- La Patria Grande
- Publicado el 01/02/1990
Severa condena a la agresión imperialista en Panamá*
En medio del silencio del generalato de escritorio, el coronel Mohamed Ali Seineldín, vistiendo uniforme de combate, leyó un pronunciamiento de solidaridad con el pueblo y las Fuerzas de Defensa de la hermana República de Panamá. El general Isidro Bonifacio Cáceres no dudó en aplicar 10 días de prisión a quien había osado defender la soberanía nacional de la tierra de Torrijos, fragmento de la Patria Grande Latinoamericana.
A continuación transcribimos los aspectos más salientes del comunicado de Seineldín:
“Con dolor espiritual comparto la justa indignación y el sufrimiento de las Fuerzas de Defensa y el Pueblo de la hermana república de Panamá, martirizados por la agresión al principio de soberanía nacional que dio fundamento a todos los estados de América, incluido el de la potencia agresora.
Como militar argentino he desarrollado una prolongada misión profesional en Panamá, contribuyendo a la consolidación de sus fuerzas armadas y en cumplimiento de objetivos superiores de la política exterior argentina.
De la misma manera que en 1982 la república de Panamá se solidarizó con la causa de Malvinas, hoy nuestra hombría de bien nos obliga a declarar públicamente lo siguiente:
1. Se ha quebrado el principio de autodeterminació n de los pueblos
2. Se ha roto la solidaridad debida entre los Estados americanos, ejerciéndose de hecho la intervención directa en asuntos internos de una Nación soberana, en violación del Derecho internacional y americano.
3. Se ha creado un precedente peligroso, que afectará la seguridad hemisférica.
4. Se han generado serias dudas acerca de la sinceridad de las intenciones del cumplimiento del Tratado Torrijos-Carter, que importa el reintegro a Panamá de la plena soberanía sobre el Canal.
Señores Jefes, Oficiales y Suboficiales del Ejército Argentino, compatriotas argentinos y americanos todos:
La causa de Panamá es la Causa de Malvinas.
Ayer fue Hungría y Suez.
En 1982, Afganistán y Malvinas.
Hoy es Rumania y Panamá.
Fortalezcamos nuestro ánimo e iluminemos nuestra inteligencia frete a los hechos actuales y eventuales futuros, reflexionando con el Libertador San Martín a propósito del bloqueo anglofrancés a nuestras tierras: Lo que no puedo concebir es que haya americanos que, por un indigno espíritu de partido, se unan al extranjero para humillar a la Patria; una tal felonía ni el sepulcro los hará desaparecer.
El año 2000 nos encontrará unidos o dominados.
¡Latinoamericanos, ahora o nunca!
Cnl. Mohamed Alí Seineldín
Buenos Aires, 20 de diciembre de 1989
Publicado en “La Patria Grande”, Año IX, Nº 44, Buenos Aires, febrero de 1990.
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