- BloginViolencia
- Entrada del 05/10/2008 - 15:32
Fernando
Coincidimos. Yo creo, también, que la violencia es necesaria en un momento dado del desarrollo revolucionario. Solo que noto un tanto cerril, y hasta desaprensivo, emplearla como medio justificativo de falencias, o como salida sencilla para escapar a mecanismos más controvertidos y menos sangrientos. Tampoco estoy convencido que la imposición de un proyecto revolucionario, y a esto me refería con lo de los principios absolutos, deba ser tajante y repentina, cuestión palmaria en cierta medida en algunas de las revoluciones existentes a lo largo de la historia. Todo principio absoluto que pretenda ser sostenido sin recapacitar en las consecuencias, como se hizo en la URSS post-Lenin, indefectiblemente termina por romper en mil pedacitos esa condición de absoluto, volviéndose en contra del mismo principio. Pero para ello debe ser vista, la revolución, como un proceso extenso, que se inicia previamente al encontronazo en disputa del poder, esto es, tomar una postura completamente antagónica a la de aquellos que, en la actualidad, se dicen y definen como revolucionarios.
Respecto a la violencia, estoy de acuerdo, y asumo mi torpeza expresiva. Comparto que la violencia de los dominadores es visible en cada esquina, está presente en cada casa y azota a las grandes mayorías. Intentaba expresar, sin embargo, que la posesión de los medios de producción de significados, los aparatos que le implantan a los individuos, de una u otra manera esotérica, las pautas de pensamiento con que posteriormente analizarán los productos y elementos constituyentes del mundo social. La gente, termina así, pensado toda de la misma manera; no lo mismo, sino mediante el mismo proceso. De ahí se extrae la necesidad de difundir un espíritu crítico, un cuestionamiento radical. Los actos violentos de los círculos de poder, en caso contrario, pasan inadvertidos, disimulados detrás de las tantas y tan sofisticadas estratagemas con que cuentan.
Violento, de hecho, es todo lo que competa al modo de producción en expresión salvaje que nos domina y sus reflejos y elaboraciones.
Saludos.