18 Oct 2010Malvinas
Oportunistas y sinvergüenzas “for ever”
Responder hechos con palabras es la opción escogida por Cristina Fernández para enfrentar al colonialismo británico encarnado en las islas Malvinas desde hace 177 años. Inglaterra ha utilizado esos 177 años para consolidar en los hechos su presencia colonial en nuestro archipiélago y, de hecho –como afirmara recientemente Mario Cafiero–, “casi el 50% de nuestro territorio está usurpado o es pretendido por el Reino Unido, que haciendo base en Malvinas y las Islas del Atlántico Sur, ha extendido su ocupación de hecho a los enormes espacios marítimos circundantes y pretende extenderse a lo que ellos llaman la Antártida británica (superposición de los reclamos argentinos y chilenos)”.
¿Qué han hecho los gobiernos argentinos en esos mismos 177 años? Con la excepción del último de la dictadura cívico-militar del Proceso, que recuperó las islas Malvinas durante unos meses en 1982, y que a pesar de las motivaciones originales resultó una gesta heroica que el imperialismo y sus idiotas útiles se empeñan en difamar y ocultar–, los gobiernos argentinos se han dedicado a los discursos verborrágicos e insustanciales y, peor aún, a las más vergonzosas contradicciones, como reclamar la legítima soberanía de las islas al tiempo que se permite el control de millones de hectáreas en el territorio continental por parte de ciudadanos británicos y de otras naciones, y la explotación de los recursos naturales argentinos por parte de empresas extranjeras. Y ahora, durante la actual gestión de la pareja Kirchner-Fernández, la negociación de la ilegítima, ilegal y fraudulenta deuda externa argentina se puso en manos del banco británico que financia la exploración petrolera pirata en aguas argentinas.
El último capítulo de esta telenovela lo constituyen las frívolas, oportunistas y descaradas declaraciones de Cristina Fernández, que en un tono de “sorpresa” denuncia maniobras militares de Inglaterra en Malvinas, que se realizan regularmente cada seis meses desde hace ¡28 años!, según declaraciones de los británicos.
La oposición es aún peor. Ni siquiera hace mención de Malvinas, seguramente consideran a la soberanía como un asunto secundario, cuando lo consideran. Su prioridad es disputarle el poder formal al matrimonio presidencial, en el toma y daca que alimentan los poseedores del poder real, el cual no ha cambiado de manos desde 1976.
Nunca estará de más hacer declaraciones contra el colonialismo y en defensa de la soberanía nacional, pero los discursos son actos oportunistas e hipócritas cuando al mismo tiempo no se ejercen acciones concretas para solventar las palabras con los hechos. Fiel a su estilo, la actual gestión Kirchner-Fernández se llena la boca de palabras “patrióticas” y los bolsillos de dinero, pero no actúa, en el caso de Malvinas, haciendo uso de todos los recursos legítimos y legales que permitirían hacer muy costosa la presencia de Inglaterra y presionarla por todos los medios a abandonar nuestras islas.



