AMERICA LATINA / VENEZUELA | Artículo de octubre de 2001
“O nos unimos o nos hundimos”

conferencia de hugo chÁvez en el canning house, gran bretaÑa

 

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Resultados concretos de la acción de gobierno

En la educación por ejemplo, hemos duplicado el presupuesto de la educación. Era del 3% del Producto Interno Bruto y ahora lo tenemos en 6%. Y ahora hemos lanzado un programa de escuelas bolivarianas, donde los niños en la mañana lo primero que hacen es desayunar y además, hemos reducido la mortalidad infantil en un 10%.
Y la mortalidad infantil que estaba en 21 por 1000 nacidos vivos antes de cumplir un año, bajo a 17 por 1.000 pero para ello, entre muchas otras cosas, hemos hecho por primera vez en nuestra historia, una vacunación masiva contra la Hepatitis B, pero si es que los niños de los pobres no los vacunaban y muchos se morían; si es que muchos de los niños de los pobres, que son la mayoría en Venezuela, si es que iban a la escuela, iban sin desayuno, desnutridos.

Ahora, el proceso social ha comenzado a dar sus primeros resultados.El desempleo estaba en 18% ha bajado a 12.5%.

Claro que ahí repito, es como escalar el Himalaya y hemos dado un pasito nada más. Pero lo lograremos, estoy seguro que lo vamos a lograr.

En lo económico hoy, después de que la economía venezolana estaba en bancarrota y totalmente desequilibrada hace tres años atrás, hoy ciertamente nuestra economía es una de las más sólidas del continente. Un crecimiento en el primer semestre del 2001 de 3.5%, especialmente en la construcción, creció 19%, en la minería creció 15%, la manufactura 6%, telecomunicaciones 14%.

Es decir, el crecimiento se está dando no en el sector petrolero —ahí más bien fue negativo porque hemos recortado producción y los precios han caído— el crecimiento más notable es en el sector privado no petrolero.

Pero no sólo eso, además el déficit fiscal lo hemos reducido a unos 3 puntos, perfectamente manejable, debe seguir cayendo. Las Reservas Internacionales están en su nivel más alto de la historia: 20.000 mil millones de dólares aproximadamente, parte del ingreso petrolera está en un Fondo de Estabilización Macroeconómica en el cual ya tenemos 7.000 millones de dólares con una ley bien estricta al respecto.

Hemos estado generando leyes para dar seguridad jurídica a las inversiones que se han incrementado en los últimos años. Gran Bretaña por ejemplo, tiene 5.000 millones de dólares invertidos en Venezuela en empresas y van a seguir invirtiendo.

Las inversiones de Francia en Venezuela en los últimos 2 años se han triplicado, de 500 millones de dólares a 1.500 millones de dólares y hace poco días en París, con el Presidente Chirac y un grupo de empresarios me informó el propio Presidente, que ya tienen empresarios de Francia listos 4.000 millones de dólares para los próximos 3 años para Venezuela.

Es decir, se incrementan las inversiones productivas, las Reservas Internacionales, la inflación que estaba por sobre 30, la hemos llevado progresivamente hacia abajo y está por cerca de 12% y tenemos que ir hacia un dígito y aspiramos llegar a un dígito el próximo año, el 2002.

Con estabilidad cambiaria no hay en Venezuela ningún riesgo de control de cambio ni de devaluación, es un programa económico exitoso. Y una economía que ha despegado y ha comenzado a crecer con fuerza propia.

En lo territorial, allí el proyecto es mucho más lento, se trata de reubicar la población en ejes de desarrollo y eso requerirá un esfuerzo de décadas. Casi todos los venezolanos nos fuimos al norte y vivimos 75% en la franja centro-norte-costera y tenemos el sur hacia los grandes llanos, limítrofes con Colombia, el Arauca, el Apure, hacia las selvas del Amazonas y hacia Los Andes, ese es un gran país que está casi solitario, casi deshabitado.

Hay que orientar un poblamiento equilibrado. Ese es un proyecto en el que no voy a abundar mucho, porque es más que todo endógeno, pero es muy importante. Y también hacia allá estamos atrayendo inversiones, hacia el sur, hacia el Eje del Río Apure con el Orinoco, hacia las fronteras con Brasil y con Colombia.

Impulso a la integración de América Latina

Y el último de los 5 ejes, el eje internacional, ahí también hemos avanzado bastante. Hoy Venezuela tiene en verdad, una posición de mucha mayor solidez en el mundo entero comparado con lo que pasaba hace 3 años; es que casi nadie creía en Venezuela.

Pero ¿quién iba a creer en Venezuela con los gobernantes que tenía? ¿con los partidos políticos que teníamos? ¿con los dirigentes que teníamos? Era difícil creer en Venezuela.

Hoy Venezuela tiene relaciones buenas y excelentes en grados variables, pero excelentes y buenas y en situación de mejoría perceptible con los diversos gobiernos del mundo. Relaciones muy francas y muy sinceras de cooperación, de ayuda.

Diferencias con algunas sí, pero diferencias tenemos todos.

El asunto está en saberlas llevar y conservar las buenas relaciones aún con diferencias. Además irlas aclarando e irlas solventando como lo hemos venido haciendo. No ha sido fácil. No ha sido fácil, por ejemplo en Estados Unidos sufrimos un lobby muy fuerte contra Venezuela, que trata de convencer a gente en Washington por ejemplo, de que nosotros estamos apoyando a la guerrilla colombiana, ha sido difícil esto; hemos tenido que explicar una y mil veces y además, demostrarlo pues, porque hay gente que duda de tanto ver y leer informes falsos, o tantas versiones por diversas fuentes pues, hay gente que puede creer que es cierto.

No. Ahora, después de dos años, todo el mundo sabe que lo que nosotros queremos en relación con Colombia, es la paz; que no se rompa el diálogo de paz, que sea exitoso el proceso que está guiando mi buen amigo el presidente Andrés Pastrana.

Por ejemplo: o las relaciones nuestras con la OPEP. Yo estoy anotado en el libro de récords y no sabía que me iban a anotar allí pero bueno, en verdad no sabía. Pero yo fui a Bagdad, yo no sabía que a Bagdad no había ido más nadie, ningún presidente después de la Guerra del Golfo. Pero ¿a qué fui yo a Bagdad? A lo mismo que fui a Riad hace dos años; a lo mismo que fui a Yakarta; y a lo mismo que fui a Argel y a Trípoli y a Kuwait, a poner de acuerdo a la OPEP para buscar el equilibrio en los precios del petróleo, que es un factor positivo no sólo para los productores sino para los consumidores como lo hemos venido logrando, con una alteración ahora, después del 11 de septiembre, pero que la vamos a recuperar, estoy completamente seguro y por eso me fui ahora de nuevo a Libia y a Argelia y a Arabia Saudita y a Teherán y a Moscú y de aquí a Quebec y luego hacia México para buscar el acuerdo entre los grandes productores de petróleo.

Garantizar el suministro y evitar que el precio o se desplome o se pueda disparar, como ya ha ocurrido en épocas anteriores, especialmente en tiempos de conflicto como este, donde pueden ocurrir muchas cosas, especialmente en el mundo islámico —arábico-islámico— es para fortalecer esa perspectiva de equilibrio en el mercado y en los precios del petróleo.

Pero en fin, Venezuela hoy es país amigo de Washington sin duda alguna; amigo de Londres, sin duda alguna; amigo de París, amigo de Moscú, amigo de Pekin; y tiene relaciones con Africa y con Asia. Estamos presidiendo ahora el Grupo de los 15, con una política muy dinámica, personal incluso, a veces. Hace falta. Yo creo mucho en esa diplomacia personal.

Por primera vez hace unos días, nos reunimos el Presidente del G 8, el primer ministro italiano Verlusconi y este humilde servidor en Roma y estamos cuadrando para hacer una reunión el próximo año del G 8 con el G 15 para retomar el diálogo norte-sur, que es importante para tocar todos estos problemas de la política mundial, de la paz, de la lucha contra el terrorismo, contra el narcotráfico, de la búsqueda de la justicia en el mundo.

Tenemos de verdad que cumplir con el compromiso de la Cumbre del Milenio, cuando todos los presidentes del mundo firmamos un compromiso para luchar contra la pobreza, contra las desigualdades y nos comprometimos que para el 2015 debemos haber reducido la pobreza a la mitad y debemos haber proporcionado educación a los niños del mundo sin excepción y sin distinción de colores ni de razas ni de nada.

Hacia allá es que tiene que ir el mundo. Y para eso es necesario un diálogo mucho más fructífero entre los líderes del norte con los líderes del sur. En eso está Venezuela también incorporada.

En fin, una política internacional soberana, defendiendo los intereses de Venezuela, respetando los intereses de los demás países hermanos y sobre todo, además, impulsando la integración de América Latina y el Caribe porque creemos que nuestra América, la del sur, la América morena como algunos la llaman, la América mestiza, la América india, debe ser —como pensaba Bolívar— un bloque de fuerzas políticas. Una unión politico-económica para darle equilibrio no sólo a la América, sino al mundo.

Y así termino. Porque ese era el sueño que aquí nació, en las calles de Londres, en la mente brillante de Francisco de Miranda y que aquí vino Bolívar en 1810 a tomar como bandera, y fue allá a llenar de sueños y esperanzas a un pueblo que como dice un gran escritor venezolano, Rómulo Gallegos en su novela Doña Bárbara: "una raza buena ama, sufre y espera". Muchísimas gracias.

El narcotráfico, el sector privado y la integarción de América Latina

¿Cuáles son las dificultades de vigilancia en esta área enorme para identificar y controlar el narcotráfico y cuál es la utilización de sus Fuerzas Armadas con armamente en tecnología muy moderna en la vigilancia de estos problemas?

¿Cómo cree que puede ayudar el sector privado en su visión?


Sus palabras de alguna manera me hacen sentir que ha empezado el sur a hablar al norte. Dentro de ese diálogo, donde el sur le hace propuestas al norte, ¿existe alguna agenda que usted ha concebido y que será motivo de las próximas reuniones?

Presidente Chávez: En primer lugar, tu pregunta hermano sobre la región sur del país. Claro, no tengamos la idea de que es una zona anarquizada o sin gobierno, no. El Estado venezolano tiene presencia hasta en el último rincón de nuestro territorio. Hemos estado sí, impulsando políticas de desarrollo hacia el sur específicamente hemos determinado una zona a la que llamamos el Eje Orinoco-Apure.

Y allí pues, hay nuevos poblamientos, estamos construyendo puertos sobre el río para la navegación, etcétera.

Ahora, la pregunta tuya es puntual. ¿El narcotráfico? Es uno de los problemas que tenemos allá en Sudamérica. Venezuela es más un país de tránsito que un país productor, a pesar que hemos estado en combinación con el gobierno de Colombia, con el que tenemos la mejor de las relaciones, y en coordinación con el gobierno de los Estados Unidos y otros gobiernos, el de Inglaterra también, el de Francia, combatiendo el narcotráfico.

Las Fuerzas Armadas nuestras frecuentemente hacen operaciones por la Sierra de Perijá, principlamente para destruir sembradíos de amapola, de marihuana y otros. Nuestra Fuerza Aérea está perfectamente equipada y adiestrada para asegurar nuestras soberanía aérea y perseguir, vigilar vuelos sospechosos en combinación con fuerzas aéreas de otros países. Nuestra población, nuestros gobierno locales, regionales, también han incrementado la labor de inteligencia de los cuerpos de inteligencia policial, la inteligencia militar.

Hemos logrado éxitos notables, en la lucha contra el narcotráfico. El gobierno de Washington así lo ha reconocido y ha dicho hace poco meses que ha sido brillante —esa misma palabra la utilizaron en Washington— la acción venezolana. Hace poco decomisamos —hace unos meses atrás, hace un año— el mayor cargamento de cocaína que se haya decomisado jamás en Venezuela, por allá en el Orinoco, a las salidas del Orinoco.

Eran como 14 toneladas de cocaína, en una acción internacional. Hace pocas semanas con el gobierno de Francia, también detuvimos un barco en aguas venezolanas; autorizamos a Francia a su pedido de incursionar en nuestras aguas, detuvieron un barco y en verdad, iba con cocaína.

En fin, hemos incrementado mucho nuestras capacidad de detección de narcotráfico y combate al narcotráfico. Pero claro que sí, requerimos incrementar la capacidad técnica de vigilancia y son proyectos que estamos adelantando en combinación con otros gobiernos como el de Colombia, el de los Estados Unidos y de los países del Caribe.

Por otra parte, me preguntan por aquí el sector privado, ¿cómo ayudar? Fundamentalmente creyendo, en el país en el sector privado, tanto nacional como internacional y en eso nosotros estamos haciendo esfuerzos bastante grandes para incrementar el grado de confianza que es fundamental para la inversión privada.

Y a pesar de las perturbaciones naturales del proceso y las creadas artificialmente para tratar de dañar el proceso, los datos indican que ha crecido muchísimo la confianza.

Hace poco —hace como 6 meses, 8 meses— una institución francesa de evaluación económica para inversionistas, determinó que en todo el continente americano, hay 4 países que no tiene riesgo alguno: ni riesgo político ni económico ni social; uno de ellos Venezuela.

De esa manera, incrementando la confianza a través de la inversión productiva, el sector privado ha comenzado a ayudar en el proceso venezolano. En el primer año no quería invertir, en verdad, había mucho temor y era natural por supuesto; siempre a la hora de los grandes cambios políticos hay temores en el capital pues, dicen que es muy temeroso y es natural que así sea. Sin embargo, agradecemos al sector privado nacional y, sobre todo, a los inversionistas extranjeros, entre ellos los inversionistas británicos, que se quedaron en Venezuela y no sólo se quedaron, otros fueron a invertir en petróleo y en otras áreas también. Así que es la mejor manera y nosotros pues, estamos dispuestos a ayudar a que nos ayuden con las inversiones productivas.

Y en eso andamos. Todas estas giras por Europa tienen la parte política, de relaciones políticas y por supuesto, la parte económica, la intención de explicar... esta mañana hubo acá un seminario aquí en Londres, que me dicen con más de 300 inversionistas, sectores económicos, vino un grupo de ministros venezolanos a explicar el potencial de Venezuela para atraer inversionistas.

Y en verdad que ha sido hasta ahora positivo el esfuerzo y seguiremos haciéndolo.

Y luego me preguntas tu por una agenda de diálogos del sur con el norte. Si, yo creo que hay una agenda —que no es nueva— donde se trata de retomar... ya en Yakarta, en la Cumbre del G-15 agregábamos temas como por ejemplo, la agenda social eso es fundamental. La agenda social, la pobreza, el desempleo, el tema por ejemplo, del financiamiento a los países más pobres; el microcrédito; la deuda externa y este proceso que está en marcha pero que todavía creemos que es muy pequeño, de condonar deudas a países extremadamente pobres, que además no va a poder pagarla y su situación es sumamente vulnerable.

Países como Haití, por ejemplo, para poner un ejemplo que nos toca muy de cerca, esa hermana y vecina República de Haití. Pero el tema de la deuda externa, las inversiones, los créditos, los microcréditos, la educación, la ciencia y la tecnología ¿cómo cerrar la brecha tecnológica? eso es fundamental y ha sido producto de muchos debates en la Cumbre reciente del Grupo de Río en Santiago de Chile, ese fue uno de los temas centrales: el tema científico y tecnológico. También lo fue en Yakarta.

Estamos muy preocupados por la brecha tecnológica, porque si no se toman medidas para que los países subdesarrollados tengan acceso a los adelantos tecnológicos, pues lo que va es a ensancharse más la brecha entre el norte y el sur y eso sería muy peligros para el equilibrio mundial, para la justicia y para luchar contra la pobreza.

He ahí algunos temas: la lucha contra el narcotráfico ahora sin duda, que adquiere papel importante y sobre todo contra el terrorismo que son males que nos aquejan a todos; el tema de la democracia. En América hay un debate muy importante sobre la democracia. Ahora, ¿dónde era que estaban ustedes? en Lima, por cierto el mismo día 11 de septiembre, estaban reunidos todos los cancilleres de América redactando y aprobando finalmente la Carta Democrática.

Ese es otro tema importante: la democracia y cómo darle contenido popular y no sólo contenido político, sino social y económico que tienda a la justicia. He ahí algunos temas de la agenda norte-sur que estamos activando.

La última pregunta: ¿ cómo responde usted a las preguntas de sus países vecinos —si es que le hacen esa pregunta— si el sueño bolivariano, el proyecto bolivariano no puede considerarse terminado hasta que haya una reunificación de lo que era la Gran Colombia.

Presidente Chávez: La pregunta es muy interesante. Es una pregunta esencial. Claro que a estas alturas de nuestra historia no se trataría de replantear tal cual el proyecto original bolivariano que era aquella Gran Colombia como una sola gran República.

Bolívar decía incluso, que la capital de la Gran Colombia debería estar por allá en La Guajira, porque era como el centro geopolítico, ya apuntando hacia el Caribe pero más hacia Panamá. Y decía que Panamá debería ser la capital del nuevo mundo como fue Bizancio en el antiguo universo.

Ese proyecto hoy ya no sería viable para nada; sería una utopía planteárselo. No, hay que actualizarlo a la luz del Siglo XXI. Ahora, sólo es posible actualizando el pensamiento de Bolívar, lograr un proyecto, darle forma a un proyecto unitario político.

Europa por ejemplo, nosotros vemos con mucha atención lo que Europa ha logrado con la Unión Europea, instituciones supranacionales, leyes integradoras de un conjunto de países sin que ellos pierdan su soberanía; no se trata de borrar la soberanía de la Gran Bretaña, de Francia, de España no, manteniendo su soberanía, sin embargo, buscar un mecanismo supranacional unitario sobre todo comenzando por lo político y allí esta una de las críticas que nosotros hacemos a los modelos de integración que están en marcha en América Latina y el Caribe.

Nosotros hemos dicho que, en nuestro criterio, esos modelos de integración tienen la ecuación invertida.

Como el dicho ese de "colocar la carreta delante del caballo". En América Latina creemos que tenemos "la carreta delante del caballo". Entonces los modelos de integración casi todos los que existen, están hechos en base a lo comercial. Esa es la carreta: el caballo tiene que ser la política, la voluntad política de integración; el impulso social a la integración.

Aquí en Europa incluso, hicieron algunos referenda; consultaron algunos pueblos; hubo un debate.

Tu preguntas por América Latina en cualquier calle de Bogotá o de Caracas o de Lima o de Quito ¿qué es la Comunidad Andina de Naciones? Casi nadie sabe qué es eso. Mucho menos van a sentir entonces la necesidad de la integración. Hay que motivar a los pueblos.

Yo una vez decía: tenemos que enamorar a nuestros pueblos de la idea de la integración porque si no, nunca será posible. Y Europa se ha unido como lo ha hecho y va una moneda común el 1° de enero, un Banco Central europeo; un Parlamento europeo; una Comisión que hace seguimiento a los acuerdos; incluso, mecanismos de cooperación para que ningún país salga dañado.

Me decían en Portugal el presidente Sampaio, el Primer Ministro Guterres, que cuando Portugal ha tenido problemas, porque es un país pequeño, la Unión Europea extiende la mano a Portugal para no dañar ningún país, no hacerle un daño a ningún país, sino que todos se desarrollen.

En América Latina, no. En América Latina, el proyecto de integración está hecho bajo el corte meramente neoliberal comercial. Es la economía mandando. Es la tesis esa del libre mercado y eso no va a llevar a ninguna parte, en nuestro criterio. Entonces, allí es donde hay que retomar la idea bolivariana, Bolívar lo planteaba pero claramente. Se trata de conformar una Liga de Naciones, la unión política de un bloque político.

Pero yo estoy seguro que esa idea, poco a poco irá tomando forma y fortaleza en el continente, bien sea por conciencia o bien sea por necesidad.

Hace unas semanas atrás, el 13 de agosto estábamos en un pueblito venezolano en la frontera con Brasil, allí hubo un encuentro entre Fernando Enrique Cardoso, Fidel Castro y este servidor.

Fue una coincidencia. Ibamos Fernando y mi persona a inaugurar un tendido eléctrico de 600 kilómetros que hicimos desde la Represa de Guri, en Venezuela, al Sur del Orinoco hasta Boa Vista, pueblo muy importante, ciudad muy importante del Norte de Brasil. El Norte de Brasil no tiene fuentes de energía, entonces nosotros le estamos vendiendo y barata, la energía. Pero tuvimos que hacer una línea larguísima, seiscientos kilómetros. Bueno, fuimos a activarla, y Fidel estaba en Venezuela; el día anterior yo lo invité y se quedó un día para vernos allá. Un acto muy bonito. Y cada uno dijo unas palabras. Fernando Enrique comenzó hablando y entonces trajo a Simón Rodríguez, aquel maestro visionario de Bolívar, que también pasó por aquí, incendiario como era, y dijo Fernando Enrique "esta es una línea" no, "estamos activando 600 kilómetros de integración". Una buena figura porque es la integración no sólo en el papel, es en la realidad, en algunos sectores en Venezuela me critican por ese acuerdo, que ya había sido hecho el gobierno pasado pero se había estancado. Lo reactivamos, porque en verdad, es une energía barata y si alguien se pone a sacar cuentas, y a sumar y a restar, no es que sea un negocio malo, no es que Venezuela está perdiendo, pero pudiera ganar más si lo orientara de otra manera.

Pero no podemos estar pensando sólo en la ganancia económica, se trata de la integración de esa región norte de Brasil, y Venezuela, que es una sola región, geopolítica, muy importante. Vale más que un dólar o de un millón de dólares la integración de esa región. Bueno, así que Fidel estuvo, yo lo invité y estábamos los tres.

Entonces, Fernando Enrique dijo, extrapolando a Simón Rodríguez. Simón Rodríguez decía: "América Meridional no puede copiar modelos. O inventamos o erramos". El llamaba a inventar modelos, cosa que hoy es un reto para América Latina. Porque los modelos no pueden ser implantados tal cual. Bolívar decía en una ocasión: "tenemos que consultar nuestra historia, no en los Códigos de Washington". Porque quisimos copiar entonces el modelo federal de los Estados Unidos cuando allá se quisieron conformar repúblicas. Bolívar se oponía porque decía que había que comenzar, que los Estados Unidos nos llevaban ya una larga experiencia por delante. Bueno, Fernando, como Simón Rodríguez dijo: "O inventamos o erramos", Fernando Enrique dijo: "O nos unimos o erramos". Luego, este servidor agregó una frase que he repetido bastante por América Latina, "O nos unimos o nos hundimos". Y luego vino Fidel que es el más veterano y dijo, bueno, yo voy a decirlo más sencillo, pero fue muy contundente igual: "O nos integramos o nos desintegramos".

Elemental. Entonces, ese es un reto para nosotros cambiar y construir nuestros propios modelos de integración y darle el sentido bolivariano de la integración política, la integración social, por supuesto también la integración económica que es vital.

 
En esta edicion
DE JUAN D. PERÓN A NESTOR KIRCHNER
Osvaldo Calello | El presidente Kirchner declaró recientemenste que el día del pago de la deuda al Fondo Monetario “lloraba en silencio porque terminaron las ataduras”. Ese día de enero pasado el país desembolsó 10.000 millones de dólares y saldó, de una vez, los compromisos pendientes con la institución que representa los intereses de la usura internacional. Al parecer Kirchner lloraba en silencio una vez ejecutada la decisión. Sin duda debería haberlo hecho, aunque no por las razones aludidas.
 
PABLO RIVERA | El poder nunca es individual, todo poder tiene una base social sobre la cual apoyarse. El individuo que lo ejerce, ya sea un monarca o un presidente es sólo la cabeza visible, la personificación del poder. Si el rey se muere se lo sustituye por otro rey, pero el feudalismo no desaparece. Entonces, para saber quién tiene el poder político, hay que ver qué intereses están detrás de éste, en otras palabras, hay que  buscar sus bases sociales.
 
MARIELA GARCIA | El documento del Ministerio sostiene que “la nueva ley debe reafirmar muchos de los fines y principios ya acordados (...) y avanzar hacia nuevos principios orientadores de la educación pública nacional hacia el futuro". Los fundamentos de esos "nuevos" principios, que el documento escamotea al debate, son indiscutiblemente los del Banco Mundial: una educación con fecha de vencimiento; una educación al servicio del mercado mundial.
 
JOAQUÍN FONT  | El Ingreso Ciudadano o Renta Básica es “un ingreso pagado por el Estado a cada miembro de pleno derecho de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva”.
 
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