15 Ago 2011Historiografía
Roberto Ferrero realizó un comentario crítico a una ponencia presentada por Marcelo Gullo al Primer Congreso de Revisionismo Histórico realizado en Navarro el 14 de mayo de 2011.[1] Del mismo emergen las tesis centrales que podrían sintetizarse del siguiente modo:
Los países débiles deben enfrentar a las potencias mediante una insubordinación ideológica para liberarse de la dependencia cultural. La primera insubordinación correspondió a la generación del 900 (Rodó, Ugarte, Vasconcelos, etc.). La segunda fue desplegada por la generación revisionista (Jauretche, Scalabrini Ortiz, Rosa, Torres, Puiggrós, etc.). Es necesario un Nuevo Revisionismo para culminar la reivindicación del peronismo. Rosas fue el adalid de la Patria Grande, defensor del federalismo, promotor de la industrialización, etc.
Las críticas de Ferrero comienzan con el señalamiento de un defecto que consiste en omitir a la generación revisionista de la década del 30 (Ibarguren, Gálvez, Irazusta, Palacio, etc.). El segundo error se configura con el exceso de incluir entre los rosistas a muchos historiadores que no lo fueron (Ramos, Trías, Solís Rada, etc.).
Ferrero destaca entre los méritos de Rosas la defensa de la soberanía en la Vuelta de Obligado y en las negociaciones con los franceses, el enfrentamiento de los unitarios vendepatrias y la prohibición de exportar oro y plata. Seguidamente pasa a referirse a los aspectos negativos de su gobierno. Fue un político de la Patria Chica y no de la Patria Grande, pues defendió los privilegios de la provincia de Buenos Aires. Arrinconó al Paraguay, se desentendió de Bolivia y no se preocupó por la recuperación de las islas Malvinas. La Ley de Aduanas de 1835 fue una concesión provisoria a los reclamos proteccionistas del interior y Nunca generó una tendencia industrialista. Siempre se negó a la nacionalización del puerto y de la aduana por porteña principal fuente de recursos, consolidando la hegemonía de Buenos Aires hasta su derrocamiento. Rosas favoreció en múltiples instancias la penetración británica en nuestra economía.
Rechaza Ferrero el panegírico rosita en un texto que no tiene desperdicio. A la calidad expositiva se agrega una argumentación concluyente que recobra y enriquece la mejor tradición de la izquierda nacional sobre este controvertido tema. Su lectura será de interés para todos los compañeros y revivirá un debate que parece destinado a no concluir.
- Roberto A. Ferrero. Revisionismo científico y el panegírico rosista. Córdoba, Ediciones CEPEM, 2011.↑



