| NACIONALES |
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Artículo cargado el 23 de febrero de 2005 |
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La catástrofe que nos amenaza
La hiperinflación, y como combatirla
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| Leopoldo markus |
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El "paquete" de medidas cambiarias, financieras y económicas, adoptadas por el Ministerio de Economía el sábado 2 de febrero, marcaron el fin de la Convertibilidad mediante una devaluación ortodoxa del 40%, cuyos principales afectados serán, por una parte, los asalariados, desocupados, pequeños ahorristas, y por la otra, los estados provinciales y nacional.
El gobierno de Duhalde, olvidando el origen de su poder, emanado en parte (1), de las movilizaciones populares del 19 y 20 de diciembre, ha establecido un programa de "coyuntura", el cual apelando a la inflación futura y al alza del dólar, pretende "implícitamente", bajar el salario en términos reales, inducir a la recesión y reducir el consumo interno. El objeto de este plan, es que aumenten los saldos exportables y que el Estado pueda"pagar" a la usura imperialista aunque más no fuera unos 5.000 millones de dólares en concepto de intereses, con un mercado interno reducido a la mínima expresión y una desocupación que en el mejor de los casos- no baje del 20%.
Que hizo el menemismo en los primeros seis años de su gestión: abrió totalmente la economía e indujo por la vía de privatizaciones, apertura económica, desregulaciones y atraso cambiario, al hundimiento de la industria argentina y las economías regionales, con el consiguiente efecto de precarizar el empleo, bajar el salario y el consumo interno, así como una transferencia de recursos hacia el capital imperialista de las empresas usurpadas y extranjerizadas.
Que hizo la Administración De la Rúa, tanto con Machinea, como con Cavallo en la cartera de Economía: indujo a la recesión, la reducción del consumo interno y la baja del salario. Los instrumentos utilizados fueron: el mayor endeudamiento externo que financiara el creciente déficit fiscal, debido a la recesión interna (2).
La reforma de Remes Lenicov-Duhalde, mantiene contradictoriamente la mayoría de los elementos apuntados, perfeccionando el tema de la baja salarial, al tiempo de establecer una monumental transferencia de recursos hacia el sector exportador y la industria oligopólica de capital "nacional". Veamos las características precisas.
Antecedentes inmediatos
Entre marzo y noviembre del 2001, las empresas trasnacionalizadas y los grandes grupos económicos (GGE), con la información proporcionada -sin duda por Cavallo y el Banco Central-, de que a mediano plazo resultaba insostenible la paridad cambiaria del 1 a 1, comenzaron a retirar depósitos bancarios del sistema financiero y, obviamente, sacarlos del país.
Esa fuga de capitales, legalizada desde Martínez de Hoz, estuvo en el orden de los 18.000 millones de dólares, que culminó la última semana de noviembre cuando la caída de los depósitos bancarios, alcanzó la cifra record de 1.300 millones de pesos o dólares a la paridad entonces vigente. Esta situación, llevaba en un cortísimo plazo a la quiebra de muchos bancos, debido a la imposibilidad física de los mismos de hacer frente a una corrida con simultáneos retiro de los depósitos. Allí aparece el "corralito" o prohibición de retiro de fondos en cuenta corriente, cajas de ahorro o plazos fijos, fueran en pesos o en moneda extranjera (dólares). Para tener una idea cuantitativa de que es lo que estamos hablando, el total del circulante (billetes y monedas en poder del público) más los depósitos de los bancos comerciales en el Banco Central (3), a fines de noviembre de 2001, totalizaban unos 11.000 millones de pesos o dólares. Pero el concepto de dinero, en un sentido amplio incluye a los depósitos de los particulares en los bancos (cuentas corrientes, cajas de ahorro y plazos fijos), los cuales ascendían a unos 63.000 millones de pesos.
La base monetaria o pasivo monetario del Central, tenía su contrapartida en el activo del Central (oro y divisas), que llegaban a 15.000 millones de pesos, pero que si se computaba solo las divisas de libre disponibilidad, estas no llegaban a los 5.000 millones de pesos o dólares o menos. Dicho en otros términos, como no había suficientes divisas y oro para respaldar al circulante, menos los habría para los depósitos bancarios.
Esa fue la base del corralito confiscatorio, que le pidieron los usureros banqueros a Cavallo y a De la Rúa, que consistió en una limitación en los retiros de $ 1.000 mensuales para los ahorristas y de $ 1.500.- para las cuentas salariales. El único "detalle" que olvidaron los banqueros, era que el dinero "virtual" de los ahorristas (98% de los depósitos menores a los 30.000 dólares), había sido prestado con anterioridad, principalmente al Estado. A su vez, el sistema "legal" vigente desde 1976 (4), era el que amparaba la fuga de capitales hacia el extranjero, como una de las tantas formas de saqueo. A su vez, la brusca caída del circulante, unida al "corralito", precipitó la ruptura de la cadena de pagos y de la actividad económica (-22% entre diciembre y enero), los cacerolazos, la represión, los muertos y el fin del Gobierno de de la Rúa. fue el fin de una época, iniciada con la dictadura y que terminó también con la Convertibilidad.
Correctamente Rodríguez Saá al asumir su breve interinato, estableció que al dejar de pagar la ilegítima deuda externa -cuya investigación debía ser encarada por el Congreso, en base al fallo judicial de julio del 2001- y reasumir la soberanía monetaria el país, comenzaba una etapa signada por el enfrentamiento con el poder financiero usurario internacional y el imperialismo mundial.
La suspensión del pago de la deuda y el "Plan económico"
Rodríguez Saá efectuó el anuncio y Duhalde fue quién implementó, la inmediata y total suspensión de los pagos internacionales, por todo concepto (comercial y financiero) y la total pesificación del sistema bancario -depósitos y deudas dolarizadas-, bajo ciertas y determinadas características. De todos modos, la primera es la más importante medida adoptada hasta el momento, respecto de la cual, el imperialismo ha tomado debida nota e intenta desmontar sus implicaciones políticas y económicas en toda América Latina. Debido a esta medida, fueron suspendidos todos los pagos al extranjero, en concepto de servicios financieros (intereses) y amortización de las deudas pública y privada, remesas de ganancias de las empresas privatizadas y extranjerizadas, así como derechos intelectuales por uso de tecnología (royalties) y otros conceptos.
Veamos los detalles más relevantes del programa implementado por el ministro Jorge Remes Lenicov.
1. Devaluación
En un primer momento se efectuó una devaluación oficial del peso del 40%, para operaciones de exportación e importación y un paralelo "libre" para la divisa papel. Posteriormente y ya a partir del 11/02/02, se estableció un mercado único de cotización de divisas, con un tipo de flotación sucia (5) y ciertas limitaciones en cuanto a la posibilidad de adquirir "libremente" dólares.
2. Pesificación de deudas dolarizadas
En forma simultánea a la devaluación, se estableció la pesificación 1 a 1, de todos los préstamos bancarios de cualquier naturaleza -hipotecarios, prendarios o personales- menores a los 100.000 dólares. Posteriormente y debido a la presión de los afectados, se agregaron los préstamos bancarios superiores a aquella cifra, ahorros no bancarios dados en préstamos, en hipotecas o entre particulares, ahorros de seguro de retiro o ahorro obligatorios (AFJP), que estaban en dólares se pesificaron a $ 1,40, con la excepción de los ahorros entre particulares que se pesificaron 1 a 1.
Corresponde aclarar que el Decreto Nº 214/02, de pesificación-, prevé la indexación del capital, en base a la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), con más un interés del 4% anual. Esto recuerda inmediatamente a todos los argentinos, la nefasta Circular 1050 del Banco Central, de las épocas de la dictadura, conforme a la cual "cuanto más se pagaba, más se debía".
También se pesificaron los saldos vencidos de tarjetas de crédito en pesos o por consumo en dólares con vencimientos hasta el 6/01/02. Los consumos efectuados en el extranjero, con vencimientos posteriores al 6/01/02, serán pagaderos en divisas, a la tasa de mercado. Corresponde destacar que los saldos vencidos de las tarjetas, a partir de enero del 2002, serán actualizados mediante el mismo índice y la misma tasa de interés previstos para la actualización para los préstamos.
Cabe hacer notar que, los bienes y servicios facturados en las tarjetas, contienen por su estructura de costos, un interés implícito para el financiamiento de las ventas, por parte de los diferentes intervinientes en la cadena de comercialización. Por lo tanto si a ello se le agregara la actualización y los intereses sobre el capital actualizado, estaríamos ante una situación de anatosismo, o sea intereses sobre intereses, una de las pocas figuras que el Código Civil establece claramente como de usura.
Se efectuó un reconocimiento del 40% a los plazos fijos en dólares y un posterior ajuste de los mismos según la evolución de la inflación y con un cronograma de devolución que va desde marzo del 2003 hasta el 2005, según los montos.
Alquileres en pesos con igual monto a cuenta por 180 días. A partir de allí, se haría un nuevo de contrato de locación ajustados por costo de vida.
3. Presupuesto 2002
Se efectuó la presentación del presupuesto 2002, con un carácter absolutamente contractivo y una hipótesis devaluatoria del 15% anual. El gasto público previsto para la Administración Central, para el año 2002, esta proyectado en un nivel de 36.960,1 millones de pesos, lo que implica una reducción del 6% contra lo ejecutado en el 2001 (39.317,0 millones). Las reducciones de partidas más significativas afectan a los Ministerios de Interior (-30,8%), Economía (-14,2%), Salud (-4,7%), Trabajo (-6%) y Desarrollo Social (-5,9%). El proyecto, siempre en lo que hace al gasto corriente, establece un recorte del 30% en la compra de bienes y servicios, así como mantiene el recorte salarial del 13% a empleados públicos y jubilados que ganen más de quinientos pesos. Otros recortes de partidas, previstos en el proyecto, abarcan desde la supresión del Fondo Docente y la reducción en unos 400 millones de pesos de los fondos de promoción industrial, que benefician a empresas que están trabajando en las provincias de San Luis, Tierra del Fuego, San Juan, Catamarca y La Rioja.
4. Sector externo
A los exportadores de bienes primarios, estructurados oligopólicamente se les reconoce un dólar pesificado al 40%, sin perjuicio de que para Bunge y Born y cía, este es un "piso" y no un "techo".
5. Tarifas de servicios públicos
Se pesificaron las tarifas y fueron desindexadas del Índice de Precios Mayoristas de los EEUU, mediante el cual se actualizaron a aquellas en los últimos diez años los servicios de agua, gas, energía eléctrica, teléfonos y peajes viales. No se cuestionaron, al menos hasta el momento, los actuales niveles tarifários, los incumplimientos contractuales de los concesionarios en materia de inversiones comprometidas ni sus niveles de rentabilidad. Nada se ha dicho al respecto de esto último, que las empresas privatizadas y extranjerizadas en el período 1991-2001, obtuvieron utilidades por 9.000 millones de dólares o sea un promedio de 900 millones de dólares anuales, rentabilidad absolutamente impensable en un país imperialista. Solo Repsol-YPF, en el ejercicio 2000, obtuvo mundialmente utilidades por 1.500 millones de dólares, de los cuales 1.000 millones, el 67%, provinieron de su actividad en la República Argentina. Sobre tales súper-utilidades, Repsol jamás pagó ni un solo centavo de impuestos, lo que prueba un nivel de saqueo único en el mundo, debido a la absoluta complicidad del régimen partidocrático, tanto con el menemismo como con de la Rúa.
El "asunto" recién comienza, ya que al momento en que se escribe esta nota, recién comienzan las negociaciones acerca de los futuros niveles tarifarios, entre el Estado y las empresas extranjeras. Nada se dice al respecto de estructuras de costos, rentabilidad y, sobretodo, si habrá o no indexación de las tarifas. Estos temas, tienen que tratarlos, supuestamente de igual a igual, los negociadores pequeño-burgueses del Estado con los usurpadores extranjeros.
6. Salarios y jubilaciones
Ni una palabra se ha dicho acerca de este elemento clave de la política económica. Corresponde destacar que, a partir de la dictadura en 1976, el salario cayó -en promedio- un 50% en términos reales y en 25 años nunca pudo recuperarse. Esta notable pérdida inicial, se vio agravada durante el menemismo, por la inexistencia de un ajuste salarial por la depreciación monetaria del período, así como la baja indirecta debida a la rebaja en los aportes empresarios a los sistemas de previsión y la privatización de los mismos (AFJP). Este último factor implicó una súper transferencia o plusvalía al bolsillo de los capitalistas de 35.000 millones de pesos entre 1994 y el 2001 ($/año 5.000 millones), que por supuesto alimentaron la fuga de capitales y no la inversión reproductiva, así como constituyó el principal factor de aumento del déficit fiscal por el que tanto lloran los liberales. Corresponde destacar que la Convertibilidad, utilizada como subsidio de las importaciones desleales y el contrabando -debido al retraso cambiario-, constituyó el principal factor de la desocupación industrial y de la ruina de las economías regionales, lo que determinó por tal motivo un elemento adicional a la baja del salario, factor decididamente deseado en los planes de ajuste fiscal.
A las bajas al salario, se agregó la devaluación del 40%, que envilece cada vez más al mismo, habida cuenta del rápido incremento en los precios de los artículos que integran la llamada canasta familiar, particularmente en lo que hace a alimentos, medicamentos y otros, lo que amenaza en un corto lapso de tiempo, en terminar con la modificación deflacionaria de los precios relativos ocurrida en los tres últimos años.
Que hacer
La base del actual Plan, si se lo puede llamar así, se funda en la pueril ingenuidad de Duhalde-Remes de que la banca imperialista, el Fondo Monetario y los EEUU (6), "devuelvan" o "presten" a la República Argentina los 18.000 millones de dólares que fugaron las multinacionales "argentinas" y extranjeras entre marzo y noviembre del 2001. El objeto de esto es que se pueda sostener el circulante que no "está en la economía desde diciembre -debido que esta metido en el corralito- y que de ese modo no "se dispare" el precio del dólar. Por otra parte una de las estrategias del imperialismo es generar una situación de terrorismo económico, vía hiperinflación, que haga que una parte de la sociedad "atenazada" por el corralito, exija el orden y la pretensión buscada por aquel: la dolarización.
Al esquema aludido contribuye, sin saberlo o por cobardía la administración Duhalde, al pretender que asalariados, pequeños ahorristas y provincias "paguen" el costo de la devaluación y sobretodo de la inflación futura.
La "flotación" del dólar, induce necesariamente a que el oligopolio exportador y la gran industria "nacional" de Macri, Pérez Companc, Amalita Fortabat, etc, a quienes se les pesificaron sus deudas y licuaron por ello sus pasivos, pretendan un dólar súper alto, mucho mayor de $ 1,40. Este aspecto de carácter especulativo, pretende que los argentinos paguemos el mismo valor que el mercado mundial, lo que induce a maniobras de sobrefacturación en las importaciones y de subfacturación de las exportaciones. Por ende, estas maniobras "empujarían" nuevamente hacia arriba al precio del dólar. A su vez, los granos y las carnes, simultáneamente son artículos de exportación "transables" y de la canasta familiar de los asalariados, por lo que, al aumentar los precios al consumidor de ese tipo de bienes o de otros de los cuales son insumos (7), se dispararía la inflación. De allí que, la "espera" del sector exportador o de la gran industria en tener un techo suficientemente alto para el dólar, podría determinar maniobras de atesoramiento de mercaderías por parte de las empresas formadoras de precios o sea mercado negro.
El escenario descrito conduce al peor de los mundos, ya que el mercado librado al ciego mecanismo de los precios y sin intervención alguna del Estado, lleva necesariamente a una situación de hiperinflación con simultánea recesión o profundización de esta. Esto ya ocurrió en el verano de 88-89, cuando la cobardía de Alfonsín y el aventurerismo sin escrúpulos de Menem, generó esta situación, llevando al país a una situación de caos. En aquella época, los mismos grupos económicos que Duhalde pone como ejemplo de empresarios exitosos (8), con los dólares baratos que les proporcionaba el Banco Central con Machinea a la cabeza, almacenaron mercadería generando el mercado negro y dejaron que los precios se dispararan. Al no intervenir el Gobierno, con la Ley de Abastecimiento, se generó la hiperinflación y el poder político cayó hacia Menem por su propio peso. El objeto de este último, en alianza con los GGE, era generar el terror económico para poder efectuar la reconversión de la economía, con Norte en las privatizaciones a precio vil, como pago en especies de la ilegítima Deuda Externa, que fue lo que finalmente ocurrió.
Otro elemento que coadyuva en la dirección mencionada, es la indexación de los contratos pesificados y la pretensión de las empresas de servicios públicos privatizados de un aumento tarifario del 40%, o sea que los usuarios y los deudores "pesificados" paguen el costo de la devaluación. Cabe efectuar la observación, de que en ambos casos los usuarios, no han tenido en los últimos doce años, ni aumentos salariales ni reconocimiento por la depreciación monetaria ocurrida en igual período.
En forma similar a los ejemplos citados opera el borrador del presupuesto público. Como la hipótesis del 15% de inflación anual esta muy por debajo de la devaluación ocurrida y la probable evolución de la inflación y, sin necesidad de financiamiento externo, el presupuesto "cerraría". Ello se debe a que los ingresos -sobretodo el IVA-, aumentarían por el simple aumento de los precios, mientras que los pagos a proveedores, empleados y jubilados se licuarían por la devaluación ocurrida del 40% y una inflación superior al 15%.
En rigor de verdad, estas hipótesis simplificadas están indicando primero, la gran cobardía ideológica de Duhalde, que olvida que los responsables de esta situación en lo inmediato, son los banqueros usureros, a los cuales hay que intimar la que en un plazo perentorio sean restituidos los fondos de los ahorristas que fueran enviados al extranjero, caso contrario el Estado Nacional procedería a nacionalizar la banca (9).
Respecto de la flotación del dólar, se señaló los riesgos asociados a la hiperinflación. El Gobierno Nacional, el Banco Central y el Ministerio de Economía, se congratulan a que en los dos primeros días de la flotación el precio de la divisa no pasó de los $ 2,10. Omite señalar que allí mismo esto esta indicando una devaluación efectiva del 110%, muy superior al 40%. El Gobierno sostiene que dispone de 15.000 millones de reservas para intervenir en el mercado del billete y que aún faltan liquidar las divisas provenientes de las operaciones de exportación. Esas son verdades a medias, por las razones que apuntábamos de cual es el efecto deseado por los exportadores, de un dólar recontraalto. Por otra parte, el elemento central que no se dice es que la aguda iliquidez, determinada por el corralito, es porque faltan verbigracia los 18.000 millones de dólares que están en los EU y "que no van a volver".
A esto se responde, con una conducta firme frente a los monopolios y emitiendo dinero no convertible, por ejemplo 15.000 o 20.000 millones de LECOPS, junto con una política expansiva del gasto público, así como recomposición e indexación salarial. Al aumentar el circulante, de inmediato bajarían las tasas de interés y el costo del capital, lo que permitiría hacer factibles a muchos proyectos económicos (0).
A las medidas indexatorias del salario, se corresponden simétricamente la desindexación de las deudas y el establecimiento de un sistema múltiple de cambios.
Frente a la estrategia imperialista de la dolarización, cuyo principal exponente es el ex presidente Menem, corresponde responder con un sistema múltiple de cambios y una legislación penal a la comercialización y tenencia de divisas en manos de los particulares. El sistema múltiple atendería a una futura modificación tanto del Sector Externo, como del Sector Monetario. La base del sistema múltiple de cambios atiende a que las actividades productivas serían privilegiadas con un dólar bajo, mientras que las importaciones suntuarias o los gastos de turismo en el extranjero, serían financiadas con un tipo de cambio muy alto, conforme a un uso prescindible, desde el punto de vista soberano.
A los efectos de aventar una situación de tipo inflacionaria, impuestos a las exportaciones de todo tipo y tributos extraordinarios a las superganancias de las empresas públicas privatizadas y extranjerizadas. Estos recursos, unidos a una profunda modificación de carácter progresivo en la estructura tributaria (11), financiarían la expansión de la demanda interna en la forma de aumentos salariales y tasas de interés subsidiadas, que atiendan a la actividad industrial y de las economías regionales.
Cabe acotar que las medidas de aumentos salariales y de emisión de LECOPS, en modo alguno establecerían elementos de carácter inflacionarios. Muy por el contrario, dada la profunda modificación deflacionaria de los últimos tres años con una marcada rebaja del salario, medidas de esta naturaleza generarían en un plazo relativamente corto, aumentos en la producción y el consumo interno mucho mayores que los aumentos porcentuales en los precios. Inclusive el aumento en la recaudación tributaria, debido al aumento en la actividad económica, reforzarían esta tendencia dado que en el presente, existe una alta propensión marginal al consumo.
Junto a los impuestos a las exportaciones y a efectos de desalentar la formación del mercado negro, inmediata puesta en vigencia de la Ley de Abastecimientos y listas de precios máximos de los artículos que integran la canasta familiar. A estos efectos y junto con un inmediato llamado a la constitución de un cuerpo de inspectores dependientes de la Secretaría de Comercio, así como la convocatoria a los cuerpos especializados de la Policía Federal y la Gendarmería Nacional, en la represión de delitos económicos.
Junto a las medidas enunciadas, de carácter coyuntural, deben prepararse otras de carácter estructural, basadas en la re-nacionalización de las empresas públicas, el no reconocimiento de la Deuda y la salida de la República Argentina del Fondo Monetario y de otros organismos financieros internacionales (12) y la estructuración de un sistema financiero oficial basado en la reforma bancaria de 1946.
Es posible efectuar estas medidas, en lugar del programa que intenta instrumentar el imperialismo. Sí, pero se requiere de la voluntad política de enfrentar al imperialismo y a sus agentes nativos, basado en el amplio colchón de masas que surgió de las movilizaciones del 19 y 20 de diciembre y que está dispuesto a sostener un programa de emergencia económica, cuya síntesis se expone en el recuadro.
Programa de emergencia económica propuesto
1. Sistema múltiple de cambios y legislación penal a la tenencia y comercialización privada de la divisa, en lugar de la flotación "libre" del dólar.
2. Recomposición salarial desde 1976 y ajuste por costo de vida a la depreciación monetaria.
3. Desindexación de los contratos dolarizados de cualquier naturaleza, hipotecarios, prendarios, personales o de locación. En este último tipo de contratos que no han terminado su plazo de ejecución, que el valor de los mismos se congelen hasta su extinción. Reanálisis de las deudas pesificadas de los grandes grupos económicos, para establecer fehacientemente que no se haya efectuado un millonario subsidio estatal para las deudas de grupos empresarios. No puede repetirse la socialización de las deudas de los grandes grupos económicos, de mayo de 1982, recordando que los mismos constituyen junto con la banca usurera los grandes responsables del vaciamiento financiero y económico de la Argentina, desde el golpe del 24 de marzo de 1976.
4. Establecimiento temporal de un control de precios máximos, con intervención de la Secretaría de Comercio, Policía Federal y Gendarmería Nacional.
5. Inmediata puesta en vigencia de la Ley de Abastecimientos a las empresas formadoras de precios, particularmente en alimentos, medicamentos y artículos críticos de la canasta familiar, para impedir la formación de mercado negro. Decomiso y subasta a costo de producción de las mercaderías ocultadas. Procesamiento de los directores de las sociedades incursas en este tipo de maniobras.
6. Emisión de una moneda no convertible, en una primera etapa de unos 15.000 millones de unidades (LECOPS).
7. Impuesto del 20% a las exportaciones de todo tipo.
8. Impuesto del 20% a las utilidades extraordinarias de las empresas de servicios públicos privatizados, de los últimos diez años.
9. Congelamiento de las tarifas de los servicios públicos, una vez determinados por compulsa contable y económica los niveles de rentabilidad. Aplicación efectiva de las penalidades previstas a los concesionarios, en lo que hace a los incumplimientos contractuales en materia de inversiones y mantenimiento.
10. Intimación a la banca extranjera para que devuelva los fondos fugados y que declaren quienes fueron las empresas, o personas físicas que fugaron los capitales entre marzo y noviembre del 2001. En caso de incumplimiento a esta norma, el Banco Central de la República Argentina, procederá a su intervención contable y administrativa, como primer paso para su nacionalización.
11. Nacionalización del Comercio Exterior, tomando como ejemplo la reforma financiera del Sector Público de 1946 y estableciendo de un organismo financiero similar al IAPI, que centralice y normatice las compras y ventas internacionales, defendiendo el interés nacional.
12. Constitución de un Comité de Emergencia, con participación activa del movimiento obrero organizado, asociaciones de consumidores y organizaciones populares.
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Notas:'
1 Ya que el mismo Duhalde, junto con De la Sota y los gobernadores "peronistas", efectuaron el golpe de estado parlamentario que depuso al Dr. Adolfo Rodríguez Saá, debido a que este cometió el "pecado" de plantear 1) el origen popular de su mandato, 2) la investigación parlamentaria de la Deuda Externa y 3) el reflotamiento de la alianza de clases del 45. Quienes habían pactado hace muchos años con los derrocadores del Gobierno Popular del 73, les resultaba francamente intolerable tal posición, si estaba dispuestos a comportarse como "buenos chicos" con el Fondo y con el imperialismo yanqui.
2 Vemos que bajo distintas administraciones y con diferentes instrumentos, el imperialismo yanqui por intermedio de las políticas inducidas por el Fondo Monetario, ha mantenido una coherencia en el tiempo desde 1976. Primero con Martínez de Hoz y la dictadura colonial y luego, a partir de 1984, por medio del contubernio partidocrático PJ-UCR y más recientemente con la Alianza, buscó deliberadamente: hundir el mercado interno, bajar los salarios y reasignar el ingreso en beneficio del bloque dominante, con el mantenimiento de la esclavización financiera de la Deuda. O sea, destruir hasta sus cimientos la semiautarquía de la Argentina respecto del Mercado Mundial que generara el Peronismo entre 1946 y 1955 y que mal que bien, subsistiera hasta 1976.
3 En la jerga técnica, base monetaria.
4 En este punto, la responsabilidad penal de los banqueros, en lo que hace a la administración fraudulenta de los fondos de los ahorristas, permanece vigente y es uno de los elementos que deberán tenerse en cuenta, en una futura nacionalización de la banca.
5 Con intervención del Banco Central, vendiendo dólares por debajo del "techo" y "comprando" por encima del piso.
6 Que en última instancia son los que han saqueado desde 1976 a la Argentina hasta convertirla en una colonia financiera.
7 Los granos, por ejemplo, son insumos básicos para las harinas y los aceites vegetales, A su vez con las harinas, se amasan los artículos de panadería. La lista resultaría interminable.
8 Que son los principales responsables y beneficiarios de la llamada Deuda ·Externa, así como los que llevaron al Estado durante la dictadura del 76 y el alfonsinismo, a la situación de cesación de pagos por los contratos leoninos que tomo aquel, con estos delincuentes de guante blanco o integrantes de la Patria Contratista. Corresponde recordarle al Dr. Duhalde, que el golpe del 24/03/76 estuvo destinado a establecer desde el vamos el "modelo" "argentino-chileno" de extranjerización, hambre, saqueo, apertura, destrucción del mercado interno y esclavización financiera al imperialismo mundial. Para eso se hizo el golpe. Solo una nueva conducción del Frente Nacional, dirigida por la clase obrera y con un programa de Liberación Nacional, podrá sacar al país de su situación de coloniaje, tal como en su momento lo hicieron con gran patriotismo y energía Hipólito Yrigoyen y Juan Domingo Perón, frente a los enemigos de la Patria.
9 Si la devaluación efectiva resultara superior al 40% y la inflación mayor al 15%, hipótesis bastante factible, los "banqueros" licuarían sus pasivos y como "premio" les darían un bono dolarizado para "compensarles" la diferencia de $ 0,40 entre lo que deben reconocer a los ahorristas "pesificados" y los que deben cobrarles a los deudores a razón de $ 1.-.
10 Que hoy no pueden realizarse, debido a la falta de demanda interna fundada en la baja del salario y en los niveles confiscatorios de la tasa de interés que fija la banca usurera.
11 Que atendería tanto la imposición de las utilidades financieras y bursátiles, como las provenientes de recursos naturales no renovables o en peligro de extinción -gas, petróleo, minerales metálicos, deforestación, pesca, etc, etc.
12 Corresponde recordarle al Presidente Duhalde, así como a muchos legisladores olvidadizos, que la adhesión de la Argentina al Fondo Monetario, así como al Banco Mundial y a otros organismos internacionales, fue consecuencia de un decreto de la "Revolución Fusiladora" de septiembre de 1956. Y un decreto se anula con otro decreto. Solo se requiere de la decisión y del patriotismo que mucha falta le hace a los políticos del régimen, que hace muchos años se han convertido en "vendepatrias".
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DE JUAN D. PERÓN A NESTOR KIRCHNER
Osvaldo Calello | El presidente Kirchner declaró recientemenste que el día del pago de la deuda al Fondo Monetario “lloraba en silencio porque terminaron las ataduras”. Ese día de enero pasado el país desembolsó 10.000 millones de dólares y saldó, de una vez, los compromisos pendientes con la institución que representa los intereses de la usura internacional. Al parecer Kirchner lloraba en silencio una vez ejecutada la decisión. Sin duda debería haberlo hecho, aunque no por las razones aludidas.
PABLO RIVERA | El poder nunca es individual, todo poder tiene una base social sobre la cual apoyarse. El individuo que lo ejerce, ya sea un monarca o un presidente es sólo la cabeza visible, la personificación del poder. Si el rey se muere se lo sustituye por otro rey, pero el feudalismo no desaparece. Entonces, para saber quién tiene el poder político, hay que ver qué intereses están detrás de éste, en otras palabras, hay que buscar sus bases sociales.
MARIELA GARCIA | El documento del Ministerio sostiene que “la nueva ley debe reafirmar muchos de los fines y principios ya acordados (...) y avanzar hacia nuevos principios orientadores de la educación pública nacional hacia el futuro". Los fundamentos de esos "nuevos" principios, que el documento escamotea al debate, son indiscutiblemente los del Banco Mundial: una educación con fecha de vencimiento; una educación al servicio del mercado mundial.
JOAQUÍN FONT | El Ingreso Ciudadano o Renta Básica es “un ingreso pagado por el Estado a cada miembro de pleno derecho de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva”. |
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