Protagonista principal de los acontecimientos revolucionarios de 1905 en la vieja Rusia zarista, y en las revoluciones de febrero y octubre de 1917, León Trotsky fue, junto con Lenin, la personificación de un proceso de profundas transformaciones de carácter político, social, económico y cultural, anuncio de que una nueva era en la historia de la humanidad se había iniciado. Jefe del Ejército Rojo victorioso contra los ejércitos blancos de la contrarrevolución y la invasión imperialista, opositor resuelto, desde el poder y desde el exilio, ante el termidor soviético y la degeneración stalinista, agitador y publicista de encendida elocuencia, la figura de Trotsky resurge bajo una luz intensa en una época en que el “posibilismo”, el “pragmatismo” y “el seguidismo” parecen ser la moneda corriente de la política.
Nuevo Folleto de la Izquierda Nacional: “Malvinas: 30 años de desmalvinización, 30 años de democracia colonial”