13 Abr 2010Politica Nacional
El canje, excelente negocio, ¿para quién?
El gobierno tiene todo listo para hacer un pago masivo de la ilegítima deuda externa a los acreedores que no entraron en el canje de 2005. El gobierno kirchnerista se ha revelado como un excelente pagador, y su política de “desendeudamiento” como una excepcional oportunidad de negocios para los bancos, los fondos de inversión y demás protagonistas de la especulación financiera. Fueron estos “agentes” los que en los últimos meses se precipitaron sobre los “mercados” en busca de los bonos argentinos y provocaron en marzo subas de más de 30 % en su cotización (el Cupón ligado al PBI en dólares aumentó casi 38%).
Teniendo en cuenta que el gobierno pagará aproximadamente 50 dólares por cada 100 dólares caídos, meses atrás los “inversores”, que apostaron a la reputación de buen pagador del gobierno argentino, compraron los bonos en default a 30 dólares o menos. De no es de sorprender, en consecuencia, la “fiebre inversora” que se desató en los últimos tiempos sobre los títulos argentinos, ni el hecho de la caída paralela del “riesgo país”.
El gobierno llama a esto “política de desendeudamiento”. Curiosa interpretación. En 2005, luego de la reestructuración, la deuda pública sumaba 126,5 mil millones de dólares; en diciembre pasado esa cifra había aumentado más de 20.000 millones: llegó a 147,1 mil millones.
El gobierno quiere ir a lo seguro y, en consecuencia, contrató para que conduzcan el nuevo canje a tres destacadas sedes del parasitismo financiero: Citybank, Deustche Bank y Barclays. Este último cuenta, entre otros méritos, con ser el principal accionista de la corporación que busca petróleo en Malvinas; fue denunciado como uno de los buitres que especula contra el euro y, recientemente, su presidente fue calificado por el gobierno inglés como “la cara impresentable del sector bancario”. Todo sea por “volver a los mercados”.
De la mano del gobierno “nacional y popular”, el país se encamina hacia la apertura de un nuevo ciclo de endeudamiento. La deuda, ilegítima y fraudulenta, es la piedra angular de la dependencia del país, y el punto de apoyo de la palanca de liberación nacional.



