- Artículo cargado el 17/02/2009 - 20:41
Violencia revolucionaria y violencia contrarrevolucionaria
Gustavo Cangianotwitter @gcangianoSocialismo Latinoamericano
¿Por qué repudiamos a la dictadura de Videla?
El problema que presenta centrar las críticas a la última dictadura en su política represiva y no en los objetivos en función de los cuales la dictadura desenvolvió su política represiva, consiste en que sin darnos cuenta estamos preparando las condiciones para condenar cualquier proceso revolucionario. Esta es la razón por la que los continuadores “democráticos” de la dictadura (la partidocracia demoliberal y sus profesores y periodistas de alquiler) prefieren hablar de “genocidio” y “violación de los derechos humanos” en vez de llamar a las cosas por su nombre: la dictadura fue una profunda y sangrienta contrarrevolución. Veámoslo con un ejemplo.
¿Qué dirían la señora de Carlotto y sus patrones socialdemócratas?
Suele decirse que de todos los crímenes de la dictadura, el más aberrante fue el secuestro de niños y el “robo de su identidad”. Es curioso que esta ponderación, comprensible en los individuos conservadores que están convencidos de que “la familia es la célula básica de la sociedad” y nada hay más grave que atentar contra ella, sea compartida por sectores “progresistas” y hasta “de izquierda” a los que uno supone críticos de la instituciòn familiar y de la escala de valores creada en torno a ella. Sea como fuere, imponer a un niño una identidad que no es la suya parece haber sido el más horrendo de los crìmenes cometidos por los militares. Veamos ahora lo que cuenta alguien situado en las antípodas de Videla, el Che Guevara, en “Pasajes de la Guerra Revolucionaria”, donde relata algunas peripecias de la lucha en la Sierra Maestra librada entre el Ejército Rebelde y las fuerzas de Batista.
Nos cuenta Guevara que un campesino combatiente llamado Eutimio Guerra fue condenado a muerte por el Ejército Rebelde, que lo juzgó culpable de delación y otras cosas. Dice: “Eutimio escuchó (la condena) en silencio y con la cabeza gacha. Se le preguntó si querìa algo, y él contestó que sí, que quería que la Revolución o, mejor dicho, que nosotros nos ocupáramos de sus hijos. La Revolución cumplió. El de Eutimio Guerra es un nombre que ahora resurge al recuerdo de estas notas, pero que ya ha sido olvidado quizás hasta por sus hijos; estos van con otro nombre a una de las tantas escuelas y reciben el tratamiento de todos los hijos del pueblo, preparándose para una vida mejor…”.
Está claro, ¿verdad? Los revolucionarios cubanos “robaron la identidad” de los hijos de un contrarrevolucionario a fin de que estos no fueran estigmatizados en el nuevo orden surgido de la revolución. Los contrarrevolucionarios argentinos hicieron lo mismo a fin de que los hijos de los revolucionarios no fueran estigmatizados en el nuevo orden surgido de la contrarrevolución. ¿Significa esto que el Che y Videla fueron iguales? Excepto para los cultores de la “teorìa de los dos demonios”, la respuesta es obviamente negativa. Pero las diferencias sustanciales no se sitúan en el nivel de los métodos (que no siendo idénticos tienen en común el ejercicio de la violencia contra el enemigo) sino en el de los objetivos en función de los cuales se implementaron ciertos métodos.
Sigamos con el relato del Che. ¿Qué hicieron los revolucionarios con Eutemio Guerra una vez que fue ejecutado? “Al día siguiente —dice Guevara— lo enterramos allí mismo y hubo un pequeño incidente que recuerdo. Manuel Fajardo quiso ponerle una cruz y yo me negué porque era muy peligroso (...) que quedara ese testimonio del ajusticiamiento”. Es decir: los revolucionarios cubanos se vieron obligados a implementar el método de las tumbas anónimas, anticipándose así 20 años a los contrarrevolucionarios argentinos.
En Cuba también hubo “errores y excesos”
Tal vez cabría plantear una objeción a esta tesis sobre la similitud de métodos (no identidad, pero ahora deseo subrayar los rasgos en común, y no las diferencias) entre la revolución y la contrarrevolución: Videla mató “inocentes”; en cambio, el Che y Fidel mataban “culpables”. Veamos lo que cuenta el Che.
Aristidio se llamaba quien era “uno de los casos típicos de campesinos que se unieron a la Revolución sin una clara conciencia de lo que significaba”. Según versiones que llegaron a oídos del Che, Aristidio dijo en un momento que tomaría contacto con el ejército. Entonces veamos lo que le sucedió a este combatiente sin conciencia del proceso en el que participaba: “Aquellos eran momentos difìciles para la Revolución -cuenta el Che-, y en uso de las atribuciones que como jefe de una zona tenía, tras de una investigación sumarísima, ajusticiamos al campesino Aristidio”. Y agrega: “Hoy nos preguntamos si era realmente tan culpable como para merecer la muerte y si no se podía haber salvado una vida para la etapa de la construcción revolucionaria (...) Aristidio tuvo la mala suerte de que coincidieran sus debilidades como combatiente revolucionario con el momento preciso en que éramos lo suficientemente fuertes como para sancionar drásticamente una acción como la que hizo y no tan fuertes como para castigarla de otra manera”. Un “exceso”, diría Videla, de esos que costaron la vida a cientos de personas cuya “mala suerte” fue estar en el lugar equivocado (la agenda telefónica de un revolucionario, por ejemplo) en el momento inoportuno (cuando los contrarrevolucionarios se apoderaban de ella).
¿El fin justifica los medios?
Pero aún puede formularse otra objeción a la tesis de que el empleo de la violencia no es lo que distingue a los revolucionarios de los contrarrevolucionarios. Matar al enemigo es una cosa, pero torturarlo es otra. Los contrarrevolucionarios argentinos torturaron. Los revolucionarios cubanos, no. ¿Es efectivamente así?
Como ya explicara oportunamente Trotsky (“Su Moral y la Nuestra”), no se trata simplemente de que “el fin justifica los medios”, sino de que existe entre medios y fines una relación “dialéctica” que determina su entrelazamiento. Los procesos revolucionarios, en la medida que son procesos históricamente progresivos, pueden valerse de métodos éticamente más respetables, mientras que los procesos contrarrevolucionarios, por su carácter intrínsecamente regresivos, recurren a métodos más abominables. Sin embargo, no hay que pensar que los revolucionarios son carmelitas descalzas. Cuenta el Che que un grupo de soldados del Ejército Rebelde cometió ciertos actos de indisciplina. El jefe de ellos, el “chino Chang”, fue fusilado. Pero “con tres de ellos se resolvió dar un escarmiento simbólico”. Veamos de qué escarmiento está hablando Guevara: “Luego se realizó el fusilamiento simbólico de tres de los muchachos que estaban más unidos a las tropelías del chino Chang, pero a los que Fidel consideró que debía dárseles una oportunidad; los tres fueron vendados y sujetos al rigor de un simulacro de fusilamiento…”
Simlacros de fusilamiento… ¿no era éste un método que Videla y sus contrarrevolucionarios aplicaban a sus enemigos? Bien, Fidel y el Che lo aplicaban, por lo visto, a sus propios soldados. Y no era el único método en su clase. “En las condiciones de la guerrilla —cuenta el Che— la cárcel no significaba gran cosa (cuando se quería castigar al combatiente que había incurrido en una falta), pero cuando la falta era grave se recurría al expediente de dejar sin comer, durante uno o varios días, al que infringiera la disciplina, y éste sí era un castigo sentido”. ¡Pensar que muchos simpatizantes del Che, como sin duda lo son quienes hicieron ese bodrio fílmico llamado “Iluminados por el fuego”, todavía reprochan a los militares argentinos haber “estaqueado” soldados en Malvinas! ¿Haberlos dejado sin comer durante “varios días” hubiera sido más “humano”? ¿Qué deben hacer los jefes militares cuando, en medio de una guerra, sus subordinados se insubordinan? ¿Llamarla a Elisa Carrió para pontifique sobre la ética?
Violencia “buena” y violencia “mala”
Toda la historia humana, hasta nuestros días, está atravesada por la violencia. Por un tiempo más, lamentablemente, seguirá estándolo. Uno puede rebozar de autosatisfacción repitiendo frases hechas contra la violencia y en favor de la “paz”, del “respeto al otro”, de los “derechos humanos”, etc. Si quiere ganar el Cielo, puede invocar al Papa y a la Madre Teresa de Calcuta. Pero al hacerlo se estará condenando a no entender los fenómenos sociales y a ser manipulado por fuerzas cuya presencia ignora.
Es falso que no haya violencia “mala” y violencia “buena”. ¡Claro que las hay! Distinguirlas es una necesidad política ineludible para los sectores populares.
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Comentarios:
Jose ALberto Robles dijo:
Si es cierto hay que desenmascarar a los derechohumanistas !!. Pidamos ayuda a cecilia Pando que en eso nos puede dar una mano. Pero Cangiano, que es lo que le pasa ? No se ha llamado a la reflexion desde que escribia en Patria Grande apoyando al Menemismo ? Quien cree que es usted para opinar con tanta liviandad de cualquier tema ? Ha estado usted preso ? Es tan critica esta discusion cuando en la Argentina no esta presente la discusion sobre la violencia revolucionaria pero si sobre los crimenes de la dictadura de Videla y Martinez De Hoz ? Usted es el clasico representante del pensamiento “puro” que se anima a la discusion sobre el izquierdismo pequeño burgues, pero no se pregunta cual es su papel (el suyo Cangiano) en la lucha actual. No recuerdo que mientras yo afilizaba en los 70 para que el FIP tuviese personeria o repartia Prensa Obrera en las fabricas, usted hiciese alguna tarea militante de campo. Siempre el recurso de sentarse y ...opinar. O recordar si la Izquierda Nacional tuvo una posicion critica en el 45 !!!En los años que tiene que deben ser al menos los mios (57), se ha embarrado alguna vez. Ha tomado un arma ? Ha hablado en asambleas ?. Ha organizado piquetes ? Ha puesto a prueba si los supuestos destinatarios de sus ideas, las reciben y las utilizan ? Es decir ha puesto el cuero en loq ue eso significa ? Piensa que escribiendo en una pagina WEB, participa de alguna experiencia popular ? Pruebe con FaceBook mi viejo. Quizas consiga novia
Enviado el 18/03/2009 a las 02:48
GC dijo:
“José Alberto Robles” se pisò: dice que en los 70 afiliaba para el FIP y repartía “Prensa Obrera”. Si eso fuera cierto, el tal Robles sería un esquizofrénico que milita en un partido y reparte la prensa de otro. Si no es cierto, debería pedir a los servicios de inteligencia que lo asesoraran mejor antes de ponerse a opinar. El tal “Robles” parece más interesado en calumniar a Cangiano que en emitir una opinión sobre el tema del artículo. Y entre las pavadas que dice, afirma que Cangiano escribía en La Patria Grande apoyando al menemismo. Propongo que se dé un plazo de 5 días para que el tal “Robles” (un miserable que ni siquiera se atreve a decir su nombre real) pruebe la acusación que formula. Que nos muestre un sólo párrafo de Cangiano apoyando al gobierno menemista. (Puede recurrir a Galasso, un viejo enemigo de la Izquierda Nacional que repite esta clase de infamias, a ver si encuentra algo) Pasado el plazo, propongo que se retire este mensaje de la página web de la Izquierda Nacional.
GC
Enviado el 20/03/2009 a las 15:57
Jose ALberto Robles dijo:
Cangiano:
Vamos por partes. Mi direccion de e-mail esta indicada y alli le dare mi celular (que por motivos obvios no publico aca).Podra entonces llamarme para que nos encontremos personalmente y podra decirme ,personalmente, si cree que soy un miserable y un cobarde. Seguramente se llevara una sorpresa, pero sobre too evitaremos estos parrafos de compadritos a eventuales lectores.Aclarado el punto que seguramente forma parte de su cultura de libre macaneo le diria que no sea ridiculo y no hable de usted en tercera persona (”... El tal “Robles” parece más interesado en calumniar a Cangiano…”). Deje eso para Maradona o Riquelme
Por otro lado es cierto, el periodico no se llamaba Prensa Obrera, sino Lucha Obrera.El error se debio a citar de memoria y no a los sevicios. No sea perseguido quiere ? De todos modos mis preguntas no apuntaban a agredirlo personalmente, sino a mostrar la incongruencia entre tanta parrafada y la ausencia de presencia y tradicion en la militancia en los sitios donde esta se desarrolla. Y no se compare con Lenin, Ramos o Spilimbergo para justificarse de tal ausencia (aunque creo que Lenin hablaba en algunas asambles que cambiaron la historia no ?). Supongo que tendra suficiente sentido comun como para evitarlo entendiendo que sus aportes teoricos se han limitado a notas en periodicos o sitios de acceso limitado. Respecto de su apoyo al menemismo contesteme por si o por no si usted escribia en Patria Grande en los 90 mientras Ramos era el director de dicho periodico y tomaba posicion en la embajada mexicana con el menemismo en el gobierno.Contesteme cuando dijo publicamente que estaba totalmente en contra de esa posicion de Ramos de apoyar al menemismo y hacer un seguidismo tan absurdo a quien representaba la politica liberal.
Conteste eso y sientase libre de bajar estos comentarios. Y deje a Galasso tranquilo que ya es un hombre grande (Galasso, digo).Por ultimo, si quiere bajar el articulo sin siquiera responder a mis preguntas, hagalo. Veo que ni sus ideas ni este sitio tienen demasiados comentarios. De modo que puede seguir en ese camino
Enviado el 22/03/2009 a las 18:30
Jorge Miranda dijo:
A ver salame, queres un artículo de Cangiano al respecto del menemismo, te dejo el link http://www.izquierdanacional.org/historia/web-anterior/ah003.html de 1990, y, por si no te gusta, mandame el celular a . y arreglamos un encuentro personal… Mamá mía, vos lo criticas a Cangiano, ¿pero que haces vos además de criticar páginas web?
Enviado el 02/04/2009 a las 22:37
Jose ALberto Robles dijo:
En primer lugar el origen de mi critica fue la nota de Cangiano en la que ataca infundadamente a las organizaciones de derechos humanos usando ejemplos tergiversados como la actitud del comandante Guevara y los revolucionarios cubanos en ocasion de tener que aplicar disciplina revolucionaria. Es eso lo que cree Cangiano que aplicaron Videla y los apropiadores de bebes ?
Ahora resulta dificil discutir con el dueño del circo y que de pronto envie a los monos a pelear. Pero fijense quienes lo deseen cual es el origen del link que manda el chirolita de Cangiano: Una nota de este mismo sitio, seguramente subida por Cangiano !! Que fuente objetiva de informacion!. Tengo suficientes años como para entender que esa “carta abierta” de Cangiano es similar a la que sacaron algunos oportunistas (Como Nunn y Portantiero) en sus Cuadernos, luego del triunfo de Campora. Ni un solo militante salvo ellos conocia el supuesto apoyo critico. La carta de Cangiano a Ramos (de la que hay una supuesta respuesta de Ramos) la habra enviado por OCA ? Respecto de quien soy y si solo me dedico a criticar paginas Web,conforme la oportuna pregunta del chirloita, le respondo que soy militante de Todos por la Patria, delegado barrial y he sido en mis años mozos militante del PSIN-FIP (en La Matanza) y luego sindicalista en el gremio petrolero.Fui detenido en el 76 (Abril 4) en la refineria SHell donde trabajaba y detenido por 45 dias. Afortunadamente no sufi mas que unos pocos aprietes. Pero imagino lo que han sufrido otros al costo de sus propias vidas
De modo que no solo me dedico a criticar. Yo milito y trabajo en los barrios y sindicatos y dedique mi humilde vida a la militancia Seguramente cometi y cometo errores, pero no me encierro en una biblioteca para entender el mundo y criticar a los otros.Lo que le pregunto al chirolita este que me contesta, es si el hace algo ademas de alabar a Cangiano y a un tal OC en las paginas WEB. Respecto de la bravata de su contestacion es algo que arreglare con el chirolita del modo que el lo merece
Saludos
Enviado el 07/04/2009 a las 00:20
Fabián dijo:
Hay un tarado llamado Fernando Maurente que usa seudónimos con las iniciales JAR (por Jorge Abelardo Ramos), igual que el tipo este que dice ser de un inexistente grupo “Todos por la patria”, que distribuyó ejemplares de Prensa Obrera y que militó en el FIP pero no lo conoce nadie. El administrador de esta página no debería permitir que psicóticos dejen mensajes. Le quita seriedad a la página.
Saludos socialistas. Fabián (Mar del Plata)
Enviado el 07/04/2009 a las 02:35
Jorge Miranda dijo:
Mirá, salame, de chirolita tengo bien poco. Hasta donde sé, “Todos por la Patria” fue un invento de Gorriarán Merlo, a quien conocí personalmente, en los 80, así que alguien de un grupo así llamado hubiera repartido prensa del FIP seria cuando menos un acto de incoherencia enormísimo. Dejate de embarrar la cancha, papafrita y ahí tenés mi mail por sí queres tener “encuentros personales” como pedis más arriba
Enviado el 07/04/2009 a las 13:42
Fernando Maurente dijo:
Estimados Gustavo y Osvaldo, quiero y espero me permitan formular una aclaración de un compañero de Mar del Plata (Fabián) que me llama «tarado» diciendo que yo uso el seudónimo de Jorge Abelardo Ramos.
Jamás usé ningún seudónimo y la vez que fui torturado en la dependencias de Coordinación Federal como militante del FIP en marzo de 1975 me preguntaban cuál era mi «nombre de guerra» contestaba a mis torturadores: Fernando Abel Maurente.
Hoy, a los 58 años, puedo decir con satisfacción que no he bajado las banderas del socialismo revolucionario. Soy militante de la Izquierda Nacional desde 1972. Afiliado al PSIN desde 1974, alistado junto a Jorge Enea Spilimbergo (1975) en la corriente nacional del FIP, luego devenida en FIP-CN. Fundador del Partido de la Izquierda Nacional (PIN) en abril de 1983 y ahora integrante de la mesa metropolitana del Partido Patria y Pueblo-Socialistas de la Izquierda Nacional. Soy colaborador de la revista «Política» y del periódico «Patria y Pueblo» donde escribo con mi nombre y apellido. Estoy en el tercer año de mi investigación sobre la vida de Jorge Abelardo Ramos y todos en la Izquierda Nacional, inclusive Gustavo y Osvaldo con quien hemos militado juntos, me conocen desde hace varias décadas como Fernando Abel Maurente.
Lamento que Fabián utilice el término «tarado» para descalificar a alguien, término que no ha sido utilizado jamás en la tradición de los revolucionarios de la Izquierda Nacional.
Un abrazo respetuoso, aunque no tengamos coincidencias estimados Calello-Cangiano, espero que la Revolución Nacional y Social nos encuentre en algún tramo de ella.
Fernando Abel Maurente.
Enviado el 20/04/2009 a las 02:40
Carlos A. Zelada dijo:
“Toda la historia humana, hasta nuestros días, está atravesada por la violencia.”
Asì dice en su artìculo Gustavo Canagiano y, lamentablemene, para quienes ansiamos un mundo menos hostil, una humanidad màs racional, debemos, compungidos, admitir que es simplemente la verdad.
Haciendo la salvedad que somos alguien que no es ni fue militante, que solo su curiosidad hace que preste atenciòn a la Polìtica, nos permitimos dejar esto como una forma de sentirnos vivos. “Vivir es valorar” decìa Nietzsche. Eso hace que cualquier ser humano se incline a tratar de comprender lo que le rodea. ¿Y què màs constante que la violencia?
Desde el intercambio de puñetazos hasta la guerra nuclear, las mùltiples manifestaciones de la violencia nos ponen en contacto con el magma de la naturaleza viva: el instinto. Pero tambièn, como un consuelo nos queda el reconocimiento que la racionalidad es tambièn un instinto. Solo deberìamos elevarla a instinto fundante de la vida….dicho esto con la ironìa que la lectura de la realidad nos impone.
Nuestra intenciòn no es llevar un intercambio de opiniones, màs o menos inteligentes, a una discusiòn de orden personal que, a nuestro juicio claro, es estèril, a lo que debe agregarse que siembra la desuniòn entre quienes deberìan ser aliados naturales.
Dicho esto podrìamos afirmar que Cangiano parece sacar como conclusiòn que la tarea especìfica es delimitar la violencia Revolucionaria de la Contrarevolucionaria.
“Es falso que no haya violencia “mala” y violencia “buena”. ¡Claro que las hay! Distinguirlas es una necesidad política ineludible para los sectores populares.”
No traeremos el lugar comùn que la violencia es mala per se. Hay algo màs tangible que valorar un hecho. Es reconocer si ese hecho puede evitàrselo o se debe tratar de acotarlo como es nuestro parecer.
Como otras cosas, la violencia “es”. Como el aire contaminado uno puede abominarlo pero lo que no puede hacer es evitar respirar.
¿Hay, como dice Cangiano, una violencia “buena” y una violencia “mala”?
¿Acaso la violencia de los que reclaman justicia es buena y la de los que quieren usufructuar los bienes de la tierra con prescindencia de la justicia es mala?
A nuestro entender esa actitud es solamente el comentario de la praxis polìtica, no de una concepciòn de la Polìtica como expresiòn de una visiòn del mundo y por ende del hombre.
La violencia, es ante todo el renunciamiento de la racionalidad, pero en tanto instrumento està sometido a una determinaciòn racional que determina una Polìtica.
Parodiando a Clemenceau podrìamos decir que la Polìtica es demasiado importante para dejarla en manos de los polìticos. Ellos solo aspiran a un resultado sin que midan las consecuencias y, sobre todo, insertos en lo inmediato, no levantan la cabeza para tener una apreciaciòn de conjunto.
No se deberìa entender con criterio militar que la vida humana es simplemente una “baja”. Cada persona dispone—partiendo del presupuesto que para nosotros es un hecho indiscutible que no hay “otra vida” ni existe un Paraìso—del ùnico bien que no puede ser sustituido: su vida. Por tanto quienes tienen la Responsabilidad de iniciar la violencia no pueden responder con la desaprensiòn con que contestara el Che Guevara cuando se le preguntò què era necesario tener para abrir los muchos Vietnams que èl avizoraba.
La Violencia es solo un instrumento y, con el debido respeto de quienes se inmolaron en la creencia de una vida mejor, “el valor es una mera virtud de subteniente”. Desatarla es una cuestiòn que balancea no solo la posibilidad de obtener lo que se busca, sino tambièn el costo en vidas humanas. Asì lo decìa Bonaparte. “Allì donde deben morir cuatro y mueren seis….dos son asesinatos.”
Enviado el 08/09/2009 a las 11:07
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