La tensión existente entre el gobierno y el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, se ha convertido en uno de los rasgos salientes del cuadro político poselectoral. El último de los cruces protagonizado por Pablo Moyano, secretario adjunto de Camioneros, no dejó duda alguna sobre el giro que ha tomado la relación entre el kirchnerismo y el jefe de la central obrera. Moyano hijo advirtió “hasta acá se llegó”. A continuación hizo referencia a la resistencia de la Casa Rosada a aumentar el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias que afecta al salario, con un comentario terminante: “Es una vergüenza y da bronca que se cobre un impuesto al trabajo. Vamos a reclamar de la forma que tenga que ser. Somos consecuentes, no obsecuentes”.