- Movimiento Obrero
- Artículo cargado el 15/10/2009 - 20:48
Zanola consumó una farsa electoral en la Bancaria
En tiempos previos a la contrarrevolución de Marzo de 1976 impulsada por el imperio y sus lacayos antinacionales, un burócrata tocaba el suelo del sindicato bancario por primera vez. Este supo practicar la política del camaleón al detalle mostrándose cerca de los gobiernos en la dictadura como también en la etapa alfonsinista y menemista. Supo hacer oídos sordos a los reclamos de los trabajadores cuando sus salarios se desintegraban; mucho más aun, cuando centenares de compañeros bancarios, en plenas privatizaciones menemistas, fueron despedidos sin causa alguna.
En aquellos años, el camaleón, junto a él ahora opositor, Raúl Fontana, se mostraban unidos y poco querían comunicar a la sociedad civil de los negociados que ejercían Cavallo y Duhalde en desmedro de toda la población. Estos negociados eran proporcionales a la disminución de trabajadores bancarios en actividad, así como también de los derechos que estos perdieron tales como el congelamiento de los salarios, tercerización de los servicios y una desmovilización profundizada por la inexistencia de una herramienta fundamental del trabajador como es el plenarios de delegados.
En “aquellos tiempos” que no son distintos de “estos tiempos” las urnas junto a las patotas aseguraban las políticas sindicales, y fue así como la lista de Fontana casi sufre el rigor de su “compañero” cuando este último intento evitar la presentación de la lista opositora.
Pero, sin perder de vista a los actores de estas últimas elecciones celebradas el pasado Jueves 8 de Octubre, podemos encontrar a una lista 9 que se trajo un sinfín de irreflexiones y contradicciones que no hicieron más que evidenciar el carácter burocrático del armado. Hay muchos ejemplos, pero quizás el más destacado, y que compartió junto a la lista zanolista, fue el rotundo silencio frente a los despidos que se dieron en Kraft, evidenciándose así, su política contra los trabajadores.
El conformado de Fontana “retiró” su lista, además de acudir a la justicia para intentar la nulidad del proceso electivo; Como también se adjudicaron triunfos en ciudades como Paraná, Formosa, Gral. Roca, además de vanagloriarse de que el 60% del electorado haya dicho NO a las elecciones fraudulentas del “amigo” Zanola.
Mientras que, la situación actual del Secretario General , entendiéndose por esta a, su probable indagatoria y la actual intervención del Policlínico Bancario, no hacen más que evidenciar, que se estuvo frente a una elección interburocrática en la que, paralelamente, el Ejecutivo Nacional y la oposición sostuvieron una nueva batalla partidocrática.
Los resultados de las elecciones no alterara el orden establecido dentro del gremio y mucho menos dificultaran las tercerizaciones, privatizaciones ni la fuga de capitales que ejecutan los banqueros desde hace tiempo con el silencio stampa del camaleón, de Fontana, Oyarbide, y todo el ejército de cipayos que desde sus partidos políticos opositores u oficialistas subestiman la capacidad de organización de los trabajadores. Estos últimos habrán de encontrar las vías de la emancipación nacional a través de un Frente Nacional Antiimperialista. Este, expulsará a la pandilla cegetista y al resto de la lacra que, hasta el día hoy, asegura las bases contrarrevolucionarias.
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