscarla en su infancia.”

- - - - - - - alerta - - - - - - - -

((((Propaganda a favor del consumo de droga publicada en internet y otros medios, compuesta por afirmaciones falsas sobre los supuestos beneficios del consumo de marihuana hechas por esos medios y sus repetidores))))

“ LA MARIHUANA . . . “

“...protegería el cerebro contra los efectos perjudiciales de envejecimiento. “

“...hace posible retardar o prevenir el proceso de decaimiento del cerebro”

“...retarda por una década el momento en el cual alguien pierde su memoria.“

“...preserva la función cerebral”

“...los pacientes de x enfermedad la usan como medicamento”

“...sirve para un uso terapéutico “

“...sirve para tratamiento de: alheimer, etc, artritis, insomnio, glaucoma, síntomas de SIDA, quimioterapia, anorexia, “dolores crónicos, esclerosis múltiple, efectos antimicrobianos. “

“...reduce el virus del herpes y lo inactiva. “

“...es un analgésico, antiinflamatorio, inmunomodulador”

“...es un medicamento natural”

“...es recomendable para luego de la quimioterapia. “

“...sirve contra las náuseas y para abrir el apetito”

“...es mejor como medicamento que otros remedios por su precio.”

“...es buena para buscar una sensación de alegría, lo que permite que las enfermedades se hagan más soportables”

“...puede ser eficaz para... etc, etc...”

“...no está probado que haga daño a las neuronas...”, etc.

“ ...te libera... - ...”es inocua...” - ...”es suave y sus daños son leves”...

“...se consume en la juventud, es un problema de inmaduréz...”

“...“una cosa es el uso y otra el abuso”

“...la fumo porque de algo hay que morir”

“... hay que saber manejarlo, hay que saber consumir bien, todos los excesos son malos”

La canalla del aparato ideológico que propulsa el consumo de marihuana no duda en afirmar disparates, incurriendo en contradicciones absolutamente alevosas, respecto los descubrimientos realizados por los investigadores de diferentes partes del mundo que estan citados en éste informe. (Se guían por el precepto de: “miente, miente, que algo quedará”.)

-Teniendo en cuenta lo ya dicho en este iinforme en partes anteriores, cabe afirmar que hay un ejército de ideólogos del imperialismo siempre dispuesto a servir a su causa, junto con la ayuda de muchos cipayos; en Argentina, entre los cipayos pro-legalización, se encuentran profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, que también defienden el libre consumo de Marihuana, y realizan afirmaciones vergonzosas y delirantes.

No todos opinan lo mismo. Profesionales leales en su trabajo cuidan la salud pública, la de la gente de su país, como el titular de la cátedra de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la UBA, Manuel Luis Martí, quien declaró sobre el consumo de marihuana con supuestos “fines médicos”:

"Ningún estudio serio demostró su validez terapéutica. El cannabis es peligroso: produce la destrucción de células nerviosas y esquizofrenia. Jamás le recomendaría a un paciente su uso: es una droga vinculada con el vicio y la muerte.”

Definiciones útiles para evaluar el tema que aquí se trata relacionado con la cultura.

:- cultura: esa compleja totalidad que incluye el conocimiento, el credo, el arte, la moral, el derecho, la costumbre y otros hábitos y cualidades cualesquiera adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad; todas las pautas aprendidas de acción, sentimiento y pensamiento, compartidas por los miembros de una determinada sociedad.

:- subcultura: es un núcleo de normas más o menos divergentes compartidas por un grupo o categoría de personas de una sociedad.

:- contracultura: ciertas subculturas que se oponen a la cultura dominante. La contracultura rechaza elementos fundamentales de la estructura normativa vigente.

Teniendo en cuenta las definiciones de cultura, subcultura y contracultura, en relación con el tema de la propaganda a favor del consumo de droga podría afirmarse que:

Cultura: en un sentido, nuestra cultura está compuesta por nuestras costumbres y nuestra historia, las ideas que tenemos los latinoamericanos para llevar adelante la vida de nuestros pueblos.

Subcultura: entre las subculturas, por un lado se encuentra la de la gente que adora las culturas extranjeras, la subcultura de los cipayos, la subcultura de los consumidores de drogas que se encuentran padeciendo esa enfermedad social, y otras subculturas que, todas juntas, integran la sociedad.

Contracultura: podría encontrarse una contracultura en aquel aparato ideológico mencionado en este escrito, al servicio de intereses extranjeros, intereses opuestos a la liberación social y a la realización de nuestra historia y a la existencia de América Latina como una Nación soberana; la contracultura desplaza y ocupa el lugar que debería ocupar la cultura de nuestra tierra y de nuestra gente latinoamericana.

Aunque contra-cultura es oposición a una cultura dominante, es posible que en éste momento el sentido sea inverso, que el planteado primero, ya que al parecer la cultura dominante es esa misma que antes se había definido como ideología del imperialismo, entonces allí la contra-cultura sería la que resiste esa infiltración y la que valora la propia cultura e iría junto a las ideas de liberación. Parece un juego de palabras pero si se mira bien no es tal, aunque es preciso prevenirse de la confusión que devenga de éstos conceptos.

La promoción que se hace del consumo de droga a través de las superestructuras informativas del imperialismo, busca formar personas con una mentalidad individualista, hedonista, y gente vulnerable a las ideologías externas de éste enemigo político; de manera que genera una ideología política cuyos rasgos más notables son en el individualismo, la indiferencia ante la injusticia social, y la falta de compromiso con los valores más altos de una sociedad que tienen que ver con lo espiritual y con el amor a la Patria; el consumo de droga promocionado por el imperialismo favorece la falta de voluntad para construir una organización social y participar en ella para que pueda lucharse y transformar una realidad injusta.

No hay que dejarse engañar por los que desean impedirnos pensar por nosotros mismos, hay que tener “los ojos limpios para mirar la Patria”.

 
En esta edicion
DE JUAN D. PERÓN A NESTOR KIRCHNER
Osvaldo Calello | El presidente Kirchner declaró recientemenste que el día del pago de la deuda al Fondo Monetario “lloraba en silencio porque terminaron las ataduras”. Ese día de enero pasado el país desembolsó 10.000 millones de dólares y saldó, de una vez, los compromisos pendientes con la institución que representa los intereses de la usura internacional. Al parecer Kirchner lloraba en silencio una vez ejecutada la decisión. Sin duda debería haberlo hecho, aunque no por las razones aludidas.
 
PABLO RIVERA | El poder nunca es individual, todo poder tiene una base social sobre la cual apoyarse. El individuo que lo ejerce, ya sea un monarca o un presidente es sólo la cabeza visible, la personificación del poder. Si el rey se muere se lo sustituye por otro rey, pero el feudalismo no desaparece. Entonces, para saber quién tiene el poder político, hay que ver qué intereses están detrás de éste, en otras palabras, hay que  buscar sus bases sociales.
 
MARIELA GARCIA | El documento del Ministerio sostiene que “la nueva ley debe reafirmar muchos de los fines y principios ya acordados (...) y avanzar hacia nuevos principios orientadores de la educación pública nacional hacia el futuro". Los fundamentos de esos "nuevos" principios, que el documento escamotea al debate, son indiscutiblemente los del Banco Mundial: una educación con fecha de vencimiento; una educación al servicio del mercado mundial.
 
JOAQUÍN FONT  | El Ingreso Ciudadano o Renta Básica es “un ingreso pagado por el Estado a cada miembro de pleno derecho de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva”.
 
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