- Violencia
- Entrada cargada el 13/10/2008 - 23:14
A ver muchachos, la ciencia no existe en el abordaje histórico!!!. Solo un cipayo redomado puede sostener, cuestiones de ‘objetividad’ y todas esas estupideces!!!!. Hasta la matemática y la física son ciencias subjetivas.
Que quede clarito: acá estamos en presencia de discípulos de Augusto Compte y no de Marx!!!!.
Lo cierto es que ningún hombre que se ubique en el campo nacional revolucionario va a sostener la tesis de que Perón entregó la revolución nacional a sus enemigos, porque era un cobarde ‘burgués’ temeroso de armar al ‘sepulturero de la historia’ y que por tanto, traiciona a quienes hasta ése momento lo sostuvieron en el poder.
Esa tesis tiene una genealogía precisa: parte de los enemigos de Perón y tiene la marca de los herederos de Vittorio Codovila.
Para los marxistas alienados de la semicolonia, lo más aceptable sería que Perón y el peronismo no hubieran existido!.
La tesis que yo he planteado en mi correo anterior, expresa claramente que la caída de Perón tiene que ver con la descomposición del régimen peronista. Eso es lo que explica que un movimiento muy débil aparentemente - dos barquitos en bb.aa. y la rebeldía de un sector del ejército en córdoba - haya hecho caer al régimen como si fuera un castillo de naipes. La parálisis burocrática, el desarme ideológico que se verifica en todo el período, la ausencia de una política cultural que sustituya a la cultura oligárquica (Jauretche en vez de comandar un ministerio de Educación y Cultura yacía olvidado en el Banco de la Prov. de Bs.As.), el control estatal de los sindicatos, así como también la supresión de la democracia interna en las filas del frente nacional, resultan los elementos que explican la debilidad del gigante.
Ahora bien, hablar de traición involucra una cadena de mentiras, infidelidades o cuanto menos, deslealtad a los propios. Precisamente Perón no traiciona, ni es infiel, toda vez que el horizonte de proyección que marca a su movimiento es el de un régimen de un capitalismo con justicia social, con redistribución de la riqueza por medio del estado. Ni la clase obrera argentina, ni los trabajadores organizados, ni el movimiento sindical, le endilgaron a Perón falta de coraje o traición. Por el contrario, permanecieron fieles a su jefatura hasta la hora de su muerte.
Sin embargo, los epígonos del imperialismo señalan que Perón traicionó a la clase obrera y entregó el patrimonio nacional por los contratos petroleros con la California… los cipayos, acusan de cipayo a Perón y agente del imperialismo norteamericano y luego agente inglés. En esta campaña estuvieron presentes por ‘izquierda’ los socialistas juanbejustistas, los súbditos de Stalin y los radicales democráticos.
Entonces, es necesario advertir que para construir una IN militante, no se necesita hacer oportunismo ideológico para encantar y endulzar los oídos de sectores de la izquierda cipaya, tomando como propios los argumentos contrarrevolucionarios del arcón del montonerismo que en realidad se trataban de argumentos, desprolijamente apropiados de la ‘nueva izquierda’, de versiones de Portantiero y Aricó, que devinieron en sacerdotes de la democracia colonial.
Hay que tener claro que quienes sostienen tales disparates sobre Perón, Rucci, Montoneros (en los 70’ y no hoy) son ajenos al pensamiento de la Izquierda Nacional y están tratando de re-significar , apropiarse de banderas y un lenguaje que ya no tiene anclaje social, pero con un destino preciso: unir sus fuerzas a la contrarrevolución en nuestro país.
Las expresiones de Miranda y Pereyra, en éste sentido se inscriben en lo peor de la izquierda cipaya: es una expresión gorila, pero con argumentos izquierdistas, hace gala de cierta utilización de un discurso muy ‘macho’ como sinónimo de lo popular, eso es lo que entendían los pobres montoneros por ‘popular’, exhiben una ignorancia supina sobre la historia reciente y resucitan del arcón de la vieja izquierda cipaya, frases hechas que trasuntan el agobiado universo espiritual del pequeñoburgués de una sociedad que se tornó asfixiante en las últimas tres décadas.
Yo les sugiero a éstos esforzados compañeros que agarren los libros de Ramos por lo menos y luego se pongan a opinar de cualquier cosa. De lo contrario, los veo bien ubicados charlatoneando en el bar sobre el último clásico de central y nob o sobre las bondades del gobierno de Binner.
Saludos cordiales.
m.mayer
- Violencia
- Entrada cargada el 13/10/2008 - 23:12
Jorge
Al hablar de la concordancia en la versión histórica, precisamente, trataba de aludir al acuerdo respecto de la interpretación de los hechos. Quizá mi expresión, le asumo una vez más, no fue la apropiada. Pero mi intención mas pura fue esa, ya que esta en ciernes la conformación, o formalización, de un grupo militante, establecer un marco objetivo-interpretativo común, en base del cual, todos, postreramente, podamos extraer nuestras propias deducciones subjetivistas. Teniendo una base de referencia, las conclusiones de apreciación, muy seguramente, no distarán demasiado. Los datos y hechos concretos y mensurables, deben ser la argamasa constituyente de ese suelo sostenedor, no hay dudas de ello; el entendimiento dado a ellos, sin embargo, es el que debemos conciliar, al menos en sus elementos más centrales, entre nosotros, para lograr solventar una matriz ideológica-política. A eso me refería, a esa conciliación.
Discrepo, de todas formas, con tu afirmación respecto a la imposibilidad de discusión con quienes sostienen una mirada histórica antagónica, amparadora de la dominación oligárquico-burguesa. Creo, precisamente, que la tarea revolucionaria, o una faz muy sustantiva de ella, radica allí. La discusión, o tal vez el préstamo del oído para humear qué dicen, con los sectores opuestos, pese a que sostengan intereses de grupo, clase o casta y pugnen por la profundización de las condiciones de opresión, es una labor fundamental en el desarrollo revolucionario de las condiciones subjetivas. Permite eso fortificar los conceptos libertarios, y además, tal vez poner en marcha una maquinaria proselitista, siempre en el buen sentido, que lo tiene, de este término, en suma, al conocimiento de los fundamentos ajenos. Pero son apreciaciones, en este caso, menores.
Coincido con lo dicho sobre los sucesos del ’55. Las especulaciones, asimismo, reflejadas de los hechos históricos concretos, no las considero como contraproducente al análisis de los hechos. El psicologismo, no arrancado y a parte del contexto objetivo, me parece un aditamento, considerable o no, al vistazo histórico. Es una dosis de opinión que el analista propina, y verdaderamente, veo como venerable la aparición de opinión traslúcida en cualquier manifestación. La objetividad, al ser imposible, no puede ser falsificada; por eso mismo, me resultan, al menos, importunos, quienes, haciendo gala de cierta imparcialidad, derrochan grotescas expresiones y caen en torpezas estrafalarias. No es el caso, afortunadamente, este foro. Así, entonces, el análisis especulativo sobre las dubitaciones o evaluaciones de Perón, siempre y cuando se atengan al marco histórico-material concreto, no son desdeñables. No le brindo, tampoco, principal relevancia. Deben ser vista como lo que son: agregados decorativos que enmarcan al receptor del análisis según la perspectiva del analista. Un fundamento más. Perón abandonó un proceso de tinte emancipatorio ante una tímida y aislada sublevación, cuando las bases sociales de sustento le reclamaban fervorosas la consolidación de la liberación, ese es el suelo innegable, lo histórico-concreto, lo que debemos concordar en primera instancia. A partir de allí, en efecto, es factible realizar los supuestos psicologistas o ideologistas que se deseen, pues se muestran como juicios valorativos propios del autor. Esta en el buen lector de los eventos saber comprenderlos. Un exceso de rigurosidad que conduzca a la eliminación tajante, a diestra y siniestra, de estos elementos, también, puede devenir en un cientificismo, pecando entonces de múltiples deficiencias, que carcomen tanto la historia como cualquiera de las expresiones polares. Ponernos de acuerdo en la interpretación dada, también, será importante, y para ello necesitamos discutir. En buena hora que eso ocurra.
Saludos.
- Violencia
- Entrada cargada el 13/10/2008 - 23:05
Lucas, algunas consideraciones:
No se puede “concordar en una versión histórica”, pues, la historia no admite versiones. Desde el materialismo, la historia es necesariamente una, la del desarrollo de las fuerzas productivas en términos contradictorios con las relaciones sociales de producción que genera, y por lo tanto se constituye de modo científico, a través de datos y hechos concretos y mesurables. En todo caso, donde puede haber divergencias es el análisis del proceso histórico concreto. Así, Mitre, el revisionismo histórico con rasgos nacional chauvinistas y Ramos no difieren en la versión histórica, sino en el análisis que hacen de aquellos datos y hechos concretos y mensurables. El mérito de Ramos es precisamente, ante los “psicologismo del líder” propios de las otras dos corrientes, que opone la idea de un proceso histórico caracterizado por el desarrollo concreto de las condiciones subjetivas, es decir, desplaza la vaguedad ideologista en favor de una categoría de carácter científico y, en principio, mensurable.
Necesariamente, las condiciones subjetivas no se establecen a través de una suerte de abstracción o “psicologismo social”, sino que sobre la interpretación de los hechos y datos concretos que permiten inferir el sentido histórico de una determinada especificidad. Así, obviamente que resulta materia de discusión el grado de conciencia de clase o el grado de conciencia revolucionaria alcanzado por los obreros argentinos en 1955, aquí, cada uno tendrá su librito, algunos sostendremos que se daba un tibio avance hacia posturas de tinte socialista, otros sostendrán que efectivamente se había desarrollado la conciencia socialista y, otros, normalmente gorilas o desquiciados, dirán que los desarrollado en el seno de la clase obrera era el corporativisimo. Sin embargo, lo que no puede negarse es que, en 1955, la clase obrera aparecía como actor político concreto bajo una dirección unificada, la CGT, y ampliamente extendida por el apoyo que a su desarrollo había dado el gobierno peronista (afiliación obligatoria, representación sindical en el Congreso, etc.). Es decir, podemos diferir en el carácter revolucionario o no de esa clase obrera (lo subjetivo) pero no podemos impostar su debilidad, falta de desarrollo como herramienta política o cierta renuencia a apoyar al gobierno de Juan Domingo Perón (lo objetivo). Cuando esos elementos son impostados, no estamos ante una diferencia política, sino a una de carácter ideológico que se radica entre las diferencias del pensamiento revolucionario y del pensamiento legitimador de la dominación oligárquico-burguesa. No hay posibilidad de discusión con quienes, por su interés de clase o por falta de desarrollo subjetivo, falsifican la historia coincidiendo necesariamente con los afanes del bloque dominante.
Idénticas observaciones deben observarse cuando se práctica el “psicologismo del líder”. Hay desviación ideológica. Ya sea que intentemos ver a un Perón socialista, socialdemocráta, democráta-burgués o corporativista, siempre estaremos haciendo un ideologismo vago y reaccionario, Perón es la figura emergente de un proceso histórico dado, y, si queremos saber algo de la conformación del pensamiento concreto de Perón debemos analizarlo en función del proceso histórico que lo posiciona como referente político, es decir, de hechos y datos concretos y mensurables. Posturas como la siguiente: “afirmar que Perón cometió un error o una traición (al no defender la revolución armando a la clase obrera) conlleva un error de enfoque que en el pasado acarreó posiciones políticas erróneas. Personalmente estoy convencido que a Perón no le cabía duda que armando a la clase obrera para resistir iba a mandarla a una masacre y que provocaría un daño inconmensurable para el país. No confiaba en las solas fuerzas de la clase obrera” son de tinte ideologista, psicologista y reaccionario. No me importa en nada bucear en las intenciones o dubitaciones de Perón, es decir, en datos que de ninguna manera puedo mensura (a menos que retrocedamos en el tiempo y sentemos a Perón frente algún terapeuta que resuelva las implicacias del Edipo en su renuncia) y lo que conlleva a afirmar posiciones políticas erróneas es subordinar lo objetivo (la defección ante la presión de la base social del movimimiento peronista, e incluso del propio Ejército, y el aislamiento de la expresión concreta del intento de golpe reaccionario) a lo subjetivo (que pensaba o en que confiaba Perón abstractamente como individuo aislado y no como sujeto social concreto).
La traición o no, es un elemento de carácter objetivo y no implica ninguna valoración subjetiva. La traición de Perón se remite a que todos los actores sociales concretos (la clase trabajadora organizada, el Partido Peronista y el Ejército) que adherían a su gobierno, en el período que media entre el 16 de junio de 1955 y el 16 de septiembre de 1955, actuaron decidida y orgánicamente para instar al líder del proceso, Perón, a enfrentar abiertamente a la reacción proimperialista. La respuesta, concreta y mensurable, de Perón fue su renuncia el 19 de septiembre. Es decir, objetivamente, concreta y mensurablemente, Perón defecciona traicionando el mandato del heterogéneo y contradictorio movimiento político que era su base real de sustentación.
El error o no, es un elemento de carácter subjetivo y por su vaguedad anula toda posibilidad de análisis objetivo. ¿Perón consideraba que no había fuerzas suficientes para enfrentar a la reacción proimperialista y que el efecto de mantener la lucha hubiese sido contraproducente para el desarrollo proceso revolucionario en ciernes? En concreto, a menos que consigamos los ya nombrados máquina del tiempo y terapeuta, no lo sabemos, ni podemos saberlo. Es totalmente imposible inferir si Perón traiciona porque evalúa incorrectamente las condiciones, porque busca neutralizar un desarrollo revolucionario concreto con hegemonía obrera, etc. Todo ello es imposible porque no existen elementos que nos permitan mensurar el “psicologismo” de Perón, y, en su caso, lo único que tenemos para realizar una valoración de sus acciones en 1955 son los propios descargos del interesado, sobre los cuales no podemos tener más que una vaga creencia sobre la sinceridad o no de tales declaraciones.
Pero, estas desviaciones no son casuales, sino que responden a concretos intereses de clase y políticos. Recordemos posicionamientos que suelen tener los compañeros Montoneros sobre la falta de respaldo que les dió Perón en su tercera presidencia. En concreto, se alude a dos: “el Viejo estaba senil y tenía apenas unos períodos de lucidez” o “el Viejo estaba rodeado como Irigoyen, aislado de la realidad por López Rega”. Esta alusión al “psicologismo” de Perón y no a su condición de emergente de un proceso histórico concreto, lo cual implica necesariamente las limitaciones objetivas que demostró cuando la revolución de carácter democrático-burgués que encabezó - muy a pesar suyo - en el 45 comenzó a tomar otro cariz, son propias de las desviaciones ideologistas y pequeñoburguesas que debieran ser extrañas a la Izquierda Nacional.
No debe resultarnos extraño, Lucas, que precisamente estas aberraciones sean planteadas por quien las plantea, es decir, por un elemento nefasto que da siempre sobradas pruebas de alineación con elementos ajenos y contrarios a la construcción de una Izquierda Nacional Militante, al cual, a pesar de que le tendamos la mano cada vez que reaparece, siempre termina por responder de idéntica manera: llamando a la desmovilización y buscando posicionamientos que justifiquen el seguidismo hacia las estructuras justicialistas, o, lo que es lo mismo, no diferenciándose en mucho a las tácticas oportunistas del morenismo.
Un abrazo, metele para adelante con todo
Jorge Miranda
P.D.: Y, la verdad, si que sorprende como escribís… En todo caso, deberías ser un ejemplo para compañeros que tenemos más años sobre el lomo, pero, tené cuidado, porque hay ciertos elementos que no les interesa en absoluto recibir ejemplos de ese tipo, es decir de militancia, compromiso y visión crítica
- Violencia
- Entrada cargada el 05/10/2008 - 14:32
Fernando
Coincidimos. Yo creo, también, que la violencia es necesaria en un momento dado del desarrollo revolucionario. Solo que noto un tanto cerril, y hasta desaprensivo, emplearla como medio justificativo de falencias, o como salida sencilla para escapar a mecanismos más controvertidos y menos sangrientos. Tampoco estoy convencido que la imposición de un proyecto revolucionario, y a esto me refería con lo de los principios absolutos, deba ser tajante y repentina, cuestión palmaria en cierta medida en algunas de las revoluciones existentes a lo largo de la historia. Todo principio absoluto que pretenda ser sostenido sin recapacitar en las consecuencias, como se hizo en la URSS post-Lenin, indefectiblemente termina por romper en mil pedacitos esa condición de absoluto, volviéndose en contra del mismo principio. Pero para ello debe ser vista, la revolución, como un proceso extenso, que se inicia previamente al encontronazo en disputa del poder, esto es, tomar una postura completamente antagónica a la de aquellos que, en la actualidad, se dicen y definen como revolucionarios.
Respecto a la violencia, estoy de acuerdo, y asumo mi torpeza expresiva. Comparto que la violencia de los dominadores es visible en cada esquina, está presente en cada casa y azota a las grandes mayorías. Intentaba expresar, sin embargo, que la posesión de los medios de producción de significados, los aparatos que le implantan a los individuos, de una u otra manera esotérica, las pautas de pensamiento con que posteriormente analizarán los productos y elementos constituyentes del mundo social. La gente, termina así, pensado toda de la misma manera; no lo mismo, sino mediante el mismo proceso. De ahí se extrae la necesidad de difundir un espíritu crítico, un cuestionamiento radical. Los actos violentos de los círculos de poder, en caso contrario, pasan inadvertidos, disimulados detrás de las tantas y tan sofisticadas estratagemas con que cuentan.
Violento, de hecho, es todo lo que competa al modo de producción en expresión salvaje que nos domina y sus reflejos y elaboraciones.
Saludos.
- Violencia
- Entrada cargada el 05/10/2008 - 14:31
Compañeros, me parece que la cuestión así abordada puede tornarse una ‘conjetura’ histórica. No porque no exista una posición fijada sobre los hechos del 55’. Ahora creo que debemos advenir a que la posición de la IN acerca de porqué cayó Perón en el 55’, no pretende ser una ‘verdad histórica’ sino que constituye una construcción política dirigida a acumular poder transformador. En el análisis histórico se concluyó que la revolución hacia 1954 estaba asfixiada: se manifestaba que el frente nacional estaba fracturado, el verdadero partido de Perón que era el ejército mayoritariamente le había retirado el apoyo a su jefatura política y la pequeño burguesía modelada en los cánones culturales de la oligarquía hacía de pata ‘popular’ de ésta contra la dictadura del ‘monstruo’ innombrable. J.W. Cooke llegó a afirmar que hacia el 55’, Perón era solamente el Presidente de la clase obrera. El intento oficial de revitalizar la vida política, democratizando el P.J. y promoviendo la organización del PSRN (que en la visión de Perón podía ser una voz disonante en las clases medias) se lo juzgaba tardío. Así las cosas, cabe preguntarse: a) Hacia el 55’ en condiciones de reflujo ¿la clase obrera podía tomar el poder?. La respuesta es negativa no solo porque no contaba con su propio partido para imponer un programa de profundización de la Revolución Nacional (implicaba trascender la conciencia peronista) sino que también en la historia se verificó que precisamente dicho sector social no sustituyó la jefatura política de Perón y luchó inclaudicablemente por espacio de 18 años para que el líder regresara del exilio. A su vez, la clase obrera necesita constituir un Frente Nacional que pueda sostenerla en el poder y en lucha contra el imperialismo. Hacia el 55’ en pleno ajuste ortodoxo (obviamente recayendo sobre el poder adquisitivo del salario real, la burocracia estatal lo sentía amargamente), con qué fuerzas materiales iba a re-fundar el frente nacional la clase obrera (ni se lo planteaba pero debe dispararse la pregunta). b) En el contexto actual, de avance del capitalismo imperialista y la sustitución de la mano de obra humana, lo que paradójicamente trajo aparejado que hoy en la argentina el sindicato más poderoso sea el de camioneros que no realizan una práctica de trabajo social sino individual y muchas veces infrahumana, ¿la clase obrera puede abrigar la esperanza de constituir la fuerza motriz de un nuevo impulso revolucionario?. Es una duda sencillamente. Es probable que si hablamos de violencia que no se dirija estrictamente a la cuestión salarial y de condiciones de trabajo, nos quedemos hablando más solos que Altamira y Ripoll. La historia nos ha dado múltiples ejemplos que en épocas de retroceso de desarrollo capitalista ‘autocentrado’, por ejemplo en los años de Alfonsín, había más y más partidos obreristas como el MAS, el PL, el MTP, la IU, etc. pero paradójicamente le hablaban y expresaban a la pequeño burguesía porteña y de las grandes ciudades y hasta consiguieron diputados en la democracia colonial.
Saludos.
m.m.
- Violencia
- Entrada cargada el 05/10/2008 - 14:29
No entiendo muy bien que es lo que querés plantear, pero de todas meneras reitero que yo hablo de la violencia que ejerce un gobierno revolucionario sobre la vanguardia reaccionaria. Es una violencia ofensiva y desde una posición de poder. Vos estás hablando, en esa experiencia particular, de una violencia defensiva (cuando escupieron y putearon y arrojaron cosas) que se da desde una posición desventajosa. Es lógico que la reacción del sistema ante una acción violenta sea la que describis. Ante la acción violenta de expulsar a un presidente adicto al statu quo, el sistema responde asesinando. Como el pueblo no controlar los resortes del poder ni está organizado, sólo puede atinar a defenderse, a replegarse y pedir justicia (a quién: ¡a los mismos que te asesinaron!)… La cosa cambia cuando vos controlas el poder, como en 1955. En ese caso, digo que se tiene que responder de la misma manera: ante una acción violenta de la vanguardia oligarquico-imperialista (más de 300 personas asesinas en un par de horas), se responde con la represión y el ajusticiamiento sobre esa vanguardia… No es lo mismo la violencia de camarillas, sectas o “vanguardias iluminadas”, que la ejercida por un pueblo organizado y con control absoluto de los resortes del poder…
Saludos
- Violencia
- Entrada cargada el 05/10/2008 - 14:27
Un aspecto de la contrarrevolución permanente por la vía violenta que es la vía más económica para el sistema. Hace unos días estudiantes secundarios de 17 colegios estatales de Capital tomaron su establecimientos y enfrentaron al hijo de puta del ministro local de educación por el recorte del 50 % de las becas o salario en negro que perciben los más pobres. Lo putearon, lo escupieron y le arrojaron algún objeto. La respuesta del sistema fue hacer una lista negra con los nombres de los tomadores de colegios cuyo destino real es el Servicio de Inteligencia Penitenciario Nacional, repartición que sigue dependiendo ora del Ministerio de Educación (y Justicia) ora del Ministerio de Justicia. Nada ha cambiado desde la época de Llerena Amadeo y Videla, desde la época de Bussi y su Operativo Marchemos hacia las Fronteras hoy rebautizado por la gendarmería Malimán Huaco.
En 1999 viví personalmente la acción violenta contra mis compañeros estudiantes secundarios cuyas edades no superaban los 17 años y no bajaban de los 12. Una compañera del Mariano Acosta, de 14 años, fue , entonces, expulsada por actividades ideológicas (sic) consistentes en la lucha por el salario estudiantil, el derecho a la representación colectiva o personería jurídica y la sindicalización como sindicato de productores de conocimiento a ser incorporado a la CGT (la CGT, encantada pese a la oposición de CETERA y ADEMIS).
La compañera desconoció la expulsión, siguió concurriendo a la escuela donde otra compañera de 15 años le tomaba asistencia y exámenes cuyo registro se enviaba a la Actuación 919 de la Defensoría de Pueblo y al juzgado Contencioso Administrativo Nacional y a su equivalente de Capital en los que se acusó a las autoridades educativas, al ministerio y al gobierno de De la Rúa de persecusión ideológica, discriminación y abuso de autoridad. Aconsejados por sus cagatintas ad hoc previeron que perdían y recurrieron a una patota integrada por alumnos pagos , profesores, directores y funcionarios de la oficina de personal que no era otra cosa que 5 agentes del servicio de inteligencia penitenciario. Con la decidida participación de todos los coompañeros (unos 20) la acción patoteril fue liquidada. El gobierno, entonces, contrató a la agencia de seguridad privada Korpus uno de cuyos gorilas le metió un bollo a la compañera rebelde lo que motivó una denuncia penal contra los imputados anteriores y la agencia ante la fiscalía penal 1 del actual Ministro de seguridad de la Prov. de Bs As, Stornelli. Todos los escritos e investigaciones teníamos que hacerlos nosotros y abogado soldario los firmaba. En la investigación surgió que la agencia Korpus era una filial local de Korpus 1 de Israel y que la vicedirectora del Mariano Acosta. Papalardo, había completado un curso de guerra psicológica en la Escuela de Defensa Nacional, datos que constan en los expedientes sin refutción. Al ver la dimención que tomaba la cosa Stornelli se borró pero el juez falló a favor tanto de la compañera como de la Asociación de Trabajadores Estudiantes, única personería jurídica de menores existente en el país.
Aunque ya no guardo otro vínculo que no sea sustanciales aspectos ideológicos con la agrupación mencionada, me enteré que un integrante fue asesinado por policías de la comisaría 34 de Pompeya , Capital, hace un par de meses.
Por una “enriquesedora” experiencia personal adquirida durante la guerra sucia y buena parte de la democracia vigilada, prefiero, antes de pasar al análisis imprescindible, ver qué pasa en el país...y en Colombia y en México y en Sierra Leona y en Afganistan y en Bolivia y en todo el contexto internacional del cual se deben extraer conclusiones.
Saludos. Cuando pueda, sigo.
Compañero A
- Violencia
- Entrada cargada el 05/10/2008 - 14:26
Comparto lo dicho por Jorge (al respecto ha preparado una nota que toca algunos puntos de los dicho y que adjunto para ser editada en la página), por lo que en un momento pensé en no responder… pero eso es de mala educación, así que por respecto al compañero Lucas digo:
Creemos que el movimiento peronista si estaba en condiciones de “afrontar la afrimación de la revolución”, pero ese movimeitno fue traicionado por su conducción burguesa (como bien apunta Jorge), lo que reafirma la tesis de que el frente nacional debe ser conducido por la clase trabajadora.
Como aclaro en el texto, yo hablo de una violencia revolucionaria, ejercida por un gobierno revolucionario, y no en cualquier momento sino cuando las contradicciones llegan a punto donde sólo pueden resolverse mediante la violencia (1955, es ese punto). Al respecto bien pone como ejemplo Jorge, a la realidad actual boliviana.
Lamento decirlo, pero los poderosos sí necesitan utilizar la violencia como instrumento de controlador social y para imponer sus programas… ¿Qué fue sino diciembre del 2001?… ¿y los asesinatos del Punte Avellaneda del 2002?… Además de utilizar otra violencia más discreta… ¿Que son los salarios magros y las condiciones denigrantes de los trabajadores? ¿la explotación inhumana de los hermanos bolivianos y paraguayos y del norte argentino? ¿y los niños banderas, que son fumigados con glisofato? ¿y la desnutrición infantil en un país que es de los principales productores de alimentos?… El statu quo constantemente hace uso de la violencia contra el pueblo, y cuando el pueblo quema un tren son unos salvajes…
El pueblo esta sometido a la violencia constantemente y esto sólo culminará cuando él se apropie del poder y sobre las cenizas humeantes de la dependencia construya una nación justa, libre y soberana… cuando construya sobre el cadaver de la explotación un sistema que se rija no por la explotación del hombre por el hombre, sino en la colaboración y la equidad… es decir, por el amor al prójimo!
saludos.
- Violencia
- Entrada cargada el 05/10/2008 - 14:25
Lucas
En todo caso, lo que plantea Fernando es precisamente desde una visión histórica, ante el ataque abierto de la reacción proimperialista, sin dudas, que Perón tenía el respaldo suficiente para enfrentarla… Sin embargo, con el pretendido “pacifismo” - que en realidad no es otra cosa que la traición de la dirección democrático-burguesa a la base obrera del movimiento - no dejo de ser el “pretexto” de un derramamiento de sangre, por el contrario, fue el pretexto perfecto continuara la política iniciada con el bombardeo del 16 de junio, ahora mediante fusilamientos y comandos civiles, pero con el agravante de que ahora esa furia homicida se desencadenaba sobre el sujeto social desarticulado por la defección de su dirección. ¿Seamos duros con el viejo? Perón entregó a sus seguidores como corderos a los matarifes Aramburu y Rojas. Y, eso, aunque Fernando haga lo imposible para tan sólo dejarlo entrever, no fue para nada inocente.
El proceso de conciliación de clases desencadenado tras el 17 de octubre de 1945 había entrado en crisis a principios de la década de 1950, durante esos años la acción de Perón fue clara y consecuente: buscar renegociar en condiciones favorables la participación de la conducción democrático-burguesa dentro del bloque dominante. Las acciones de Perón fueron claras y cotundentes: la separación de los sectores más consecuentes del peronismo (Mercante, Miranda, Cooke). El “pacifismo” siempre ha sido la excusa perfecta para la defección y la traición. Por algo Gandhi terminó ajusticiado (y no es ningún error, fue AJUSTICIADO) por sus propios compatriotas.
Sin embargo, debo reconocer que hay que utilizar todos los métodos de la manera más inteligente. Digamos, sería una locura que Evo saliera a fusilar a diestra y siniestra a los separatistas santacruceños - lo cual, personalmente, aplaudiría efusivamente -, porque si bien eliminaría de raíz la reacción interna, abriría fatalmente el frente internacional, facilitando la acción imperialista en favor de las tan conocidas “misiones de paz” o “humanitarias” con no son más que la fachada utilizada por la ONU para proceder a la ocupación militar de un territorio. Sin dudas, que en este caso debe procurar una salida negociada por la propia endeblez de Bolivia en el concierto internacional, ahora, bien… ¿Qué salida negociada? ¿La que simpatizaría a Chile, Perú o Colombia? Seguramente que no, deberá jugar al filo pero manteniendo la posición de fuerza y el no renunciamiento a ninguno de los puntos de su programa de gobierno. No cabe duda aquí que el uso de la fuerza en este caso sería una medida de carácter tan desesperado como lo fue para Salvador Allende en el 73, el último intento para frenar el golpe reaccionario.
Ahora bien. ¿Podemos pedir que no se desarrolle una reacción violenta frente a las masacres del separatismo cruceño? Difícilmente, habrá que buscar la mejor forma de encauzar esa potencialidad, pero no es el camino, decididamente, el de la desmovilización o, muchísimo menos, el de la “reconciliación” que implica necesariamente un negociación desventajosa con los sectores reaccionarios.
Hay que ser inteligentes, sin dudas, pero la confrontación violenta es un momento necesario de todo proceso con tintes revolucionarios. ¿O pretendemos de las clases dominantes forjadas tras siglos de colonialismo entreguen sus privilegios masamente? La violencia no es deseable, no hay dudas, pero en el momento en que se hace necesario debe ser utilizada sin que tiemble el pulso, cualquier otra decisión no se diferencia de la traición de Perón, salvando su pellejo y entregando para el martirio a centenares de militantes peronistas, y, de paso, resquebrajando todo posible proceso de unidad de las fuerzas antiimperialistas.
Un abrazo
Jorge Miranda
- Violencia
- Entrada cargada el 05/10/2008 - 14:18
Los hechos históricos mirados a través del tiempo, permiten conclusiones más voluminosas. Entender el ayer, asimismo, nos facilita estar mejor asentados para construir el hoy. Hacemos, de hecho, el presente con lo que recopilamos y entendemos del pasado. Una interpretación exhaustiva de la historia, sin dudas, nos simplifica el proceso de construcción de la realidad que transitamos. No debemos, sin embargo, transpolar un acontecimiento histórico haciéndolo avanzar vertiginosamente en la línea de la historia. Pierde, así, todos sus pormenores y aspectos más propios, y también pierde todos los elementos determinantes. La reacción de Perón a la revolución libertadora, por ende, debe ser entendida en su tiempo, dentro de aquellas circunstancias y de acuerdo a la realidad social que la imbuía.
Mucho ayuda el repaso detallado y preciso que realizó Fernando. Las definiciones en este foro, seguramente, no distarán demasiado. Pocos serán, calculo, los que nieguen realizar una crítica al intento de pacifismo que procuró volcar el General. El contragolpe se hacia imperioso, una necesidad insustituible para asentar, afirmar y vivificar la revolución, o el intento revolucionario, que por aquellos días se gestaba. Teniendo en cuenta el grado de conciencia de clase de los trabajadores, el alto porcentaje de consenso popular en respaldo del gobierno de Perón y el terrible y asqueroso acometimiento de las fuerzas rebeldes, la violencia, o mejor dicho, la defensa por medios violentos, era la única salida que conducía a la prosperidad del proyecto. Los demás caminos terminarían, cómo finalmente sucedió, con el proceso de liberación. Cabe preguntarse, cómo deber moral, si efectivamente el movimiento peronista estaba entonces en condiciones de afrontar la afirmación de la revolución.
La realidad actual, del siglo XXI, que nos tienen anegados de soportes y artefactos fabricados para el envaramiento; estos tiempos de enajenaciones varias y pensamiento moribundo; esta realidad de juventud desorientada y senilidad amilanada; cuando existen semejante caterva de medios de producción de significados concentrados en pocas manos y los gigantes económicos dibujan, en una pequeña mesa del hemisferio norte, los planes de gobiernos que llevarán a cabo los demás países del orbe; en este contexto en que la conciencia de clase desaparece entre humos y vapores de estupor; que los sindicatos se burocratizaron en tal medida que adoptaron los vicios y defectos de la partidocracia mas ruin; este medio tan disímil al de mediados del siglo XX, tan dispar y tan sofisticadamente injusto, en donde los poderosos no necesitan, hasta cierto límite, ejercer violencia física directa, porque tienen otros métodos, más disimulados y más provechosos, para sofocar los remotos afanes reivindicativos; en esta sociedad argentina de 2008, muy difícilmente se lleguen a esas las circunstancias que fueron dadas en 1955, y en consecuencia, la violencia como vía revolucionaria queda abolida inmediatamente, al menos como primera instancia. A eso me refiero cuando defiendo los medios pacíficos. Utilizar, con astucia de delincuente, los mecanismos que nos dejan a mano; ser discreto y mesurado, jugar al mismo juego que juegan los dominadores. Sin abandonar, obviamente, los principios revolucionarios, ni caer en las tentaciones y delirios del poder envilecido. Es el mismo objetivo, diferentes caminos. No hay que confundir, vale aclarar, con laxitudes ni ambivalencias; el respeto al estandarte de la emancipación nacional, siempre es el primer punto a observar.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 01/04/2008 - 14:12
Hace unos días Mauricio y Juan Manuel intercambiaron algunos mails sobre la siguiente cuestión: ¿es el peronismo un “significante vacío”? Quisiera decir algo al respecto
1) Un lingüista llamado Ferdinand de Saussure escribió hace unos 100 años un libro en el que sostenía más o menos lo siguiente. Los signos son los elementos que componen la lengua. En los signos podemos abstraer dos aspectos diferentes: de un lado el significado, que es el contenido del signo o el concepto, y del otro lado el significante, que es la expresión del signo, la imagen acústica. Así, por ejemplo, las expresiones (signos) “tío” y “hermano de mi papá” pueden tener el mismo significado en la medida en que el contenido de ambas expresiones es el mismo. En cambio, en tanto “significantes”, son diferentes, obviamente. Una situación inversa se presenta, por ejemplo, con el término “rico”. En las expresiones “Cristina Kirchner es una mujer rica” y “la ensaimada que Héctor lleva a las reuniones de Socialismo Latinoamericano es rica”, el significante es el mismo, pero no así el significado.
2) Los problemas inaugurados por Saussure fueron continuados por muchos autores. Uno de ellos fue el psicoanalista Jacques Lacan, quien sostuvo que en la pareja significado/significante la primacía corresponde al significante. Todos los que estén familiarizados con algún psicoanalista “lacaniano” podrán notar esa propensión a recurrir a juegos del lenguaje, a metáforas y a retruécanos para explicar las conductas de sus pacientes, o mejor dicho, clientes. Por supuesto, el lacanismo carece de todo rigor científico y es una práctica esotérica desarrollada por ciertas sectas pequeñoburguesas en París y en Buenos Aires. En el resto del mundo no existe. Sin embargo hay corrientes polítco-académicas que a partir de la enrevesada terminología lacaniana pretenden desarrollar teorías sociológicas. La profesora norteamericana Judith Butler, una teórica del feminismo lésbico, por ejemplo, se vale de Lacan para sostener cosas insólitas, como que la identidad femenina es una “construcción cultural efectuada a través del discurso”, y que no hay ninguna base biológica que permita diferenciar un hombre de una mujer, puesto que la biología también es un “discurso”. Todas estas pavadas, dichas con toda seriedad por gente que cobra mucho dinero en instituciones universitarias del “Primer Mundo”, hubieran hecho reir a carcajadas al viejo Engels, quien jamás habría creído que el idealismo filosófico, el antimaterialismo militante, hubiesen podido llegar tan lejos.
3) Otro de los autores que ha escrito algunas cosas intentando extrapolar la terminología lacaniana al campo de las ciencias sociales fue nuestro exitoso compatriota Ernesto Laclau. Es recurriendo a Laclau que uno puede hablar “en difícil” para impresionar a las personas que no conocen la miseria intelectual y moral que caracteriza al mundo académico y sentenciar: “el peronismo es un significante vacío”. ¿Y qué cuernos significa que el peronismo es un “significante vacío”? Significa lo siguiente: el término “peronismo” (o el movimiento peronista, lo mismo da, puesto que para la gente como Butler, Lacan y otros “posmodernos”, toda la realidad no es otra cosa que “discurso") es un “significante” que no tiene “significado”. Es decir, es una palabra que puede ser usada con entera libertad por quien lo desee, para decir una cosa u otra. Y así, los menemistas decían que Menem encarnaba el peronismo; lo mismo dicen los kirchneristas der Kirchner, y lo decían los Montoneros, o López Rega, etc En la medida que el significante “peronismo” está “vacío”, cualquiera puede adjuntarle un “significado”. Uno puede decir, como decían los nacionalistas de izquierda Puiggrós o Hernández Arregui, que el peronismo es “socialismo nacional”. Otros, como los socialistas juanbejustistas, pueden decir que el peronismo es “fascismo”. Y también es lícito decir, como hicieron Ramos o Spilimbergo, que el peronismo “es un frente nacional con jefatura burguesa”. En cualquier caso, recordando a Lacan, habría que decir que “la primacía es del significante”, el cual es autónomo y “exterior al significado”.
4) Si el peronismo es entonces un “significante vacío”, es decir, una expresión sin contenido sustantivo, entonces habrá que concluir algunas cosas: a) pudiendo serlo “todo”, el peronismo termina siendo “nada”. Es una especie de etiqueta que hoy puede significar una cosa y mañana, u hoy mismo, otra distinta y hasta opuesta; b) a Izquierda Nacional se equivocó al constituirse como tal a partir de una determinada caracterización del peronismo, puesto que la única caracterización posible de un “significante vacío” como el peronismo sería que su significado no existe (es una creación “discursiva”, diría Butler) Calello, por ejemplo, al escribir “Peronismo y Bonapartismo”, no habría hecho otra cosa que perder el tiempo; c) si el peronismo es un “significante vacío”, ¿qué nos impide meternos dentro del peronismo para tratar de imprimirle el “significado” que a nosotros más nos guste? ¿Por qué atribuirle al peronismo un “significado” (una naturaleza de clase) según el cual los socialistas revolucionarios deberían mantenerse independientes política, ideológica y organizativamente? ¿No será un pecado de “dogmatismo”?
5) Recapitulo. Partiendo de Saussure en 1) arribé a la pregunta con la que cierro el punto 4): ¿quién nos impide ingresar al peronismo? La respuesta a esa pregunta, si creemos en la teoría del peronismo como “significante vacío”, es obvia: tenemos que entrar al peronismo y no mantenernos al margen. El actual gobierno de los Kirchner es un gobierno “peronista”, que tiene cosas buenas, regulares y malas. Pero en tanto “peronismo” el gobierno de CK es un gobierno sin “contenido sustantivo”. Es una realidad “abierta”. Es “significante sin significado”. Quien crea en el peronismo como “significante sin significado” va a restar importancia a cualquier intento de ensayar una caracterización de clase del peronismo: lo importante sería el “significante”, no el “significado”. Acá, el sofisticado posmodernismo termina coincidiendo con el tosco pragmatismo de quienes dicen “a los intelectuales de izquierda los mandaría a que se vayan a laburar políticamente al barrio, y con la boca bien cerrada”
6) Llegamos, entonces, a que teoría del “significante vacío” es la versión posmoderna de la teoría de los Montoneros en los 70. Expresa, en lenguaje “erudito”, aquella socarronería de Perón: “en la Argentina hay un tercio de socialistas, un tercio de conservadores y un tercio de radicales. ¿Y los peronistas? ¡Ah, peronistas somos todos!”. La teoría del peronismo como “significante vacío”, entonces, puede articularse con las posiciones del peronismo de izquierda, de oportunismo hacia la burguesía nacional, pero no con las posiciones del socialismo de la Izquierda Nacional.
Saludos a todos. GC
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 29/03/2008 - 01:30
Para nosotros debe haber algo más importante que los caceroleros que defienden al “campo”, o que la suerte del gobierno. Lo más importante para nosotros es echar los cimientos de una nueva Izquierda Nacional Militante. Esta es nuestra tarea exclusiva y prioritaria. En todo el mundo no hay nadie más que nosotros en condiciones de llevar a cabo esta tarea. O lo hacemos nosotros o no lo hace nadie, como observa Honorio. Por esa razón, a esa tarea debemos subordinar todo lo demás.
Hace ya unos cuantos años que estamos abocados a la tarea. Después de algunas experiencias anteriores, comenzamos a reunirnos luego del Argentinazo del 2001. Sostuvimos y mejoramos la página web. Construimos foros de debate. Establecimos contactos con compañeros nuevos y jóvenes, de distintas ciudades del país. Hicimos reuniones “nacionales”. Nos recontactamos con compañeros que habían pertenecido a la corriente. Editamos libros y folletos. En fin, con muchísimo esfuerzo, abrimos un espacio de Izquierda Nacional. Es un espacio pequeño, humilde, plagado de defectos. Pero al fin y al cabo es un espacio, y es el único espacio que se reivindica abiertamente como socialista de Izquierda Nacional, que nos enlaza a una tradición y que no se queda a rumiar en la nostalgia sino que se proyecta hacia adelante. De manera autónoma, y no integrado en otras identidades políticas.
La reciente llegada de Mauricio y Hugo a este espacio ha sido saludada por todos los compañeros. Propusimos hacer nuestro pròximo encuentro Nacional en Paraná. Apoyamos la idea de realizar un homenaje a Blas. Debatimos fraternalmente con y junto a ellos, que ya no son “ellos” sino que son “nosotros”. Lo que yo creo es que este debate en el que estamos inmersos debe servir para ratificar la voluntad de todos y cada uno de nosotros, de seguir edificando la “nueva Izquierda Nacional del siglo xxi”.
¿Y por qué es tan importante no olvidar nuestra tarea prioritaria? Porque es el requisito previo a cualquier actividad política que decidamos iniciar. Piensen lo siguiente. Si quisiéramos apoyar a los caceroleros fashion, como lo ha hecho el grupo “Convergencia Socialista”, por ejemplo, ¿podríamos hacerlo? La respuesta es que la Izquierda Nacional sólo podría apoyar a los caceroleros a condición de existir previamente. Lo mismo sucedería si decidiéramos apoyar a Cristina Kirchner. Si yo, Gustavo Cangiano, apoyara de manera personal a Cristina Kirchner, ello sería meramente el apoyo de Gustavo Cangiano a Cristina Kirchner. No el apoyo de la Izquierda Nacional.
Es decir: así como Alicia (en el país de las Maravillas) observaba que es posible encontrar un gato sin sonrisa, pero que nunca había podido encontrar una sonrisa sin gato, nosotros diremos que es posible encontrar una Izquierda Nacional Militante que apoye a Fulano o a Mengano (o a ninguno: ¿por qué siempre tendríamos que estar apoyando a alguien?), pero es imposible encontrar un apoyo de la Izquiera Nacional a Fulano o a Mengano, sin que exista antes la Izquierda Nacional. Sólo las entidades políticas existentes pueden adoptar una u otra posición política.
Yo espero que una vez que se haya calmado el enfrentamiento entre kirchneristas y caceroleros, lo que ocurrirá pronto sin que haya un golpe de Estado ni tampoco una expropiación de la oligarquía por parte del gobierno, lo que a nosotros nos haya quedado sean dos cosas: 1) una mayor madurez teórico-ideológica para caracterizar al gobierno y a las fuerzas políticas y sociales en pugna; 2) una mayor solidez grupal para encarar nuevas tareas todos juntos, sintiendo que somos parte de un colectivo político militante en crecimiento.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 28/03/2008 - 20:43
Los distintos puntos de vista que se han expresado en Amauta sobre el paro agrario, han traído al primer plano la discusión en torno a la caracterización del gobierno, la naturaleza social de su política y, en consecuencia, la definición de una línea de izquierda nacional frente a las fuerzas en presencia. Las diferencias existentes al respecto es lo que dificulta la redacción de un pronunciamiento conjunto. Dos posiciones se recortan con suficiente claridad. La que sostiene que la administración kirchnerista expresa, en lo fundamental, el interés de una parte del bloque dominante, y otra que afirma que se trata de un gobierno vacilante, pero que por la composición de las fuerzas que lo sostienen, reviste un carácter nacional.
Este segundo punto de vista —que no comparto— ha sido planteado por los compañeros Mauricio Mayer y Hugo Rivas. En uno de los últimos correos de MM escribe que la naturaleza social y política del sistema de fuerzas que apoyan al gobierno es muy distinta de la del bloque agrario que se le opone. El carácter de clase de este bloque está perfectamente definido a la luz del apoyo que le brindan La Nación y la Sociedad Rural y, además, recuerda, con acierto, que la identidad del sujeto político es una identidad relacional: no se define sólo por lo que ese sujeto expresa de sí, sino también por lo que expresan de él otras identidades.
Todo esto es cierto, pero es sólo una parte del problema. El kircherismo se ha ganado la oposición del diario La Nación y de Sociedad Rural, pero ha conquistado el apoyo pleno de la Unión Industrial, apoyo que se hace extensible en primer término a la Cámara de la Construcción. Y estos posicionamientos también inciden en la caracterización del sujeto en cuestión. El gobierno de Duhalde y luego los de Néstor Kirchner y Cristina Fernández han orientado el eje de su política según los intereses de un bloque de clases dirigido por la gran burguesía industrial, bloque del que forman parte la agroindustria, las corporaciones petroleras y los capitales invertidos en minería, y en el cual el capital extranjero ocupa posiciones gravitantes. El origen de estos gobiernos tiene que ver con el nuevo balance de fuerzas que arrojó la crisis de diciembre de 2001, y con el desenlace de las tensiones y enfrentamientos que se desarrollaron en el interior de los círculos tradicionales del poder. En este sentido en el kirchnerismo hay elementos de ruptura y a la vez de conservación respecto a las políticas neoliberales de los 90’. Su programa no es la del menemismo, política dictada por las exigencias de los negocios del capital financiero y del capital extranjero invertido de las empresas públicas privatizadas. Sin embargo, mantiene sin cambios los elementos estructurales de la reconversión capitalista iniciada por la dictadura y consolidados y profundizados por los sucesivos gobiernos constitucionales.
Incluso la forma como se han aplicado los derechos de exportación al agro, muy justos para limitar las ganancias extraordinarias de la oligarquía terrateniente, pooles de siembra, acopiadores, etc. es demostrativa de la naturaleza de la política gubernamental. Su aplicación indiscriminada, lejos de atemperar la formidable concentración de la propiedad agraria existente, ha tendido a acentuarla. Al mismo tiempo el mecanismo de cálculo de la relación precio/derecho de exportación ha significado un jugoso negocio para los monopolios de comercio exterior, según una denuncia de Ferrari Etcheberry, ex presidente de la Junta Nacional de Granos, que llegó a Amauta enviado recientemente por Mariela.
En un pasaje de su correo Mauricio sostiene que estamos en presencia de un “gobierno vacilante, cuya legitimidad está dada por el hecho que fue impuesto por las clases populares como eje aglutinador”. No creo estemos en presencia de un gobierno vacilante, si por vacilante se alude a una posible debilidad. El gobierno actual como los dos anteriores cuenta con el respaldo del núcleo dominante del capitalismo argentino y mantiene un firme acuerdo con la dirigencia de los grandes aparatos gremiales; acuerdo que obra como factor compensador y le permite ampliar su margen de negociación. En ningún momento el enfrentamiento con el campo encerró la posibilidad de un golpe de Estado, más allá de la ilusiones de algunos nostálgicos. En definitiva, Mauricio nos propone que apoyemos a la autoridad presidencial y que al mismo tiempo, desde el sistema de fuerzas que la sostiene formulemos las críticas pertinentes al programa de gobierno, “como una posición diferente esgrimida entre hermanos”. Por lo que puedo ver se trataría de una suerte de “apoyo crítico” al gobierno, difícil de acordar entre nosotros vistas las diferentes interpretaciones que tenemos a cerca del papel político del kirchnerismo.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 27/03/2008 - 15:36
En primer lugar he podido percibir, y que me tiene mucho tiempo pensando en lo difícil que es pararse de alguno de los dos lados. Y en este punto esta la dificultad, porque el campo ideológico y político del que formamos parte no esta en esta dicotomía falsa entre “el gobierno” y “el campo” (campo como un todo homogéneo). Al menos así esta planteado en las publicaciones masivas de medios o las apariciones de Delia, Depetri o Persico en defensa de un gobierno del palo nac & pop.
La naturaleza de estas dos partes es innegable. Un gobierno proimperialista y la oligarquia de mierda defendiendo sus intereses de clase.
En fin, me parece que no llevaría a buen puerto tomar una posición a la luz de un debate que contrapone al gobierno y “el campo”, porque pasar revista por cada uno de los principales puntos en este conflicto de manera aislada llevaría a pensar sólo en el grado de hijo de puta de estas dos partes (es decir, retenciones, etc.).
De ninguna manera estoy tratando de expresar un discurso pequeñoburgués de que todos son unos forros menos yo y me están cagando (que es la lógica promedio de la clase media apolítica). Ni mucho menos hablo de una posición equidistante entre el campo y gobierno, porque la distancia es menor hacia el campo.
Aunque puede conceptuarse de maximalista o pareciera hablar en términos metafisicos, a juzgar por la situación actual, no podemos perder de vista reivindicaciones del movimiento revolucionario como la reforma agraria, y más inmediatamente, el apoyo incondicional a los trabajadores rurales, diferenciando al sector antinacional de la SRA y la claudicante FAA. En el medio del debate es el verdadero fondo de la cuestión agraria en lugar de los intereses que defienden la oligarquía y el gobierno, que son las contradicciones propias en el seno del bloque dominante.
Y aunque sea algo personal y no cuente, no puedo dejar de ver en aquellos pequeños productores “agobiados por las retenciones” a hijos de puta que explotan a los que trabajan el campo, de los cuales los más afortunados (que están en blanco) no llegan a un sueldo mensual de 1000 mangos (dicho sea de paso no conozco a ninguno, a quienes si conozco no están en blanco y a duras penas, con un esfuerzo descomunal llegan a esa cifra). O a muchos de los que “caceroleaban” en capital veía a muchos forros dueños de pymes en donde siempre gane 600 pesos y donde estoy condenado a laburar (si tengo suerte) una vez que se me termine el contrato basura dentro de una semana en la multinacional Village cines donde pase a ganar $510 en febrero. Pero esto último no cuenta, más bien es algo personal
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 27/03/2008 - 09:02
Los que tenemos una militancia acotada a Socialismo Latinoamericano (me parece que cada uno sabe si comparte o no lo que sostenemos con respecto al gobierno y en que espacio milita), deberíamos fijar una posición de blanco o negro con respecto al lock out del campo. No podemos entrar en la disyuntiva sobre el carácter del gobierno, está claro cuál es el papel que el centroizquierda viene a cumplir por estos días de recomposición semicolonial. El aumento o no de las retenciones no cambia la naturaleza de este gobierno. Sin embargo, los hechos están asociados a las reacciones que esa política ha generado y que han tomado las calles fijando una agenda política que no podemos obviar. Es llamativo que quienes se deshacen en remarcar la “heterogeneidad del campo”, apelen a la naturaleza de clase de los manifestantes que cortan las rutas. Al menos en donde yo vivo y por lo que ví en Córdoba, son los primos pobres de la oligarquía, el medio pelo rural de 4x4 disfrazado de gaucho y tolerando el sol con rosignnol importados. Es cierto que el campo no es uno solo, pero también es cierto que hoy funciona como una corporación a la que sólo le calienta la corporación exportadora. En la ruta 40, km 3125 de Eugenio Bustos Mendoza en donde vivo, la sociedad rural corta la ruta y no deja pasar a los camiones. ¿Son cerealeros afectados por las retenciones a los granos? Nooo¡¡¡ Son una manga de garcas que le venden uva a las multinacionales o exportan su vino y que están desabasteciendo deliberadamente. Les importa un carajo el resto del país y, en todo caso, están enfrentando a este gobierno no por su carácter antinacional sino por las exigencias que el capital extranjero ha considerado vitales para recomponer cierta cohesión social frente a la postcrisis. Toda la partidocracia de ascendencia gorila de adentro y de afuera del gobierno, la iglesia, la Sociedad Rural, y la inmensa mayoría de las clases medias acomodadas y altas, más algunos sectores de las FFAA están claramente encolumnados con este campo. Los pequeños productores de frutas y hortalizas de acá, están contra el lock out. Le venden al mercado interno y con las rutas cortadas no pueden ubicar su producción en el mercado citadino. El verdeo, por ejemplo, se está hechando a perder todo en los depositos de los pequeños productores que esperan en vano por los camiones.
Las inmensas mayorías, que no son los empleados de Delia y Persico, permanecen pasivas pero, de radicalizarse aún más este escenario, una opción que por ahora no parece ser resistida por el gobierno, no van a tomar posición a favor de la sociedad rural y “el campo”. No van a definir su política concreta desde un largo ejercicio de elucubraciones intelectuales, sino desde la certeza de las góndolas vacías y el aumento de precios. Potencialmente podría presentarse la paradoja de que un gobierno de origen y naturaleza antinacional y contrarrevolucionaria contaría, al menos coyunturalmente, con el inmenso apoyo del inorgánico movimiento nacional y popular. Laburemos en una declaración que delimite claramente la firme oposición al lock out campero de cualquier apoyo velado al gobierno entregista.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 27/03/2008 - 02:43
Y seguidamente, estoy de acuerdo con vos Gustavo en que “No hay un gobierno de Frente Nacional” y no lo hay –entre otros motivos- porque este gobierno no se animó a trabajar en este sentido y esto ocurre porque este no es un gobierno auténticamente nacional y popular, sino que esta formado de arriba para abajo por políticos profesionales sin ideología que se mueve en función de su propia permanencia. Pero que, ante el agotamiento del modelo que lo precedió asumió el rol de reorganizador de una sólida económica basada en los aún enormes recursos naturales del país. Y de dicha base se conformarían sus correspondientes relaciones socioproductivas las cuales inicialmente no demandarían mucho pero mientras tanto debía hacerse relativamente tolerable la existencia en el país para poder asegurar su rol de superestructura.
Entonces, ante la siempre inllevable voracidad de las empresas, era necesario establecer cierto nivel de regulaciones, de lo contrario no podría sostenerse políticamente y este capitalismo marginal se devoraría a si mismo pero antes se comerían al gobierno de turno. Así se fue formando un modelo heterodoxo que solo rendía tributo a uno u otro sector en virtud de su poder, así no le pagaba a los tenedores sueltos de bonos de nuestra deuda externa pero si a los institucionales, etc. Pero en la tensión por la renta nacional y la legitimidad simbólica este gobierno terminó asumiendo banderas nacionales, algunas solo “pur la galleri” y otras de puro acorralado por la rapacidad del imperio, entonces pendulando de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, entre la transversalidad (promesa de un frente nacional) y la mafia pejotista fue zafando y reelegido.
Pero, esa política pendular es intolerable para algunos que estaban acostumbrados a los Menem y los De La Rua y ya cumplido su papel de estabilizador del nuevo modelo productivo se disponen a librarse de ellos antes de que se constituya una nueva organización social y política capaz de tener su propio proyecto de país. Y ese es el punto donde estamos hoy.
Entonces, ante esta situación que puede hacer la izquierda nacional, sentarse a ver pasar la historia esperando ser descubiertos por las multitudes desesperadas o meterse en el sector con más potencial revolucionario, yo creo que debo meterme en el impuro campo de la política real y tomo partido –con mis amigos de Evita y Libres del Sur – que, dicho y sea de paso, muchos han leído a Ramos y nos respetan mucho, incluso algunos se definen como izquierda nacional - aunque terminemos defendiendo a los menemistas “arrepentidos”, pero allí estaremos luchando por la distribución de la renta agraria. Otros opinaran diferente, por ejemplo los chicos de Convergencia Socialista y serán usados por Macri y la Sociedad Rural, entre otros.
Pero esta disyuntiva de la hora, no implica que no debamos reorganizar nuestra corriente de pensamiento, por el contrario, nos urge hacerlo, pero antes debemos estar seguros de que todavía tenemos una unidad ideológica común, de lo contrario, cada uno sabrá con quien se siente más cómodo.
Saludos afectuosos
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 26/03/2008 - 23:51
Compañeros:
Estoy leyendo con mucha atención las posturas enfrentadas que expresan por un lado Mauricio y Hugo y por otro Mariela, con la adhesión de Daniel M., de Elsa y de Ricardo. Todos los polemistas han expuesto razones de peso para justificar sus puntos de vista, y eso es bueno. Cuando en la Argentina existe un Frente Nacional en marcha y una Unión Democrática que se le opone, es fácil para la Izquierda Nacional sentar una posición. Pero la situación política actual es novedosa por varias razones. Entre otras:
a) No hay un gobierno de Frente Nacional. La prueba de ello, entre ayer y hoy, la proporcionan los defensores de Cristina: grupos minúsculos de desocupados o ex desocupados conducidos por Delía y Pérsico. Inclusive Moyano, con sus métodos burocráticos, no movilizó a nadie, en términos numéricos. Compárese con lo que sucede en Venezuela cada vez que la Unión Democrática sale a la calle: millones de trabajadores salen a enfrentarla. Si las cosas son como dice Hugo (si hay un golpe de estado en marcha, lo cual yo no llego a percibir), la suerte del gobierno está echada: los golpistas están unidos en la calle, y los defensores del gobierno hasta ahora brillan por su ausencia (salvo los mencionados 500 o mil militantes ex-piqueteros). Si no hay masas que se movilizan sobrepasando los diques institucionales burgueses, entonces no hay Frente Nacional. El Frente Nacional se manifiesta con la movilización de masas.
b) Los que han salido a la calle y a las rutas para defender “al campo”, tienen todo el aspecto de una Unión Democrática. La Unión Democrática de 1945, recordemos, tenía una base “popular” y un programa “progresista”. Los propios conservadores no formaban parte de la UD. El sistema de fuerzas que enfrenta a Cristina tiene una base “popular” campesina y citadina: chacareros y caceroleros votantes de Elisa Carrió. Además está la oligarquía terrateniente y sus políticos como Macri o López Murphy, y el sistema de la prensa venal. La embajada norteamericana, que yo sepa, no está metida en el asunto. No la veo pivoteando un golpe, como cree Hugo. Pero él afirma haber participado en reuniones de golpistas, creo, así que debe saber de qué habla. Creo que el gobierno norteamericano está satisfecho con el de los Kirchner. Esto lo ha expresado muiy claramente hace poco Carlos Escudé en las páginas de La Nación. Así que no lo veo muy interesado en fogonear las manifestaciones “del campo” para cambiar a este gobierno por otro más adicto.
c) Por otra parte, la Unión Democrática y el Frente Nacional se presuponen uno al otro: no hay Unión Democrática si no hay Frente Nacional, y viceversa. Si no hay Frente Nacional, las fuerzas partidocráticas no se unen, sino que practican la “alternancia” entre el centroizquierda y el centroderecha. Y esa alternancia se “chupa” en una “falsa dialéctica” a las potenciales fuerzas constituyentes del Frente Nacional. Es indudable el carácter cipayo de los caceroleros. Pero también hay muchos cipayos en el gobierno K, como el ministro de Economía, que fue jefe de UPAU de Alsogaray en el Colegio Buenos Aires, o el gobernador de Buenos Aires, o el cavallista Alberto Fernández… ¿para qué seguir? El proyecto mismo de una Argentina sojera es un proyecto antinacional. Quienes quieren levantar las retenciones “al campo”, por su parte, defienden el interés de los exportadores frente al de los trabajadores, que sin retenciones pagarán una mayor carestía de los precios internos. Pero ha sido el gobierno de K el que expresó políticamente a esos exportadores en el reordenamiento del modelo posterior al 2001. El propio Delía decía ayer que “los oligarcas del campo que se movilizan son los que más han ganado en los últimos 4 años”. A confesión de parte, relevo de prueba.
Creo que la complejidad de la cuestión requiere que sigamos discutiendo. El sábado nos reuniremos compañeros de Socialismo Latinoamericano en Buenos Aires para hacerlo. Además de discutir y de “actualizar los resortes emocionales” heredados de nuestra tradición, con frases hechas tomadas del léxico ramista, debemos ESTUDIAR la nueva estructura socioeconómica, que ya no es la que conocieron Ramos y Spilimbergo en 1955 o 1970. Hay un nuevo país, y debe haber una nueva Izquierda Nacional.
Pero hay un punto que me parece MUY IMPORTANTE y PREOCUPANTE. Me produce temor que los compañeros que tienen una u otra posiciòn, llevados por la pasión, puedan verse absorbidos por los sectores en pugna. Creo que sería un error grave sumarnos a los cacerolazos de los “defensores del campo”. Nos podría llevar a ser el “ala izquierda” de una conjunciòn de fuerzas que, de imponerse, no avanzará un solo milímetro en relación con la política kirchnerista. Detrás de los caceroleros mejor intencionados, como los “leninistas” de Convergencia Socialista que recién veía en la plaza de Mayo, vienen los Macri, los Carrió y los López Murphy. Tengámoslo presente. Pero tampoco podemos sumarnos a los grupos de choque de Pérsico y Delía, que no representan a las bases obreras y populares, sino al aparato estatal kirchnerista. Lo que debemos hacer, ante todo, es aprovechar la coyuntura para desarrollar nuestras propias fuerzas. Más importante que Kirchner, que los chacareros, los caceroleros o la SRA, somos nosotros, es decir, la conformación de una Izquierda Nacional Militante.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 26/03/2008 - 20:26
Mariela, me veo obligado a responder algunas posiciones suyas en la inteligencia que —dejando la pasión de lado— podemos arribar a posiciones políticas conjuntas.
1) No es una joda para Tinelli. Las retenciones se aplican desde el 2002 y no hubo ni un piquete. El “frente antinacional” se subió a caballito de los que estallaron, que no son ellos porque no tienen gente y son pocos, sino los peques y medianos, que en estas condiciones “nuevas” no pueden producir.
Bien, pero convengamos que los ‘peques’ habitualmente son la tropa de los otros. Hay que advertir que también existe un problema político.
LITERALMENTE no pueden producir. Así como Grobocopatel no está en los piquetes, podés mirar la composición de clase de los piquetes, y después charlamos. Yo se quiénes están cortando acá, y hace rato que conozco los números. Con un campo triguero o cebadero (en esta zona NO HAY SOJA) de 500 has, si tenés un cosechón vivís bien. Si recolectás la media, te endeudás. Si no tenés cosecha (como ocurrió en esta zona los dos últimos años) vendés el campo. Te puedo pasar todos los números, uno por uno, si querés.
El punto del ‘hectareaje’ no tiene caso discutirlo ya que la referencia ya dije que es didáctica a los fines políticos. Tal como expresa, 500 has. de soja en un campo flor no es lo mismo que en la zona que refiere que directamente no se puede hacer soja. Disculpe mi ignorancia pero la hacía en la Capital Federal. ¿De que pueblo es Ud?
En cuanto a la chicana de “golpear con las fuerzas de la contrarrevolución” dedicásela al gobierno: el moco se lo mandaron ellos, y no tienen ni los intereses ni los huevos para reconocerlo. Ellos deberían ser mejores estrategas, y de paso, deberían ser menos sordos, porque el estallido pide “retenciones diferenciadas”. No la abolición de las retenciones (que es el discurso de CARBAP, CRA Y SR). Así y todo, si escuchaste las declaraciones de esta mañana, ni esos sectores se animan a pedir abolición, porque las bases se los comen a pedacitos.
Bueno la queja no es de recibo ya que no emití chicana alguna. Hace mucho tiempo que contemplo en la política como hombres y mujeres bien intencionados terminan en las filas de la contrarrevolución. En mi opinión personal no hay ningún estallido, tan solo el reacomodamiento de las fuerzas sociales del frente cipayo. En el punto, desde el lado del peronismo de hoy llama la atención a propios y extraños tanta inflexibilidad: a) nadie ignora que en el peronismo hay ‘productores’ de mucho más de 500 has. en las mejores zonas; b) nadie ignora que muchos de los ‘peques’ votaron por Cristina (para seguir con el programa competitivo) y se los echa encima gratuitamente arrojándolos como tropa del frente cipayo; c) nadie ignora que el ‘capitalismo y la democracia’ asumidos no permite otra salida sino las de la legalidad burguesa y nadie advierte que el K tenga en carpeta una nacionalización estilo IAPI y toda la batería de medidas correlativas que esto implica. Por una cuestión de torpeza o de dubitación en el disciplinamiento social(como arguye Hugo Rivas) o porque el gobierno perdió la iniciativa política, lo cierto es que el punto abrió un antagonismo crítico, en el cual debemos participar políticamente s iqueremos organizarnos como fuerza.
2) No es necesario cerrar con la Sociedad Rural. Es necesario revisar la medida y ajustar lo que hace falta. Hecho eso, los productores “muchos” se vuelven a su casa, que es donde les gusta estar, en el pastito. Los “garcas” pocos guardarán los colmillos para mejor ocasión. De nuevo, dependerá del supuesto gobierno nakypop cómo sea el zarpazo que venga.
El gobierno ya no tiene margen político para ‘revisar’ la medida. Salvo que conceda en toda la línea, no podemos ser ingenuos de no advertir que los ‘peques’ son tan solo la cabeza de proa de los ‘garcas’ que ha referido.
3) La industria nacional tiene todo que ver con las retenciones. Esto es válido incluso dentro del marco de “la democracia y el capitalismo” . Una de las patas es el mercado interno. La otra pata es dónde se reinvierte el resto: cómo pensás financiar industria, investigación y desarrollo si no es con la renta nacional? Soy toda oídos.
Mi observación estaba acotada a lo que aparecía en el debate y puesto en palabras por los antagonistas. No he escuchado a nadie hablar los temas de fondo respecto del desarrollo, la industria nacional, etc. La UIA condenó tibiamente con un comunicado el corte de rutas. Cristina disparó la cuestión impositiva del IVA que pagan los pobres. En el discurso político legitimador de los dirigentes ‘ruralistas’ ponen como señuelo el tema del lamentable estado de los caminos, el atraso del interior, agitando a las clases medias radicales de la ciudad con una suerte de ‘federalismo versus unitarismo’, lo cual constituye un falso antagonismo en nuestros balcanizados países latinoamericanos.
4) Las clases librecambistas que tanto te preocupan no incluyen a pequeños y medianos productores, excepto, claro, con políticas como estas, que lo que hacen es expulsarlos del campo mientras proliferan kioscos, tiendas de ropa, y otras cuestiones minoristas. Son dos cosas diferentes. Se ruega no mezclar peras con membrillos. Ahora resulta que el modelo de desarrollo que tenemos en el interior es culpa de la gente que lo habita! Buenísimo. Esto SI que es una joda para Tinelli!
A ver… pequeños y medianos tienen intereses contradictorios o diferenciados de los grandes?. Políticas como esta (3 a 1) junta un colectivo de peques-medios y garcas para expresarlo con sus palabras que si ud. le pone a disposición una poderosa mira láser para que observen el cosmos y luego le pregunta, pero que vé por favor, obtendrá como toda respuesta, ‘vemos las cotizaciones del mercado a término!!!’. Así, si el mercado mundial me marca un valor no sé porqué razón debo recibir menos. ¿Si soy ‘peque’ o ‘medio’ me condenan a vender en el mercado interno a valor pesos mientras los grandes venden en divisa fuerte???. Esto no es así.
5) Me alegra que pagues tus impuestos… No esperaba otra cosa. Pero tanta chicana no me aclaró el bosque: pagás de acuerdo a lo que facturás, o pagás lo mismo que una empresa de 200 empleados? Cuál es el piso de bienes personales? En qué escala de ganancias estás? (no me interesa la información personal, es a título de ejemplo). Si los impuestos “idénticos” para todos los estratos no fueran regresivos, explicame cómo se resolvió el bolonqui de hace dos años en el sur, cuando los trabajadores petroleros EXIGIERON que se les suba ganancias. Y ahora decime, además, que lo que hizo este gobierno en Las Heras estuvo bárbaro porque eso era la contrarrevolución.
Tampoco se necesita ser ingeniero agrónomo para entender que la productividad de Pergamino no es la de Stroeder. ¿O vos sos como la Presi, que no sabe geografía?
En fin, las cuestiones personales creo que no aclaran el meollo de la cuestión y las puse en debate como para reafirmar eso ‘del lugar desde el que uno habla’ y que también las cuestiones de clase son anuladas por la ideología. Por lo demás creo que he sido bastante transparente en mi despacho anterior.
de 6) a 11) mucho no puedo agregar ya que no estoy convencido que las cuestiones planteadas nos lleven a otro lugar que no sea una exposición teórica con la que seguramente no vamos a disentir y nos aburriremos ambos. Solo resta agregar que en un capitalismo semicolonial y por tanto prebendario, las utilidades, las oportunidades de negocios, los costos, etc. no resultan variables absolutamente generalizables. En todas las ramas de la economía encontraremos hijos y entenados. Por fin, el drama es político y debemos abordarlo de esa manera y actuar en consecuencia.
Saludos.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 26/03/2008 - 15:40
Voy en orden:
1) No es una joda para Tinelli. Las retenciones se aplican desde el 2002 y no hubo ni un piquete. El “frente antinacional” se subió a caballito de los que estallaron, que no son ellos porque no tienen gente y son pocos, sino los peques y medianos, que en estas condiciones “nuevas” no pueden producir. LITERALMENTE no pueden producir. Así como Grobocopatel no está en los piquetes, podés mirar la composición de clase de los piquetes, y después charlamos. Yo se quiénes están cortando acá, y hace rato que conozco los números. Con un campo triguero o cebadero (en esta zona NO HAY SOJA) de 500 has, si tenés un cosechón vivís bien. Si recolectás la media, te endeudás. Si no tenés cosecha (como ocurrió en esta zona los dos últimos años) vendés el campo. Te puedo pasar todos los números, uno por uno, si querés. En cuanto a la chicana de “golpear con las fuerzas de la contrarrevolución” dedicásela al gobierno: el moco se lo mandaron ellos, y no tienen ni los intereses ni los huevos para reconocerlo. Ellos deberían ser mejores estrategas, y de paso, deberían ser menos sordos, porque el estallido pide “retenciones diferenciadas”. No la abolición de las retenciones (que es el discurso de CARBAP, CRA Y SR). Así y todo, si escuchaste las declaraciones de esta mañana, ni esos sectores se animan a pedir abolición, porque las bases se los comen a pedacitos.
2) No es necesario cerrar con la Sociedad Rural. Es necesario revisar la medida y ajustar lo que hace falta. Hecho eso, los productores “muchos” se vuelven a su casa, que es donde les gusta estar, en el pastito. Los “garcas” pocos guardarán los colmillos para mejor ocasión. De nuevo, dependerá del supuesto gobierno nakypop cómo sea el zarpazo que venga.
3) La industria nacional tiene todo que ver con las retenciones. Esto es válido incluso dentro del marco de “la democracia y el capitalismo”. Una de las patas es el mercado interno. La otra pata es dónde se reinvierte el resto: cómo pensás financiar industria, investigación y desarrollo si no es con la renta nacional? Soy toda oídos.
4) Las clases librecambistas que tanto te preocupan no incluyen a pequeños y medianos productores, excepto, claro, con políticas como estas, que lo que hacen es expulsarlos del campo mientras proliferan kioscos, tiendas de ropa, y otras cuestiones minoristas. Son dos cosas diferentes. Se ruega no mezclar peras con membrillos. Ahora resulta que el modelo de desarrollo que tenemos en el interior es culpa de la gente que lo habita! Buenísimo. Esto SI que es una joda para Tinelli!
5) Me alegra que pagues tus impuestos… No esperaba otra cosa. Pero tanta chicana no me aclaró el bosque: pagás de acuerdo a lo que facturás, o pagás lo mismo que una empresa de 200 empleados? Cuál es el piso de bienes personales? En qué escala de ganancias estás? (no me interesa la información personal, es a título de ejemplo). Si los impuestos “idénticos” para todos los estratos no fueran regresivos, explicame cómo se resolvió el bolonqui de hace dos años en el sur, cuando los trabajadores petroleros EXIGIERON que se les suba ganancias. Y ahora decime, además, que lo que hizo este gobierno en Las Heras estuvo bárbaro porque eso era la contrarrevolución.
Tampoco se necesita ser ingeniero agrónomo para entender que la productividad de Pergamino no es la de Stroeder. O vos sos como la Presi, que no sabe geografía?
6) Ni idea de lo que dice Lavagna al respecto. En ningún momento defendí a Carrió, ni a CRA, ni a CARBAP. Y sí, existe una posición alternativa, que no es Sociedad Rural (contrarrevolución) contra K (revolución? Jaaaaaa!). La cancha está marcada. Vamos a ver si este gobierno que se perfuma de nacional hace lo que tiene que hacer. Lo dudo seriamente.
7) Parece que Lousteau y Cristina tienen el mismo proyecto que el patriciado: convertir a Argentina en una potencia de la “agroindustria”, que es la forma posmo del estatuto legal del coloniaje. A las declaraciones de ambas dos sesudas autoridades y a sus medidas me remito. De paso, fue muy gracioso esta mañana escuchar a Macri defender la política de Lousteau con el discurso de los granos y los pollos. Uy!
Para hablar de renta diferencial no hay que ser matemático: basta con leer y usar el cerebro lógicamente. Ya que estamos te dejo una pregunta: la renta diferencial opera internacionalmente, pero también al interior del país. Si aplicamos un impuesto igualitario a todas las zonas productivas por igual, ¿a quién beneficia la renta diferencial?
8) El modelo de crecimiento y población interior del país no tiene sólo que ver con la democratización del ingreso y la distribución. Eso dice Carrió, por cierto… Tiene que ver con la organización de la producción y con el modelo de país. No es sólo circulación, es producción, circulación, distribución y consumo. Quienes sólo discuten redistribución del ingreso discuten la mitad, y en todo caso, la distribución del ingreso HA EMPEORADO, es decir, sigue concentrándose. Vaya como indicador de quiénes son los socios de este gobierno.
9) Insistís en que los números, a campos chicos y medianos, les dan mejor que a otros sectores de la actividad privada. Partamos de que la comparación no es buena, pero la acepto. Te desafío a que me lo pruebes. Yo aporto los números locales, vos los tuyos. Capaz que llegamos a una conclusión interesante, menos grandilocuente pero más clara. “Te aseguro que” no es un argumento.
10) Moyano y sus muchachos son los sujetos políticos realmente existentes, qué duda cabe! También los K son los sujetos políticos realmente existentes, al igual que Lavagna, Carrió, Cobos, Macri… En el fondo, ese es el drama.
11) No sabía que peinabas canas. Pero buenísimo que no te hayas ofendido y tengas buena onda para la discusión. ¡Un beso!
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 26/03/2008 - 11:32
Yo me animo a meter la cuchara en las interesantes polémicas que el compañero Mayer viene sosteniendo con el compañero Cangiano. Carezco del arsenal conceptual postestructuralista, postmarxista y/o psicoanalista de los compañeros aunque me voy a animar a opinar, en primer lugar, sobre Laclau y el “significante vacío”. Es cierto, la propuesta de Laclau está indisolublemente asociada a la tradición teórica gramsciana, fundamentalmente a la hegemonía como dirección moral e intelectual de un bloque histórico.
El peronismo, como cualquier otra experiencia histórica y sobre todo como cierta cosmovisión puede considerarse un significante vacío susceptible de ser “articulado ideológicamente” para decirlo con Gramsci, a una basta heterogeneidad de alternativas políticas. Desde el punto de vista de la construcción de poder la problemática del significado vacío y la articulación ideológica es muy interesante y productiva, sobre todo para una organización atomizada, dispersa y fragmentada como la nuestra.
Sin embargo, desde el punto de vista histórico y social el peronismo no es, en definitiva, un significante vacío, sino en nuestro caso un significante “saturado”. Toda alternativa de articulación discursiva de elementos ideológicos (distintos significantes vacíos) supone, sin embargo, un significante preciso para cada uno de ellos en la medida en que tal operación tienda a la generación de nuevas identidades contrahegemonícas. Quiero decir, podemos concebir estrategias de construcción de poder que articulen en su seno a una amplia diversidad de identidades que, de una u otra manera, rescaten la experiencia antiimperialista del peronismo; éste último sin embargo, no va a adquirir, por ejemplo, otro significante histórico ni social que el que determina su naturaleza de frente antiimperialista policlasista de hegemonía burguesa. El vacío de un significante es relativo, en última instancia, a su naturaleza de clase y sus avatares históricos. Sé que al compañero Mayer no le simpatiza este grado de ortodoxia, pero no se me ocurre otra forma de expresarlo.
Si el resultado de la articulación ideológica finalmente dotara al vacío peronismo de otro significante, un socialismo burocratizado y fascistoide aggiornado como centro izquierda y sometido a la internacional socialista por ejemplo, simplemente significaría que no fue la in la que hegemonizó dicho proceso. Podríamos preguntar en este sentido: ¿es en la actual coyuntura el kirchnerismo un significante vacío?, ¿puede generarse una alternativa política que tienda a consolidar un proceso de liberación nacional acaudillado por Néstor y/o Cristina? Una respuesta afirmativa sería fabulosa, justamente por lo fantástica. Los límites políticos del actual proceso están determinados por la hegemonía de la burguesía industrial y agro-exportadora que ha caracterizado al proceso post 2001. Aquí se entiende precisamente porque otros significantes vacíos, el che Guevara o evita por ejemplo, flamean en nombre de la liberación social latinoamericana en los actos de la pequeña burguesía progresista encargada de reestablecer el status quo de la dependencia semicolonial.
Es ortodoxia, pero es la única que, al menos por el momento, tiene quien escribe. Sin embargo, a diferencia de lo que se planteó también en el debate, no creo que se trate de una fe cuasireligiosa. Se trata de argumentaciones racionales que yo me resisto a subestimar. No conocí a Ramos ni, como muchos de los compañeros, milite en ninguna de las expresiones históricas de la IN. No carecía de carisma ni invocaciones emocionales quien me acercó a la IN, como no carecen de esos atributos los compañeros del resto del país. Los libros de la corriente tampoco se caracterizan por su asepsia objetivista ni su academicismo y no carecen, sobre todo en el caso de Ramos, de graves tergiversaciones, sin embargo, si hay algo que sobra en la Argentina son simpáticos y carismáticos oradores de barricada dispuestos a chamuyar a la gilada al servicio de las clases dominantes y el capital extranjero. La IN, a pesar de su evidente fracaso político conserva aún hoy una vigencia ideológica y teórica exasperante para quienes recién nos estamos incorporando a su seno.
Lo que falta, al menos por ahora, son militantes lúcidos y comprometidos con el país y Latinoamérica dispuestos a transitar el duro camino de la liberación. Forjarlos, en definitiva y más allá de invocaciones religiosas de sabelotodo, exige lograr que la militancia popular haga suya aquella invocación scalabriniana de que “todo el secreto de la vida consiste en creer”. ¿O no?
Un abrazo fraternal.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 26/03/2008 - 11:20
¡Los chacareros no tienen razón!
Podemos cuestionar al gobierno nacional por lo que le falta, por ejemplo: retenciones a las exportaciones de minerales preciosos, etc, etc. Pero, no podemos perder de vista que las retenciones a los productos agropecuarios son: no solamente un impuesto progresivo y redistributivo, sino que, además, son una herramienta fundamental para contener la inflación generada por la disputa por los recursos que el país está generando gracias a sus recursos naturales y el trabajo de las mayorías.
Aplicar una retención a la soja es clave para promover otras producciones que necesitamos los argentinos y que no tienen tanto valor en el mercado internacional. Hoy los productores del campo quieren volver de lleno al modelo agroexportador porque en el mercado internacional sus productos valen más, pero el resto del país viene sosteniendo su competitividad con un tipo de cambio subvaluado y, cada vez más, con un creciente costo de los productos de primera necesidad.
Hoy, la “sojización” tiende a sustituir a otros cultivos y a la ganadería lo cual produce escasez y aumento de precios de esos productos, por eso en necesario que existan políticas dirigistas que corrijan esas distorsiones del mercado.
Y, si los márgenes de ganancia, no son tan buenos para los pequeños propietarios como para los pooles y las grandes empresas agropecuarias, eso se debe a que la soja –y los cereales en general- alcanzan su máxima rentabilidad cuando se los trabaja de manera extensiva. Así, la escala de los grandes latifundios generará ganancias extraordinarias, mientras los pequeños emprendimientos generan una menor rentabilidad e incluso puede generar pérdidas, pero eso ocurre por la ignorancia de los chacareros que no comprenden que ellos no pueden hacer el mismo tipo de producción que las grandes sociedades, sino que deben buscar alternativas más intensivas, pero esto ellos no lo quieren entender, es como dice un amigo del Grupo de Reflexión Rural (GRR) “Lo que pasa es que estos quieren cagar como los perros grandes y son unos pobres cuzquitos”, bueno hoy esos cuzquitos garronean y si se les da un patadón, entonces el malo es el Estado nacional y los buenos son los “gauchos” de Martínez de Hoz que los azuzan.
Acá, la falla del gobierno ha sido su inacción, pues se ha demorado en tomar medidas en contra de los piquetes agrarios, demostrando claramente sus dubitaciones y su perdida de reflejos ante la iniciativa política de los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina. La incapacidad del gobierno para explicar que las retenciones móviles siguen al incremento de los precios internacionales de los granos y, por lo tanto, no implican un mayor gravamen. Y, la falta de autoridad para disolver los piquetes al principio de la protesta cuando ya se empezó a demostrar la intención de estrangular a las ciudades con el desabastecimiento en una acción claramente sediciosa, lo ha llevado en este momento a un punto de debilidad donde deberá enfrentarse a un amplio frente antinacional al cual se une una opinión pública manipulada por los medios de comunicación.
Ahora que, entre las filas de la izquierda nacional, existan dudas sobre donde debemos estar parados, eso es grave, y marca el desgaste de aquello que fue nuestro principal aporte a la historia de la patria, nuestra capacidad de pensar la realidad y marcar posiciones con valentía.
Afectuosamente.
Desde Paraná- E.R.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 26/03/2008 - 08:52
Si tu intención es cerrar filas con los agroexportadores, las multinacionales, el monopolio del transporte, los pooles de siembra y las obligaciones de la deuda externa allá vos. Estás en tu derecho. Pero por favor no pasen gato por liebre diciendo que eso es “peronista”, “popular”, o cosa parecida. Es una burrada, como es una burrada lo que acabo de escucharle a Cristina: paguen que es justo, porque después de todo los pobres pagan IVA. Tanta agudeza intelectual presidencial asusta…
No sé si es justo la palabra, pero la significación es en este conflicto donde se tensan las fuerzas, el gobierno va a insistir con esta medida en el sentido de ‘tenemos margen de poder para aplicarla’. Por lo demás, ese frente que mencionás de agroexportadores, multis, monopolio transporte, es decir el frente antinacional está clarito que está en el gobierno, dictando las políticas fundamentales que conciernen a sus intereses y entonces, ¿por qué surgió el conflicto???, ¿es una joda para Tinelli? Me parece bárbaro explicar las tensiones de poder y como marcan la cancha cada protagonista a lo ‘Lanata’… ¡eso sí no nos sorprendamos luego de golpear con las fuerzas de la contrarrevolución y cantar loas a la democracia y al amor libre!
Dicho esto, creo que: 1) Las retenciones son medidas importantes, que tienen razón de ser aplicadas correctamente: no en forma individual, sino en conjunto con otra serie de políticas —que este gobierno ha tenido tiempo de pensar y poner en práctica y no lo ha hecho—.
Estamos de acuerdo, pero como no aplica ‘las otras medidas’ debemos cerrar filas con la sociedad rural, bárbaro.
Sueltas como se las está aplicando, con la actual metodología de liquidación y en el grado en que se las aplica, lo único que hacen es beneficiar a los grandotes y fundir a los medianos y a los chicos. ¿Ley capitalista? Concedido. ¿Objetivo? Transferir recursos al centro y a la burguesía intermediaria. .. no desarrollar la industria nacional. Y ese fin vicia cualquier medida que se tome, sea la que sea.
Tal como lo manifiestan Buzzi y De angeli de FAA la discusión no está centrada en la bancarrota de nadie: la Presidente a eso lo señaló y no fue casualmente (tal vez es la única carta seria que tiene en la mano), el sector no está deambulando por los pasillos del banco Nación a fin de refinanciar deudas. En tribunales no existe una industria del juicio de remates de campitos!!!. Ley capitalista? sí, la escala hace mayor la rentabilidad con retenciones o sin ellas. El discurso oficial no dice que las retenciones tengan que ver con desarrollar la industria nacional. El kirchnerismo ha demostrado en todos estos años que está dentro de la ‘democracia y el capitalismo’. De allí que yo traía la política de Perón, que tendría que ser una alternativa de salida del conflicto para este gobierno. Pero nadie se hace ilusiones: probablemente la respuesta de la democracia colonial sean subsidios, compensaciones, líneas de créditos blandas, etc. Esto no obsta a tener en claro cuales son los intereses que persiguen las clases librecambistas y sus ‘primas pobres’ de la FAA.
En la línea de argumentación de Elsa, es cierto que hasta ahora habían protestas, pero la situación se aguantaba. Ahora para muchos la producción se ha vuelto no rentable.
Habría que ver en concreto una unidad económica de 80 a 100 ha. en la ‘pampa gringa’ cual es el margen de rentabilidad (producida a lo farmer) y compararlo con las otras ramas de la economía actual, como asimismo, comparar la rentabilidad genuina (sin subsidios) en países como EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda de éste sector de pequeños y medianos productores y también su forma de vida. De este modo podríamos ver en concreto que tan lejos o tan cerca estamos de lo que la materia puede dar.
Vos establecés arbitrariamente unidades productivas de 500 has… ya estás como Cristina. En realidad depende de la zona, del cultivo, del clima, del tamaño de los campos… depende de la situación en que emergieron esas tierras de la debacle agraria de los 90, de la inexistente política crediticia que tenemos ahora, del costo del transporte, del costo en dólares más los royalties que se llevan las multinacionales que producen semillas, agroquímicos, fertilizantes…
Hummm, a ver… no tan arbitrariamente porque fijé esa relación únicamente para la pampa húmeda. Sin ambargo la cifra es a los fines didácticos, no ignoro que por ejemplo si se establecieran unidades productivas en manos estatales-sociales la mayor extensión sumada a la tecnología optimizan el uso de los recursos económicamente hablando. Lo importante es desnudar la naturaleza de las clases librecambistas y su vinculación con el accionar político. Guardo mis dudas que pueda subsistir en un régimen de colectivización una clase de pequeños productores a no ser que luego abonemos los campos con sangre como el padrecito Stalin.
Realmente cansa, y cansa mucho, escuchar generalidades al estilo gobierno como si fuera lo mismo sembrar en el Chaco que en Córdoba, o en Stroeder que en 9 de Julio. Me encantaría que te cobraran bienes personales o ganancias como si en vez de profesional fueras corporación. ¡A que ibas a salir a cortar rutas vos también! ¿O no…?
Lamento hablar generalidades pero valga como excusa que el esfuerzo es político y no de ingeniero agrónomo. Por lo demás, manejo una SRL de servicios que paga todo y tengo a cargo empleados. ¡¡¡A su vez pago aporto como profesional ‘liberal’ y aporto como asesor en relación de dependencia!!! ¡Estas presiones me ponen entre la Revolución y el ascenso a la burguesía nacional!
2) Realmente me parece ridículo comparar esta política agropecuaria con la que supo practicar Perón. Primero, no habían pasado los 90, todo lo contrario. Segundo, Perón no tocó la propiedad de la tierra, pero hizo un uso extensivo de mecanismos de regulación varios, desde las juntas de granos hasta el IAPI. ¿Dónde están esas políticas públicas ahora? Por favor… Las políticas públicas de este gobierno apuntan a beneficiar a los sectores a los que Perón expropió renta, y lo hacen a perfecta conciencia y en perfecta concordancia con lo que hacen con el resto de las rentas extraordinarias que tiene la Argentina. ¿Por qué iban a hacer algo diferente con el campo de lo que hacen con el petróleo? Es la misma política impresentable de entrega del patrimonio nacional.
Puede ser ridículo si lo mirás desde el lugar de pretender identificar ésto con aquello, pero no desde la posición de recordarle a los peronistas que se tienen que hacer cargo de Perón en otras circunstancias históricas. De ahí que yo dije más arriba que el IAPI debería estar en la agenda de discusión y no solo las salidas que otroga la democracia colonial (que son las que van a firmar los dirigentes de FAA). Perdón, pero el otro frente de clases, es decir el de apoyo a la protesta con la SRA, CRA, FAA, Carrió y toda la partidocracia, tiene una política para estas cuestiones más nacional o más entreguista?. Porque acá está en juego esa ‘Caja’ que hablamos en correos anteriores, el otro frente de clases dice claramente que se la entregaría a los sacrificados ‘productores’. Nadie habla de un esquema alternativo, ni siquiera el cipayo de Lavagna.
3) Hablamos y hablamos de la renta diferencial. Es sumamente interesante el tema, pero va bastante más lejos que la “ultraproductividad “ de la pampa húmeda. Primero, la producción del centro está subvencionada. Segundo, la RD1 y la RD2 no pueden leerse directamente como en Marx, donde la industrializació n del agro es posterior a la industria. Acá estamos en el ejemplo opuesto. Tercero, la RD2 tiene un componente de transporte (ahora entenderás por qué Moyano está tan interesado en esta cuestión agraria). Cuarto, sería genial que nacionalicen, pero mientras no lo hagan, no pueden ignorar que la renta absoluta va a los propietarios, y la diferencial a los arrendatarios y propietarios en partes diferentes. Y tampoco pueden ignorar que ambas cosas NO SON LO MISMO. No distinguir entre el tipo que siembra 300 has de trigo y Los Grobo es cuanto menos ESTÚPIDO. Quinto, hay que sentarse a entender cómo funcionan los contratistas rurales. Sexto, no hay renta diferencial que aguante si no hay cosecha o hay sequía. Séptimo, no hay política crediticia para medianos y chicos. Octavo, es todo un síntoma que la FAA que estuvo con K al principio ahora esté con SR, CARBAP, CONINAGRO Y CRA. Podríamos seguir…
Si hablamos y hablamos de Renta Diferencial y otros temas que es bueno que los analicen los ingenieros, expertos en cálculo de costos y manejo de riesgos. Sin embargo, yo no discuto desde el proyecto de una Arcadia Rural como es el proyecto que anida en el inconciente de las clases dominantes (librecambistas) de nuestro país. Mi pariente Jorge Mayer biógrafo de Alberdi, que heredó unos lindos campitos de su abuelo que participó en la campaña al desierto, tiene una serie de separatas de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas y de la Academia Nacional de Derecho que son piezas dignas de ser analizadas por un arqueólogo: una de ellas se titula “La influencia de las sequías en las crisis institucionales”. El patriciado no tenía otro proyecto que el de una argentina agraria vinculada al mercado mundial.
4) Y ya que estuviste haciendo historia, me gustaría hacerte una pregunta: qué tiene de federal la política de este gobierno? Adónde va a para la masa de recursos que confiscan??? Vuelve como coparticipació n? Mi municipio aporta al estado nacional 85 millones de dólares al año. Cuánto vuelve? Nada. Cuál es el modelo de desarrollo de los pueblos del interior? El agro. A qué sector industrial estamos derivando la renta? A ninguno: la estamos usando para cumplir las “obligaciones externas” y para financiar el dólar alto, sin el cual la soja no devengaría retenciones que permitan cerrar el ciclo que financia… a los mismos de siempre. Lamentablem ente es así, no es que haya tampoco una política diferente de población, laburo y retención del crecimiento poblacional. Qué hacemos, cerramos y apagamos la luz? Nos mudamos todos a Rosario o BUenos Aires? Ya expulsamos gente por falta de actividades productivas, terminamos con la última que nos queda? Es poco serio que un gobierno que se supone piensa por la generalidad sea tan incapaz de pensar todas estas cosas. O las piensa y las piensa bien?
De acuerdo, son problemáticas que tienen que ver con la democratización del ingreso y la distribución. Ahora bien, un gobierno auténticamente nacional en principio seguramente no tendría ésta política, al menos tan alongada en el tiempo. Pero éstas problemáticas que vos planteás, también se le presentarían conforme las alianzas y la estrategia de poder que pueda articular. ¿Como establecer un camino de alianzas sociales que preste la fuerza motriz necesaria para poner en marcha un programa que resuelva la cuestión nacional, es decir la posibilidad de un capitalismo autocentrado?. A Chávez en estos avatares no la tiene color de rosa, al contrario tiene hoy un escenario complicado y un futuro impredecible. Cuba con revolución (sin continuidad latinoamericana, es cierto) no ha podido salir del ‘monocultivo’ ya no del azúcar sino del turismo gallego estrangulador.
5) Las retenciones originalmente eran eso: retenciones. Se devolvían como crédito fiscal. Desde K para adelante son directamente “contribuciones no retornables” . Sumale a eso ganancias, bienes personales, tasa a la ha, caminos, vialidad, la seguridad municipal que se paga aparte, insumos, semillas, fertilizantes. .. pensalo a escala mediana o chica, y decime si te dan los números. NO DAN. El discurso del gobierno es interesante, lástima que se lo aplican a quienes deberían salvar, mientras salvan y engordan a quienes deberían ser faenados. Pero como no se puede tocar a los amigotes como GROBOCOPATEL, tons que paguen los chiquitos. ¡Lo del principio: IVA pagamos todos!
Si los números dan o no dan depende en comparación con qué… ¡si lo pienso desde la empresita que administro, respecto de los del campo me convierto en un monje rojo!!! Te puedo asegurar que los números le dan mucho mejor que a otros sectores de la ‘iniciativa privada’…
Así que espero que dejes de corrernos con lo de “cerrar filas con este gobierno”, “defender a Moyano”, y todas esas declamaciones que suenan a peronistas pero son más anacrónicas que reales.
¡Ay!, ¡ay!, mi madre me decía que no meta los dedos en el ventilador!!! Marielita no te corro… pero para hablar de clase trabajadora, obrera o proletariado no podemos mirar la de los libros o la de lejanos países, tenemos que meternos en nuestras circunstancias concretas y en este sentido, Moyano y los muchachos son los sujetos políticos realmente existentes.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 26/03/2008 - 00:05
Perfectamente consciente de que me vas a tildar de “gorila de izquierda” —al menos así describiste la posición en un mail anterior—, vayan mis consideraciones, no sin antes aclarar que lo de “cerrar filas con el gobierno y con Moyano” lo único que me causó fue risa… Si tu intención es cerrar filas con los agroexportadores, las multinacionales, el monopolio del transporte, los pooles de siembra y las obligaciones de la deuda externa allá vos. Estás en tu derecho. Pero por favor no pasen gato por liebre diciendo que eso es “peronista”, “popular”, o cosa parecida. Es una burrada, como es una burrada lo que acabo de escucharle a Cristina: paguen que es justo, porque después de todo los pobres pagan IVA. Tanta agudeza intelectual presidencial asusta…
Dicho esto, creo que:
1) Las retenciones son medidas importantes, que tienen razón de ser aplicadas correctamente: no en forma individual, sino en conjunto con otra serie de políticas —que este gobierno ha tenido tiempo de pensar y poner en práctica y no lo ha hecho—. Sueltas como se las está aplicando, con la actual metodología de liquidación y en el grado en que se las aplica, lo único que hacen es beneficiar a los grandotes y fundir a los medianos y a los chicos. ¿Ley capitalista? Concedido. ¿Objetivo? Transferir recursos al centro y a la burguesía intermediaria… no desarrollar la industria nacional. Y ese fin vicia cualquier medida que se tome, sea la que sea. En la línea de argumentación de Elsa, es cierto que hasta ahora habían protestas, pero la situación se aguantaba. Ahora para muchos la producción se ha vuelto no rentable. Vos establecés arbitrariamente unidades productivas de 500has… ya estás como Cristina. En realidad depende de la zona, del cultivo, del clima, del tamaño de los campos… depende de la situación en que emergieron esas tierras de la debacle agraria de los 90, de la inexistente política crediticia que tenemos ahora, del costo del transporte, del costo en dólares más los royalties que se llevan las multinacionales que producen semillas, agroquímicos, fertilizantes… Realmente cansa, y cansa mucho, escuchar generalidades al estilo gobierno como si fuera lo mismo sembrar en el Chaco que en Córdoba, o en Stroeder que en 9 de Julio. Me encantaría que te cobraran bienes personales o ganancias como si en vez de profesional fueras corporación. A que ibas a salir a cortar rutas vos también! O no............?
2) Realmente me parece ridículo comparar esta política agropecuaria con la que supo practicar Perón. Primero, no habían pasado los 90, todo lo contrario. Segundo, Perón no tocó la propiedad de la tierra, pero hizo un uso extensivo de mecanismos de regulación varios, desde las juntas de granos hasta el IAPI. ¿Dónde están esas políticas públicas ahora? Por favor… Las políticas públicas de este gobierno apuntan a beneficiar a los sectores a los que Perón expropió renta, y lo hacen a perfecta conciencia y en perfecta concordancia con lo que hacen con el resto de las rentas extraordinarias que tiene la Argentina. ¿Por qué iban a hacer algo diferente con el campo de lo que hacen con el petróleo? Es la misma política impresentable de entrega del patrimonio nacional.
3) Hablamos y hablamos de la renta diferencial. Es sumamente interesante el tema, pero va bastante más lejos que la “ultraproductividad” de la pampa húmeda. Primero, la producción del centro está subvencionada. Segundo, la RD1 y la RD2 no pueden leerse directamente como en Marx, donde la industrialización del agro es posterior a la industria. Acá estamos en el ejemplo opuesto. Tercero, la RD2 tiene un componente de transporte (ahora entenderás por qué Moyano está tan interesado en esta cuestión agraria). Cuarto, sería genial que nacionalicen, pero mientras no lo hagan, no pueden ignorar que la renta absoluta va a los propietarios, y la diferencial a los arrendatarios y propietarios en partes diferentes. Y tampoco pueden ignorar que ambas cosas NO SON LO MISMO. No distinguir entre el tipo que siembra 300 has de trigo y Los Grobo es cuanto menos ESTÚPIDO. Quinto, hay que sentarse a entender cómo funcionan los contratistas rurales. Sexto, no hay renta diferencial que aguante si no hay cosecha o hay sequía. Séptimo, no hay política crediticia para medianos y chicos. Octavo, es todo un síntoma que la FAA que estuvo con K al principio ahora esté con SR, CARBAP, CONINAGRO Y CRA. Podríamos seguir…
4) Y ya que estuviste haciendo historia, me gustaría hacerte una pregunta: qué tiene de federal la política de este gobierno? Adónde va a para la masa de recursos que confiscan??? Vuelve como coparticipación? Mi municipio aporta al estado nacional 85 millones de dólares al año. Cuánto vuelve? Nada. Cuál es el modelo de desarrollo de los pueblos del interior? El agro. A qué sector industrial estamos derivando la renta? A ninguno: la estamos usando para cumplir las “obligaciones externas” y para financiar el dólar alto, sin el cual la soja no devengaría retenciones que permitan cerrar el ciclo que financia… a los mismos de siempre. Lamentablemente es así, no es que haya tampoco una política diferente de población, laburo y retención del crecimiento poblacional. Qué hacemos, cerramos y apagamos la luz? Nos mudamos todos a Rosario o BUenos Aires? Ya expulsamos gente por falta de actividades productivas, terminamos con la última que nos queda? Es poco serio que un gobierno que se supone piensa por la generalidad sea tan incapaz de pensar todas estas cosas. O las piensa y las piensa bien?
5) Las retenciones originalmente eran eso: retenciones. Se devolvían como crédito fiscal. Desde K para adelante son directamente “contribuciones no retornables”. Sumale a eso ganancias, bienes personales, tasa a la ha, caminos, vialidad, la seguridad municipal que se paga aparte, insumos, semillas, fertilizantes… pensalo a escala mediana o chica, y decime si te dan los números. NO DAN. El discurso del gobierno es interesante, lástima que se lo aplican a quienes deberían salvar, mientras salvan y engordan a quienes deberían ser faenados. Pero como no se puede tocar a los amigotes como GROBOCOPATEL, tons que paguen los chiquitos. Lo del principio: IVA pagamos todos!
Así que espero que dejes de corrernos con lo de “cerrar filas con este gobierno”, “defender a Moyano”, y todas esas declamaciones que suenan a peronistas pero son más anacrónicas que reales. Con todo respeto. Saludos, Mariela
PD: por cierto, en este municipio, los camioneros de Moyano HICIERON PARO. ¿Raro no?
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 25/03/2008 - 23:34
Compañeros, creo que la relevancia del fenómeno, nos obliga a una reflexión teórica y una praxis política contundente, al menos, hasta donde es posible de desarrollar dada nuestra débil capacidad de incidencia.
A mi no me cabendudas de que estamos nada más y nada menos que ante un golpe de Estado, que ya se venía preparando hace desde ante de las últimas elecciones y luego del triunfo del Kirchnerismo, empezó a profundizarse. Quienes son los impulsores de esta sedición:
1º) La administración Bush, que no perdonas la alianza de nuestro país con Venezuela detrás de un proyecto bolivariano.
2º) Las Empresas privatizadas de servicios que no consiguieron el ajuste de las tarifas.
3º) Las petroleras, empezando por Shell, pero también aquellas a las que Kirchner -antes y ahora- les entregó nuestro recurso natural, porque esas empresas no quieren pagar las retenciones que les impone el gobierno, ni vender al mercado interno a precios diferentes de los internacionales.
4º) La iglesia católica y la judía, por el alineamiento internacional de este gobierno, la primera religión, además, por sus vínculos con la Dictadura y el menemismo del cual este gobierno reniega.
Y 5º) “El campo” desde Soros hasta el último chacarero, pero además las multinacionales de granos y los aceiteros etc. etc., todos por el mismo tema LAS RETENCIONES.
Entonces no es solo una disputa por la renta agraria, es una disputa por el poder político total en la Argentina.
Y esto no es una elucubración conspirativa, yo estuve invitado a este tipo de reuniones a través de amigps de la iglesia católica.
Frente a esta situación yo se donde debo estar y supongo que todo militante de la Izquierda Nacional también, yo ya estoy trabajando en una movilización contra los bloqueos.
Que este gobierno ha tenido mil errores y que tiene mucho por modificar, y si no lo hace se dejará llevar al mismo punto donde terminó el gobierno de la Alianza. Por eso, yo creo que estamos ante una bisagra histórica, donde este gobierno deberá dejar de ser “progre”, nacional y popular solo lo mínimo para perdurar, para convertirse en un gobierno revolucionario, hay que ver si se anima y si aún está a tiempo.
Saludos desde Paraná
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 25/03/2008 - 20:38
Compañeros:
¡Por fin un debate animado en el Foro Amauta, después de tanto tiempo!
Creo que el llamado “paro del campo” (si hubiera un paro de docentes universitarios, de obreros metalúrgicos o de comerciantes minoristas, ¿hablaríamos de un “paro de la ciudad”, invisibilizando qué sectores o clases están comprometidos en el paro?) nos presenta dos exigencias: 1) asumir una posición política de apoyo, de crítica o alguna otra variante; 2) avanzar hacia la definición de una posición “teórica” sobre la estructura social agraria, sobre las líneas de continuidad y discontinuidad respecto de los años 50 o 70. Creo que este último aspecto es más importante para nosotros, considerando nuestro actual nivel de desarrollo. Así como algunos compañeros están abocados al estudio de la Cuestión Energética (y en breve se publicará un folleto), sería conveniente que otros compañeros (Mauricio, Ricardo, Elsa, Matías, que han mostrado interés en el asunto) empezaran a profundicar en el tema. La Izquierda Nacional publicó muchos trabajos sobre esta cuestión en las revistas y periódicos de los 60 y 70, y podrían servir de antecedente.
A modo de contribución al debate, abajo está el pronunciamiento del Frente Darío Santillán. Esta agrupación ha mostrado interés por enviarnos sus materiales y, en general, ha mantenido posiciones muy cercanas a las nuestras. Seguramente, si dispusiéramos de mayor fuerza militante, deberíamos contactarnos con ellos.
La Posición del FDS creo que sirve para estimular las líneas confrontadas en el debate.
Tierra, trabajo y soberanía alimentaria para todo el pueblo
Ver comunicados de prensa del Movimiento Nacional Campesino Indígena sobre el paro en el campo
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 25/03/2008 - 17:29
Compañero R. Gordillo, coincido ampliamente con sus posiciones, quiero hacer notar que los productores hasta retenciones del 35% no las objetaron, pero ese es el límite para los pequeños y medianos. Los K no tienen una política agraria, falsamente dijron q ue para que no se encarezca la carne impidieron las exportaciones, lo único que consiguieron es la liquidación de grandes stocks ganaderos. Lo mismo está sucediendo con la producción de leche, más va a costar cuando de país exportador pasemos a ser importadores. El aumento del costo de los insumos se ha multiplicado por 3 y por 4 en dólares. Por otro lado de las retenciones no vuelve un peso al interior, seguimos con los caminos construídos hace más de treinta años, no hay pavimentos, etc. etc. ni hablar del tema ferrocarriles, siguen subsidiando a los de la capital y ahora el gran negocio del tren bala, que, ¿quién lo quiere?. Los camioneros se están declarando a favor de los productores, Moyano mandó una banda de matones y alguien denunció que es propietario de 10.000 Has.Me parece que respectoa este tema debemos separar la paja del grano, no se puede hablar del campo en general sin distinguir, eso es lo que hace el gobierno, que lo único que le interesa es la producción y hacer caja, no le importa que quiénes producen sean los pull de siembra o familias agrarias. Sin mayores estudios sociológicos, con solo ver los piquetes en la TV se puede conocer quiénes están en las rutas, indudablemente ningún oligarca. Respecto a YPF quiero recordar que para privatizarla faltaba un voto, ese voto llegó con un diputado de Santa Cruz, enviado por avión por el Sr. Gobernador Néstor Kirchner.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 24/03/2008 - 23:53
¿Cuando se dió el aumento de la retenciones? (puede ser que haya otras razones que desconozco, como el decrecimiento del superávit del sector externo que le puede traer serios problemas al gobierno, al entrar en los clásicos ciclos de expansión-recesión de la economía argentina por la crisis de sector externo)
Se dió en el momento en que se están renegociando los Convenios Colectivos de trabajo. ¿Por qué?
Porque las retenciones al agro mantienen los precios de los bienes salarios, principalmente alimentos, a niveles estables, de modo de disminuir la presión inflacionaria de los salarios. Si los alimentos se mantienen a precios relativamente estables, ya que son “tironeados” por el aumentos de los precios internacionales, y de la demanda externa, no hay presión para que se aumenten los salarios. De ese modo las empresas trasnacionales que producen bienes terminados o intermedios para el mercado externo pueden mantener “internacionalmente” bajos los salarios mientras los precios de los productos que venden aumentan o se mantienen estables.
A la vez, las retenciones si bien tocan los intereses de la oligarquía (que desde después de la década del sesenta se financiarizó, en especial luego del golpe del 76; y pasó de explotar directamente la tierra a explotarla o bien a través de sociedades anónimas y arrendamientos; o bien en la intermediación y en los llamados agronegocios) porque disminuyen sus ganancias, como sus inversiones están altamente diversificadas y además están más en la intermediación del negocio agrario, cacarean junto a los chacareros y le dan su apoyo, pero no se desesperan. Si se desesperan los pequeños arrendatarios y aquellos que aún explotan pequeñas o medianas explotaciones familiares (que también, por supuesto, se benefician de la renta agraria diferencial). Creo que el problema político para el gobierno está ahí. Ahora bien, ¿a nosotros nos importa este sector de clase media alta? Eso es lo que habrá que debatir.
Por lo demás el problema es el de siempre, ¿quién se apropia de la renta agraria diferencial? Y no es el pueblo en este caso (o la clase trabajadora si se quiere, mejor dicho). Hay un artículo de Calello que explica esto.
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 24/03/2008 - 20:47
Compañero Mayer:
Disiento completamente con Ud compañero.
Dias pasados la Sra Hilda “Chiche” Duhalde dijo “la oligarquia ya no existe, es un anacronismo afirmar eso”. Falso, la oligarquia existe.
El gobierno dice “el campo esta en manos de la oligarquia” . Falso, no todos los productores son oligarcas.
La realidad es mas compleja que la vision en blanco y negro. Desgraciadamente la clase politica burguesa quiere que el pueblo piense asi. Que piense que la cosa se divide en buenos-buenos y malos-malos, mientras ellos deciden quien pertenece a cada bando, conforme a su conveniencia.
El gobierno de la pareja K, que durante la dictadura se dedico a aprovecharse de la nefasta 1050 para lucrar con la desgracia ajena y enriquecerse, y que durante el gobierno de Menen no hicieron nada para impedir el remate del pais (excepto chuparle las medias a Menem y Cavallo), sino que fueron socios de la liquidacion de YPF, ahora se la dan de “progres”, sacandose fotos con Bonafini y la Carlotto (a cambio de darles algunas prebendas y reconocimiento publico).
Veamos, ¿que hicieron en estos años con relacion con el campo, aparte de quedarse con las retenciones?
¿Modificaron en algo la estructura del mismo?
¿Impidieron la paulatina concentracion en manos de pocos propietarios y pools de siembras?
¿Impidieron la progresiva extranjerizacion de tierras argentinas?
¿Le tocaron los ingresos (no pidamos nacionalizaciones porque es demasiado) a las grandes empresas exportadoras multinacionales (que dicho de paso se dan maña para cagar a los productores)?
¿Idem a las multinacionales proveedores de insumos para el agro?
¿Hicieron algo el gobierno por cambiar la situacion de los peones rurales y la progresiva perdida de empleos en el campo por obra de las nuevas tecnologias que emplean menos mano de obra?
¿Idem el Sr Secretario General de la CGT Moyano, el cual recien ahora se acuerda de lo mal que estan esos laburantes? Recordemos que si tuvo tiempo para participar en negocios como el Belgrano Cargas (entre otros) y para asegurar la dinastia gremial de sus dos hijos.
¿Para que le sirven las retenciones a la pareja gobernante?:
1) Para asegurar un dolar lo mas alto posible, lo que permite el sostenimiento del actual status-quo y que enriquece a grandes industriales exportadores que se beneficiaron con la pesificacion y la devaluacion del peso. Dicho sea de paso, ¿sabe que el acero que Techint vende en la Argentina cuesta lo mismo que en EEUU, a pesar de que sus costos son obviamente mucho menores?
¿Hizo algo parecido el gobierno K como el de Chavez con la aceria que Techint tiene en Venezuela que le obligo a bajar el precio del acero a la realidad de sus costos?
2) Tener agarrados politicamente a los gobernadores e intendentes justicialistas y radicales K (a quienes seguramente desprecian por lo rastreros que son) gracias a que los ingresos por retenciones no se coparticipan.
3) Tener un generoso superavit fiscal, que les permite hacer “caja” con el otorgamiento de subsidios a dedo y obras publicas a empresarios amigos (¿o testaferros?). Varios de estos empresarios aparecen comprando acciones en empresas publicas, sacando millones de dolares como de la galera. Algunos malpensados dicen que la pareja gobernante “moja” en dicho negocio. Entre esos malpensados estoy yo.
No nos engañemos, este gobierno tiene la lengua a la izquierda y el bolsillo a la derecha. Le interesa un carajo el pueblo (excepto a la hora de las elecciones), solo le importan sus negocios.
Saludos fraternales
- Paro del Campo
- Entrada cargada el 24/03/2008 - 19:33
El problema del kirchnerismo con el campo es idéntico al que atravesó Perón. La renta agraria de la pampa húmeda es la renta nacional. O la captura el estado nacional para administrarla y redistribuirla o bien, se la apropian la rosca oligárquica, los ‘productores’ y los chacareros. Sabemos muy bien, en que gastan dicha renta nacional los capitalistas del agro.
La solución del ‘dilema’ en el marco de un proyecto nacional, es la expropiación lisa y llana de los predios de más de 500 Ha. de la pampa húmeda, para co-gestionarlos entre técnicos, trabajadores del campo y funcionarios destinados por el gobierno. Este es el límite de la política kirchnerista, no liquidar la base material de las clases librecambistas que nos imponen monocultivo y nos condenan a la existencia semicolonial.
En el entredicho, hay que cerrar filas con Moyano y el gobierno nacional que le está poniendo el pecho a las balas junto con los trabajadores, que tenemos derecho a que en la patria de la carne y los cultivos, la comida en la mesa del trabajador argentino y latinoamericano sea abundante.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 22/03/2008 - 12:54
Quiero ahora hacer una referencia a la supuesta “fe religiosa” de la Izquierda Nacional de los sesenta.
¿Qué quieren significar los académicos postmarxistas, muchos de ellos más o menos lacanianos, cuando hablan de la “fe religiosa” de los marxistas a los que califican como “dogmáticos”. Lo que quieren significar es que ese marxismo “dogmático” carece de rigor científico. Es “apenas” una fe, una mera creencia, sin basamento racional ni empírico. Al llamar “fe religiosa” a la adhesión a ciertas concepciones teórico-políticas sobre lo social, quieren descalificar simultáneamente a esas concepciones teórico-políticas y a quienes las sustentan.
Correcto, pero apuntemos algo: el marxismo clásico se apropiaba de ‘un valor de verdad objetivo’ con fundamento como argumento en su método científico. Se cuestionó que ni aún las ciencias duras (física- matemática) es ‘objetiva’.
Una primera respuesta sería negar que el marxismo sea una “fe religiosa”. Y con más énfasis negar que tengan derecho a llamar despectivamente al marxismo “fe religiosa” precisamente aquellos que creen en las elucubraciones de los lacanianos franceses o afrancesados.
Cualquiera a condición de ser coherente tiene derecho a la crítica. Epistemólogicamente, si le sacamos el valor de verdad objetiva como detritus positivista y le adunamos que las hipótesis centrales del marxismo clásico no se verificaron históricamente, la pregunta es ¿que queda?. Para Ramos el análisis de clase. Para mí solamente un discurso. Un discurso más o menos coherente de algunos autores y políticos. ¿Pero ese discurso es válido en las condiciones de latinoamérica?, hay que preguntarle a Soliz Rada que hacen los guardianes del método con las nacionalidades aborígenes en Bolivia.
Pero yo ensayaré otra respuesta: ¿qué tiene de malo la fe religiosa?
Habría que analizarlo en casos concretos. Pero desde el marxismo clásico (que vos te empeñás en defender) tiene todo de malo: es la negación de la civilización, de la civilización occidental ya que Marx pensaba y actuaba como un hombre brillante pero eurocéntrico, como no podía ser de otro modo. Y si no, como se explica cual era el fundamento del ateísmo militante en Marx??, ¿cual era el fundamento de que a la etapa capitalista sucedería el socialismo científico? así presentado como una evolución de la naturaleza del hombre. Queda claro entonces que sirve dialogar con Marx, que sus aportes a la filosofía y al entendimiento de la naturaleza humana, es decir al hombre en la historia, han sido brillantes. Pero también sirve dialogar con Nietzche, con Kierkegaard, con Heydeguer, etc. y más próximamente, con Foucault, con Deleuze, con Derrida, con Levy Straus, con Freud, Lacan, etc.. Desechar la lectura de estos pensadores contemporáneos nuestros muchas veces constituye una deformación intelectual: se establece una especie de censura fundada en que el otro no entiende o que algún texto lo desviará y lo hará perderse. Muchas veces los más implacables censores eran intelectuales de valía.
Consideremos lo siguiente. En nuestros días, el eje de la lucha de clases a nivel mundial parece situarse en Oriente Medio. Allí, los mejores luchadores populares enfrentan al imperialismo con acciones tan heroicas, entre otras, como inmolarse con los explosivos que llevan en su cintura. Los imperialistas y sus aliados sionistas llaman “terroristas” a estos luchadores populares. ¿Cómo los llamarán los lacanianos? Vaya uno a saber. Pero lo que sí sabemos es que si los jóvenes combatientes en Palestina o en Irak se inmolan en nombre del Islam y de Mahoma, no hay nadie en ninguna parte que vaya a inmolarse en nombre de Lacan y del Psicoanálisis. Este solo hecho bastaría para que respetáramos más el sistema de creencias de los musulmanes que el que profesan los psicoanalistas de Buenos Aires o París (Entre paréntesis, tal vez María Laura Méndez encontraría material más valioso para su búsqueda del “sujeto” entre los palestinos de Hamas, por ejemplo, que entre los zapatistas del mediático subcomandante Marcos).
Con todo el respeto que me merece la lucha en el Medio Oriente de los pueblos oprimidos creo que el argumento cae en el absurdo por resultar abstracto: en todo caso habría que plantear concretamente como abordar el estudio de éste nuevo soldado que entra en la universalidad: un sujeto que rompe una regla que subyace en la guerra, EL VALOR DE LA PROPIA VIDA. La fortaleza de los combatientes de hamas o al qaeda reside en el quebrantamiento del pensamiento occidental: en la guerra resulta ganador el que menos bajas (traumas posteriores) tiene. El hecho que no importe el número de bajas porque donamos nuestra vida (hamas) por una causa justa que nos vale el pasaporte a ‘la verdadera vida’ a la vida eterna, es la causa que rompe la concepción tradicional en occidente de la guerra.
Sin embargo, en las circunstancias históricas actuales el hombre latinoamericano dista mucho de su par de medio oriente. Basta ver el aflojamiento y pérdida de terreno del catolicismo, como creencia y fé con reminiscencias orientales. Por el contrario aparecen numerosas iglesias evangélicas por todos los barrios, que apelan al show, a la verba inflamada de un predicador, a las luces y la música…
Las creencias de los psicoanalistas de Baires-rosario-paris están entramadas en lo que ha podido dar lo mejor de la cultura europea en el S. XX, así como el marxismo entró como un producto de importación por el puerto de baires en el S. XIX y su primer gran traductor fue el Dr. Juan B. Justo. El problema no es el objeto en sí, sino lo que hacen los manipuladores de la herramienta: la ‘leen’ críticamente, apartando lo que sirve de lo que no sirve o bien, la toman como una moda que sepulta todo y así ellos ‘los manipuladores’ se constituyen en nuevas piezas del sistema de dominación cultural.
En este sentido, si bien no he leído la producción de María Laura Mendez, me genera confianza su paso por el partido: sus búsquedas tienen algún anclaje con las discusiones que se presentaron en el partido. Creo que esto suma, aporta.
Ya que mencioné al Islam, mencionaré ahora al cristianismo. San Agustín, el padre de la filosofía cristiana, decía que “la fe es el peldaño de la intelección y la inteligencia es la recompensa de la fe”. Es decir: la fe debe completarse con el entendimiento, pero el entendimiento presupone la fe.
Lo que acabo de decir debe resultar perfectamente comprensible. Las personas no somos computadoras con cerebro electrónico. Nuestro cerebro está anudado al sistema endócrino y eso impide que tengamos “ideas puras”. De carne somos: lo que “sentimos” colorea lo que “pensamos”. Solamente “sentir” no alcanza para aprehender un fenómeno. Pero “pensar” solamente, sin “sentimientos” que envuelven al pensamiento, resulta imposible. Es decir: somos a un mismo tiempo “afectos y razón”. Nuestra compañera Mariela, que está estudiando el feminismo, podría decir, seguramente, que esta “doble dimensión” que a todos nos atraviesa, sirvió para “ontologizar” en las sociedades patriarcales una mujer/afecto, de un lado, y un varón/razón, del otro.
En cualquier caso, los que hemos militado en el FIP experimentamos muchísimas veces esta imbricación entre lo emocional y lo racional. ¿Acaso no nos hipnotizaba el Colorado Ramos con sus discursos plagados de metáforas y de falacias pero, al mismo tiempo, de originalidad intelectual? ¿No tenían las palabras de Ramos la capacidad de interpelar no sólo nuestra esfera racional, sino también la emocional? ¿No nos proporcionaba Ramos una “fe”, además de un convencimiento meramente intelectual? En este sentido, podría decirse, la Izquierda Nacional Militante era una “fe religiosa”. No exactamente “religiosa”, por supuesto. Era, la Izquierda Nacional Militante (el PSIN, el FIP, hasta cierto punto el MPL), una entidad politica constituida al calor de una convicción que incorporaba elementos racionales y emocionales. ¿Y podía ser de otro modo?
No, no podía ser de otro modo. Librada a sí misma, la “fe” de la que hablaba San Agustín no va más allá de un “primer peldaño” y muere finalmente. Pero la inteligencia, la razón, sólo llegan a emerger en el humus de la “fe”. La Izquierda Nacional Militante de los sesenta sintetizaba la “fe” en un mundo distinto, sin opresores ni oprimidos, y la convicción racional en los postulados de un marxismo latinoamericanista. El desmoronamiento de la Izquierda Nacional Militante sobrevino cuando se apagó el fuego de la fe en sus dirigentes y militantes. Los golpes de la contrarrevolució n contribuyeron seguramente a que la fe se apagara (¿Acaso el mismo Cristo -perdón por estos ejemplos tan exóticos- no se creyó abandonado por Dios cuando era torturado en la cruz? Una realidad hostil hace dudar hasta al más firme de los creyentes). Pero lo que se apagó fue “la fe”, el “optimismo de la voluntad”, parafraseando a Gramsci. Y sin ese “primer peldaño”, todo lo demás se puso en cuestión. Sobrevino entonces el tiempo de las preguntas sin respuestas: ¿cuál es el sujeto de la revolución?, ¿está vigente el partido leninista?, etc.
Con todo lo reseñado estoy de acuerdo. Sin embargo, como solían decir los curas de mi infancia: ‘a la fé hay que alimentarla’… Ese es el problema, hace dos mil años la iglesia lo resolvió en el misterio de la fé, la muerte y resurreción y el enclavamiento de ‘tu iglesia’, re-viviendo en cada misa el misterio de la fé, la comunión y los demás sacramentos. Pero la iglesia dirige su accionar al reinado universal del papa por el mantenimiento de la fé, fé en la vida eterna y en la salvación de la propia alma.
En cambio, nuestra fé está enancada en el cambio de las condiciones de existencia en éste mundo y protagonizar un proceso tal que permita al hombre desarrollar plenamente su humanidad, persiguiendo el valor justicia, la equidad, en definitiva dotar de un sentido a la vida terrena asumiendo de antemano, que el cambio de organización social no cambiará la naturaleza humana, que no se eliminará el campo de batalla de las fuerzas libidinales y tanatológicas.
De lo que acabo de decir concluyo lo siguiente: para que la Izquierda Nacional Militante se reconstruya, debemos hacer pie en las nuevas generaciones. A esas nuevas generaciones debemos proporcionarles una “fe religiosa”, es decir, un saber teórico-práctico fundado en convicciones alimentadas de lo emocional y lo racional. No se va a reconstruir ninguna Izquierda Nacional rejuntando a los desencantados sobrevivientes de viejas batallas, que han perdido la fe, la confianza (intelectual y emocional) en la lucha revolucionaria.
Al contrario de lo que proponen los posmarxistas (ellos mismos sobrevivientes “sin fe” de las viejas batallas), no hay que repudiar la “fe religiosa”. Hay que reconquistar un saber (teórico-práctico) que tenga toda la fuerza de una fe religiosa. Llegará el momento en que nosotros, los argentinos, también necesitaremos, como los palestinos o los iraquíes, de jóvenes patriotas y revolucionarios con el alma templada para matar o morir cuando haga falta. No es con los Butler, Zizek y Laclau que conseguiremos esto.
Decís: “a esas nuevas generaciones debemos proporcionarles una fé religiosa”… En Paraná, si algo ofreció resistencia dentro del grupito que nos reunimos para el asado es esa actitud de saber que ostentamos (me incluyo). Esto me ha hecho reflexionar. La discusión encabezada por Sergio Peralta, viejo amigo y militante peronista luego engrosó las filas del MPL, finca precisamente allí: para Sergio las masas no solo en la actualidad tienen el saber si no también, en cuanto pueden se expresan muy bien. Su conclusión es que el ‘intelectual’ es el que tiene que aprender (creo que de buena gana nos mandaría a trabajo de base con la expresa prohibición de abrir la boca). Esto en sintonía con eso de la ‘inteligenzia’ jauretcheana.
Ahora bien, en la teoría de fines de los 70’, en un diálogo sobre el poder entre Foucault y Deleuze, el primero dice: ‘...los intelectuales han descubierto, después de las recientes luchas, que las masas no los necesitan para saber; ellas saben perfectamente, claramente, mucho mejor que ellos, y además lo dicen muy bien. Sin embargo, existe un sistema de poder que intercepta, prohíbe, invalida ese discurso y ese saber. Poder que no está tan solo en las instancias superiores de la censura, sino que penetra de un modo profundo, muy sutilmente, en toda la red de la sociedad. Ellos mismos los intelectuales, forman parte de ese sistema de poder, la propia idea de que son los agentes de la ‘conciencia’ y del discurso forma parte de ese sistema. El papel del intelectual yo no consiste en colocarse ‘un poco adelante o al lado’ para decir la verdad muda de todos; más bien consiste en luchar contra las formas de poder allí donde es a la vez su objeto e instrumento: en el orden del saber, de la verdad, de la conciencia, del discurso.’
Este diálogo se da a escasos cuatro años del mayo francés. Y se da como un punto de vista crítico respecto del rol que jugaron los estudiantes del mayo francés.
Creo que esta expresión es la que apoya la tesitura de Sergio Peralta que desde que lo conozco (antes de Malvinas) padece de alergias respecto de la función de ‘nosotros ir a esclarecer’ a los compañeros de los barrios, tal como él lo expresa.
En la conclusión, que hay que reconquistar una conciencia como saber y como sujeto (frente único antimperialista) obviamente coincidimos. Pero la práctica nos está demostrando que no se trata de elaborar un catecismo sino más bien de escuchar ésa conciencia, encontrar un camino de práctica compartida y por fin, resolver el problema de la organización. El lugar que yo adjudico a los Laclau, Zizek, etc… es la de tipos que vienen a desmentir que existe una verdad totalizadora para siempre. Capaz que subidos a los hombros de éstos podamos mirar un poco más claramente, para establecer un diálogo masivo y no caer en el desatino de terminar hablando solos.
Que así sea.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 21/03/2008 - 13:30
En honor a la verdad hay que decir que si bien Ramos declaraba públicamente que ‘el FIP ha dejado de ser un partido marxista’ por ejemplo en El Porteño de 1984, en el abordaje de los porblemas políticos y sociales, no abandonaba el método del análisis de clase con más todos los aportes que él había hecho para realizar el abordaje de la realidad latinoamericana. En este sentido Ramos sigue siendo consecuente en sus convicciones si bien, advierte, que el capitalismo posindustrial (como lo llamaba Perón) estaba minando el substrato material respecto de la conceptualización que el marxismo clásico tenía acerca de las relaciones de producción (relación patrón-obrero-plusvalía) dado que la direccionalidad que tomaba aquél, no determinaba que la clase obrera sería la más numerosa cuantitativamente hablando y su peso en la sociedad capitalista desarrollada menguaría ya que se estaban observando los fenómenos de ‘tercemundización’ en el primer mundo, es decir, desocupados, homeless, marginados del sistema, etc.. A esto lo decía sin ambages: el marxismo clásico había presupuesto un desarrollo lineal del capitalismo imbuído por la ‘fé positivista’ (hacia 1850/80) , esto traería aparejado la vasta proletarización de las sociedades capitalistas desarrolladas y consecuentemente a dichas sociedades le era aplicable esa máxima de ‘clase heredera de la historia’ (una interpretación a contrario sensu de la dialéctica de Hegel), es decir el sujeto político que por antonamasia al producir su liberación provocaría la liberación de todas las capas sociales construyendo una nueva sociedad(el sepulturero de la historia, los expropiados que expropiarían a sus expropiadores). El capitalismo siguió otra perspectiva: la del imperialismo tal como lo advirtió Lenin. El dato es que la revolución proletaria hacia principios del S. XX no se verificó en los países de más alto desarrollo capitalista, es decir, en Europa y EE.UU. y no se verificaría más tarde, aún luego del acontecimiento de la 2da guerra interimperialista, en la que Trotski había puesto su fé. Aquí es preciso retener el dato que los maestros del socialismo del S. XIX habían pensado a éste como un sistema social racional y sustitutivo del capitalismo para lo cual se requería cumplir la etapa capitalista burguesa.
Los acontecimientos históricos tomaron otro cauce, el del estallido de revoluciones en los pueblos atrasados (mirado desde el capitalismo) cuya fuerza motriz no estaba constituida en su gran mayoría por la clase obrera en razón de no poseer desarrollo industrial capitalista o bien dicho desarrollo estaba deformado como el caso del mundo colonial y semicolonial que resulta un apéndice del capitalismo metropolitano.
Obviamente, esto hizo repensar la teoría en la periferia semicolonial y en Rusia se dió de hecho. (hay que ver las posiciones de Lenin y Trotski en la primera etapa de la revolución, la defensa de la NEP, etc. y en contraposición ver la crítica de Rosa Luxemburgo). ¿En qué sentido?. En primer lugar, ver claramente esto de la fuerza motriz que impulsaba una ‘revolución liberadora’ en los países coloniales y semicoloniales. Dicha revolución no tenía caracter socialista ya que en principio no se ponía como bandera de lucha, la supresión de la propiedad privada y su sustitución por la propiedad colectiva de los medios de producción y tampoco se preconizaba la ‘dictadura del proletariado’. Los fines de la revolución están en concordancia con el sujeto revolucionario que toma a su cargo las tareas históricas que debe desarrollar, esto es, un Frente Nacional policlasista que tomaba a su cargo la realización de las tareas nacional-democráticas que por ausencia de una verdadera revolución burguesa -que la historia había negado o menos metafóricamente, el advenimiento del imperialismo había negado- resultaba el quid pro quo del alzamiento revolucionario con una nota característica, dicho Frente Nacional estaría conformado -como si se tratara de un problema algebraico-mayoritariamente por la clase trabajadora y los desposeídos y humillados del capitalismo paradójicamente para completar la tarea histórica de desarrollo capitalista. Esto de por sí resultaba explosivo.
Ramos tuvo lo oportunidad histórica de observar esto privilegiadamente con el primer peronismo. Comprendió los límites del mismo, los explicó tomando la herramienta del bonapartismo. Pero concluyó sobre todo en los 60’ que había que construir un partido revolucionario, esto es una organización con un alto desarrollo de su propia conciencia respecto de su propia existencia y el rol que debería en algún momento jugar. Es decir, lo que fue el PSIN en algún momento. Esta organización de ‘oficiales’ iba a servir como la herramienta que enhebraría a la clase obrera con sus tareas históricas: rebelarse o traspasar la conciencia de la jefatura nacional-burguesa para acceder al comando de una revolución que presupondría que quienes habían hecho el gasto por lo menos recogieran sus ganancias: en términos de fórmula se expresaría como: a.- Colectivización de los medios de producción (es decir estatización) y b.- gobierno obrero y popular (los cuadros del partido sobretodo). El cordobazo y la experiencia boliviana (en épocas de Torres) dió pábulo para que se alimentara esta esperanza.
Sin embargo, el reflujo popular y el resurgimiento pleno de la figura de Perón como el único que podía venir a solucionar todos los males de los argentinos, hizo trizas la hipótesis de existencia del PSIN.
Desde esa época se está discutiendo la problemática del sujeto político. El advenimiento del FIP, fue el paso a otra etapa: Perón y el ‘peronismo ortodoxo’ (el movimiento sindical heredero de Vandor y los viejos peronistas provincianos) hegemonizaron el movimiento nacional. La pequeñoburguesía luego de las desilusiones de la libertadora-frondizi-illia, reelaboró una imagen de Perón y el peronismo a su manera: como un anciano bienintencionado y socialista humanista a lo cristiano, que estaba muy lejos y que probablemente no podría ya volver. Entonces el FIP fue una estrategia para captar a ese incipiente movimiento social de las clases medias que la oligarquía había arrojado al frente nacional a palazos. Se trataba de contribuir a la unidad del frente nacional: a ésto Perón lo tuvo claro y de alguna manera dió oxigeno a Ramos y al FIP. Sin embargo la ironía de la historia quiso que el amor culminara en tragedia: dichos sectores se pasaron al peronismo directamente y a causa de su universo cultural terminaron en un enfrentamiento por la hegemonía del movimiento con el sindicalismo y el viejo peronismo en un principio y luego con el propio Perón. Esta fue la culminación como estrategia del FIP. Y lo del MPL hay que vincularlo al acontecimiento de Malvinas si bien existen 4 años de distancia, la estrategia fue luchar por la jefatura de un frente nacional revolucionario.
De este breve raconto, cabe concluir con que la diatriba ‘antimarxista’ era de trazos gruesos, por ejemplo, los dardos envenenados dirigidos al estalinismo, que hacía una prédica ‘comunista’ y luego terminaba representando (o en aras de ) a la progresía en un frente cipayo, como el de la unión democrática, etc… pero más cercano en el tiempo, cuando en el 83’ llamaron a votar a Luder que era como para no cometer viejas torpezas, sus cuadros votaron por alfonsín y la cosa terminó en un sainete por el papelón porque luego que ganó Alfonsín los principales dirigentes se retractaron. También la prédica contra los ‘marxistas’ chinos, del frente único de cipayos y chacareros al mejor estilo trostkista de Milciades Peña)… esto mucho no ha cambiado y le dejo a los más jóvenes que estudien las posiciones actuales de la CTA (De Genaro, la Federación Agraria y el PCR) y verán que la cosa sigue como entonces, en los años 60’… para éstos epígonos imperialistas los chacareros y pequeños productores que cortan las rutas por las retenciones conformarán un frente revolucionario!!!, ignorando que las clases librecambistas del sistema semicolonial se diferencian de la clase oligárquica en cuanto perjudicada o por el régimen de propiedad o por el cuantum de producción pero sus intereses son confluyentes, ambos se dirigen a los precios del mercado mundial.
Digo el antimarxismo de Ramos era negarles valor de verdad a estas expresiones políticas, estoy hablando del marxismo del P.C., de los trostkistas de Nahuel Moreno-Milciades Peña y también de Posadas, luego reagrupados en el MAS y en PO… luego el combate contra los que ‘necesitaban’ empuñar las armas abjurando de la lucha política (Guevara, Santucho y más). Pero llega a una síntesis interesante, fundacional, admite que su ‘marxismo’ tiene poco del clásico (si bien parte de ésa crítica) ya que los marxistas verdaderos son estos izquierdistas cipayos que he mencionado. ¿Para qué disputarles ése lugar de verdaderos marxistas? ... si los verdaderos marxistas a juzgar por la fuerza de los hechos son los que cometieron todas las atrocidades de la mano del padrecito Stalin (que Althusser y Sartre justificaron)… y luego el estado degenerado se desplomó para hacer resurgir las viejas tendencias nacionales tal como lo pudimos observar nosostros a partir del 90’. Si la filosofía liberadora de Marx con el paso de los años y en distintas latitudes perdía su esencia: el núcleo revolucionario anticapitalista. Unas veces imbuída de positivismo, otras de mecanicismo, otras de academicismo estrucutaralista, otras de oportunismo político a secas y otras como en el caso de latinoamérica, era parte del sistema alienante de la colonización cultural, de la alienación de la clase media que consume productos importados proque son buenos!!!!.
Por fin, afrimás que Ramos construyó un partido en su época marxista y luego lo destruyó en su época ‘antimarxista’… Esta afirmación parte de unas presunciones que no han sido demostradas: ¿Ramos construyó un partido o más bien, unas determinadas condiciones lo ponen a Ramos a tocar la ‘balalaika’ como él mismo decía?. El maduro Ramos confluye con algunos más jóvenes (spilimbergo, Blas, Laclau, etc.) en la fundación del PSIN, lo que sucedía simplemente es que el Colorado era conocido porque era un publicista, ya había escrito en Crítica o Democracia en épocas de Perón bajo el seudónimo de Victor Almagro, había publicado América Latina un País, luego Crisis y Resurrección de la literatura argentina y revolución y contrarrevolución… El partido revolucionario estaba en la fantasía de todos esos jóvenes, creo que el más fervoroso debía ser el propio Spilimbergo, que tenía una actitud militante. En general, para Ramos el Partido fue una cuestión literaria: desarrollaba grandes discursos y tenía su auditorio. Este era su arte, desarrollar grandes y ‘bien escuchados’ auditorios.
Lo demás es fantasía nuestra, que obviamente formabamos parte del auditorio de Ramos. Es cierto que esto también tenía implicancias económicas, el Colorado vivía de sus publicaciones y del accionar político.
La destrucción del ‘auditorio-partido’ viene impuesta por las circunstancias. La lucha del último Ramos ya no era por conquistar nuevos auditorios jóvenes sino por ‘retener algún auditorio’. Es cierto eso que el simple paso del tiempo exige nuevos discursos, nuevos portavoces.
En este sentido para proseguir en la senda de Ramos, hay que tomar lo que espistemólogicamente está vivo del marxismo, su sustancia liberadora del hombre, complementándola con las aproximaciones del psicoanalisis respecto de la naturaleza humana: esa conformación de las fuerzas libidinales y tanatológicas. Esas tendencias hacia lo bueno y lo bello y también hacia el mal y la destrucción. De lo contrario, estaría mos en presencia de un social cristianismo humanista, la mirada ingenua de que el hombre es bueno pero existen condiciones favorables a unos pocos malos, egoístas, poderosos. que son las que hay que cambiar. Asimismo, entiendo que el análisis de clase resulta sustancial. El punto es no caer en el economicismo, ya que esto supone un hombre únicamente motivado por cuestiones económicas cuestión que es falsa. El análisis de clase debe empleárselo en el contexto del análisis político: la lucha política y su vinculación con las fuerzas que la protagonizan. Finalmente la filosofía de Ramos está imbricada con el derecho a la Unión como la negación de la balcanización producto de la política del imperialismo en latinoamérica. América Latina encontrará su destino en la unidad de sus pueblos y aunque no resuelva todos sus problemáticas, podrá encontrar el proceso dentro del cual se vayan resolviendo. Es este el sentido del esfuerzo de unir la inteligencia de Marx respecto del capitalismo con la de Bolivar respecto del destino de los pueblos al sur del río bravo.
Por fin, respecto de Ramos y el menemismo tengo una visión crítica pero que sin embargo, no presenta como argumento la cuestión moral, es decir que se tomaron determinadas posiciones políticas a cambio de la embajada, etc. Pero como esto no está en la discusión lo posponemos para más adelante.
Luego sigo con las otras posicioens que apenas he podido leer.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 20/03/2008 - 23:42
Ya que la síntesis en 4 puntos que realicé sobre tus planteos te parece correcta, comenzaré a referirme a ellos. Lo haré “paso a paso”, a fin de no sobrecargar cada envío.
En este envío tocaré el tema de la “fe religiosa” (el marxismo) que en tu opinión animó a la Izquierda Nacional en los 60. Dejaré de lado una cuestión importantísima que habría que considerar: si la Izquierda Nacional se constituyó a partir de aquella “fe religiosa” y a ésta hoy nosotros la abandonamos, ¿qué queda entonces de la Izquierda Nacional? Es un problema que ya se le presentó a Ramos. En un primer momento, él construyó su “cosmovisión teórico-política” derivándola del marxismo. En un segundo momento, pretendió abjurar del marxismo. Pero, ¿cómo abjurar del marxismo sin que ello significara tener que abjurar de su cosmovisión político-ideológica derivada de ese marxismo? Es decir: ¿cómo abjurar del marxismo sin abjurar al mismo tiempo de la Izquierda Nacional? Tal vez la respuesta a esto haya sido práctica y no teórica: el Ramos del “primer momento” construyó un partido político y una corriente ideológica; el Ramos del segundo momento destruyó todo lo que había construido. Y no deja de ser instructivo el hecho de que la destrucción final de su partido Ramos la haya efectuado en nombre de la lucha contra “los doctrinarios” que anteponían (anteponíamos) los principios de la Izquierda Nacional a su decisión de sumarse al menemismo. Pero dejaré esta cuestión.
Quiero ahora hacer una referencia a la supuesta “fe religiosa” de la Izquierda Nacional de los sesenta.
¿Qué quieren significar los académicos postmarxistas, muchos de ellos más o menos lacanianos, cuando hablan de la “fe religiosa” de los marxistas a los que califican como “dogmáticos”. Lo que quieren significar es que ese marxismo “dogmático” carece de rigor científico. Es “apenas” una fe, una mera creencia, sin basamento racional ni empírico. Al llamar “fe religiosa” a la adhesión a ciertas concepciones teórico-políticas sobre lo social, quieren descalificar simultáneamente a esas concepciones teórico-políticas y a quienes las sustentan.
Una primera respuesta sería negar que el marxismo sea una “fe religiosa”. Y con más énfasis negar que tengan derecho a llamar despectivamente al marxismo “fe religiosa” precisamente aquellos que creen en las elucubraciones de los lacanianos franceses o afrancesados.
Pero yo ensayaré otra respuesta: ¿qué tiene de malo la fe religiosa?
Consideremos lo siguiente. En nuestros días, el eje de la lucha de clases a nivel mundial parece situarse en Oriente Medio. Allí, los mejores luchadores populares enfrentan al imperialismo con acciones tan heroicas, entre otras, como inmolarse con los explosivos que llevan en su cintura. Los imperialistas y sus aliados sionistas llaman “terroristas” a estos luchadores populares. ¿Cómo los llamarán los lacanianos? Vaya uno a saber. Pero lo que sí sabemos es que si los jóvenes combatientes en Palestina o en Irak se inmolan en nombre del Islam y de Mahoma, no hay nadie en ninguna parte que vaya a inmolarse en nombre de Lacan y del Psicoanálisis. Este solo hecho bastaría para que respetáramos más el sistema de creencias de los musulmanes que el que profesan los psicoanalistas de Buenos Aires o París (Entre paréntesis, tal vez María Laura Méndez encontraría material más valioso para su búsqueda del “sujeto” entre los palestinos de Hamas, por ejemplo, que entre los zapatistas del mediático subcomandante Marcos).
Ya que mencioné al Islam, mencionaré ahora al cristianismo. San Agustín, el padre de la filosofía cristiana, decía que “la fe es el peldaño de la intelección y la inteligencia es la recompensa de la fe”. Es decir: la fe debe completarse con el entendimiento, pero el entendimiento presupone la fe.
Lo que acabo de decir debe resultar perfectamente comprensible. Las personas no somos computadoras con cerebro electrónico. Nuestro cerebro está anudado al sistema endócrino y eso impide que tengamos “ideas puras”. De carne somos: lo que “sentimos” colorea lo que “pensamos”. Solamente “sentir” no alcanza para aprehender un fenómeno. Pero “pensar” solamente, sin “sentimientos” que envuelven al pensamiento, resulta imposible. Es decir: somos a un mismo tiempo “afectos y razón”. Nuestra compañera Mariela, que está estudiando el feminismo, podría decir, seguramente, que esta “doble dimensión” que a todos nos atraviesa, sirvió para “ontologizar” en las sociedades patriarcales una mujer/afecto, de un lado, y un varón/razón, del otro.
En cualquier caso, los que hemos militado en el FIP experimentamos muchísimas veces esta imbricación entre lo emocional y lo racional. ¿Acaso no nos hipnotizaba el Colorado Ramos con sus discursos plagados de metáforas y de falacias pero, al mismo tiempo, de originalidad intelectual? ¿No tenían las palabras de Ramos la capacidad de interpelar no sólo nuestra esfera racional, sino también la emocional? ¿No nos proporcionaba Ramos una “fe”, además de un convencimiento meramente intelectual? En este sentido, podría decirse, la Izquierda Nacional Militante era una “fe religiosa”. No exactamente “religiosa”, por supuesto. Era, la Izquierda Nacional Militante (el PSIN, el FIP, hasta cierto punto el MPL), una entidad politica constituida al calor de una convicción que incorporaba elementos racionales y emocionales. ¿Y podía ser de otro modo?
No, no podía ser de otro modo. Librada a sí misma, la “fe” de la que hablaba San Agustín no va más allá de un “primer peldaño” y muere finalmente. Pero la inteligencia, la razón, sólo llegan a emerger en el humus de la “fe”. La Izquierda Nacional Militante de los sesenta sintetizaba la “fe” en un mundo distinto, sin opresores ni oprimidos, y la convicción racional en los postulados de un marxismo latinoamericanista. El desmoronamiento de la Izquierda Nacional Militante sobrevino cuando se apagó el fuego de la fe en sus dirigentes y militantes. Los golpes de la contrarrevolución contribuyeron seguramente a que la fe se apagara (¿Acaso el mismo Cristo -perdón por estos ejemplos tan exóticos- no se creyó abandonado por Dios cuando era torturado en la cruz? Una realidad hostil hace dudar hasta al más firme de los creyentes). Pero lo que se apagó fue “la fe”, el “optimismo de la voluntad”, parafraseando a Gramsci. Y sin ese “primer peldaño”, todo lo demás se puso en cuestión. Sobrevino entonces el tiempo de las preguntas sin respuestas: ¿cuál es el sujeto de la revolución?, ¿está vigente el partido leninista?, etc.
De lo que acabo de decir concluyo lo siguiente: para que la Izquierda Nacional Militante se reconstruya, debemos hacer pie en las nuevas generaciones. A esas nuevas generaciones debemos proporcionarles una “fe religiosa”, es decir, un saber teórico-práctico fundado en convicciones alimentadas de lo emocional y lo racional. No se va a reconstruir ninguna Izquierda Nacional rejuntando a los desencantados sobrevivientes de viejas batallas, que han perdido la fe, la confianza (intelectual y emocional) en la lucha revolucionaria.
Al contrario de lo que proponen los posmarxistas (ellos mismos sobrevivientes “sin fe” de las viejas batallas), no hay que repudiar la “fe religiosa”. Hay que reconquistar un saber (teórico-práctico) que tenga toda la fuerza de una fe religiosa. Llegará el momento en que nosotros, los argentinos, también necesitaremos, como los palestinos o los iraquíes, de jóvenes patriotas y revolucionarios con el alma templada para matar o morir cuando haga falta. No es con los Butler, Zizek y Laclau que conseguiremos esto.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 20/03/2008 - 21:23
Gustavo, me parece excelente plantear el debate. Personalmente expreso únicamente mis puntos de vista. En Paraná no existe un grupo homogéneo de pensamiento por tanto hablo por mí mismo. La síntesis en cuatro puntos que realizás resulta acertada sin perjuicio que lo que he planteado está más en lo no escrito que en lo manifiesto. Pero no nos volvamos locos. El lenguaje adoptado como interrogación está significando que deseo arribar a ‘nuestra verdad colectiva’ como proceso de construcción y no a posicionarme en el lugar de un liderazgo, o un lugar de saber, para el que tal vez carezca de condiciones.
Por fin, transcribo la introducción ‘al lenin’ de Zizek para que conozcan otros cros. al autor y también opinen. En cuanto a mí, me parece que Zizek tiene un abordaje preciso y repetuoso de ese grande que fue Vladimir Illich. Hay que advertir que éste hombre hace política: escribe para europa y EEUU, su abordaje está relacionado con los avatares de nuestra época.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 19/03/2008 - 21:24
Querido Mauricio:
Advierto cuatro ideas centrales en tus reflexiones:
1) En los años 80 cristalizó una “nueva producción teórica”, de carácter postmarxista, algunos de cuyos exponentes son Laclau, Zizek y Butler. Su innovación consistió en tomar las “herramientas de análisis del lacanismo” para estudiar cuestiones de orden político y social. Nosotros debemos tomar en consideración esta “nueva producción teórica”;
2) Tenemos que “dinamitar la fe religiosa” que la Izquierda Nacional tenía en los años 60, cuando consideraba que el marxismo era “la doctrina orientadora para la acción”. Semejante “dinamitación”, problablemente haga “que sea menester terminar con la idea de la Izquierda Nacional”;
3) Después de la contrarrevolución y la derrota del 76, no podemos seguir sosteniendo que nuestros puntos de vista teórico-políticos en los 60 y 70 eran correctos. La evidencia empírica desmintió las predicciones acerca de que las masas peronistas se pasarían al FIP/MPL o a un nuevo frente nacional luego de Malvinas;
4) Para llevar a cabo “el revisionismo” de la “fe religiosa” de Ramos, Spilimbergo, etc no hay que fundar una “izquierda nacional militante” sino “un club”, el cual permitirá debatir todas estas cuestiones. Sin embargo, como la creación de un club requiere del financiamiento del kirchnerismo, la disyuntiva es: o nos resignamos a no tener club, o nos acercamos al kirchnerismo para que nos proporcione los fondos que necesitamos.
No me propongo debatir contra argumentos que nadie expone, por lo cual, me gustaría que me dijeras si he entendido bien los puntos centrales de tu posición. Si no es así, me gustaría que me corrigieras. Pero si he entendido bien y tus ideas centrales son las que acabo de exponer, creo que es imprescindible que pongamos manos a la obra en el debate cuya necesidad subrayamos una y otra vez. Y me gustaría que los compañeros de Paraná que comparten esos puntos de vista también participen en el debate. Como ya he dicho antes, resulta mucha veces paradójico que los que invocan la necesidad de repensar y debatir, frente al dogmatismo que se quedó petrificado en el pasado, sean los que nunca repiensan ni debaten nada. Y que, en cambo, sean (seamos) los “dogmáticos” los que debatimos las ideas. Vos sos una grata excepción a esta paradoja. Pero a veces incurrís en algo que a mi modo de ver es un defecto. Sos propenso a sustituir afirmaciones con preguntas. Por ejemplo, escribís: “¿es necesaro rediscutir la cuestión nacional? ¿desde dónde la abordamos? ¿desde Spilimbergo? ¿acceso al estado es acceso al Poder? ¿la revolución es un camino?”, etc etc. Y cuando hacés afirmaciones, muchas veces son tan generales que uno no sabe exactamente qué pensás o a qué te estás refiriendo. Por ejemplo: “el libro de Blas trata de expiar viejas creencias”. Yo me pregunto: ¿cuáles son esas “viejas creencias”? Expongámolas, porque de lo contrario no podremos debatir nada. Tratemos de responder las preguntas, porque en eso consiste justamente el debate. Si cuando un médico nos receta una aspirina contra el dolor de cabeza, le respondemos: “¿cura la aspirina el dolor de cabeza”, no hay dos ideas confrontando, sino una idea y una duda. Y el debate no es posible.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 19/03/2008 - 17:37
Los pensadores, que con un sentido amplio, podemos denominar como posmodernistas (entre los que incluyo a Laclau) se caracterizan por ser irracionalistas, pero la mayoria (por ser benevolos y no decir la totalidad) se caracterizan por cultivar una clase de irracionalismo diferete de, por ejemplo Nietzche o Schopenauer. Son dilettantes, o para decirlo en criollo, son unos chantas. Divagan sobre lo que venga, todo en un tono culturoso, ambiguo y utilizando un lenguaje críptico (que obliga a tomar cursos iniciaticos dictado por algun divulgador profesional que curra con este nicho para poder entenderlos). Lo que me llama poderosamentela la atención (dicho realmente en serio) es que exista un público entre cierta parcela de la intelectualidad (aqui y en muchos otros paises) al que estos rasgos les resultan seductores. Y de allí su fama.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 19/03/2008 - 09:23
la lectura de la producción teórica actual nunca está demás, siempre suma, lástima que el tiempo es escaso como para emprender una lectura que se transforme en crítica. Así, es cierto eso de que la ‘popularidad’ de Zizek entre nos y en el ‘mundo académico’ tiene mucho que ver con su mujer argentina, algo así como para las revistas bienudas implica Máxima Zorreghieta, plebeya argentina y hoy princesa de holanda. Una forma degradada de vulgarización del patriotismo (por manos sagaces y rápidas), esto es, anotarse un poroto como sea.
Ahora, Zizek escribió un poco más que dicho libro que no he leído. El punto de tomar las herramientas de análisis del lacanismo, que cristalizó como producción teórica en la década del 80’, es el punto innovador y que a ellos —me refiero a Laclau, Zizek y Butler— les ha otorgado un lugar y una identidad. Identidad que tiene que ver con el posmarxismo y el posestructuralismo pero no necesariamente con lo que nosotros entendemos como los teóricos relevantes de la posmodernidad.
Ahora, si a esta producción se la quiere tomar como un ‘nuevo catecismo’ que explica todo, me parece que estamos perdidos. Pero no mucho más perdidos que tomar el marxismo como una doctrina orientadora para la acción. Este es el meollo de la cuestión y creo que eso es lo que subyace en las posiciones que adoptamos cotidianamente. Por mi parte, no pregono un ‘aggiornamiento’ más o menos oportunista de la IN a las nuevas épocas, más bien postulo la idea de un revisionismo sobre la generación de los fundadores, esto es, Ramos, Spilimbergo, Blas, Guerberoff… entiendo que hay que dinamitar la fé religiosa acopiada en la década del 60’. Capaz que sea menester terminar con la idea de IN, más aún si ya forma parte del universo espiritual de la ‘clientela’ del kirchnerismo y de la progresía.
Hay mucho de esta fé en lo que vos entendés por “izquierda nacional militante” (la verdad es que debería transcribir identificando datos pero no tengo tiempo de hacerlo).
El trabajo de Blas sobre la urss y Lenin se inscribe en la crítica, en el estudio, en una necesidad de mirar de otra manera ya que los lentes con los que estamos mirando no nos sirven para mirar… es un trabajo de ruptura, de esperanza en que aún podemos encontrar el camino…
Luego de una formidable contrarrevolución y derrota, podemos seguir insistiendo en que teníamos la razón en la década del 70’?… hablo de la razón política, no teórica ya que esta contiene elementos verdaderos pero pueden resultar inocuos en el movimiento social. Ciñéndonos a nuetro marco, no se verificó (a partir de 1975) que las grandes masas populares abandonen al peronismo ‘alvearizado’ y sigan al FIP/MPL, menos aún dicho desplazamiento se operó en la perspectiva de un nuevo frente nacional a partir del acontecimiento de Malvinas.
En este sentido estoy en absoluto desacuerdo con que el trabajo de Blas sea ‘reaccionario’ más bién, se trata de expiar viejas creencias. El que mejor explica la tragedia de cáncer ínsito que llevaba el bolchevismo que muerto Lenin pasó a manos del déspota georgiano y sus herederos, fue el propio Trotski; hay unas páginas en Mi Vida que las dedica a explicar ese fenómeno de pérdida del poder, que dice que éste no era un objeto que se le escurre como agua entre los dedos sino, más bien, había elementos histórico-políticos en el proceso que explican la causación de la pérdida del poder y el exilio.
O sea, abordar la cuestión del capitalismo en argentina y latinoamérica como así también su ausencia y la presencia del imperialismo, sigue siendo un tema vigente. Es necesario rediscutir la cuestión nacional?. Desde donde lo abordamos: desde Spilimbergo? desde la situación de un Brasil capitalistamente expansivo con una burguesía paulista alianzada al capital trasnacional? el Mercosur y los T.V. brasileños que liquidarían las fábricas de tierra del fuego?… Lula y el Congreso del PT de 1988 y su llegada al Poder?. Hablando del Poder, un posmarxista como Laclau ya en la década del 80’ (pleno alfonsinismo) se había convertido a la religión democrática, obviamente a partir de una lectura de la situación en el capitalismo ‘central’: da cuenta de esto su trabajo ‘hegemonía y estrategia socialista’… pero la irrupción del proceso venezolano también creo que lo hace revisar posiciones para llegar a abogar por los ‘procesos populistas latinoamericanos’. Esto da pábulo para rediscutir el poder, el acceso al Estado significa acceder al poder?, las masas movilizadas revolucionariamente pueden detentar poder suficiente? la revolución es un camino?…
Para realizar un nuevo abordaje de dichas cuestiones de fondo, yo entendí que era viable fundar un ‘club’… el punto es que, dicha idea se lleva bien con el financiamiento por parte del estado. En el estado los únicos que podrían alentar —por las razones ya expuestas por G.C.— una iniciativa de esta naturaleza, son nada menos que los kirchneristas.
Creo que el deseo de ir encontrando el procedimiento (que deponga mezsquindades) para responder a estas preguntas en forma colectiva es lo que va a permitir re-fundar una corriente nacional revolucionaria y socialista latinoamericana.
- Debate sobre la Izquierda Nacional
- Entrada cargada el 18/03/2008 - 20:13
Como en algunos de sus mails Mauricio hacía referencia a la necesidad de “aggiornamiento” de la Izquierda Nacional y citaba algunos autores a los que habría que conocer, me ocupé de uno de ellos: el yugoslavo Slavoj Zizek.
Yo sabía muy poco acerca de Zizek, pero en todo caso sabía de él más de lo que él sabe de mí (y de la Izquierda Nacional). Yo pensaba que así como Ernesto Laclau es una especie de Vigo Mortensen del mundo académico (el muchacho del barrio que se va mochila al hombro al Mundo Civilizado y triunfa, haciendo que todos nosotros triunfemos al identificarnos con él), Zizek es una especie de Robert Duval (la estrella del Mundo Civilizado conquistada por una mujer argentina que lo trae al paìs a comer churrasco y bailar el tango con nosotros, permitiendo que lo miremos y hasta lo toquemos).
Pero reconozco que poco sabía de lo que Zizek había escrito, excepto que entrelazaba una versión del marxismo (académico) con la filosofìa francesa estructuralista y el psicoanálisis (lacaniano).
Me compré, entonces, el libro “A propósito de Lenin”, que escribió Zizek. Y descubrí algo excepcional: es perfectamente posible escribir un libro “a propósito de Lenin” casi sin hablar… ¡de Lenin!
Mi pregunta, a quienes conocen y opinan bien de la obra de Zizek, es ésta: ¿qué tiene que ver el libro que Zizek ha escrito supuestamente sobre Lenin, con Lenin? Zizek habla sobre la prohibición de fumar (entre paréntesis, defiende el tabaquismo), sobre el matrimonio, sobre el cine; mecha en sus opiniones sobre temas baladíes una cita de un autor prestigioso (aunque ni el autor ni la cita tengan que ver sobre el tema). Parece muy interesado en seducir al lector haciéndole ver que ha leído mucho, que está de vuelta de todas las cosas, que es muy pero muy inteligente… Pero es imposible entender qué tiene que ver el leninismo con todo lo que escribe (a veces es directamente imposible entender qué es lo que escribe).
Blas y Schuster escribieron un libro muy malo y muy reaccionario sobre el leninismo. Pero al menos el contenido del libro no traicionaba las expectativas que generaba el título: el lector se encontraba con el tema que había ido a buscar. Zizek, en cambio, no escribió sobre Lenin ni sobre el leninismo. Ha estafado al lector.
O tal vez yo no haya sabido captar el verdadero sentido de reflexiones cuya profundidad excede mis posibilidades intelectuales. Si alguien ha sabido captarlo, ruégole lo haga saber.