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  • NACIONAL
  • Artículo cargado el 5 de febrero de 2007

El INDEC desindexado

JULIANA PAZ

 
     
 

Esta tarde se conocieron declaraciones del Jefe de Gabinete que explicaba cómo este tema del INDEC es una operación política (no de ellos, claro). Entre sus brillantes argumentaciones mencionó que una de las razones es la existencia de “viejos intereses políticos”, “el pasado que vuelve”, y que pretende manipular el índice inflacionario para entorpecer las negociaciones salariales de los trabajadores. Los fantasmas, bah…

“Entorpecer” es un término un poco ambiguo en este contexto, especialmente porque si, como dice el gobierno, el índice inflacionario es más bajo de lo que calculan los funcionarios del INDEC (que amenazaron públicamente con dar a conocer el índice real), y las negociaciones salariales contemplan un índice mayor, ganarían un aumento real los trabajadores.

Luisa Valmaggia, la periodista que entrevistaba a Fernández I, no repreguntó. No comentó. Cambió de tema. Era de esperarse: siempre conduce entrevistas políticamente correctas. Y decir que este modelo ajusta por salarios, y que tanta negociación esconde que se lesiona el poder adquisitivo no es políticamente correcto, pero es real. Como este es un gobierno de novela, de esas cosas no se habla.

Según el Jefe de Ministros, tampoco es posible manipular los datos "porque son fraccionados por el Indec por un número importante de encuestadores que recorren las calles permanentemente y son cargados por un número importante de agentes que tampoco responden a ningún color político". Es cierto que mucha gente releva los precios de los artículos de la canasta en los 8000 comercios involucrados. También es cierto que mucha gente los carga.

Que no puedan ser manipulados es mentira.

Con un poquito de sutileza, basta corregir levemente el Índice de Precios al Consumidor de ahora, para que la comparación con el IPC base sea “menor”. (El IPC indica cómo crecen los precios de una medición a otra. Como la canasta que se mide no varía, la variación es enteramente atribuible a los precios).

Eso determinaría, lógicamente, menos inflación (que es justamente eso: una tasa que compara dos IPC, el actual y el del año base). Casualmente era el IPC el que estaba bajo la responsabilidad de la funcionaria “de cuarta” que desplazó Miceli para ubicar a “una amiga”.

¿Por qué es tan importante el índice inflacionario en este modelo, y en un año eleccionario? Un simple punto porcentual de diferencia puede ser de enorme magnitud en costos. La renegociación salarial podría ser una razón. Pero son también interesantes las otras razones que el gobierno no menciona, y le afectan más directamente las cuentas:

  1. La reestructuración de la deuda pública (¡desendeudamiento dijo el gobierno!), con un fuerte componente de indexación en cerca del 40% de los títulos;
  2. Alteraciones en el PBI, a cuya evolución están atados otros bonos de la misma reestructuración;
  3. La devolución de los depósitos pesificados, que la CSJ ordenó actualizar por CER;
  4. Los números de indigencia y pobreza, que el gobierno agita haciendo autobombo, pero que podrían resultarle un boomerang.

La Cofradía de la Técnica

Más allá de la maniobra política que estamos presenciando (y que gobierno y oposición intentarán utilizar para sus propios fines, coincidentes en más puntos de los que uno se imaginaría), llama la atención “la resistencia técnica” de los funcionarios del INDEC. Seguramente hay una cuestión de prestigio profesional involucrada.

Pero no deja de llamar la atención la tontera de “la neutralidad técnica” que se esgrime “para ahuyentar el fantasma de la manipulación”. Las mediciones no son neutrales, ni siquiera en el mundo de las partículas. Y hace tiempo que en Argentina deberían revisarse procedimientos “estandarizados internacionalmente” pero un poco impropios para las realidades “de acá”. Cualquier persona que hace las compras de su hogar sabe que la inflación es mayor al 1,5 %. Y no se necesitan muchas disquisiciones para entender que una persona que sólo trabajó dos horas en la semana de referencia no tiene realmente empleo. Las mediciones no son atemporales. Y responden a un paradigma conceptual que no es aplicable a cualquier espacio, tiempo y geografía. Sería bueno que los profesionales del INDEC lo recuerden, y aprovechando la ocasión, presionen para mejorar lo que haga falta.

 
En esta edicion
JUAN MANUEL TOHME  | Las expectativas de una Cuba en constante efervescencia, convulsionada frente a la incertidumbre sobre la salud de Fidel, se desvanecen apenas uno pisa la isla. La dinámica rutinaria permanece intacta para la amplia mayoría de los cubanos. La gente transita sus días y noches con una tranquilidad y una calma que, lejos de la indiferencia con relación a Fidel y al futuro, es en realidad el producto de una conciencia colectiva, una idiosincrasia, sólidamente patriótica y políticamente madura.
MARIELA GARCÍA  | Ante la lamentable ausencia de información fehaciente a la que nos vemos sometidos todos los días (a pesar de que el tema aparece en cada noticiero, y se siguen los cortes de ruta al minuto, casi con morbo amarillista) uno no puede sino preguntarse qué misteriosa “fuerza” oculta impide que el tema se debata con la profundidad y la seriedad que merece. No sólo para la vida de los argentinos y uruguayos, sino para los destinos enteros del Mercosur.
MARIELA GARCÍA | La asamblea ciudadana ambiental de Gualeguaychú reparte folletos y hace declaraciones inexactas o directamente mentirosas. El gobierno repite discursos errados. La actual Secretaria de Medio Ambiente, que supo ser presidenta del CEDHA —una ONG ambientalista, financiada fundamentalmente por dinerillos internacionales— ya no es tan terminante como cuando fogoneaba a los asambleístas, pero todavía sostiene burradas. Y todos sufren (y nos obligan a padecer) un proceso de sordera fenomenal.
JULIANA PAZ  | Esta tarde se conocieron declaraciones del Jefe de Gabinete que explicaba cómo este tema del INDEC es una operación política (no de ellos, claro). Entre sus brillantes argumentaciones mencionó que una de las razones es la existencia de “viejos intereses políticos”, “el pasado que vuelve”, y que pretende manipular el índice inflacionario para entorpecer las negociaciones salariales de los trabajadores. Los fantasmas, bah…
OSVALDO CALELLO
HONORIO A. DÍAZ
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Osvaldo Calello
JUAN MANUEL LUCAS TOHME
RICARDO GORDILLO
NAZARENO L. FURGUELLE
Osvaldo Calello
PABLO RIVERA
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OSVALDO CALELLO
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JUAN MANUEL LUCAS TOHME
DANIEL YÉPEZ
OSVALDO CALELLO
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