Quienes honestamente asignan al gobierno y al kirchnerismo un potencial popular, nacional y democrático, todavía esperan lo que denominan “profundización del modelo”. Pero este modelo gira en torno a un patrón de acumulación en el que se mantienen intactas las reformas neoliberales que inicialmente puso en práctica la dictadura de 1976 y luego profundizó el menemismo (privatizaciones de los servicios públicos, régimen financiero y de inversiones extranjeras, apertura comercial, extranjerización de los hidrocarburos y la minería)


