El desplome de la URSS
Los acontecimientos de los últimos años en la URSS y Europa Oriental están generando un replanteo general de la situación en todo el llamado mundo occidental, una nueva relación de fuerzas que afecta también a los países subdesarrollados. En lo inmediato, esto se ha traducido en un aumento de la presión imperialista: caso de México, Brasil, Argentina, América Latina en general, Medio Oriente, países del Magreb. Pero los cambios recién empiezan, y por ello resulta necesario —también para los países del Tercer Mundo— tratar de comprender este proceso y su probable desarrollo.
- Publicado en Diciembre de 2006
¿Fue fascista la Unión Soviética?
El problema de la caracterización de los regímenes llamados socialistas de Europa Oriental (también de China y de Cuba), y en particular la cuestión de la forma de sociedad que se consolidó en la Unión Soviética por espacio de seis décadas, a partir de los años 30, reviste para las corrientes del campo popular que se desarrollan en una línea de ruptura con el orden de la dependencia imperialista una importancia capital. Recientemente “Pregón” difundió un trabajo del compañero Ernesto Ceballos [1] en el que el asunto es abordado a la luz de una interpretación que merece, al menos, algunas observaciones.
- Publicado en Junio de 2007
Chávez, el socialismo del siglo XXI y los problemas del periodo de transición
La revolución venezolana ha entrado en una fase que resultará definitoria respecto a su futura orientación. Tras el resultado del referéndum del 2 de diciembre el presidente Chávez ha declarado a modo de autocrítica: “Yo estoy obligado a reducir la velocidad de marcha. He venido imprimiéndole una velocidad a la marcha más allá de las capacidades o posibilidades del colectivo; lo acepto, y allí uno de mis errores”, y advirtió, “las vanguardias no pueden desprenderse de la masa. ¡Tienen que estar con la masa! Yo estaré con ustedes, y por eso tengo que reducir la velocidad”. Más adelante dijo: “Para nada es un espíritu de rendición, ni de moderación ni de conservatismo. Es realismo. ¡Realismo! Calma, paciencia, solidez revolucionaria. Nadie debe sentirse derrotado ni desmoralizado; todo lo contrario, se requiere más fuerza moral, más mística revolucionaria, mayor capacidad del pueblo para organizarse, mayor conciencia popular, mayor voluntad del gobierno, del pueblo, de las instituciones, de la revolución”.
- Publicado en Febrero de 2008
Cuba, el futuro de la revolución y la actualidad del debate de los 60
- Publicado en Octubre de 2008



