- Politica Nacional
- Artículo cargado el 29/12/2011 - 00:38
Velando por los negocios partidarios y el interés de las multinacionales
Luego de cuatro años de gestión, el “progresismo” binnerista se ha mostrado incapacitado para resolver los principales problemas de la ciudadanía santafesina. Sin lugar a dudas que ello se vio reflejado en las últimas elecciones, cuando apenas pudo ganar por unos puntos de diferencia, siendo que las elecciones anteriores había rescatado una importante cantidad de votos, votos que luego de cuatro años de gestión buscaron otro camino.
El binnerismo, que se ha cansado de pregonar los “nuevos tiempo” en la provincia, no ha avanzado en la resolución de dos de los problemas más acuciantes para los santafesinos en general y para los capitalinos y rosarinos en particular. Estos son la falta de agua potable y redes cloacales y los problemas de energía en las épocas de mayor frio y, aún peor, en la época estival.
En estos momentos, gran parte de la ciudad de Rosario se haya a oscura y la respuesta del gobierno es pedir disculpas, avisarnos que si hace calor seguirá habiendo cortes de luz y que para solucionarlos se necesitan inversiones… chocolate por la noticia!!! El problema es que el socialismo binnerista hace ya cuatro años que es gobierno, y en vez de haber priorizado su gestión en la resolución de éste, ya a esta altura, endémico problema provincial, ocupó su agenda en otros temas.
Una de sus preocupaciones centrales y eje de su gestión fue la proyección del Puerto de la Música, a construirse en el puerto de Rosario. En su momento varios concejales y diputados denunciaron que el costo de la mega obra equivalía al dinero necesario para proveer a la ciudad de Rosario de cloacas. También pudo haberse invertido ese dinero en la Empresa Provincial de la Energía o en Aguas Santafesinas, a los efectos de resolver los problemas de falta de energía y de agua potable que estacionalmente (y durante todo el año en algunos sectores de las principales ciudades) sufren los santafesinos.
Para peor el mega proyecto del arquitecto Oscar Niemeyer, que fuera uno de sus principales ejes de gestión, se vio truncado por la fuerte resistencia de los trabajadores portuarios que impidieron el inicio de las obras por considerar que corría peligro su fuente de trabajo, ya que el Puerto de la Música iba a ser levantado sobre muelles en funcionamiento y aún no se había iniciado las obras de los nuevos muelles donde se trasladaría el trabajo realizado por ellos.
De esta manera Binner se quedo sin Puerto de la Música y los santafesinos sin agua, sin cloaca y sin luz.
El nuevo gobernador Bonfatti, quien fuera ministro de Gobierno de Binner, prometió inversiones… pero claro, con los binneristas vale aquella máxima: ver para creer.
Tampoco demostró Binner demasiada vocación democrática (algo con lo que se llena la boca declamatoriamente y exige a otras fuerzas políticas), pues ya antes de cumplir su mandato se le abrieron varios frentes de conflicto con sus propios socios políticos: radicales, aristas y demócratas progresistas. Los aliados del socialismo se vieron ninguneados durante cuatro años de gestión y en las últimas elecciones se lo hicieron saber, al punto de que el socialismo debió sufrir demasiado antes de asegurarse el triunfo con un escaso porcentaje de diferencia.
Pero no solamente con sus socios políticos tuvo problemas. El muy democrático gobierno binnerista, cumpliendo con la nueva Ley de Medios se dispuso a crear los medios de comunicación públicos provinciales mediante una ley que no fue consensuada ni discutida con ninguna fuerza política, ni gremial, ni con la sociedad santafesina. Al punto tal que la ley fue fuertemente criticada por los sindicatos de prensa y ONGs, que se vieron discriminadas a la hora de opinar y hasta de participar. No así, claro está, los multimedios santafesinos.
Aún así, el socialismo en Santa Fe tiene su mayor fortaleza partidocártica (como sucede con el kirchnersimo a nivel nacional) en la desacredita oposición, pues el peronismo durante 17 años de gobierno ininterrumpido no se ocupó de gobernar para el pueblo santafesino, sino que, al igual que el socialismo, se preocupó por cuidar la buena senda de los negocios partidarios y de las grandes multinacionales.
La provincia Invencible, al igual que todas sus hermanas, adolece de una fuerza política verdaderamente progresista que ocupe su agenda en los problemas más acuciantes de la ciudadanía, como por ejemplo el que todos los santafesinos puedan tener agua potable, redes cloacas y energía eléctrica… es mucho pedir para una de las provincias más ricas del país, en pleno siglo XXI?!
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