- Artículo cargado el 03/04/2009 - 14:50
La muerte de Alfonsín me dio tristeza
Fernando Guerra
No porque haya sido el “símbolo de la democracia”. Más bien fue el símbolo del fracaso de la democracia colonial para resolver la miseria social y la entrega del país, que se profundizaron bajo la gestión que él inauguró. Si algo me enseñó Alfonsín fue justamente la ficción de una democracia sin revolución, sin transformació n de la organización social. Alfonsín es el modelo de la política como trampa puesta al servicio del mantenimiento del statu quo.
Tampoco sentí tristeza porque haya muerto un “ejemplo de ética política y personal”. Alfonsín representó al político carente de ética política, claudicante, impotente ante el poder, embustero y conciliador, en el peor sentido de la expresión. Fue el máximo dirigente del Partido más arcaico y conservador de la Argentina actual. El que apoyó a Aramburu y a Videla. Uno de los máximos responsables de la postración política, cultural, económica y moral del país. Eso explica que Alfonsín sea una especie de “ídolo republicano” entre las clases medias que sirvieron de apoyo social a las peores dictaduras, su verdadero alter ego. Habría que preguntarles a la elegantes damas de Barrio Norte que salieron a llorarlo, qué hicieron y qué opinaban entre el 76 y el 82.
Etica política y personal tenían los militantes populares que murieron durante la dictadura o los caídos en Malvinas. Los Alfonsín y la “raza” que él representó son, precisamente, un ejemplo de falta de ética y principios.
Pero, sin embargo, sentí cierta tristeza. Porque Alfonsín simboliza un momento crucial en la vida de mi generación. Un momento en el que muchos creyeron que, a partir del simple recitado del Preámbulo constitucional, empezaríamos a forjar un país diferente a la Argentina semicolonial que conocíamos. Mirada de cerca esta tristeza, no es tanto por Alfonsín que ha muerto, sino por la enorme ingenuidad que revelan las expectativas que alguna vez se depositaron en él.
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Comentarios:
El Indio dijo:
Por fin una opinión sobre Alfonsín que no derrame lágrimas de cocodrilo, como hacen todos los politiqueros comiteriles en todos los medios comerciales.
Felicitaciones.
El Indio
Enviado el 11/04/2009 a las 02:23
Pablo Rivera dijo:
Excelente! El pueblo no aprende de sus errores, y la madre de todos los errores es analizar los acontecimientos políticos e históricos subjetivamente, o sea sin tener en cuenta a las fuerzas e intereses que están en juego y que impulsan dichos acontecimientos.
‘’Los hombres han sido siempre, en política, víctimas necias del
engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra
clase.’’
Enviado el 18/04/2009 a las 12:13
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