• Editorial 
  • Artículo cargado el 06/11/2009 - 07:48

El “posibilismo” de Perón

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Lejos del posibilismo que hoy comulgan tanto oficialistas como opositores, en 1945. Perón decidió dar batalla. Cuando fue derrocado, a comienzos de octubre, las condiciones para que un quiebre histórico pusiera fin a toda una época, estaban creadas

En el período que va de abril a octubre de 1945 el régimen militar del 4 de junio estaba en retroceso. A fines de marzo, presionado por el imperialismo norteamericano, el gobierno rompió la posición de neutralidad y declaró la guerra al Eje. En mayo cayó Berlín y la victoria aliada envolvió en un clima de euforia a la pequeña burguesía democrática. Ese mes llegó a Buenos Aires Spruille Braden, nuevo embajador norteamericano, y de inmediato se transformó en polo de atracción de un vasto movimiento opositor integrado por radicales unionistas, socialistas, demócratas progresistas, comunistas, el estudiantado fubista, los colegios profesionales, la gran prensa y las cámaras patronales. A mediados de mayo el gobierno publicó un programa normalización institucional y días más tarde el estatuto de los partidos políticos; a fines de julio el presidente Farrell anunció que antes de fin de año se convocaría a elecciones. Mientras en las universidades llegaba a su fin el proceso de normalización y la vieja casta de profesores liberales volvía a controlar los resortes del poder académico y en la Corte, la camarilla oligárquica desconocía los tribunales del trabajo. Junio fue el mes en que las cámaras patronales, a través de solicitadas, descargaron sus baterias contra la legislación social impulsada por la Secretaría de Trabajo. Ese mes los próceres del liberalismo oligárquico se reunieron en una Junta de Exhortación Democrática y el Partido Socialista convocó a una Unión Democrática. En agosto se levantó el estado de sitio y la oposición ganó las calles en múltiples movilizaciones; Alfredo Palacios sintetizó en una consigna el objetivo de la “civilidad”: El gobierno a la Corte Suprema. Por fin, el 19 de septiembre la Marcha de la Libertad los reunió a todos en una contundente demostración de fuerza.

A esa altura el régimen militar estaba políticamente derrotado. Incluso el balance de fuerzas en el frente interno había oscilado y la fracción que respondía al coronel Perón perdía posiciones. Lejos del posibilismo que hoy comulgan tanto oficialistas como opositores, Perón decidió dar batalla. Advirtió a quienes denunciaban la política obrera del gobierno que no tendrían otra semana trágica, atacó a la oligarquía política y económica y al capital extranjero. El futuro jefe de un vasto movimiento popular recorrió los sindicatos anunciando el inicio de una era de masas y la muerte los prejuicios burgueses; prometió el voto a las mujeres y desenmascaró la hipocresía de la magistratura opuesta a la nueva legislación social. Al mismo tiempo, desarticuló, en base a interpelaciones antiliberales, nacionalistas y laboristas, el viejo discurso del liberalismo oligárquico. Por fin, cuando fue derrocado, a comienzos de octubre, las condiciones para que un quiebre histórico pusiera fin a toda una época, estaban creadas. Entre esas condiciones, la voluntad y el coraje político, no el posibilismo genuflexo, jugaron un papel de importancia capital.

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Comentarios:

Carlos A. Zelada dijo:

“El futuro jefe de un vasto movimiento popular recorrió los sindicatos anunciando el inicio de una era de masas y la muerte los prejuicios burgueses.”

Abelardo Ramos, en su excepcional Revolucìón y Contrarrevolución en la Argentina, en su tomo V, “La Era del bonapartismo”, dice que

“la lucha de la oligarquía tendía a desplazarse y reflejarse en el interior del Ejército. Perón los percibía claramente.” y transcribe un fragmento de su “notable conferencia dictada en el Colegio Militar” en la cual el bisoño político decía entre otras cosas:

“Para nosotros hubiera sido mucho más fácil seguir el camino trillado ya y entregarnos a esas fuerzas que nos hubieran llenado de alabanzas. Entonces todos los diarios nos aplaudirían, pero los hombres de trabajo estarían en condiciones iguales o peores que antes.”

Traemos esto a la memoria porque las luchas políticas no son ni tibias, ni calientes ni de ninguna temperatura en especial. Las tácticas que se emprenden van a la cola de las circunstancias y las decisiones políticas son la respuesta que genera la percepción torpe o inteligente de esas circunstancias.
No basta con disponer aquello que no puede ser sostenido y para que una decisión política pueda ser sostenida es menester tener el respaldo que no lo da solamente el número. Es menester contar con el respaldo de la fuerza, lo que no significa emplearla.

La fuerza política nace del reconocimiento que se forja en medidas concretas que afectan a la vida de los ciudadanos y no puede nacer de medidas aisladas aun cuando sean buenas en si mismas. Por caso, haber implementado la confección de los DNI para toda a población es algo intrínsecamente bueno pero su repercusión política es relativa ya que los sectores sociales sumergidos no pueden relacionar su “existencia” política dada por el documento con el ejercicio de sus derechos. Aquí la difusión del sentido que tiene es imprescindible.

La concientización de las FFAA, ahora, como en 1945 es, a nuestro criterio, una acción insoslayable para promover cambios que no deberían ser arbitrarios, pero que al afectar intereses consolidados, generarán resistencias que el respaldo de FFAA con conciencia nacional, evitarían.

Sí, un “bonapartismo” es lo que necesitamos como país. Aun no estamos en condiciones de ser un país burgués pero tampoco, aun cuando eso fuese posible—cosa que descreemos en lo absoluto—un país “socialista”.

No estimamos que se den circunstancias que anuncien el fin de un ciclo con lo azaroso que es hacer futurología en política.

Enviado el 09/11/2009 a las 15:07

Pablo Rivera dijo:

Eva Perón:

‘‘Hay una sola cosa invencible en la tierra: la voluntad de los pueblos.
No hay ningún pueblo de la tierra que no pueda ser justo, libre y soberano.
“No podemos hacer nada” es lo que dicen todos los gobiernos cobardes de las naciones sometidas.
No lo dicen por convencimiento sino por conveniencias.’

Enviado el 21/11/2009 a las 03:02

Pablo Rivera dijo:

A los países capitalistas avanzados (Europa, Estados Unidos, Japón) no les conviene que ningún país periférico desarrolle su propia industria (ya sea bajo un sistema capitalista o socialista) y produzca sus propios bienes de consumo.
No les conviene por obvias razones, porque de esa manera se cortarían los lazos de dependencia que existen entre la periferia y los centros, entre el sur y el norte, porque se acabaría con la dominación imperialista de los centros capitalistas sobre el resto del mundo al desaparecer el intercambio desigual.
El peronismo histórico fue la expresión política del surgimiento de un capitalismo nacional.
Esto sucedió en un momento particular de la historia que fue la crisis de los años 30 y la segunda guerra mundial.
Esta crisis de los países imperialistas ha tenido como consecuencia la caída del precio de los productos agrícolas exportables por lo cual disminuido este ingreso fue más barato producir y comprar productos industriales locales que importarlos de Inglaterra.
Este no fue un fenómeno solamente argentino o latinoamericano, fue durante esa crisis de los países imperialistas que se ha vuelto independiente la India en 1947, luego triunfó la revolución China en 1949, la revolución nasseriana en 1952 por nombrar algunas.
Pero precisamente por surgir en un momento de crisis, el capitalismo nacional tiende a descomponerse una vez superada esta en los países centrales. La oligarquía aliada al imperialismo se ve a su vez fortalecida.
Ese desarrollo capitalista autóctono fue históricamente positivo por varias razones; una de ellas es que se creaban intereses industriales nacionales opuestos al dominio oligárquico e imperialista,
se creaba una fuerza nacional burguesa y proletaria opuesta al imperialismo y con cierto poder para enfrentarlo.
Por otro lado el desarrollo industrial de la Argentina hizo crecer el peso social y político de la clase trabajadora argentina abriendo la perspectiva del socialismo.
O sea que la fuerza motriz detrás de todo ese proceso histórico que fue el peronismo fue el desarrollo de un capitalismo nacional.
Ahora bien, para no convertirse en la mano izquierda del imperialismo, para no caminar en la vereda de enfrente donde caminaban los de la unión democrática acompañados por Braden, cual debía ser la consigna de los socialistas?
Tenía que ser la consigna leninista del golpear juntos (al enemigo imperialista) pero marchar separados.
Es decir de apoyar desde una plataforma obrera independiente a las realizaciones del peronismo pero sin abandonar la dirección del frente nacional antiimperialista a la dirigencia bonapartista y tratando de ocupar cada vez más lugar dentro de ese frente.
De haberse dado esto, al caer Perón la clase obrera hubiera podido defender a la revolución frente a la contra-revolución oligárquica y llevarla más allá de sus limites burgueses y pasar al socialismo (revolución permanente). Pero la clase obrera no tenía independencia político-organizativa.
Porque como dije más arriba: precisamente por surgir en un momento de crisis, el capitalismo nacional tiende a descomponerse una vez superada esta en los países centrales , o sea quel capitalismo de los países periféricos al aparecer en la época de la decadencia imperialista, llega demasiado tarde en la historia para poder resolver la cuestión nacional y por eso hace falta pasar al socialismo.

Enviado el 21/11/2009 a las 03:09

Carlos A. Zelada dijo:

La cita de Rivera de un discurso de Eva Perón, tiene su miga más allá de si eso es efectivamente así o no.

“La voluntad de los pueblos” en la lucha por la identidad nacional que implica el irrestricto ejercicio de la Soberanía—y no nos estamos refiriendo a impedir que el territorio nacional sea ocupado por tropas extranjeras, aunque eso, algo pasado de moda como método ordinario de dominación, también esté comprendido—la voluntad, decimos, es decisiva. En ese sentido, las clases altas son proclives a pactar en función que sus intereses suelen estar ligados de diversas formas con el extranjero y el vasto espectro de las clases medias, que tienen siempre algo que perder en el tenso clima que genera la confrontación, no necesariamente bélica, suelen acompañarlas.
La conclusión, nada original por otra parte, es que las clases trabajadoras mal identificadas como bajas en una visión exclusivamente económica, son las únicas depositarias de la nacionalidad, entendida como la disposición de la “voluntad” de conservarla.


No obstante, el término “voluntad”, afín a otro de bastante circulación y con distinto “significado” según quien lo utilice, el “voluntarismo”,  no debe ser confundido, cosa que ya paso, con funestas consecuencias. Si solo bastase con enfrentarse a los “desafíos”—para utilizar el giro grato a los gerentes y a los oradores de barricada—
con el decisionismo propio de quienes fincan en la Fe, pero centralmente en el desprecio de la formas de pensar y sentir de las mayorías, los problemas no existirían, cosa que es a todas luces simplona..

“La Patria dejará de ser colonia o la bandera flameará sobre sus ruinas”  es un acorde
aceptable para levantar el tono de un mitín político pero no tiene nada que ver con implementar una política digna de ese nombre. La tenacidad que debe cultivar el espíritu de una política conjuga la voluntad pero sobre todo la clarividencia de los dirigentes.

Enviado el 21/11/2009 a las 16:31

Carlos A. Zelada dijo:

Efectivamente, a los países industrializados cuya inversión va paralela al incremento de sus colocaciones, no ven con buenos ojos que un país “periférico” (lo entrecomillamos porque, como todo, eso es relativo. Nosotros, para nuestros intereses, somos centrales) “produzca sus propios bienes de consumo”.

Políticamente cuentan con los persuasivos “incentivos” que quienes firman contratos leoninos reciben calladamente y, también, con la complicidad de un sistema jurídico centrado en la defensa irrestricta de la propiedad privada. De otra forma, por dar un ejemplo, Pérez Companc no habría vendido su petrolera a Petrobras que “se produjo cuando aceptó la oferta de cerca de 3500 millones de dólares (entre efectivo, obligaciones y deuda) realizada por la petrolera brasileña Petrobrás para quedarse con el control de la compañía.
De esta forma, Goyo se desprendió de sus negocios de petróleo, gas, destilerías, generación y transmisión de electricidad, petroquímicas, estaciones de servicios, forestación y 75.000 hectáreas de campos para “concentrarse en el rubro de alimentos, a partir del proceso que se inició en 1999 con la compra de Molinos Río de la Plata”, afirmó un comunicado emitido por la compañía.”

Es un ejemplo que “los lazos de dependencia” no solo se dan entre los países centrales y periféricos sino también entre los vecinos. Un negocio que explota el subsuelo del país, o de otra forma, los bienes comunes de las generaciones de argentinos, es vendido como un bien privado y, tal vez, eso no lo sé, probablemente ni siquiera haya pagado impuestos por la venta.

No es que aboguemos por la abolición de la “iniciativa privada” ni por ningún tipo de socialismo de los bienes que la perspicacia de los hombres de negocio logran. Sí que el Estado tuviera la última palabra en la transferencia de ciertos bienes estratégicos que no debieran quedar en manos de extranjeros. Esto no es una muestra de xenofobia sino el cartabón con que se manejan todos los países independientes. Monsieur Chirac movilizó al país, cuando Danone, empresa clave del sector de la alimentación de Francia, quiso ser adquirida por una firma estadounidense con lo que se conoce como una “oferta hostil”. Debió ser mucho lo que el galo estaba dispuesto a ofertar ya que la empresa norteamericana desistió.

Es cierto que las “crisis” de los países industriales generan cambios, a veces sustanciales, con el caso de la Independencia de la India en 1947. Pero también es de señalar que la crisis del 30 generó el famoso pacto Roca-Runciman que hacía de Argentina una virtual colonia de Inglaterra.

Una política que merezca llamarse así requiere una visión estratégica de largo plazo y, por tanto, la autoridad de un Estado por encima de los particulares que tenga poder de veto.  Eso fue el instrumento político que manejó el Peronismo que dieron diez años de
genuina independencia nacional y un grado inédito de integración de las clases sociales haciendo que ser argentino fuera un ingenuo pero comprensible orgullo.

Cuando hablamos de “integración” lo oponemos taxativamente a una política “clasista”.
El término “integración” lleva ínsito la idea de complementariedad que es lo que hace que una sociedad funcione. Según la visión marxista son las clases sociales, en su eterna lucha las que motorizan el cambio de la historia. Sin embargo, en una, a nuestro juicio claro,  exagerada petición de principio, se diviniza el cambio en un axioma irracional de “cuánto más mejor”. Curiosamente, la dinámica capitalista, con el viril nombre de competencia, crea el tenebroso clima que rompe todas las fronteras humanas haciendo de la vida un émulo de la lucha por la supervivencia de la Naturaleza. La reciente seguidilla de suicidios en Telefónica Francesa pudiera ser un ejemplo de lo que decimos.

Por eso discrepamos con la afirmación:  “Por otro lado el desarrollo industrial de la Argentina hizo crecer el peso social y político de la clase trabajadora argentina abriendo la perspectiva del socialismo.“

Es cierto que la clase trabajadora vivió un inédito nivel de vida. Sintió como crecía dentro suyo el noble sentimiento de igualdad de la que habla nuestro Himno Nacional. Pero también es cierto que, siendo “la columna vertebral del Movimiento” como dijera el General Perón, nunca se le permitió hegemonizar su política. Y en ello no había ninguna intención “burguesa”, término que maneja cierta izquierda con criterio sustantivamente económico, aunque se haya deslizado también al universo cultural, sino que era y es una cosmovisión del mundo y de la vida que prioriza la condición humana por encima de cualquier otra forma parcializada de comprender al hombre.
La antropología que late en el clasismo, cualquiera sea su ansia de justicia, es rechazada por el peronismo más que nada como un error. Error porque empequeñece al hombre haciéndolo una unidad de lucha abroquelado en la condición de trabajador que no es lo mismo que hacer una mística del trabajo como hizo el Peronismo. “No existe para el peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan”. Pero aunque el concepto del trabajo ha variado a través del tiempo, no significa que se trabaje de una sola forma. Quien guiando una empresa crea la riqueza de la que todos nos beneficiamos, también trabaja. Muy otra cosa es que en nombre de esa conducción incremente su bien ganada renta con el hambre de sus trabajadores.

De un tiempo a esta parte, tal vez desde los ’70, el “socialismo” se ha vuelto una voz recurrente en quienes parecieran no comprender de donde vienen los vientos del mundo, no los que se imaginan vendrán, sino los que en el hacer de todos los días nos toca soportar. Es más racionalidad lo que esperamos los hombres de esta época. Son los mesianismos de toda laya los que envenenan las aguas que tenemos que beber. Y no es solo porque no se adhiera a Kyoto, no es solo porque los presupuestos militares se incrementen sideralmente, es también porque no hay una visión del hombre más acorde con su condición mortal que solo es atenuada por la esperanza que sus hijos reciban un mundo menos hostil.

Pero el mundo es tal como es, valoraciones al margen. La Nación, como unidad actual, a pesar de los Continentalismos que anunciaba Perón como estación de paso a un Gobierno Mundial, sigue siendo ese mundo. Y las Naciones tienen actitudes poco amistosas hacia otras Naciones. ¿Deberemos recordar la actitud de Chile en su disputa con Bolivia?. ¿Deberemos recordar la actitud de Uruguay en el tema de las pasteras aun cuando medie un tratado que obligaba a ambas naciones, Argentina y la República Oriental del Uruguay de acordar los temas que pudieran afectar al río compartido?
¿Deberemos recordar la aceptación de Colombia de bases norteamericanas en su territorio cuyos fines, un documento de las FFAA de EEUU leído por Chavez anuncia la posibilidad de monitorear desde allí hasta el Cabo de Hornos?
¿Deberemos recordar los “errores” de algunas instituciones chilenas donde la isla grande de Tierra del Fuego figura como territorio de Chile?
El Socialismo, como organización de los países, al margen de su valoración no tiene lugar en ninguna parte. Dentro del país no tiene arraigo. La prueba son sus inveterados magros resultados en cada elección que se da. ¿Se deberá tratar de levantar un edificio para las mayorías populares sobre un terreno que no tiene firmeza ni nacional ni internacionalmente?

Enviado el 21/11/2009 a las 22:55

ROBERTO HYON dijo:

Estimados compañeros:Me resultaron por mas interesantes, las e`presiones de Carlos Zelada, sobretodo cuandohace referencia, a loque denomina integracuin de clases, y en su concecuencia a su postura no clasista. Esta vision es poco comun, en los analisis que habitualmente se hacen . Es por esto que me atrevo a enviar estas reflexiones, las que solotiene el sentido de que sean rebatidas, pues no supongo tener la verdad sino de estar en su busqueda Muchas gracias un abrazo militante

EL ANTICOMUNISMO PERONISTA

E s preciso reconocer que el sentido del anticomunismo del peronismo, nada tiene que ver con una actitud maccartista, de defender los intereses del privilegio capitalista o sea el anticomunismo peronista no se da desde la reacción, todo lo contrario, se da desde una concepción revolucionaria, que fue demostrada por los hecho, como también fue demostrado por los hechos, a quienes sirvieron quienes se declamaban revolucionarios.

Esto que decimos tiene que ver con esa práctica histórica de la izquierda cipaya, pero también con el contundente fracaso de las teorías marxistas, puestas en práctica, por el estalinismo, que no hizo otra cosa que crear un estado policiaco, que estaba al servicio de una clase parasitaria, que era la burocracia del estado dominante

O sea lo que quedo demostrado, es, que para nada va ser la sociedad soñada por los ideólogos, que pretendían terminar con la explotación del hombre por el hombre.

Lo que ocurrirá será la explotación del hombre por el estado burocrático.
Esto que tiene una demostración histórica contundente, es ignorada o soslayada, por todas las sectas en sus distintas variante, estalinistas (PCR) o trosquistas (PST, PO MST etc.).
Lo que estos sostienen es como diría la dictadura militar, que se trato de los efectos no queridos, de la aplicación de esas teorías, o sea no van a reconocer el fracaso sino
su mala aplicación.

En consecuencia repetimos nosotros los justicialistas no somos anticomunistas, porque defendemos los intereses del privilegio capitalista, sino que somos anticomunistas porque somos revolucionarios, o sea fue el justicialismo de Perón o sea el de la doctrina, el que genero verdadera justicia social, llegando a una distribución equitativa de la riqueza 55% para el trabajo 45% para el capital, distribución justa que no encuentra, comparación en ningún lugar del mundo.

Dar el debate en este terreno no es hablar de bueyes perdidos, sino con orgullo levantar bien alto las banderas de nuestra ideología, doctrina y teoría de la revolución nacional y social, para contrarrestar el accionar de esa izquierda, que siempre termina siendo funcional al enemigo que dicen combatir

Pero el gran tema nuestro es lograr de que sea comprendida nuestra doctrina, y que asumamos sin taras vergonzantes nuestra condición de justicialistas. Y esto lo decimos porque hay muchos compañeros, que entienden la causa nacional ( vertvisky, Feinmann) siguen en la vieja tesituras de menospreciar la ideología justicialista.

En la medida en que desde la intelectualidad se tenga una actitud vergonzante del justicialismo no vamos a avanzar. En este sentido , o se ignora la identidad política e ideológica de una gran mayoría del pueblo argentino, se bastardea las organizaciones que genero y aun subsisten con la excusa de cierta dirigencia corrupta, entonces se proponen organizaciones paralelas (CTA,transversalismo) o se sigue teniendo esa actitud entrista que genero tanta confusión en la década del 70.

A propósito de esto, valga un breve análisis, respecto de las interpretaciones que se hicieron del peronismo .
Que demuestran como desde posiciones supuestamente revolucionarias, mas allá de las buenas intenciones (en algunos casos), resultado fue poner piedras en el camino del proceso de liberación nacional y social de nuestro pueblo.
 
LA TESITURA CODOVILISTA.
 
Cuando JUAN DOMINGO PERON, intuye el rol fundamental de la clase trabajadora en la construcción de un modelo de sociedad industrial con justicia social, se impone la tarea de organizar a los trabajadores, porque comprende, que a la postre, seria el sector social comprometido de por vida con la viabilidad de ese modelo.

El proletariado nacional es la consecuencia del modelo
industrialista, que genero el proceso de sustitución de importaciones originado en la década del 30al 40,ellos serán hijos de ese modelo, ellos materialmente subsistirán si subsiste el modelo.

Es sabido que en otras partes de mundo, el rol principal o el sujeto histórico, del capitalismo progresista, tuvo en la burguesía como su protagonista central.

Pero esto no ocurrirá, en un país como el nuestro, donde la cultura de las clases dominantes, formada en el modelo agro pastoril, tendrán por intereses materiales concretos una actitud hostil y hasta antagónica al modelo industrial, ya que no era compatible con el modelo agro
colonial.


Es sabido que el mismo proceso de sustitución de importaciones, va ser un hecho forzado, más bien determinado por las cuestiones externas ( guerra ínter imperial).

Así el surgimiento de esa sociedad industrial, de medios de consumo, será por ellos despreciada como dice JAURETCHE LA INDUSTRIA FLOR DE CEIBO.

Así surgió la burguesía industrial nacional, con las taras ideológicas impuestas por la cultura oligárquica.

Entonces esa burguesía, tardeo temprano, para logro de prestigio social, tomara a la actividad industrial, no común fin sino como un medio, su objetivo será emular a la oligarquía, pronto el fabricante de cocinas será propietario de un campo.

Esta es la debilidad de nuestra burguesía, dominada como decíamos por las pautas culturales impuestas por la super extrutura ideológica cultural de los sectores oligárquicos parasitarios
Hay otras razones que son parte de esa misma ideología domínate, que incidieron en la flaquezas de nuestra burguesía, 1) el asenso de los trabajadores organizados que le ponían limites a la fácil ganancia,2)la supuesta mayor rentabilidad de la actividad agropecuaria, determinado entre otras cosas por la condiciones de mayor explotación de una mano de obra barata.

Bueno no es intención de este aporte hacer un estudio pormenorizado de esta cuestión . Solo queremos señalar de la debilidad de esa burguesía naciente.

Entonces será la clase trabajadora, el sector que va estar
indisolublemente unido a la subsistencia del modelo, mientras que la burguesía puede acomodar sus intereses y su subsistencia al modelo oligárquico o por lo menos esa es su pretensión. El destino del ` proletariado es desaparecer si fenece el modelo socio económico que lo parió.
 
El hecho que desechemos las tesis marxistas de modelo de sociedad y del método para lograrlo o hablamos de su contundente fracaso. No significa que no reconozcamos el extraordinario aporte que hizo Marx a la comprensión de la historia(materialismo histórico), ese sustento teórico valiosísimo , tendría que haber sido utilizado por sus
supuestos seguidores, entonces otra habrían sido sus conclusiones.

Pero no fue así, su subordinación a intereses extranacionales (imperialismo ruso) sumado a asumir sumisamente categorías de análisis de otras realidades y su dependencia ideológica real de las pautas culturales del coloniaje determinaron la burda interpretación que hicieron del peronismo, caracterizándolo como NAZI FACISMO Y A LA
NACIENTE CLASE TRABBAJADORA QUE SE INCORPORABA A SOSTENER UN MODELO DE SOCIEDAD QUE MATERIALMENTE LE DABA VIDA, CATALOGARLA COMO LUMPENPROLETARIADO.

Esta fue la visión que instalo Victorio Codovila a la cabeza del PC Y QUE SE DIVULGO POR TODAS LAS USINAS DEL APARATO DEL PC a nivel mundial
Esta fue asumida por el liberalismo local y su aparato mediático de la intelligentia local.
 
LA VISION DE LA IZQUIERDA NACIONAL
 
La izquierda nacional fue forjada por intelectuales que en su mayoría procedían del PC como es el caso de Rodolfo Puigros, de Eduardo Astezano o del trosquismo como Abelardo Ramoso del marxismo independiente como es el caso de Hernández Arregui, algunos también del peronismo que asumieron el análisis marxista como William Cooque también del liberalismo como Rodolfo Walsh.

Esta corriente tiene la virtud de haber hecho comprender a partir de las herramientas del materialismo histórico el sentido histórico progresista del peronismo.

De esta corriente abrevo la militancia que proveniente de las clases medias se incorporarian al movimiento nacional en las décadas del 60 y70.

Tiene como decíamos la virtud de haber hecho comprender el sentido histórico progresista del peronismo, pero dada su fundamentacion marxista, no pudieron desprenderse de la propuesta, los métodos y el modelo de sociedad que este propone.

Así para estos intelectuales el peronismo era un medio, es decir un camino a recorrer para construir el socialismo.

Lo fundamentos específicos en cuanto a su caracterización o naturaleza tuvieron distintas ópticas, unos lo catalogaron de la etapa democrática burguesa otros de bonapartismo, algunos con mayor originalidad como es el caso de Astezano lo caracteriza como una nueva democracia.

No vamos a desmenuzar cada una de estas tesis, PERO SI A DECIR QUE NINGUNO DE ESTOS PLANTEO TIENE AL PERONISMO COMO UN FIN ERN SI MISMO SINO COMO UN MEDIO PARA EL LOGRO DE UN FIN QUE ERA EL SOCIALISMO, QUE CON SUS MAS O SUS MENOS NO SE DIFERENCIABA MUCHO DEL MODELO SOVIETICO. O EN LOS ULTIMOS TRAMOS DEL MODELO CUBANO.

Hubo distintas variantes pero la que mas pego fue la de transformar al peronismo en un partido de clase, en esto cayeron los montoneros, que fue la experiencia organizativa de mayor peso que produjo la izquierda nacional.

Decir esto implica que se ignoro o desprecio la experiencia
organizativa y teórica del justicialismo y por la tanto la concepción movimientista de la alianza de clases y la conciliación de clases.

Si al decir de Mao la teoría nace de la practica, aquí se ignoro la practica histórica que dio10 años de felicidad y grandeza Si bien como dijimos se reconoció sus hechos y el sentido histórico progresista, se desconoció la ideología y la doctrina que posibilitaron es hechos.

El que resume claramente esa visión es José Pablo Feinmann el era socialista pero se hizo peronista porque los obreros eran peronistas entonces como los obreros son los sujetos históricos que van a construir el socialismo, había que ser peronistas para procesar de allí un salto de conciencia para convertir a esos obreros en socialistas.

Esto fue la teoría básica del lo que se denomino el entrismo. Por supuesto que Perón el creador y conductor del peronismo no pensaba así y muchos lo sabían. Entonces caía de maduro que en algún momento iban a entrar en colisión con Perón, y fue lo que paso.

Aun hoy personas valiosas como Feinmann abominan en cualquier ocasión que pueden de Perón.
Sostienen con total descaro que Perón los uso, pero no dicen la verdad que ellos trataron de usar a Perón Y al peronismo.

Decir esto no supone desconocer el idealismo y la heroicidad de miles de jóvenes que dieron su vida por una causa en la que creyeron.
Pero a pesar de ese reconocimiento, se hace imprescindible la verdad histórica desnudar la gran equivocación, porque no fue gratuita costo muchas vidas, pero sobre todo ello ayudo a la frustración de todo un pueblo.

El camino del infierno esta plagado de buenas intenciones y llegamos al infierno. Infierno del que aun no salimos, como diría Kirchner estamos en el purgatorio, y no es exagerar decir que en la medida que no exista una orientación clara, la cuestión se hace mas dificultosa.
 
EL PERONISMO UN FIN EN SI MISMO
 
Ya lo dijimos a lo largo de este aporte cuales la propuestas
justicialista, cuales el método de construcción de poder popular, cuales el significado de la alianza de clases, la naturaleza de la concepción movimientista, el propósito de la conciliación de clases, los sustentos del modelo de sociedad que queremos o sea la propuesta superadora del individualismo y el colectivismo o sea el fin   LA
COMUNIDAD ORGANIZADA.

EN DEFINITIVA NO HABRA REVOLUCION NACIONAL Y SOCIALPOSIBLE SIN UNA ORGANIZACION DELPODER POPULAR QUE LA SUSTENTE Y A SU VES ESTA NUNCA SE VA LOGRAR SIN UNA TEORIA REVOLUCIONARIA QUE LA FUNDAMENTE.

AHORA ESA TEORIA NACE DE LA PRACTICA HISTORICA, ESA ES LA PRACTICA DELA REVOLUCION JUSTICIALISTA INCONCLUSA.

Entonces allí esta la ideología que sustento esa revolución LA JUSTICIALISTA, ALLI ESTA LA CONCEPCION DOCTRINARIA QUE ES LA PUESTA EN PRACTICA DE ESA IDEOLOGIA SI ESE FUE EL CAMINO QUE POSIBILITO DIEZ AÑOS DE FELICIDAD Y GRANDEZA PORQUEDESANDAR ESE CAMINO, PORQUE NO RETOMARLO Y PROFUNDIZARLO

ESTA ES LA MISION DE LA MILITANCIA CONCIENTE Y A ESTO APUNTA, ESTE ES EL SENTIDO DE ESTE APORTE.

Enviado el 17/01/2010 a las 04:38

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