12 Nov 2011Nacionalismos
El nacionalismo de izquierda en Chile
Por gentileza del CEPEN nos llega este trabajo del chileno Pedro Godoy Perrin *, desde tiempo atrás vinculado a la corriente de izquierda nacional en la Argentina. El estudio se encuentra precedido de un “Prólogo para argentinos” realizado por Roberto A. Ferrero, de eficaz utilidad didáctica. Pese a la síntesis que campea en el ensayo, queda posibilitada una lectura instructiva y enriquecedora.
Godoy Perrin es titular de la Sociedad Científica de Chile y cofundador del Centro de Estudios Chilenos que se permite caracterizar con estas palabras: “CEDECH se articula en torno a 1982 y es la única entidad que, en medio de la oceánica anglofilia, apoya a Argentina en la guerra de Malvinas. No sólo eso, ha insistido en la conveniencia económica y geoestratégica de desenclaustrar a Bolivia, coincide con el P. Ejecutivo en evitar el conflicto con Argentina por el Beagle y aplaude el Tratado de Paz y Amistad que pone fin a ese peligro de conflagración. Así como ayer acata el fallo arbitral sobre Laguna del Desierto hoy apuesta al dictamen de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en lo que al límite marítimo con Perú se refiere” (p. 6). Fundado por personalidades de distintas vertientes, postula una concepción nacionalista iberoamericana tendiente a superar la fragmentación de la nación continental.
Resulta evidente el afán de diferenciación con el nacionalismo de la “patria chica” y de sus cambiantes adhesiones a Hitler, Mussolini o Franco. Convoca a los chilenos a abogar por la “patria grande” despreciando los enfrentamientos fronterizos y los hechos de armas justificados desde un racismo blancocrático, que presenta un país acorralado por el imperialismo argentino que apoyan Bolivia y Perú.
En la década del Centenario emerge un nacionalismo originario crítico de la oligarquía gobernante. El mismo se robustece con la presidencia de Arturo Alessandri (1924) y un amplio apoyo popular. Posteriormente ibañismo y el govismo pasan a ocupar el espacio político de los años treinta. Todos estos procesos son sintéticamente esbozados en el trapajo de Godoy Perrin.
Posteriormente aborda la apertura hacia el camino de encuentro latinoamericanista que entraña el proyecto del ABC, que considera “tan distante de la Casa Blanca como de Moscú” (p.4). Explica su desarticulación por el congelamiento de Vargas y el estancamiento de Ibáñez, para desintegrarse en 1955 cuando Perón es derrocado.
Al finalizar se refiere al apoyo crítico brindado al gobierno de Allende. Pero señala errores de conducción y deplora el sectarismo que significó la cubanización de la política intercontinental. El desabastecimiento, el mercado negro, y la inflación llevaron a la crisis de 1973 que desmoronó súbitamente al oficialismo.
Para el lector interesado resultará aconsejable complementar la lectura de este texto con el libro de Ferrero Enajenación y nacionalización del socialismo latinoamericano, que posee un capítulo dedicado al caso chileno.
Pese al título del estudio, Godoy Perrin manifiesta que prefiere como menos impreciso el nombre de “nacionalismo popular” al de “nacionalismo izquierda”. Pero a esto se agrega la falta de uso de la expresión “izquierda nacional”, lo que hace suponer una diferenciación conceptual concreta. Ello lleva a plantear un interrogante sobre las relaciones teóricas y prácticas, de similitud y desemejanza, entre el nacionalismo de izquierda y la izquierda nacional en Chile que no posee respuesta en el trabajo glosado.
Pedro Godoy Perrin, El nacionalismo de izquierda en Chile. Córdoba, Ediciones del CEPEN, 2010.



