Acaba de fallecer Raúl Dargoltz, quien fuera dirigente del Frente de Izquierda Popular (FIP) en Santiago del Estero durante las décadas del setenta y del ochenta.
El kirchnerismo no ha alterado en lo sustancial los soportes estructurales de la dependencia, construidos tras la contrarrevolución de marzo de 1976 y consolidados desde los años noventa. Su preocupación no es imprimir un giro radical a la política sino crear los mecanismos que le permitan conservar, al menos, parte del poder.
La alternativa clasista de los trabajadores no pasa por el aislamiento y la consiguiente impotencia política de sus sectores de vanguardia sino por la posibilidad de enhebrar una política de Frente Único Antiimperialista, en cuyo seno la clase obrera luche por conquistar la hegemonía e imponer el horizonte socialista como perspectiva.
Toda la naturaleza “progresista” y la hipocresía del kirchnerismo a plena luz del día.
Sociedad, Estado y Nación en Sarmiento, Alberdi y Mitre
En su más reciente libro, Honorio Díaz analiza, con rigor y profundidad conceptual, los aspectos centrales de esa ideología liberal que cobró forma en el siglo XIX. Pero al mismo tiempo centra el estudio en la trayectoria pública de sus protagonistas.
Es 12 de noviembre a las 13:30 horas, se difunden una cantidad de tonterías más o menos comprensibles en el programa “El nombre de las cosas”. Pero es el momento del bloque de opinión; está hablando el columnista del diario Página 12, Sergio Wischñevsky, sobre Malvinas; dice que la Argentina nunca ejerció una posesión formal, real, sobre las islas. Dice que es un mito.
Está por verse qué efectos tendrá en el futuro inmediato el desencanto en los sectores estadounidense que apostaron por Obama. Sin duda, cualquier cambio significativo en las políticas de EU mucho dependerán de que se modifiquen las relaciones de fuerza en su sociedad; mientras tanto, en América Latina, no debemos dejarnos engañar por el estilo Obama ni esperar de brazos cruzados un deseable cambio en la sociedad estadounidense.
Para luchar contra los banqueros, se requiere mostrar su corrupción y desenmascarar a sus encubridores, no sólo de Forbes. Si los pueblos, incluyendo al estadounidense, no acaban con la mafia de los bancos, esa mafia acabará con la especie humana.
La Argentina semicolonial comenzó a configurarse en la segunda mitad del siglo XIX, durante y a través del período de las guerras civiles. A lo largo de seis décadas, entre 1860 y la crisis del 30’, un pujante capitalismo agroexportador construyó los fundamentos y las superestructuras ideológicas e institucionales del país que habría perdurar hasta entrada la segunda mitad del siglo XX. Su centro de gravedad político fue el partido liberal de la ciudad puerto de Buenos Aires, y su centro de gravedad social la oligarquía terrateniente aliada de la burguesía comercial y asociada al capitalismo británico.








