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  • Artículo cargado el 17/06/2010 - 00:59

México: narcotráfico, política y economía

Facundo Arrieta

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Sin la complicidad de autoridades de todos lo niveles, de empresarios y banqueros que administran los cientos de miles de millones de dólares que genera el narcotráfico no funcionaría

La situación política en México se caracteriza por una firme y constante descomposición de las instituciones. No más de 30 grandes empresarios han hecho del país su botín. La mayoría de los medios de comunicación, con las dos principales cadenas televisivas al frente, y los poderes públicos (judicial, legislativo y ejecutivo) son los principales instrumentos de control de quienes ostentan el poder real. Su impunidad no tiene límites.

Cerca de 110 millones de mexicanos ven caer su calidad de vida de forma constante desde hace más de 25 años. Más del 50% de ellos se encuentran por debajo del nivel de pobreza, y el 15% de éstos, en pobreza extrema, al tiempo que un mexicano es el hombre más rico del planeta.

Las franquicias

Son tres las principales fuerzas políticas: el PRI (Partido Revolucionario Institucional, que gobernó durante setenta años, hasta el 2000); el PAN (Partido Acción Nacional), que ocupa la presidencia de México desde el 2000, y el PRD (Partido de la Revolución Democrática), una bolsa de gatos, donde conviven ex guerrilleros y “ultras” mutados como “demócratas”, que pregonan la necesidad

de consolidar el “sistema democrático”, con ex priístas y con los seguidores del ex candidato presidencial en 2006 y hoy “presidente legítimo”, Andrés Manuel López Obrador, que está en las antípodas de la actual dirección del partido.

Partidos menores completan el escenario partidocrático: el Verde Ecologista, una franquicia familiar que se alía en cada elección con cualquiera, con tal de sumar votos para “su causa (negocio)”; del mismo signo es Nueva Alianza, franquicia de Elba Esther Gordillo, la “líder” del sindicato de maestros, el mayor de América Latina con más de un millón de afiliados (artífice del fraude electoral que impuso al actual presidente, Felipe Calderón). También están el PT (Partido del Trabajo), que junto a Convergencia (escisión reciente del PRI) conformó alianza con el PRD.

La relación de fuerzas

La identidad de cada franquicia definida en el convencional arco de izquierda a derecha es confusa. En el PRI, en el PAN y en el PRD y sus aliados menores, existen personajes que podrían incluirse en algún lugar de aquel arco.

Lo dicho: el poder real está en manos de unos 30 empresarios a cuyo servicio está el grueso de la partidocracia. Otros actores ocupan un espacio real, difícil de cuantificar y estan literalmente borrados de los medios de comunicación.

¿Quiénes son? Miles de ONG de diverso signo ideológico e intereses; organizaciones sociales e indígenas, entre las cuales destaca el zapatismo; algunos sindicatos combativos, como el de los electricistas –que el gobierno federal pretende borrar de un plumazo mediante la desaparición de la empresa estatal en la que trabajaban, asunto hoy en la Suprema Corte de Justicia– y el llamado “Movimiento de López Obrador” y su gobierno legítimo.

¿Cuál es la relación de fuerzas actual? En materia electoral, luego de haber perdido las elecciones presidenciales en el año 2000, el PRI ha venido recuperando espacios, paulatina pero constantemente. El PAN, por el contrario, a pesar de contar con el aparato y los recursos del Estado nacional, viene en estrepitosa caída; tan es así, que a últimas fechas se han dado engendros de alianzas entre el PAN y el PRD —y en algunos casos se sumaron el PT y Convergencia—, con el argumento de que hay que impedir el fortalecimiento del PRI, ya que, de ganar las inmediatas elecciones estatales y municipales, nadie lo detendría en el 2012 para reconquistar la presidencia. La preocupación tiene sustento.

En las plazas

Esto ha puesto en gran brete a López Obrador, que, siendo afiliado al PRD, y sin duda hoy por hoy el líder —discutido pero mayoritario— de los sectores de izquierda, se ha opuesto a dichas alianzas y, en algunos casos, apoya a candidatos que no son los de su partido.

López Obrador ha recorrido ya casi dos veces todo el país, municipio por municipio, haciendo asambleas en las plazas públicas con el fin de convocar a fortalecer su movimiento para construir una “opción desde abajo” que enfrente y derrote en las presidenciales de 2012 a “la mafia política” que identifica en los 30 empresarios, el PRI, el PAN y demás “políticos corruptos”. Convencido de que le robaron la presidencia en 2006 por la falta de cuadros que cuidaran las urnas, un eje de su campaña permanente desde entonces es consolidar una organización nacional “movimientista”, que involucra a su partido y otros aliados pero está por encima de ellos, para que no se la vuelvan a robar en 2012. Hoy por hoy, a la luz de los últimos procesos electorales, el liderazgo de López Obrador no se refleja sustantivamente en votos, aunque afirma tener más de un millón de afiliados a su movimiento.

Por su parte, el movimiento zapatista parece inmerso en una especie de introspección. Lo cierto es que ha desaparecido de la realidad virtual y muy poca es la repercusión que tiene, aunque sigue dando señales de vida en su ámbito geográfico de la selva chiapaneca, siempre acosado por militares y paramilitares.

Panorama actual

Vicente Fox, por el PAN, ganó las elecciones presidenciales del 2000 con la consigna del “presidente del cambio” que venía a poner fin a setenta años de PRI. En realidad, fue su continuidad, la del PRI neoliberal que inau-guró De la Madrid en 1982 y consolidó Salinas de Gortari.

Fox superó todos los “pecados” que le atribuían al PRI, la mayoría ciertos, pero sin el “oficio” de aquél. Durante su gobierno dilapidó 250 mil millones de dólares de los excedentes petroleros en gasto corriente, aumentó la alta burocracia y los beneficios de ésta, y destinó centavos a la inversión productiva. Fue una fiesta para empresarios que habían tomado por asalto al Estado con Salinas de Gortari y se consolidaron como el poder real.

El desmantelamiento del Estado se acentuó y, gracias a las remesas de mexicanos expulsados por la crisis a EU, los excedentes petroleros y el lavado de dinero del narcotráfico (en total un promedio anual de 115 mil millones de dólares), las cifras estadísticas de la macroeconomía mostraron un “crecimiento” del PBI del ¡1.5% anual! Por mucho, el peor de América Latina.

Una guerra perdida antes de comenzarla

Su sucesor, Calderón, no hizo más que acelerar la tendencia. Sólo un dato: en medio de declaraciones de ahorro, los destinados al gasto corriente, principalmente a la alta burocracia, crecieron más del 1000%. Desacreditado por la forma en que accedió a la presidencia —nadie duda del fraude, aunque muchos lo nieguen públicamente por considerarlo un “mal menor” ante el “peligro de López Obrador”—, buscó en la “guerra contra el narcotráfico” su espaldarazo.

La “guerra” estaba perdida antes de comenzarla, pero es una buena excusa para tener al ejército en las calles. Repite la trágica experiencia de Colombia y ha logrado cargar con miles de muertos inocentes y el descrédito de las FFAA —ganado a pulso por éstas—, que sí gozaban del respeto de la ciudadanía.

El narcotráfico está hoy en el centro de la escena política y económica de México. Quince millones de jóvenes entre 15 y 29 años sin oportunidad de estudiar o trabajar son su mano de obra potencial. Por su aporte anual de cerca de 30 mil millones de dólares, el narcotráfico se ha insertado en la economía real a través de múltiples negocios. Esta participación en la economía tiene fuertes implicaciones

sociales, ya que realiza funciones que normalmente están a cargo del Estado como gestor económico. Es muy sabido que existen cientos de comunidades rurales donde los grupos de narcotraficantes son la ley, garantizan a sus habitantes seguridad, salud y educación a cambio de que siembren lo que ellos indican. El narcotráfico involucra a millones de personas en todos los niveles socioeconómicos. No puede funcionar sin la complicidad de autoridades de todos los niveles, que se hacen de la vista gorda, y de empresarios y banqueros que administran cientos de miles de millones de dólares.

La situación es crítica y tiende a empeorar, mientras los responsables de dirigir a la nación parecen no estar enterados.

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Comentarios:

María Teresa dijo:

ME INTERESA LA EVOLUCIÓN DE ESTE PARTIDO EN MEXICO YA QUE SE ESTÁ PRÓXIMO A LAS ELECCIONES.
Pude escuchar hoy por la Radio Pública de la República Argentina una entrevista realizada al señor Arrieta (que creo es mi connacional) por lo cual me puse en contacto con uds. Les deseo muy buena suerte en la concreción de sus esperanzas para México.

Enviado el 13/01/2012 a las 08:41

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