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  • COMUNICADO DE PRENSA
  • Artículo cargado el 10 de abril de 2007

Este país se sigue regando con la sangre generosa de sus trabajadores

SOCIALISMO LATINOAMERICANO TUCUMÁN - IZQUIERDA NACIONAL DE ARGENTINA

 

En estas horas de congoja y profundo dolor por el brutal asesinato de Carlos Fuentealba, colega y compañero docente neuquino, los Socialistas Latinoamericanos de la Izquierda Nacional en la Argentina no sólo llamamos a expresar nuestro más enérgico repudio a esta muestra de barbarie policial y política, desatada a mansalva por los reaccionarios gobernadores de Santa Cruz, Neuquén y Salta, contra los trabajadores docentes, sino que le decimos al pueblo argentino que en esta olvidable Semana Santa de 2007, un nuevo calvario y una nueva crucifixión se reeditó dolorosamente, tronchando la vida de un compañero trabajador que -una vez más- regó generosamente con su sangre este país injusto y desigual, yermo de justicia social, atenazado a los designios del imperio y doblegado a los intereses de la corrupta partidocracia sobreviviente a los fuegos de 2001.

Joven y prominente profesor, querido por sus alumnos y reconocido por sus colegas, que con inmensos sacrificios personales y familiares se graduó, decidiendo ejercer la profesión en una región del país donde los trabajadores de la educación no sólo deben ser estoicos predicadores de utopías, sino que deben arremangarse y poner su cuerpo cotidianamente a los inmensos dolores sociales, personales, familiares y psicológicos que sus alumnos —cuando llegan al aula— portan en su raídas mochilas, como amargo presente de miles de historias de vida sacudidas por una infancia y adolescencia cegada por las privaciones, la desesperanza, la frustraciones, la violencia familiar y social, propias de la creciente exclusión y desamparo, en un contexto de pobreza periférica, material y espiritual, interminable.Este compañero, al igual que los maestros salteños, santacruceños, neuquinos -y de todo el país-, desde los comienzos del presente ciclo lectivo, no sólo luchaba por sus derechos, por su salario y por su dignidad laboral, sino por la inmensa e impostergable necesidad de dotar de una educación de calidad y emancipadora a los sectores más vulnerables de su provincia y de la patria.

No es una casualidad, entonces, que, con su prédica docente y su presencia gremial haya despertado muchos cerebros y cocitado enormes voluntades entre sus pares. No es una casualidad que quien se jugaba en los primeros puestos de la contienda sindical, hoy yazca en su morada final con su cerebro partido en miles de pedazos. Sin duda y sugestivamente era necesario dispararle a la cabeza; era necesario degollarlo ideológicamente haciéndole estallar su pensamiento, pues como bien se sabe, los que reflexionan críticamente en este país son malditos e inadaptados para el modelo, son peligrosos para mediocridad del statu quo, son molestos francotiradores para la alienación creciente de las masas y para el lugar de analfabetos sociales que los imperios nos han reservado, en esta nueva división internacional del trabajo y del conocimiento. El cobarde y miserable sicario que lo asesinó por la espalda sabía bien como debía actuar y cumplió sus órdenes eficientemente.

Pero también esta hora de congoja no debe nublarnos el pensamiento y más allá del terrible dolor que nos aqueja y de nuestra total solidaridad y afecto con los familiares y compañeros de Carlos Fuentealba, los socialistas latinoamericanos de la Izquierda Nacional tenemos algunas cosas que decirle al pueblo argentino:

  • En primer lugar, no nos engañamos y a pesar del renovado maquillaje pedagógico y el discurso “progresista” de los funcionarios a cargo de los poderes nacionales de la educación, la transformación educativa, el olvidable programa educativo menemista de los ’90, no sólo sigue vigente, sino que goza de perfecta salud y aplicabilidad en los restos supervivientes del otrora sistema educativo nacional
  • Que esta oleada de represión y maltrato a los maestros es producto del abandono que el gobierno nacional ha hecho de la educación pública, al optar por el continuismo y sostener políticas educativas neo-conservadoras y neoliberales, cuya consecuencia directa —en materia salarial— se expresa dolorosamente en la licuación de los ingresos docentes, fruto de una inflación incontrolable y de la obsecada negación a escuchar los reclamos salariales del sector.
  • Esto puede constatarse con la presencia y continuidad en sus cargos de un sinnúmero de reciclados funcionarios del Ministerio de Educación, sin escuelas ni jurisdicciones, responsables de esta política, de los cuales ninguno fue puesto en disponibilidad ni cesanteado, ya que en los 90 fueron verdaderos intelectuales orgánicos de la reforma menemista.- Esto también puede constatarse a través de la normativa que en este último tiempo se ha sancionado para regir los destinos educativos de la nación. Basta con estudiar el significado explícito e implícito de las recientes leyes educativas (Educación Técnica, de Financiamiento Educativo y de Educación Nacional), para que esté claro el derrotero político y la impronta ideológica que el gobierno le ha otorgado en el presente a la educación argentina.
  • Como es sabido, este paquete normativo sigue beneficiando al modelo de país privatizado y desguasado en los 90, estableciendo continuidades y privilegios excluyentes a los directos beneficiarios de la liquidación del Estado y de la enajenación del patrimonio nacional y social de los argentinos.- Lo antedicho queda claro al analizar, por ejemplo, los enunciados y la letra de la recientemente sancionada Ley de Educación Nacional, la cual, más allá de ser un compendio de buenas intenciones, omite claramente una cuestión estratégica para el futuro del pueblo argentino en el nuevo milenio: la cuestión nacional. Como es obvio su texto se pierde en un democratismo hueco en el cual está ausente el papel de la educación como arma emancipatoria fundamental para que los estudiantes y el pueblo argentino discutan cual es el modelo de país y nación que se debe construir desde el sistema educativo público. O se prosigue con esta versión de país injusto, dependiente y desigual que entra retrocediendo al turbulento siglo XXI, en el concierto de las naciones, o se opta por construir revolucionariamente un país integrado al concierto latinoamericano del ALBA bolivariana, con pleno control de sus recursos naturales renovables y no renovables, de sus industrias y servicios estratégicos y con una banca nacionalizada al servicio del desarrollo estratégico de la nación. Nada de esto último se dice en el marchito texto de la ley de marras, la cual lejos de sustituir a desastrosa Ley Federal de Educación, no hace más que continuarla.
  • Si miramos este conjunto de desaciertos políticos y educativos donde el denominador común es la continuidad de los olvidables 90 en materia educativa, no nos tiene que llamar la atención del terrible asesinato de Carlos Fuentealba, cuando luchaba sus derechos. Al contrario, su extremo sacrificio que enluta tristemente al pueblo argentino no hace más que presagiar lo que se avecina en el escenario de la luchas sociales del presente inmediato. El sórdido silencio del gobierno nacional frente a este crimen lo dice todo. No era esperable otra acción, pues como se sabe, en la provincia nativa del presidente desde hace tiempo no sólo se ultraja a los docentes, sino que trabajadores petroleros y de las industrias mineras y también empleados públicos viene soportando el maltrato y la represión sistemática de la policía al servicio de los poderosos de la región. En este sentido los socialistas latinoamericanos de la izquierda nacional no nos tragamos la zanahoria de hacer del miserable gobernador neuquino el único responsable de este crimen, sino que lo hacemos extensivo al pusilánime gobernador santacruceño y también al miserable virrey del narcotráfico que gobierna la provincia de Guemes. Elos son la avanzada reaccionaria del modelo y sobre ellos también tiene que caer el escarmiento de la justicia.
  • En ese sentido tampoco nos tragamos las pseudos-declaraciones de repudio de los Yasky y los Moyanos, consecuentes burócratas del oficialismo político, que ahora cargan tintas sobre Sosbich, omitiendo decir nada de los otros gobernadores. No les creemos a quienes recientemente boicotearon la lucha de los docentes bonaerenses y menos a los que llaman a parar una hora en el día de la fecha, como si el dolor de quienes pierden sus seres queridos valiese tan poco y pudiera resolverse con un “paro simbólico” de actividades.- Nosotros desde nuestra organización y foro, llamamos al pueblo argentino a sumarse activamente a esta jornada de lucha, superando y sobrepasando las intenciones de la burocracia sindical de la CTERA y de los gordos. En el día de hoy y en lo sucesivo todo debemos ser Carlos Fuentealba. Todos debemos encarnar sus ideales de lucha. Todos debemos bregar para recuperar la educación nacional de las garras neoliberales y neoconservadoras. Sólo así su doloroso sacrificio no será en vano y solo así su lucha se proyectará en el tiempo como símbolo de una educación al servicio de la segundo emancipación nacional y social.

¡ Sumémonos todos a la movilización docente y la jornada de lucha!

¡ Repudiemos todos el asesinato de Carlos Fuentalba y la barbarie policial desatada contra los trabajadores docentes!

San Miguel de Tucumán, 9 de Abril de 2007