• Taller
  • Publicado el 20/06/2011

Regreso y fracaso en tres actos: el peronismo del 73-76

Sergio Nicanoff y Fernando Pita

Etiquetas/Temas: peronismo, sindicatos, cordobazo,

Introducción

El presente trabajo se centra en los sucesos y procesos desarrollados durante el retorno del peronismo al gobierno en la etapa 1973-1976. Para poder abordar la complejidad y riqueza del período –momento histórico donde se suceden a un ritmo vertiginoso contradicciones y cambios políticos, sociales y económicos largamente gestados– partiremos de los siguientes ejes de análisis.

En primer lugar consideramos que el retorno del peronismo se enmarcó en un intento de clausurar la crisis orgánica abierta a partir del Cordobazo de 1969, de recuperar el poder legitimador del Estado recreando un sistema político capaz de controlar la conflictividad social a partir de su institucionalización y cooptación. Se propuso eliminar (por represión y aislamiento) a los nuevos actores sociales no reabsorbibles por el sistema en la medida en que éstos representaban la continuidad de prácticas autónomas de las clases subalternas. La enorme paradoja del período es que ese intento de relegitimación partió de la fuerza política que había encarnado para las mayorías populares su anhelo de cambios y que durante 18 años había sido excluida del sistema político. La contradicción entre las expectativas de transformaciones revolucionarias de importantes franjas sociales que motorizaban el regreso del peronismo al poder y los objetivos reales de quienes lideraban ese proceso (empezando por el propio Perón) estallaría con toda virulencia marcando a fuego la etapa. Dentro de la heterogénea alianza, creada para hacer posible el regreso del peronismo al gobierno, se expresaría con toda intensidad el conflicto de clases, el enfren-tamiento de proyectos antagónicos. La contradicción previa de una sociedad polarizada entre peronismo-antiperonismo dejaba lugar a una guerra entre peronistas que era la evidencia (más espectacular pero no única) de la continuidad de la crisis de dominación. Como veremos, lejos de cerrarse, la crisis orgánica se configuraría bajo nuevas formas en el trienio peronista.

En segundo lugar, veremos que el proyecto nodal del propio Perón con-sistía en la puesta en marcha de un modelo similar al que había impulsado a mediados de la década del 40. Su núcleo era la recreación del pacto tripartito entre el Estado, los empresarios y los sindicatos para controlar las principales variables de la economía y la renegociación de la dependencia de Argentina a partir del nuevo contexto internacional. Intentaremos demostrar que la profundidad de los cambios estructurales acaecidos desde el golpe de Estado de 1955 tornaba directamente inviable la posibilidad de la aplicación de ese modelo en la Argentina de los 70, por lo que su destino no podía ser otro que el fracaso.

En tercer lugar, veremos cómo se gestan en ese momento (particularmente durante la presidencia de Isabel Perón) nuevas lógicas que presuponen el abandono de los parámetros redistribucionistas del peronismo y el primer intento de adaptar el movimiento peronista a las políticas de ajuste reclamadas por los grandes grupos económicos. En ese sentido, las políticas neoliberales que implementaría la dictadura militar de 1976 tienen un verdadero antecedente en el denominado Rodrigazo .

Finalmente nos detendremos en la diversidad de caminos que recorrerán las distintas prácticas de ese torrente social impugnador nacido a fines de los 60. Aunque nunca homogéneo, como ya hemos analizado, el combate común contra la dictadura y el desarrollo de nuevos métodos de lucha fue creando, a grandes trazos, en sus diversos actores, una subjetividad convergente. Al llegar el peronismo al gobierno se configuró un nuevo escenario donde la discusión pasó a estar centrada en el grado de apoyo o no que se le daba al nuevo gobierno, en la caracterización del plan económico y en qué medida éste representaba una etapa de cambios reales o una reestructuración del sistema donde la variable de ajuste continuaban siendo los trabajadores. Las diferentes respuestas a esas preguntas acentuaron, en el trienio peronista, la separación y las divergencias dentro de ese campo potencialmente revolucionario constituido durante la dictadura.

Para el desarrollo de estos ejes analíticos subdividiremos el periodo en tres etapas, no por una distinción meramente cronológica sino porque enten-demos que cada una de ellas tiene elementos que la diferencian de las otras2. La primera comienza con la asunción de Héctor J. Cámpora al gobierno y finaliza con su renuncia (del 25 de mayo de 1973 al 13 de julio de 1973). Esos breves días de gestión se enmarcan en una sociedad altamente movilizada que espera modificaciones de fondo y se clausura con el inicio de la depuración política dentro del peronismo.

El segundo momento abarca desde la llegada de Raúl Lastiri a la presi-dencia, pasando por el regreso de Perón al gobierno hasta su muerte (del 13 de julio de 1973 al 1 de julio de 1974). Implica el pleno despliegue del proyecto del líder, así como la demostración empírica de sus límites e inviabilidad estructural. En ese momento, se agudizan irreversiblemente tanto las contradicciones dentro del peronismo como la dicotomía entre el intento de relegitimación del Estado y del sistema político, por un lado, y la continuidad de la conflictividad social, por el otro.

El tercer periodo va desde la asunción de Isabel Perón a la presidencia hasta el golpe de Estado que la derroca (del 1 de Julio de 1974 al 24 de marzo de 1976). Esta etapa estará marcada por el derrumbe total del proyecto original de Perón, por el intento de reformularlo en función de las necesidades estratégicas del gran capital y por la intensificación de la crisis de dominación abierta en 1969.

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