Salió Socialismo Latinoamericano número 8
Barclays Bank es el principal accionista de Desire Petroleum la corporación británica que se apresta a iniciar la exploración petrolera en la zona de Malvinas. El banco ha sido designado por el Palacio de Hacienda como “coordinador global” de la anunciada reestructuración de la ilegítima deuda externa argentina, junto a otros dos pulpos del parasitismo financiero: el Citibank y del Deustche Bank. La decisión está a tono con la política de un gobierno que, pese a que el país tiene parte del territorio ocupado por una potencia imperialista, proclama orgullosamente no tener hipótesis de guerra. El siguiente es el texto de la denuncia presentada ante la justicia por Mario Cafiero, Monner Sans y Javier Llorens contra el ministro Armando Boudou
Nacido en “cuna de oro”, en el seno de una familia aristócrata, Manuel Ugarte se convirtió en una de las principales figuras militantes latinoamericanista. Su maravillosa prosa fue reconocida en toda Europa y América Latina. Aunque llegó a ser codirector de la revista “Monde” junto a Miguel de Unamuno, durante años fue un absoluto desconocido en nuestro país. Por incurrir en la osadía de enfrentarse al statu quo, se le negó el Premio Nacional de Literatura y hasta un mísero cargo de profesor secundario.
El texto que sigue es parte del impresionante testimonio del dirigente comunista mexicano Valentín Campa referido al asesinato de León Trotsky ordenado por la URSS y en cuya ejecución participó, entre otros, el jefe del Partido Comunista argentino Victorio Codovilla.
Si Campa dice haberse opuesto a que mataran a Trotsky, ello se debió exclusivamente a consideraciones de conveniencia táctica. En ningún momento Campa profundiza en la naturaleza reaccionaria, profundamente antiobrera y antisocialista que signó al crimen. Al mismo tiempo, sólo se refiere tangencialmente a la monstruosidad política (disfrazada de “internacionalismo proletario”) que implica que un partido político de un determinado país (el PC mexicano en este caso), esté subordinado a las decisiones que se toman en otro país (la URSS en este caso). Y, por último, Campa reivindica el XX Congreso del PCUS, en el cual la burocracia contrarrevolucionaria hizo de Stalin y algunos de sus secuaces el chivo expiatorio funcional para su perduración en el poder.
Hoy, cuando muchos ex stalinistas y ex codovillistas andan cacareando por Argentina y Latinoamérica y quieren disimular su verdadero rostro haciendo profesión de fe guevarista, bolivariana o “socialista del siglo XXI”, cuando se transfiguran en marxólogos profesorales expertos en Gramsci, Mariátegui y hasta en personajes menores como el ultraizquierdista Mella, o cuando posan de abanderados del “derechohumanismo” y se autoproclaman custodios de “la memoria”, es hoy, entonces, cuando urge difundir entre las nuevas generaciones de luchadores episodios tan trágicos como el asesinato del último de los clásicos del marxismo revolucionario: León Trotsky.
El horizonte de planificación de los recursos energéticos controlado —por un conjunto de empresas oligopólicas— estará cada vez más atado al negocio de las mismas, mientras que el Estado —bajo estas reglas— asegura la continuidad de la dependencia y del saqueo de los recursos, consolidando, de esa manera, un proceso estructural de apropiación de la renta hidrocarburífera y de desguace progresivo de la capacidad de decisión nacional en materia de recursos naturales estratégicos
La desarticulación y destrucción de la mayor parte de la red ferroviaria fue uno de los objetivos centrales del proceso de colonización de los años 90’. Se trató de una derrota nacional en el orden material y cultural de devastadoras consecuencias. Élido Veschi, ex secretario general de APEDEFA (Asociación de Personal de Dirección de los Ferrocarriles) reflexiona sobre este triste capítulo de la vida nacional y traza una perspectiva desde donde formular una política de reconstrucción ferroviaria
Las personas y organizaciones abajo firmantes hemos decidido unir esfuerzos y acciones para desterrar el saqueo económico y el flagelo social que para el Pueblo Argentino significa la deuda externa.
La Cumbre de Cambio Climático organizada por la ONU en Copenhague, celebrada entre los días 7 y 18 de diciembre de 2009, fue una verdadera batalla y como tal tuvo todos los ingredientes.
El terremoto y sus réplicas no han sido el mal mayor para el sufrido pueblo haitiano. A través de sus legítimos representantes, el pueblo de Haití debe tener el control político durante la emergencia y toda ayuda debe someterse a dicha soberanía.
El presente año se conmemora, en varios países de nuestra América, el Bicentenario de la instalación de los primeros gobiernos patrios. Dentro del período de ofensiva contra el colonialismo español, 1810 fue un año clave en el avance de las ideas independentistas que venía configurándose, por lo menos desde tres décadas atrás.
Acaba de fallecer Raúl Dargoltz, quien fuera dirigente del Frente de Izquierda Popular (FIP) en Santiago del Estero durante las décadas del setenta y del ochenta.
El kirchnerismo no ha alterado en lo sustancial los soportes estructurales de la dependencia, construidos tras la contrarrevolución de marzo de 1976 y consolidados desde los años noventa. Su preocupación no es imprimir un giro radical a la política sino crear los mecanismos que le permitan conservar, al menos, parte del poder.
La alternativa clasista de los trabajadores no pasa por el aislamiento y la consiguiente impotencia política de sus sectores de vanguardia sino por la posibilidad de enhebrar una política de Frente Único Antiimperialista, en cuyo seno la clase obrera luche por conquistar la hegemonía e imponer el horizonte socialista como perspectiva.
Toda la naturaleza “progresista” y la hipocresía del kirchnerismo a plena luz del día.
Sociedad, Estado y Nación en Sarmiento, Alberdi y Mitre
En su más reciente libro, Honorio Díaz analiza, con rigor y profundidad conceptual, los aspectos centrales de esa ideología liberal que cobró forma en el siglo XIX. Pero al mismo tiempo centra el estudio en la trayectoria pública de sus protagonistas.
Es 12 de noviembre a las 13:30 horas, se difunden una cantidad de tonterías más o menos comprensibles en el programa “El nombre de las cosas”. Pero es el momento del bloque de opinión; está hablando el columnista del diario Página 12, Sergio Wischñevsky, sobre Malvinas; dice que la Argentina nunca ejerció una posesión formal, real, sobre las islas. Dice que es un mito.
Está por verse qué efectos tendrá en el futuro inmediato el desencanto en los sectores estadounidense que apostaron por Obama. Sin duda, cualquier cambio significativo en las políticas de EU mucho dependerán de que se modifiquen las relaciones de fuerza en su sociedad; mientras tanto, en América Latina, no debemos dejarnos engañar por el estilo Obama ni esperar de brazos cruzados un deseable cambio en la sociedad estadounidense.
Para luchar contra los banqueros, se requiere mostrar su corrupción y desenmascarar a sus encubridores, no sólo de Forbes. Si los pueblos, incluyendo al estadounidense, no acaban con la mafia de los bancos, esa mafia acabará con la especie humana.
La Argentina semicolonial comenzó a configurarse en la segunda mitad del siglo XIX, durante y a través del período de las guerras civiles. A lo largo de seis décadas, entre 1860 y la crisis del 30’, un pujante capitalismo agroexportador construyó los fundamentos y las superestructuras ideológicas e institucionales del país que habría perdurar hasta entrada la segunda mitad del siglo XX. Su centro de gravedad político fue el partido liberal de la ciudad puerto de Buenos Aires, y su centro de gravedad social la oligarquía terrateniente aliada de la burguesía comercial y asociada al capitalismo británico.
Apostar a lo “menos malo” es renunciar a construir una alternativa independiente. Por el contrario, una política que se proponga poner en el orden del día las tareas de contenido nacional, democrático, antiimperialista, no puede siquiera formularse si no es a partir de romper la continuidad instaurada desde 1976.
Lejos del posibilismo que hoy comulgan tanto oficialistas como opositores, en 1945. Perón decidió dar batalla. Cuando fue derrocado, a comienzos de octubre, las condiciones para que un quiebre histórico pusiera fin a toda una época, estaban creadas
Antes que el “calentamiento global”, lo que amenaza a los pueblos del tercer mundo son las políticas sobre el calentamiento global que son decididamente genocidas.
Puja entre oficialistas y opositores para decidir quien administra el continuismo burocrático
Un análisis crítico de la historia política de la clase media arroja frutos amargos y certeras conclusiones. Se siente despojada por la avidez de los sectores opulentos, pero no se atreve a estrechar filas con los niveles más humildes. Aferrada a una actitud soberbia, sueña con una mesocracia paradisíaca donde armónicamente, sin ningún tipo de lucha, se vayan borrando las injusticias más salientes
El pasado 17 de octubre distintos representantes de corrientes del campo nacional, discutieron en la Facultad de Ciencias Sociales, las perspectivas de la situación política en Argentina y en Latinoamérica. Lo que sigue es una síntesis de las exposiciones
Brasil, al convertirse en acreedor del FMI e incrementar sus votos en el Banco Mundial (BM), se ha asociado a las naciones opresoras que estrangulan a las naciones oprimidas. El FMI y el BM organizan, monitorean y vigilan el orden mundial que imponen las grandes potencias. Son la parte informal del gobierno de EEUU y eficaces centinelas del Consenso de Washington, instaurado al disgregarse la URSS. Son, junto con la Organización Mundial de Comercio (OMC), los “fieles perros guardianes” del imperialismo (Atilio Borón).
La construcción de un amplio Frente Nacional de todas las fuerzas antiimperialistas constituye el principal problema del campo popular. La última expresión de este tipo de construcción político-social murió con su fundador, tres décadas atrás. Lo que sucedió desde entonces ha sido la lenta degradación del movimiento que, apoyado en las grandes masas populares, abrió el camino de la Argentina industrial durante las dos primeras presidencias del general Perón, encarnó la reivindicación democrática de soberanía popular durante 18 años de dictaduras y democracias proscriptivas, y finalmente, recuperó el poder cuando ya las condiciones del programa nacional burgués que se proponía llevar a la práctica, encerraban contradicciones que no estaba en condiciones de afrontar. De esta degradación política dan cuenta los últimos gobiernos justicialistas; el de Carlos Menem haciéndose cargo de los intereses del capital financiero internacional y de los negocios derivados de la privatización de las empresas públicas; los de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, ajustando su política a las exigencias de grupos exportadores ligados a la gran minería, el petróleo, la agroindustria y las industrias básicas. En todos los casos el Partido Justicialista en el gobierno reflejó el balance de poder establecido, sea cual fuera éste, en la cúspide de los círculos dominantes.










